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Localidad

Localidad
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Concepto:Lugar poblado
Localidad es una división territorial o administrativa genérica para cualquier núcleo de población con identidad propia. Puede ser tanto un núcleo de pequeño tamaño y pocos habitantes aldea, pueblo) como un núcleo de gran tamaño y muy poblado (ciudad). También existen localidades despobladas.

Santo Domingo

Localizado en la provincia de Villa Clara. Encierra maravillosas historias en cada una de sus calles y edificaciones que la convierten en especial y de disfrute para sus pobladores y visitantes. Cuenta con inmejorables lugares de trascendencia histórica. Se registra en este municipio el nombrado Bosque Modelo cuya extensión territorial y característica lo hacen memorable convirtiéndose en un área protegida y de gran prioridad en materia de conservación y preservación de la flora y la fauna.

Ubicación Se encuentra localizado al noroeste de la provincia de Villa Clara, limita al norte con Corralillo, Quemado de Güines y Sagua la Grande, al este con Cifuentes y Ranchuelo, al sur con Cienfuegos y al oeste con Matanzas. Historia En el siglo XVI hemos hallado la fecha más temprana que se conoce para los términos del actual Municipio Santo Domingo. Transcurría el año 1591. Don Rafael Uribe, agrimensor oficial del Cabildo de Sancti Spíritus hacía medición de unas tierras, que dicha autoridad mercedaba a favor de Antón Díaz. Como motivo expresado en tal documento se buscaba fomentar el Hato de Amaro. El 16 de septiembre de 1625 el mismo Uribe participa en la mercedación de las comarcas del Hato de Álvarez concedidas a Juan Herrera, y años más tarde son mercedados los campos para el Corral de Encierro de San Juan de Amaro. En aquella época la actividad económica más importante de la isla era la ganadería, con predominio de hatos, corrales y haciendas ganaderas. Álvarez, favorecido geográficamente por su ubicación en el Camino Real o Camino Ganadero (1) que recorría la Isla desde Oriente hasta Occidente, experimentó en pocos años un desarrollo económico social considerable. El traslado de los grandes rebaños por una ruta tan prolongada necesitaba albergues. Álvarez ofrecía las comodidades necesarias para una estancia más o menos breve que también permitía componer los arreos, rehabilitar el ganado fatigado, sacrificar las reses enfermas o mutiladas y hospedar a los hombres cansados. Satisfacía tales propósitos la disposición de cuartones con forraje y agua para los animales, mataderos, mercado de carne y cueros, posadas y entretenimiento. Además Álvarez mantenía relaciones de comercio con la naciente población de Sagua la Grande y con Remedios. El río Jiquiabo, entonces navegable, derramaba sus aguas en el río Sagua. A través de este circuito de comunicación se importaba la sal necesaria para conservar las carnes y curtir los cueros hasta que esos productos ya listos, eran exportados siguiendo la misma corriente del río. Hacia la margen donde el Jiquiabo se podía navegar existió por mucho tiempo un almacén de sal. Alejandro de Humboldt en su Ensayo Político sobre la Isla de Cuba señalaba el Partido de Álvarez como el punto que dividía la isla en dos departamentos: Occidental y Oriental. J. B. Rosemond en su obra La Isla de Cuba señala a Álvarez en el límite occidental. La Capitanía Pedánea de Álvarez tenía bajo su mando los cuartones de San Pedro de Jiquiabo, Mordazo (antes "El Jato"), Cascajal y Punta Felipe, además de varios corrales de ganado mayor, menor, y sitios de labranza. La autoridad civil y militar residía en un Teniente o Capitán Pedáneo nombrado por el Gobierno Superior Civil de la Habana. Fue así hasta finales de la primera mitad del siglo XIX cuando Álvarez pasó a la Jurisdicción de Sagua la Grande. Su relativo esplendor propició un rápido aumento de la población, enriquecida por la emigración de canarios y franceses. Los servicios religiosos eran oficiados por el párroco de la Iglesia. San Narciso de Álvarez. Es el poblado más añejo del municipio Santo Domingo. Provincia Villa Clara. Historia Fue entregado en merced el 26 de septiembre de 1625 por el Cabildo de Sancti Spíritus a Juan Herrera, vecino de La Habana. Hacia finales del siglo XVII el hato pasó a ser propiedad de Luis Baldespino y este lo dejó en herencia a su hijo Juan Baldespino y Castellón. Andando el tiempo Juan vendió su feudo al alférez Gregorio López Silvero (1724). Al morir éste, doña Ana Sarduy asume la tenencia que luego