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Fiestas de San Joaquín en San Luis

Fiestas de San Joaquín
Información sobre la plantilla
Error al crear miniatura: Falta archivo
Fecha:Primera mitad del siglo XX
Lugar:San Luis, Santiago de Cuba, Bandera de Cuba Cuba
Descripción:
Desfile de comparsas, en los alrededores del parque central (Parque Moncada), en San Luis.

Fiestas de San Joaquín en San Luis. Actualmente la celebración de los festejos carnavalescos en el municipio San Luis, de la provincia Santiago de Cuba adolecen de muchos valores culturales originales. Fueron éstas fiestas portadoras de lo más valioso de la tradición popular del pueblo. Se caracterizaban por un gran colorido y lucidez.

Orígenes

Las fiestas de San Joaquín en San Luis tuvieron en sus orígenes un carácter religioso. Los festejos se iniciaban oficialmente el 15 de agosto con una procesión que recorría las principales calles del poblado, teniendo como principal símbolo la Virgen de la Caridad del Cobre y concluían el 17 en horas de la tarde al otorgar el jurado los reconocimientos a las mejores presentaciones por manifestación. En la procesión los fieles arrastraban tras de sí enormes multitudes de creyentes y no creyentes que eufóricas comenzaban el jolgorio una vez concluida la misma.

Estas fiestas siempre se celebraron en el mes de agosto, a pesar de que en sus inicios no tienen características populares se ambientaba el escenario local para el festejo. Por aquella época, existe una pequeña burguesía que controlaba la economía y un gobierno corrompido que sólo responde a los intereses de esa clase capitalista. La inmensa mayoría participa como espectadora, ya que carecen de dinero para disfrutar de la fiesta, por lo que no pueden pertenecer a la sociedad.

En vísperas de estas fiesta, se adornaban los establecimientos comerciales y los postes públicos con pencas de coco. Los coches se convertían en carrozas y se acicalaban con cintas de flores, dentro iban las personas con trajes de disfraces; había mucho colorido y en las calles se situaban los quioscos, desfilaban las comparsas, se mostraban bailes folklóricos y salía la Tumba Francesa. Con el paso del tiempo, estas fiestas tuvieron algunos cambios, cuentan que una familia del pueblo, de apellido Colmeneros, tuvo la iniciativa de adornar su calle y festejar los carnavales en ella, de ahí surgen los bailes populares, aunque las sociedades continuaban celebrando los carnavales separados del pueblo.

Los preparativos de la fiesta comenzaban con 10 y 15 días de anticipación para efectuar los ensayos de las comparsas, paseos y carrozas, así como el engalanamiento del pueblo. Fue San Joaquín escogido por sus habitantes como santo patrón de la localidad, a quién se le rendía devoción en su día: 16 de agosto.

Organización

Desfile de congas en las fiestas de San Joaquín
Lo cierto es que las fiestas del carnaval San Joaquín eran organizadas por el ayuntamiento, con un mes de antelación, y presididas por el alcalde. Se comenzaba a sentir el ambiente propicio al salir las congas a las calles en horas de la noche.

La fiesta principal era el 16 de agosto, día de San Joaquín, patrón del pueblo. Por la mañana se sacaba el santo desde la iglesia; esta procesión recorría la calle Norma, hoy calle Martí, hasta el entronque. Por la tarde comenzaba el desfile carnavalesco con su colorido y lucidez. En esta fiesta se entregaban premios a la mejor comparsa, carroza, calle o casa adornada, también se celebraban festejos infantiles.

En vísperas se seleccionaban la reina y los luceros, por medio de la venta de votos; se engalanaban los establecimientos comerciales, kioscos y los postes eléctricos, con pencas de guano, cadenetas de papeles y otros medios propios. Fue significativo el gran colorido de los adornos y disfraces, resultado de la imaginación popular, donde sobresalían las cintas de colores y los farolitos. Algo peculiar resultó ser la venta de comidas típicas, la música tradicional y los bailables.

Se destacaron los improvisadores que hacían dejación de su música, al recibir propinas de las personas con alto poder adquisitivo. También sobresalían las competencias como el palo encebado, carreras en saco y a caballo y otras que diferenciaban estas fiestas del resto de las celebraciones que se realizaban en la localidad. La actividad más importante del carnaval era el desfile de las comparsas, congas, agrupaciones musicales, máscaras a pie, rumberos y las elegantes carrozas, donde no podían faltar la reina y sus luceros.

