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Hotel Zaza

Hotel Zaza
Información sobre la plantilla
Obra Arquitectónica
Hotel zazadelmedio.jpg
Descripción
Estilo:Ecléptico
Localización:Zaza del Medio
Uso inicial:Hotel
Datos de su construcción
Inauguración:1914
Demolición:1993


Hotel Zaza. Es tan sólo un pequeño poblado de campo ubicado a 11 km de la cuidad de Sancti Spiritus, pero años atrás ostentaba una de las edificaciones más majestuosas del centro, y posiblemente del oriente, de la isla de Cuba: el ya legendario Hotel Zaza, en sus inicios Tanausú; del que hoy casi nada queda, tan sólo algunas fotografías que evidencian su esplendor y belleza, y el recuerdo de los que lo conocieron o vivieron, compartiendo la tristeza de su desaparición, sintiendo mancillada toda una historia, una cultura, un patrimonio, una identidad.

Fundación

Hacia 1909 se realiza el replanteo de las parcelas para lo que sería el proyecto de urbanización del poblado de Zaza del Medio. Por ese entonces ya se vendían parcelas a particulares para realizar la construcción de viviendas y otras edificaciones.

Se conoce que gran parte de estos solares y parcelas pertenecían a Wilian Van Horne de la sólida empresa The Cuban Company. La directiva de esta compañía, instaurada en el país en el año 1900 para dedicarse al negocio de ferrocarriles, principalmente, estaba formada por magnates del carbón, del cobre, del tabaco, así como de las industrias ferroviaria, eléctrica y bancaria.

En uno de estos terrenos pertenecientes a la Cuban Company es donde se edifica el Café y Hospedaje Tanausú, construido con el capital de tres hermanos de origen canario nombrados Manuel, Vicente y José Ana Simón quienes a su vez fueron los primeros dueños del inmueble. Su construcción concluye antes de 1914, pasando a ser la edificación más alta del pueblo.

Muchas personas aseguran que la construcción es finalizada en el 1918. Sin embargo, en la Escritura N°301, hoja 224 y folio 128 del tomo V del libro de sociedades inscripción primera, perteneciente al Registro Mercantil de Sociedades; ante el notario Ramón de la Cruz y Pérez, el 18 de octubre de 1914; consta:

  • La constitución de la Sociedad Mercantil Regular Colectiva "Simón y Hermanos", sociedad dedicada al giro de café y hospedaje con establecimiento abierto en la casa s/n frente a la calle del Ferrocarril del poblado de Zaza del Medio. Cuyo establecimiento se denominó Tanausú.
  • El capital social lo constituía la cantidad de 2000 pesos en oro español, aportado de por mitad de los socios: 1000 pesos de Don Vicente Simón, representado en la existencia de útiles y lencerías del establecimiento fonda sin hospedaje de su propiedad denominado Tanausú, de este término municipal y registrado en el registro mercantil de esta ciudad.

Características arquitectónicas y constructivas

Un hijo de Manuel Simón que era ingeniero arquitecto llamado Aníbal Simón Camacho fue el proyectista de la obra. Según el testimonio de algunos pobladores.

El Tanausú terminó siendo un edificio simétrico apaisado de dos plantas, que nada tenía que ver con el entorno y respondía a una tipología arquitectónica ecléptica. La primera planta estaba bordeada por un amplio portal con columnas de sección variable y estriada, sobre la cual se erigía la segunda planta. Ésta última contaba con pilastras adosadas que soportaban el friso decorado; 20 balcones con lucetas de medio punto y percianería francesa totalmente idénticos, a excepción del balcón esquinero frontal que poseía 2 vanos con platabanda moldurada bordeando el arco de medio punto, y sendos balcones de hormigón entrelazado simulando jardinería orgánica (troncos, vegetales), como vestigios de continuidad del Art Noveau.

En la planta baja interior el piso era de mosaicos bellamente trabajado con motivos geométricos, pero en la segunda, era de madera tapizado en linóleo, por lo que con el tiempo se fue deteriorando y alrededor de los años 50-51, bajo el patrocinio de Víctor Rodríguez, se decide cubrirlo con una capa de cemento de aproximadamente dos pulgadas de espesor. Los albañiles que participaron en la obra fueron Carlos Marcos, Rogelio Hernández, manolo Hernández y el propio Víctor.