heredaba, específicamente en 1763, Manuel López Silvero, Alférez Mayor del Cabildo de Santa Clara. Se tienen noticias de que por esa época los pobladores de Álvarez socorrieron a algunas familias habaneras que huían de la dominación inglesa. El caserío de Álvarez sufrió un incendio devastador. Tal calamidad obligó a que sus habitantes trasladaran la capital del Partido al villorio San Pedro de Jiquiabo, fundado como núcleo urbano en 1850. En 1859 Álvarez perdió su condición de Partido de tercera clase para ser un barrio del recién creado término municipal de Santo Domingo. Desde la llegada del ferrocarril al territorio central las fuerzas económicas cambiaron el destino de aquel asentamiento originario. El camino de hierro había sido tendido hacia un costado de Álvarez, cruzaba el pueblo Cascajal]. Surgimiento San Narciso de Álvarez había surgido gracias al trasiego de ganado y su posición en el Camino Real. Era un lugar de tránsito donde se hospedaban los monteros, se cuidaba del ganado, se salaba la carne de las reses enfermas y se curtía el cuero. Estos productos encontraban salida a través del comercio de contrabando que se efectuaba por la costa norte. El trazado distante del ferrocarril y la fundación de nuevos centros poblacionales (Manacas, Mordazo, Rodrigo, Cascajal, Santo Domingo) hicieron declinar a San Narciso de Álvarez hasta la misma extinción. Se produjeron migraciones, por ejemplo, hacia Sagua la Grande, donde se recababa mano de obra en un astillero creado por entonces. Tal vez el golpe de muerte para Álvarez fue la construcción de la Carretera Central en 1933. El viejo suburbio estaba marginado de las vías fundamentales de comunicación. Actualmente solo queda como vestigio de tan pintoresco pasado el Cementerio, que tampoco fue el primero, pues el más primitivo hubo de trasplantarse al quedar encerrado en el centro del antiguo pueblo. Entre otras cosas Álvarez tenía calles, siete fondas, una farmacia y oficinas para regidores, además de correo y una plaza central. En este parque se develó una placa que aludía al reconocimiento de la Constitución española de 1812. San Narciso de Álvarez debe ser explorado con técnicas arqueológicas de rigor. En la actualidad se recogen leyendas y tradiciones que aumentan su significado cultural.

El templo estuvo construido primeramente con la técnica de embarrado y guano hasta que, víctima de un incendio en 1812, se reconstruyó con mampostería y cubierta de tejas. Su patrono tutelar era San Narciso de Álvarez. Imaginemos la ascendencia eclesiástica de Álvarez por el simple hecho de que el párroco de allí fue quien celebró la primera misa de la villa Sagua la Grande.

Sabemos que el incendio aludido destruyó gran parte del centro urbano hasta tal punto que durante varios años la Capitanía Pedánea se estableció en Jiquiabo. Tuvo lugar una segunda urbanización que obligó a los residentes de Álvarez al trazado y empedrado de las calles. ¿Cómo era la correlación entre pobladores blancos y negros? Pues siendo la ganadería una actividad económica que no requería mucha mano de obra, la fuerza esclava era superflua. La mayoría de los peones y monteros eran blancos carentes de fortuna que no se contrataban más allá del perímetro familiar. Los esclavos sobrellevaban los servicios domésticos y su número era inferior en comparación con otros lugares de la isla tales como La Habana y Trinidad, donde ya a fines del siglo XVIII la inclemente economía de plantación molía por igual el cuerpo de hombres y las cañas. La Revolución Haitiana y el descalabro de su industria azucarera propiciaron un mercado seguro para el azúcar cubano. Aumentó la inmigración forzosa de esclavos mientras se extendía en Cuba la economía de plantación. El arrebato azucarero y las pingues ganancias hicieron posible que la sacarocracia cubana instala técnicas más modernas, entre ellas: el transporte a través del ferrocarril. Para el traslado del azúcar se habilitaron puertos comunicados por redes de caminos principales y secundarios. La aparición del ferrocarril de Sagua a Cienfuegos, y más tarde, su enlace en Santo Domingo con la extensión del Ferrocarril de Cárdenas y Júcaro desde La Macagua(Los Arabos) -actual línea central- , fueron causas fundamentales para que Álvarez comenzara a declinar económicamente. La ganadería fue desplazada por el azúcar. Tierras y capitales se incorporaron a la naciente industria; el ganado era transportado ahora en trenes y los pueblos se fundaron allí donde prosperaban las nuevas ocupaciones. Estos factores motivaron