Espacios cerrados

La clase media tenía sus espacios diferenciados en el interior de las Sociedades de Instrucción, Recreo y Socorro. Fueron sus salones el escenario propicio para organizar verbenas, tómbolas, parties, juegos lícitos, concursos de belleza y sobre todo grandes “comelatas”. También se realizaban bailables amenizados por orquestas de renombre, contratadas con los fondos de la sociedad, como la Chepín Choven, Aragón, Los Hermanos Avilé, entre otras.

Sin dudas fue La Colonia Española una de las sociedades de instrucción y recreo que más se enfrascó en la organización y celebración del día de San Joaquín. Al respecto comenta el periódico santiaguero Oriente:

La Colonia Española volverá a vestirse de gala en estos días pletóricos de alegría, donde las carcajadas y travesías del momo constituirán el aliciente de mayor atracción y donde la mujer… dará la nota de belleza y colorido a estas fiestas carnavalescas(…) el baile lleva el nombre de “Avance de San Joaquín”, llevándose a efecto en los salones de la sociedad a las 9 de la noche del sábado 13 de agosto de 1938, amenizado por la orquesta Trovadores de Tono (…) El lunes 15 se efectuará otro baile de disfraz (…)

Premiaciones

Al finalizar los festejos eran premiados las mejores carrozas, comparsas, congas, conjuntos musicales y máscaras a pie. Entre estas últimas se destacaron: “El Hombre Atómico”, “El Caballero Mejicano”, “El Hombre Lata”, “El Fotógrafo”, “El Hombre Apurado”, entre otros.

Día del sanluisero ausente

El día 15 de agosto por la mañana se tocaba la diana, esta fecha se escogía tradicionalmente para celebrar el “Día el Sanluisero Ausente”; por tal motivo se le hacía llegar una invitación a nombre del alcalde a quienes se encontraban fuera del municipio y, como parte de la ceremonia, se obsequiaba un brindis a los invitados. La tradición continúa viva, aunque actualmente es el Presidente del Gobierno Local quien invita.

En 1955 por iniciativa de Félix Domínguez Navea y con la aprobación del ayuntamiento, se celebra por primera vez el “Día del sanluisero ausente”. Al efecto se organiza una actividad, donde sobresalen los discursos y lecturas de poemas, en el salón de sesiones de la Cámara Municipal, presidida por el doctor Félix Artírez Sánchez, presidente del ayuntamiento y Edgardo Gilbert, concejal y secretario del Comité de Carnavales.

A partir de este año se rinde homenaje a los nativos del municipio, que residen fuera de la localidad. Es importante señalar que en el desarrollo de estas fiestas carnavalescas se afirman valores culturales, materiales y espirituales, que expresan hoy lo más valioso de la tradición popular del pueblo de San Luis, pasando a formar parte de la historia, hábitos, costumbres y creación artística.

Conga insigne en el municipio

Cuando se habla de los carnavales sanluiseros, del Día de San Joaquín, comparsas, congas y paseos, hay que mencionar una conga símbolo y tradición en el municipio, la conga de Amado Fernández, surgida en 1924 como consecuencia del afán de su creador por organizarla.

La conga de Amado siempre mantuvo su identidad, ello la ha hecho popular y significativa. La distingue la utilización de la farola, elemento tradicional del carnaval, que Amado confeccionó como guía, llamada así porque era la encargada de dirigir la conga en su paso por el pueblo, además otorgó a la corneta china un papel relevante.

Inicialmente, salían sin vestuarios, las familias aristocráticas del pueblo que servían de jurado y presenciaban los carnavales obsequiaban a los músicos con alguna remuneración, pero esto no alcanzaba para comprar la ropa. Ya en la década del 50, sigloXX, aparece el vestuario, sencillo pero atractivo.

Amado Fernández es muy conocido no solo en San Luis sino en otras partes, porque nunca permitió que su conga fuera utilizada para fines injustos. Hoy los carnavales de esta localidad siguen siendo tradición y cultura. Actualmente, se le rinde homenaje a este sanluisero cada 16 de agosto, en peregrinación a golpes de conga hasta el cementerio de esta localidad, donde se le depositan ofrendas florares.

Fuentes