La planta alta era sostenida por fuertes pilotes o vigas de madera de quiebra hacha. Contaba además con una gran escalera con barandas de acero y pasamanos de madera, que daba acceso a la segunda planta a partir de un descanso que bifurcaba a la misma; para la derecha, continuaba de cemento, dando acceso a las habitaciones, y para la izquierda, una puerta abría paso a la otra parte que era de madera, hacia donde se situaba la casa de los dueños del negocio.

Casi todo el techo era de teja francesa, menos la sección delantera que era de hormigón, sirviendo para secar al sol y al aire libre la indumentaria del hotel y de los posteriores inquilinos. El frente de esta azotea exhibía un pretil calado con balaustradas rematado con copones, que en perfecta armonía con el resto de los elementos arquitectónicos de la fachada, imprimían gran jerarquía y prestancia a la edificación y a la antesala del pueblo.

En sus inicios, el hotel fue estructuralmente concebido para sostener hasta tres pisos pero, luego de construido el segundo, no alcanza el presupuesto para erguir el tercero. Aún se conservan escasos fragmentos de la cimentación y los raíles de líneas que fueron usados en el arquitrabado y no fueron derribados con el resto de la edificación. Las paredes externas y las principales del interior del edificio eran de ladrillo refractario para evitar incendios, a pesar de que las divisiones de los dormitorios eran de madera (Pino tea). Para su construcción también se tuvo en cuenta las vibraciones que la proximidad a la línea del ferrocarril y el paso continúo de trenes por la misma provocaban. El hotel siempre se mantuvo pintado de colores pasteles, predominado en los últimos años el rosa y resaltando los detalles constructivos en blanco. Las puertas y ventanas eran de madera, madera y cristal, metálicas.

La edificación tenía aproximadamente entre 32 y 40 habitaciones pero no todas se alquilaban, tal es el caso de los hermanos Manuel y Vicente Paz; la señora Julia Dorta, lavandera del hotel; y la señora Doña Andrea Simón, hermana de los dueños; que no pagaban renta alguna. Esta última, se alojaba específicamente en la primera habitación de la planta baja (junto a lo que es hoy el correo de Zaza del Medio), la que constaba de un patio interior y un poso que abastecía de agua a todo el hotel a través de un gran tanque que se ubicaba en la azotea.

Historia

En escritura 250 del Registro Mercantil, con fecha 7 de agosto de 1918, figura la venta “real y perpetuamente a José blanco Álvarez el establecimiento Tanausú de la Sociedad Simón y Hermanos de Zaza del Medio de este término municipal; con todas sus mercaderías, armarios, mostradores, enceres, útiles y demás anexidades del mismo, quedando obligado el comprador a liquidar y pagar por su propia cuenta todos los créditos pasivos de dicha sociedad. Esta venta tiene efecto por la cantidad de 7523 pesos y 74 centavos moneda oficial; de cuya suma corresponden al señor Vicente Simón y Padrón, y a su legítimo hijo Regino Simón y González 3023 pesos y 74 centavos, y al señor José A. Simón 4500 pesos”.

En el mismo registro, legajo 56, se inscribe el “establecimiento dedicado al giro de ropas y joyería” El Palacio , con fecha 12 de junio de 1919; “Sociedad Mercantil de Vicente Simón en comandita con Ángel Hernández Pérez y Miguel Vicente Castro”, ubicado en un local de la planta baja en la calle La Rosa. Con el tiempo el Hotel es arrendado por el trinitario Guillermo Payne, quien hacia 1931 invierte una gran suma de dinero en el mejoramiento del inmueble, y le subarrienda este mismo local a Víctor y su sobrino Clotilde Pastor Yánez para que instalen allí una barbería

A finales de los años treinta, el señor Payne quiebra y mediante un alzamiento de bienes monta cuanto mueble había en un camión y la policía vino a dar con él sólo a muchos kilómetros de distancia. Los muebles regresaron al hotel pero éste tuvo que cerrar. El gigante de Zaza permanece cerrado hasta que el propio Pastor Yánez logra ponerlo en marcha nuevamente. Hasta el momento no se ha podido constatar si pidió o no ayuda financiera a Manuel, como plantean algunas fuentes, pero lo que sí es cierto es que el pueblo lo necesitaba y agradeció sinceramente la reapertura de sus puertas: era en sus mesas donde se hacían los grandes negocios del tabaco y la ganadería, como en una Bolsa improvisada; y en sus amplios espacios donde se celebraban la mayoría de los eventos sociales de la región, como los bailes, los banquetes, las bodas, las obras caritativas de la iglesia.