un éxodo desde Álvarez hacia los centros económicos: Sagua, Mordazo, Manacas, Santo Domingo, Cienfuegos. El 1ero de enero de 1879 Álvarez se incorpora al municipio de Santo Domingo bajo la condición de "barrio". De aquella floreciente región que puede juzgarse como protohistórica, dada la escasez de testimonios escritos, solo ha llegado hasta hoy en las ruinas de su legendario cementerio. Características geográficas Geología Por su constitución geológica el surgimiento de esta área corresponde al período Paleógeno, época del Eoceno Superior, cuya base litológica corresponde a las gravelitas, areniscas, margas, calizas y conglomerados, atravesada su porción central por una acumulación de linos, arcillas y arenas aluviales de edad Cuaternaria. Suelos Relieve llano con suaves ondulaciones. Por su génesis estas llanuras son fluviales, acumulativas y erosivas. Las pequeñas elevaciones oscilan entre 90 y 182 metros sobre el nivel del mar. Al norte de la población Amaro se localiza una meseta de formación rocosa (182 m.), en Las Casimbas hay una elevación de 90 m. y en Punta Felipe, otra de 104 m. En la zona no abunda el espacio cársico; aunque existen manifestaciones aisladas de esta topografía, entre las que hay que mencionar algunas cuevas: El Indio (Curazao), la cueva Mariscal (en la loma de Las Nieves) y la cueva Ciguapa (en Las Casimbas). Clima Clima: el municipio forma parte del sistema climatológico Caribe–Antillano. Es una llanura interior con humedecimiento estacional relativamente estable, alta evaporación y temperaturas cálidas. Se aprecia claramente la existencia de un período lluvioso y otro seco. El primero se extiende desde abril hasta octubre y el menos pluvioso, desde noviembre hasta marzo. El mes más frío es enero, y el más caluroso, agosto. En general la mínima media de temperatura es 18,9 °C y la máxima media es de 30,7 °C. La insolación anual media es de 76%. Predominan los vientos alisios, con dirección noreste y rapidez de 9 km./h.; aunque de noviembre a marzo inciden los vientos del norte. La evaporación media anual es de 2012 mm. y la humedad relativa es de 80%. Se mantiene bastante estable, excepto en marzo y abril en que disminuye hasta un 6%. Flora El área protegida de Monte Ramonal, se encuentra situada a 30 km. siguiendo la carretera que conduce desde Santo Domingo a Corralillo, 6 km. después del poblado Salvadora en la zona conocida como Cayana. Abarca una extensión de 2 572 hectáreas, o sea, unas 192 caballerías. Son aproximadamente 25 km2 de bosques y sabanas que escaparon a la acción transformadora del hombre. Es decir, Monte Ramonal es tan sólo un fragmento de los bosques que, con similar lozanía, cubrían la mayor parte del territorio insular. Allí se guarda una gran diversidad genética: existen más de 320 especies de plantas con flor sin incluir los Hongos, Musgos y Líquenes. Están representadas las cuatro formaciones vegetales: el bosque siempre verde mesófilo, el bosque semidaciduo mesófilo, el bosque semidaciduo micrófilo en suelos temporalmente inundados, el bosque de ciénaga con particularidades propias del área. En Monte Ramonal coexisten más de 320 especies de plantas con flores: 91 maderables– Guásima, Copey, Caoba de Cuba; 58 son melíferas –Cuya, Guásima, Macurije, Yaba; 85 son medicinales –Yagruma, Nabaco; 73 son endémicas –Acana, Jicarita, Anón de Cuabal, Malagueta, Maboa de Sabana, Palma Cana, Roble Blanco, Chicharrón, Ebano Negro); 14 son nuevos reportes para la provincia, es decir, sólo están en Monte Ramonal; y más de 23 orquídeas silvestres. Desarrollo económico Actualmente el municipio se subdivide en once consejos populares: Punta Felipe, Cascajal, Mordazo, Sabino Hernández, Manacas, Washington, La Palma y El Jardín (poblado [Santo Domingo), 26 de Julio, Baliño y Rodrigo-Amaro. Desarrollo social La población del total del municipio de Santo Domingo es de 53007, siendo hombres 27005 y mujeres 26002. Su población urbana es de 38201 y su población rural es de 14806 personas. Trabajan en el sector estatal 13590 personas y en el sector no estatal 9859, ocupados en la economía un total de 23449 habitantes. La densidad de población es de 61,0 habitantes por kilómetro cuadrado. Cultura Municipio de la provincia que ha aportado a la cultura, nacional e internacional personalidades en variadas manifestaciones del arte. Las figuras más destacadas han sido Isidro Benítez en la música y Jorge Arche Silva en las artes plásticas. En la literatura y el periodismo Ruy de Lugo Viñas. Es necesario mencionar el museo de Santo