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Francisco Muñoz

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Francisco Muñoz
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General
NombreFrancisco Muñoz Rubalcava
LealtadEjército Libertador Bandera de Cuba Cuba

Nacimiento25 de junio de 1825
Santiago de Cuba, Bandera de Cuba Cuba
Fallecimiento6 de marzo de 1873
Puerto Príncipe, Camagüey, Bandera de Cuba Cuba

Francisco Muñoz Rubalcava. Escritor, poeta revolucionario reconocido por una brillante labor intelectual. Formó parte de las tropas de Vicente García.

Síntesis biográfica

Nació en Santiago de Cuba el 25 de junio de 1825 en el seno de una familia acomodada, encabezada por sus padres Rafael Muñoz y Asunción Rubalcava. En su ciudad natal recibió esmerada educación, la que le permitió cultivarse como poeta de fina estirpe.

Desde niño tenía inquietudes literarias y con frecuencia se le podía encontrar en la residencia de su tío Manuel Justo Rubalcava y Sánchez Caballero, poeta culto y brillante escritor de novelas. Sus primeros estudios los realizó en el colegio Francés, de Santiago de Cuba, propiedad de Mr. Fors y no en Francia como algunos historiadores han señalado.

En 1850 ya con 25 años viajó a París por espacio de un año. Al retornar a la patria contrajo matrimonio con la joven Delfina Peacock. Dos años más tarde la esposa murió y el joven marchó a los Estados Unidos de Norteamérica donde permaneció hasta 1862, fecha en que regresó a La Habana.

Labor intelectual

Durante su estancia en Nueva York publicó su cuaderno de poesía titulado «Flores de un día», el mismo consta de 144 páginas y 26 poesías. En el prólogo de la obra, al que Rubalcava tituló «Dos palabras», se trasluce su sinceridad y valor a la hora de enjuiciar su obra y salta a la vista que no teme a la crítica, sino que se expone a ella. En uno de sus párrafos escribió:

{ ...) En mí, que lejos de arrullarme tan atrevido pensamiento existe, la profunda convicción de ningún valor de mis aspiraciones: ¿Se me disculpará por la severa crítica el paso que atrevido doy lanzando a la luz pública mis pobres concepciones? nadie mejor que el juicio a que ella invita responderá a la cuestión; pero antes diré dos palabras que acaso contribuyan a atenuar la severidad conque pudiera juzgarme.

Dirigió en 1864 el Boletín Mercantil de Cárdenas en Matanzas, aunque por poco tiempo y tres años después (1867) se estableció en Puerto Príncipe entregándose por completo a la labor revolucionaria.

Su labor intelectual fue fecunda, escribía en el periódico El Siglo, de La Habana, dirigía El Oriente y más tarde fue redactor de El Camagüey, fundado por Salvador Cisneros Betancourt; marqués de Santa Lucía.

Rubalcava, quien conocía las delicadas y patrióticas poesías de Tomasa Varona González, comenzó a mantener con ella relaciones literarias. Viajó a Las Tunas para conocer personalmente a la poetisa y esas relaciones formales de correspondencia, se transformaron en pasión amorosa. Contrajo matrimonio en segundas nupcias con Tomasa, hija del hacendado Esteban Ignacio de Varona, el 23 de julio de 1866.

En su asiduo quehacer literario fue colaborador del Noticioso Comercial de Santiago de Cuba y escribió además tres novelas. Su esmerada educación lo llevó a ser cuidadoso filólogo, historiador y poligloto. Además de sus estudios en Cuba y Estados Unidos, también estudió en Alemania, lo que le permitió ampliar ostensiblemente su horizonte cultural.

Labor revolucionaria

Establecido en Puerto Príncipe ingresó en la logia Tínima, donde se efectuaban tenidas en contra de la metrópoli española. En una de sus reuniones Rubalcava propuso a los conspiradores camagüeyanos que se pusieran en contacto con los de Bayamo, donde se estaba conspirando. La propuesta fue aceptada siendo comisionado el propio Rubalcava para llevar a cabo tan importante misión. El poeta revolucionario, se puso inmediatamente al habla con Francisco Vicente Aguilera, venerable maestro de la logia Estrella Tropical de Bayamo, quien aceptó el proyecto de la reunión conjunta.

