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Granja de avicultura

Granja de avicultura
Información sobre la plantilla
Granja avicultura.JPG
Concepto:Instalación para la cría intensiva de aves de corral.

Granja de avicultura. Instalación para la cría intensiva de aves de corral para la obtención de huevos y de carne. Las aves pueden mantenerse en jaulas individuales o en espacios más grandes que alojan gran cantidad de ellas, pero con techo y paredes para protegerlas de la lluvia, el sol y el viento.

Antecedentes

Desde que se domesticaron las aves de corral (gallinas, pavos, patos, ocas y otras), éstas se criaron sueltas alrededor de las viviendas y más tarde también en jaulas. La producción intensiva de carne y huevos en granjas avícolas es relativamente reciente, pues se estima que data de las décadas de 1930 y 1940 en que se comenzaron a construir instalaciones modernas e industriales en los Estados Unidos, y posteriormente en otros países desarrollados.

Desarrollo de las instalaciones avícolas en Cuba

Antes de la revolución la producción avícola nacional era incipiente: los campesinos criaban aves y obtenían huevos de forma doméstica, y para las escasas producciones en mayor escala se importaban desde los Estados Unidos pollitos o huevos para incubar. Ya en 1959 el Comandante en Jefe orientó la creación de granjas avícolas con capacidad entre 50 000 y 250 000 aves. En pocos años se construyeron más de 2 000 naves, seis plantas de incubación, siete mataderos de aves y otras obras de infraestructura.

En septiembre de 1962 el Comandante en Jefe emitió nuevas directivas sobre el paso de los sistemas tradicionales de crianza de aves a métodos industriales de producción. En 1963 se constituyó el Plan Especial de Fomento Avícola, dándole prioridad a la producción de huevos como una fuente de proteína para la población, y creándose en ese mismo año la Empresa Genética Avícola. Se importaron de Canadá huevos fértiles de líneas puras para obtener ejemplares de doble propósito (huevos y carne), y se crearon los primeros centros de genética aviar, para adaptar las razas más productivas a nuestro clima y condiciones.

En 1964 el Comandante en Jefe orientó acometer el «Plan de sesenta millones de huevos mensuales». Para desarrollarlo, el 22 de mayo de 1964 se creó el Combinado Avícola Nacional (CAN), con el objetivo de integrar todas las entidades que intervenían en la producción, beneficio y distribución de huevos y carne de ave. Para garantizar la alimentación de la masa, a partir de esa fecha se incorporaron al Combinado 14 fábricas de piensos especializadas en la producción de piensos avícolas y más tarde la industria de producción de equipos para la avicultura. A finales de 1966 incorporó el resto de las fábricas de piensos, que producían para las otras ganaderías, centralizando así toda la producción de piensos.

En 1975 fue creado el Instituto de Investigaciones Avícolas (IIA) con el objetivo de desarrollar las investigaciones para aumentar el potencial genético y productivo, mejorar la composición de los piensos, incrementar los componentes nacionales, preservar la salud de las aves, establecer normativas de diagnóstico, profilaxis y control sanitario para disminuir la mortalidad, elevar los rendimientos productivos y las tecnologías mecanizadas, entre otros. Se orientó desarrollar el Plan de producción de carne de ave y para 1970 obtener seis millones de pollos mensuales, lo cual se cumplió, alcanzándose un record en 1989 de 117 800 t de carne de ave.

En 1975 se contaba con 411 instalaciones de avicultura y 43 plantas de incubación. La producción de huevos se había multiplicado por 6 con respecto a 1958, alcanzándose 700 millones de unidades. El plan inicial se sobrecumplió, lográndose en 1988 llegar a casi 2 500 millones de huevos.

A partir del 1ro de enero de 1977, el CAN se organizó como Dirección Principal Avícola y se creó además la Dirección Principal de Piensos. A inicios de 1984 se creó la Unión de Empresas Combinado Avícola Nacional (UECAN) y en abril de 1987 se fusionaron nuevamente las organizaciones avícolas y la de los piensos, constituyéndose la Unión de Empresas Combinado Avícola Nacional.

Un nuevo crecimiento en la producción de huevos fue orientado el 24 de abril de 2004 para garantizar el consumo percápita de la población de 10 huevos mensuales, lo cual fue cumplido. Sin embargo, se orientó reducir la crianza de pollos de engorde pues resultaba incosteable, ya que el costo de producir los mismos en el país resultaba superior a los precios para adquirir carne de pollo en el mercado mundial.

Tipos de granjas de avicultura

Las más comunes son las granjas de producción de huevos, de engorde, de reemplazo y de genética.