Domingo fuente de historia y conocimiento, lugar obligatorio para los Dominicanos, además de visitas dirigidas y especializadas, charlas, conferencias, consultas sobre la historia local. Las efemérides, conmemoraciones y homenajes a mártires o personalidades relevantes del municipio actualizan junto a exposiciones transitorias y muestras móviles, el perfil histórico de esta localidad. Desde las comunidades Aborígenes, pasando por la fundación del pueblo, la época colonial, la republicana hasta el avance revolucionario, existen allí objetos, documentos e investigaciones valiosas. Parrandas Para poder comprender el significado de Las Parrandas Cascajalenses debemos dar una mirada retrospectiva a la historia de nuestra localidad. Se recoge por algunos historiadores la formación de este poblado aún antes de las Guerras de independencia, incluso se recogen datos de algunos combates a su alrededor. A pesar de esto el poblado no pasaba de ser un barrio, cuyo asentamiento sería progresivo y con mayor afluencia después del 1900, sobre todo hacia los años 30, con la construcción de la carretera central. No obstante no se recogen en tales documentos que hayan existido algunas tradiciones culturales en este período que identificaran al poblado. Por motivo de este crecimiento, se comienza a estructurar el pueblo apareciendo las escuelas públicas, el ayuntamiento y el 24 de febrero del año 1937 se inaugura La Iglesia Católica, con motivo de esta celebración se realizan festejos religiosos para agasajar al Santo patrón del pueblo "Jesús de Nazareno", fiesta que se sale del marco religioso y terminaron con una celebración popular, surgiendo así una nueva tradición pero ahora con carácter religioso y a la vez pagano, porque terminaban con un baile popular. Este tipo de fiestas se continúa celebrando todos los años el día 24 de febrero hasta nuestros días. En el año 1949 llegó a Cascajal, procedente de Majagua, Camagüey un farmacéutico llamado Amaury Echemendía Pérez. Unos años después fue elegido presidente de la Sociedad Liceo, cumpliendo él con su labor el 31 de diciembre del año 1953 trae por primera vez a Cascajal una orquesta de La Habana "Hermanas Palau", para auspiciar el baile que tradicionalmente se venia celebrando, ese día en vísperas de año nuevo; se dice que ese baile fue anunciado hasta por avión, que asistieron personas de todos los alrededores incluyendo de la provincia de Matanzas. Fue un baile muy grande, de tal magnitud que aquí vivía un administrador de correos llamado Virgilio Monteagudo, que había venido de Camajuaní, el cual al ver la magnitud y la acogida de aquella fiesta, al día siguiente se reúne con Amauri con el fin de llegar a un acuerdo para comenzar a hacer en Cascajal las parrandas que ya él conocía de su pueblo natal, el cual le agregaría la idea de las vistosas carrozas, las movidas comparsas así como el carácter competitivo de las mismas, dándole a la tradición precedente un mayor colorido y entusiasmo. Toman la iniciativa y forman una comisión encargada de la organización de dichas fiestas. Dividen al pueblo en dos barrios los cuales nombran “Camarón y Tejeringo” cada uno con su respectivo presidente, para “El Tejeringo” Rubén Caleo Ruiz (Bodeguero) y de “El Camarón” Amaury Hechemendia Pérez (Farmacéutico). Eligiéndose para celebrar estas fiestas el 24 de Febrero día del Santo Patrón del pueblo, " Jesús Nazareno"; continuando así la tradición que comenzara la Iglesia Católica en esta fecha pero de 1937, las cuales se iniciaron como un evento festivo de carácter religioso que terminaba con un baile popular de carácter pagano. Así es como tiene origen el día del Cascajalense. Toma el nombre de "Cascajalense Ausente" haciéndose honor a aquellas personas que marcaron un hito en nuestro pueblo y han pasado a la historia, así como aquellos que ya no viven en la comunidad. Ese día se les hace una invitación especial a todos los Cascajalenses que ya no viven en el poblado, a los cuales se les hace una actividad por el mediodía, donde se les da un brindis, un almuerzo y se hacen intercambios de experiencias entre ellos y se hace memoria a aquellos que ya no están y más tarde participan de las parrandas. Se dice que Cascajal es el promotor de las parrandas en el municipio de Santo Domingo porque fue el primer barrio donde se efectuaron ese tipo de fiestas, donde se divierte el pueblo en masas, volcado a las calles, sin prejuicios de color de piel, ni posición social. Estas fiestas fueron acogidas por el pueblo con mucho fervor y