En 1867 contactó con el Movimiento Revolucionario de Las Tunas, quedándose definitivamente a residir en esta ciudad. La inteligencia del intelectual, fue una inyección renovadora en el Movimiento tunero, llegando a convertirse en el segundo jefe indiscutible de la conspiración en esta localidad. Participó en varias reuniones preliminares en las Tunas en las cuales su opinión siempre fue bien escuchada.

De este modo fue electo junto a Vicente García para participar en la Convención de Tirsán o Junta de San Miguel de El Rompe. Como representante de esta localidad participó en la reunión de la finca Muñoz y a partir de este momento junto al artesano Ramón Ortuño Rodríguez reclutó alrededor de 150 hombres para iniciar el rompimiento con España.

Como bien ha señalado la doctora Hortensia Pichardo, Rubalcava vino a ser el elemento unificador entre los revolucionarios orientales y camagüeyanos. El 18 de octubre de 1868 asaltó y tomó el poblado de San Miguel de Manatí, y el 22, ante el desembarco de una gruesa columna española y la imposibilidad de enfrentarla con los pocos hombres de que disponía, decidió retirarse. Pero antes de hacerlo incendió el caserío el que se quemó totalmente, constituyendo éste, el primer poblado incendiado en Cuba en holocausto a la libertad, que se conozca hasta la fecha.

Es curioso anotar, que el cura de la iglesia de esta localidad, Braulio Odio Pécora, se incorporó a las tropas de Vicente García oficiando como tal durante toda la Guerra Grande entre las tropas mambisas, en las que obtuvo los grados de coronel. El 29 de octubre, sostuvo combate en Arroyo la Palma y sucesivamente combatió en El Gramal, Becerra, Miguel Ramos, Diego Felipe y Río Blanco. Junto al general García tomó infinidad de convoyes. Participó en el asalto a Las Tunas el 16 de agosto 1869. Dados los abatares de la guerra, su esposa Tomasa Varona, tuvo que emigrar a Jamaica, viviendo en la pobreza y el infortunio.

Esta noble cubana, poco conocida por sus ideas revolucionarias, escribió en varios periódicos, firmando muchas de sus poesías con el seudónimo de Eliana.Después de un fuerte combate de Vicente García en Las Flores, lugar del actual municipio Las Tunas, los mambises se trasladaron, tras la victoria obtenida sobre el enemigo, a La Entrega, campamento donde tenía Rubalcava una ranchería y su Cuartel General.

Cuando fue asaltado el campamento de García en Santa Rita el 19 de agosto de 1871, el jefe mambí se encontraba jugando una partida de ajedrez con Rubalcava al que eran asiduos aficionados ambos jefes. En esta batalla Rubalcava desempeñó un importante papel en la combinación del fuego de la fusilería con cargas al machete, que produjeron en el enemigo 112 bajas. Por su arrojo y valentía fue distinguido en varias ocasiones, alcanzando los grados de general del Ejército Libertador cubano.

Muerte

En premio a su buena labor en 1873 fue designado segundo jefe del Camagüey, lugar que ocuparía bajo las órdenes de Ignacio Agramonte. Días antes de partir para ocupar su nuevo destino, estaba en unos ranchos curándose una úlcera de la cual padecía hacía tiempo, cuando fue apresado por una banda de jíbaros y conducido a Puerto Príncipe donde fue condenado a muerte, sentencia que se cumplió en la Plaza Del Cristo de Camagüey el 6 de marzo de 1873.

El día antes de ser fusilado escribió a su esposa una sentida carta donde vuelca toda la ternura del compañero, del que siempre la acompañó en los momentos de dulzura e infortunio, legándole por toda fortuna su buen nombre y estas palabras: « No amo tanto la vida para conservarla cubriéndome de baldón», como digna respuesta a los que le prometían el perdón de la vida si traicionaba la causa por la cual había luchado.

Fuentes