Las granjas de producción de huevos son instalaciones destinadas exclusivamente a la cría de gallinas ponedoras.

Las granjas de engorde están destinadas a la cría de pollos con destino al consumo de su carne. Los pollos llegan de la planta de incubación o incubadora y son engordados hasta que alcanzan un peso comercial.

Las granjas de reemplazo son las especializadas en la cría de gallinas para reemplazo de las ponedoras que ya han envejecido o no ponen la cantidad suficiente de huevos.

Las granjas de genética avícola son instalaciones especializadas en el desarrollo y cría de ejemplares avícolas de alto poder genético, con características especiales para la producción de huevos o de carne, cuyos pollitos o huevos se suministran a los productores para la mejora de sus ejemplares. El híbrido moderno produce hoy en día unos 300 huevos al año, cada uno de ellos de un peso medio de 63 a 64 gramos. La tasa de conversión en las aves ponedoras es hoy de 2,5 ó 3 unidades (kg) de pienso por 1 de huevos.

Características de las instalaciones

Ubicación. Las granjas de avicultura se localizan en lugares abiertos, alejados de las áreas habitadas, con relieve llano y sin obstáculos para la ventilación.

Construcción. Una granja que puede tomarse como ejemplo abarca una extensión territorial de 1 km², con 20 naves de 1 090 m², oficinas administrativas, almacenes de materiales y medicamentos, cocina-comedor y área agrícola de autoabastecimiento para el comedor obrero. Las naves se orientan preferentemente este-oeste, y cuentan con techos de cinc o fibrocemento, piso de cemento y las paredes de malla metálica y mantas para evitar los vientos fuertes.

Jaulas y población. Las naves están dotadas generalmente de hileras de jaulas individuales de metal, todas separadas del suelo. Hay un pasillo entre las hileras para que los obreros puedan pasar a distribuir los alimentos, recoger los huevos y para operaciones de limpieza. El espacio vital es de 0.4 m², y de 3 a 4 aves por jaula, con una población total de 190 000 ponedoras en el ejemplo citado. La explotación en jaulas resulta sencilla, permitiendo que muy pocas personas puedan atender a miles de aves. Además, en las jaulas se alejan a las aves y a sus huevos de las deyecciones, fuente de graves enfermedades parasitarias.

Alimentación. El alimento (pienso concentrado) se les suministra a las gallinas generalmente en una canal de cinc ubicada de forma lineal delante de las jaulas. La base alimentaria es el pienso comercial. Posee un sistema de autoabastecimiento de agua en bebederos con sistema de tetinas y comederos lineales. El agua se abastece a partir de un pozo con un tanque elevado donde el líquido baja por gravedad hasta las naves. Esta no se somete a ningún tipo de tratamiento químico para su purificación. El agua se les suministra por una tubería con un mecanismo de boquillas (tetinas) que son activadas por las propias aves y que tienen debajo un recipiente para recoger el goteo. En otra canal caen por gravedad los huevos cuando las gallinas los ponen. El suministro de la comida y la recogida de los huevos se hacen de forma manual.

Residuales. Los residuales (excretas) son extraídos al finalizar cada periodo reproductivo depositándolos en lugares apartados de la granja. Los líquidos fluyen a través de los sistemas de drenaje hasta los fosos.

Atención veterinaria. El sistema de asistencia veterinaria lo atiende el médico veterinario de la unidad, el cual responde al Instituto de Medicina Veterinaria (IMV) municipal, éste al provincial y éste responde al IMV nacional.

Flujo zootécnico. El flujo zootécnico de las ponedoras se limita a la entrada a la unidad de las pollitas de reemplazo con 18 semanas, con un peso de 1 300 g. A las 20 semanas pasan a la categoría de ponedora con un peso de 1 360 g. Al finalizar la etapa productiva a las 72 semanas, se someten a una muda forzada, si es necesario en algunas naves, y las demás se destinan a la venta en mercado, procesamiento industrial o mataderos.

Personal. Una plantilla típica de una granja para producción de huevos es de unos 100 trabajadores, con jefe de brigada, responsable de recursos humanos, contador, auxiliar económico, 4 técnicos y los restantes obreros especializados.

Fuente

  • Arcadio Ríos. La agricultura en Cuba. Apuntes históricos. Segunda edición. Editorial Infoiima. La Habana, 2015. 230 pág.
  • Arcadio Ríos. La ingeniería agrícola del productor cubano. (Libro en edición). Instituto de Investigaciones de Ingeniería Agrícola. Editorial Infoiima. La Habana, 2015. 250 p.