Elena de Montenegro

Elena de Montenegro
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Reina consorte de Italia, 29 de julio de 1900 - 9 de mayo de 1946 y Reina consorte de los albaneses, 16 de abril de 1939 - 8 de septiembre de 1943
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Nombre real Jelena Petrović-Njegoš
Otros títulos Princesa de Nápoles
  • Princesa de Montenegro
Nacimiento 8 de enero de 1873
Cetiña, Principado de Montenegro
Fallecimiento 28 de noviembre de 1952
Montpellier, Bandera de Francia Francia
Entierro Capilla de San Bernardo del Santuario de Vicoforte
Predecesor Margarita de Saboya
Sucesor María José de Bélgica
Cónyuge/s Víctor Manuel III de Italia
Descendencia *Princesa Yolanda, condesa de Bergolo
  • Mafalda, landgravina de Hesse
  • Humberto II de Italia
  • Juana, zarina de Bulgaria
  • María Francisca, princesa de Parma
Casa Real Petrović-Njegoš
Padre Nicolás I de Montenegro
Madre Milena Vukotić

Elena de Montenegro. Reina consorte de Italia del 29 de julio de 1900 al 9 de mayo de 1946 y reina consorte de los albaneses, 16 de abril de 1939 al 8 de septiembre de 1943, reina de Italia, desde 1900 hasta 1946, además reina de Etiopía, desde 1936 hasta 1941 y de Albania desde 1939 hasta 1943.

Sintesis biográfica

Nace el 8 de enero de 1873 en Cetiña, Principado de Montenegro, hija de Nicolás I de Montenegro y de Milena Vukotić.

Matrimonio y descendientes

Se convierte en reina consorte de Italia en 1896 al contraer matrimonio con el príncipe Víctor Manuel de Saboya, único hijo y heredero de Humberto I de Italia, y penúltimo rey de Italia antes de que sea una república.

Sus hijos son Yolanda de Saboya, Mafalda de Saboya, Humberto II de Italia, María de Saboya y Juana de Saboya.

Reinado

Es reconocida por ser la más influyente mujer montenegrina, es una reina sensible a los sufrimientos de las clases más pobres, ayuda a los desplazados, funda hospitales y centros de ayuda llevando consuelo a los más necesitados. Se entrega a causas solidarias, como en 1908 durante el terremoto que afecta a las ciudades del Estrecho en la ciudad de Mesina, donde demuestra su eficacia como enfermera ayudando y asistiendo al pueblo de Sicilia y Calabria, junto al el rey Víctor Manuel III, llegan al día siguiente del terremoto a las zonas afectadas por la tragedia a bordo de un buque militar y transforma los barcos de la Regia Marina italiana en hospitales, ayudando a las víctimas del terremoto, curando y vendando las heridas, y llevando consuelo a los necesitados.

Primera Guerra Mundial

El 23 de mayo de 1915 Italia entra en la Primera Guerra Mundial junto a Francia, Inglaterra y Rusia, contra Austria y más tarde contra Alemania.

Para recaudar fondos, inventa la “fotografía autografiada” que se vende en los bancos de caridad y durante más de una década es la representante de la Cruz Roja italiana, es una apasionada de la medicina y enfermería, tomo clases en urgencias en un internado de San Petersburgo y es la primera inspectora del Cuerpo de Damas Enfermeras, es enfermera a tiempo completo y con la ayuda de su madre convierte el Palacio del Quirinal como la Villa Margarita, en un en un hospital de campaña para tratar a los soldados heridos y mutilados, donde en un solo día se habían atendido 2.648 soldados heridos, y de ellos 1.831 gravemente discapacitados.

Aporta dinero de su patrimonio y además, dota al palacio con una biblioteca con 750 volúmenes, periódicos y revistas de la época.

Da mucha importancia a la psicología de los soldados heridos y mutilados y organiza la asistencia moral a los soldados heridos y mutilados preocupándose para que los veteranos de guerra y sus familias tuvieran una vida digna, es recordada por muchos italianos como la “Reina Enfermera”.

Legado

Financia obras benéficas para enfermos de encefalitis, madres pobres, tuberculosis, excombatientes. Implicada en la lucha contra enfermedades, apoya diferentes proyectos que tenían como objeto mejorar las condiciones socio-sanitarias de los italianos, lleva a cabo iniciativas para la formación y actualización profesional de los médicos y profesionales de la salud, y para la investigación contra el cáncer, la poliomielitis y la enfermedad de Parkinson.

Todos estos esfuerzos se ven recompensados cuando el 15 de abril de 1937, el sumo pontífice, el Papa Pío XII, le concede la Rosa de Oro del Cristianismo, cuyo orígen se remontan al año 1049, condecoración máxima de la iglesia católica y el honor más importante que la Iglesia Católica otorgaba a una mujer.

En 1910 funda, en el Policlínico de Roma, la Escuela de la Reina Elena para las enfermeras, de 1911 a 1921 es la primera Inspectora Nacional de Enfermeras Voluntarias de la Cruz Roja Italiana.

En el verano de 1960, la ciudad italiana de Messina, acogió en su plaza con inmensa alegría la instalación de la estatua de la Reina Elena. El pueblo de Messina quería tener el honor de recordarla al “Hada Gentil”, al “Ángel de la Caridad”, que cincuenta y dos años antes, en los días del terremoto que asoló la ciudad, ella como enfermera y con sus propias manos había rescatado y cuidado de muchos sicilianos afectados por la terrible tragedia.

Ultimos anos

Tras la abdicación de su esposo y la proclamación de la república, ambos se exilian a Alejandría, Egipto, donde su marido fallece un año después, los últimos años de su vida transcurren con estrecheces económicas en el exilio.

Muerte

Fallece en Montpellier, Francia, el 28 de noviembre de 1952 a los 79 años de edad, es sepultada en el cementerio municipal hasta que el 15 de diciembre de 2017 sus restos son repatriados hasta el Santuario de Vicoforte, Italia.

En 1960, el escultor Antonio Berti realiza un gran monumento de mármol blanco de Carrara en memoria de su ayuda a las personas afectadas por el terremoto en Messina.

Beatificación

Después de su muerte es reconocida por su cercanía con los enfermos y su gran humanidad y en el aniversario 50 de su muerte, el Ministerio de Comunicaciones emitió un sello conmemorativo, asociando su figura con la lucha contra el cáncer.

En 2001 se inicia su proceso de beatificación por iniciativa del arzobispo de Montpellier en la diócesis francesa donde fallece y es declarada Sierva de Dios, primer título oficial en el camino hacia la santidad.

El Comité para la Beatificación de la Reina Elena, impulsa la causa para que la Iglesia reconozca su vida como santa y tiene como objetivo valorar su fe promoviendo su beatificación.

Fuentes