Con motivo de su reinauguración se ofrece un baile en el patio central del hotel, para el cual se venden un gran número de estampillas por el valor de 10 centavos. Así comienza la recaudación de los fondos necesarios para lograr la rentabilidad de este vasto inmueble. Unos años después, según cuenta Miquel Angel Yanes, su mamá casi se divorcia de su padre cuando ésta gana la lotería con 2000 pesos y su esposo Pastor Yanes toma el dinero sin consultárselo, empleándolo todo en la remodelación del hotel; con eso pagó la primera letra y compró maquinarias, instrumental y un nuevo mobiliario que incluía mostradores, vitrinas, mesas y sillas, etc.

Servicios que se ofertaba

  • Hospedaje.
  • Bar- Cafetería.
  • Lunch y restaurante.
  • Cabaret.
  • Venta de bebidas, confituras y golosinas, artículos de primera necesidad, ropas, joyas medicamentos, tabacos y cigarros.
  • Barbería.
  • Peluquería.
  • Sala de juegos.

•Tabaquería.

Personalidades que pasaron por el hotel

  • Representantes de la General Cigarr se hospedaron en el hotel.
  • La compañía Orellana y Mendosa de la habana vinieron hacer el tramo de la carretera de Zaza a la Rana y todos se quedaron en el hotel.
  • Benny Moré vino al Saltadero club a cantar y fue a comer al hotel.
  • El Jilguero de Cienfuegos y Martica Morejón su esposa.
  • La orquesta de Antonio María Romero y Barbarito Diez.
  • Siomara Alfaro (Cantante lírica )
  • Marta Picanes.
  • La orquesta RiverSide y su cantante Tito Gómez.
  • El niño Leonardo.
  • Germán Pinelis.
  • Fulgencio Batista comió en el hotel.

Otros Usos

Después del triunfo revolucionario, el hotel es intervenido el 9 de septiembre de 1963 por el INIT (Instituto Nacional de la Industria Turística) que había sido creado el 20 de noviembre de 1959 con facultades de fiscalización para toda la actividad turística y de administración de las empresas, algunas de las cuales empezaban de un modo u otro a ser gestionadas por la dirección del estado. El INIT explota el hotel por un tiempo y continúa prestando servicio de hospedaje, bar-cafetería con la venta de comidas ligeres.

Luego de un tiempo el INIT comenzó a perder interés en el gigante, por lo que comenzaron a hospedarse personas que venían a realizar trabajos directamente relacionados con el auge revolucionario y que vivían fuera del territorio. Se destinaron cuartos para distintas instituciones como la FMC, la CTC, el INRA (Instituto Nacional de Reforma Agraria), la UJC (Unión de jóvenes Comunistas), la ANAP (Asociación Nacional de Agricultores Pequeños) y otras organizaciones. Unos años más tarde el INIT cerró y selló definitivamente estas habitaciones.

Aproximadamente en los años 70, fueron otorgadas a familias que presentaban problemas de viviendas o tenían una mala situación económica. Otras fueron invadidas deliberadamente por personas sin autorización, rompiendo los sellos que clausuraban sus entradas, tomando posesión del espacio y todo lo que este contenía. Rompieron y corrieron paredes para ampliar y delimitar las partes de la casa (sala, comedor, cocina, ect). En la planta alta existía solamente un baño de uso colectivo, con dos bañeras y un servio sanitario. Junto a los baños colocaron una batea donde todos los vecinos lavaban sus ropas. En la planta baja todas las viviendas tenían las comodidades elementales para hacerlas habitables y el patio interior fue dividido y tapiado, por estas familias. Todos los muebles y objetos que pertenecieron al hotel fueron primeramente colocados en la cafetería y el bar, y posteriormente comenzaron a desaparecer.

Demolición

Entre los años 92 y 93 es declarado en mal estado de conservación, fase de deterioro y peligro de derrumbe. Además, se plantea la imposibilidad de reparación por cuanto el gobierno local no tenia presupuesto para restaurar tamaña construcción. Gran parte de los pobladores estuvo en contra de este acto, aglomerándose en el parque para ver el desmoronamiento del hotel y con el toda una historia. Armando de la Cruz conocido como Armando al caimána y otro grupo de amigos y vecinos del hotel escribió una carta al partido y las oficinas de conservación pero nunca recibieron respuesta.

Fuentes

  • Iglesias Peñate, Bárbara M. Trabajo de Diploma. El Hotel Zaza: una historia bajo escombros, 2010.