entusiasmo, brindándole su apoyo en todos los aspectos. Fiestas populares en Mordazo Las noticias que se tienen sobre las fiestas populares en Mordazo se remontan a los años veinte, cuando un señor de apellido Iznaga promovió la realización de verbenas en el parque Martí. En aquel tiempo se dividía el terreno con una soga, a un lado los blancos, a otro, los negros. A la Verbena asistían la orquesta dominicana de los Hermanos García y el conjunto de los Hermanos Montalvo de Cascajal. Entre las amenidades se contaban los bailes de disfraces, la venta de dulces, bebidas y comidas típicas. Estas celebraciones se estacionaron en el mes de mayo, específicamente el día 20, y se mantuvieron hasta la década del cuarenta. Hacia 1955 se inauguró el Liceo de Mordazo en un local cuyo propietario fue Armando Villanueva. Allí se reunían las familias «acomodadas» del pueblo: los Pérez, los Fernández y Socarrás; mientras en la Sociedad de Color, dirigida por el mulato José Isabel Pérez, se congregaba la población segregada. En el año 1955 también se vio nacer la festividad del Mordacense Ausente. Unos jóvenes encabezados por Yury Pérez, Alfonso Martínez y Majén, muchacho de Sancti Spíritus, habían presenciado la esplendidez de las fiestas del Manaquense Ausente y decidieron hacer algo parecido en Mordazo. Por primera vez salieron las parrandas a la calle del poblado. El barrio El Rincón tomó la iniciativa y retó al de Las Cadenas sacando un mulo que montaba Jorge Guillén o «Chichi». Esto provocó a los cadeneros para que el siguiente fin de semana sacaran una casita de guano con la joven Aida Socarrrás vestida de campesina y lavando en una batea. A partir de este momento se distribuyó el pueblo en dos barrios: El Rincón y Las Cadenas, cada uno con su respectivo presidente y un color identificador. Para sufragar los gastos improvisaban formas de ingreso, salían con jarros y alcancías casa por casa e incluso acudían a la ayuda de pueblos vecinos. Las primeras carrozas que se exhibieron fueron construidas en e l propio Mordazo por los carpinteros locales aunque también fueron traídos algunos otros desde Camajuaní, los cuales asesoraron con su reconocida pericia en este tipo de trabajo a los lugareños. De cartón, yeso y madera se levantaban estos palacios efímeros de luz de acuerdo con el presupuesto que se recaudara. Dos días antes de celebrarse el Mordacense Ausente comenzaban los Changüí con el fin de levantar el espíritu festivo del pueblo. Los barrios ya habían estado saliendo todos los fines de semana alternativamente, siempre tratando de superar en belleza, colorido e invención al barrio oponente. Las farolas, las comparsas, los trajes, eran elementos a través de los cuales se establecía este espectáculo emulador hasta que llegaba el 20 de mayo, fecha señalada entonces por conmemorar el paso de la sociedad colonial a la República. Desde entonces el día del Mordacense Ausente está fijado en el calendario de fiestas locales por las parrandas, la alegre rivalidad entre los barrios, los fuegos artificiales y la memoria de los que ya no están. Las celebraciones culminan con el entierro emblemático del barrio perdedor, tradición que surgió en 1955 cuando Pérez, el antiguo administrador del correo se vistió de cura y despidió el duelo de Las Cadenas. El cortejo fúnebre seguía un ataúd repleto de voladores, la gente del pueblo ataviada de negro, los gritos, lamentos y ataques de quienes lloran a sus muertos. Al final se le prendía fuego al féretro. A esta práctica se agregó una velada de nueve días que le hizo el barrio de El Rincón a Las Cadenas con la instalación de un altar con vasos, velas y flores blancas, hasta que llegaba la medianoche y rompía una conga en señal de triunfo. Cierto que durante algunos años estas fiestas han tenido un carácter intermitente. Barrio El Rincón Uno de los barrios contendientes en las Fiestas Tradicionales de Mordazo. Se llamó así porque sus miembros vivían en el barrio detrás de la carretera. Su primer presidente fue Yury Pérez. Ha estado simbolizado por una antorcha, aunque también se reconoce en la figura del león. Los colores que lo distinguen son el azul y el blanco. El primer año de parrandas El Rincón presentó dos carrozas, una grande, alegórica a la fecha del 20 de mayo. Mirtha Deáz iba vestida con la bandera cubana, los jóvenes Guido Pérez y Alfonso Martínez vestían de mambises, Deisy Pérez portaba unas cadenas que debía romper representando la liberación; mientras Elsa Pérez llevaba una balanza que aludía a la justicia. La segunda carroza era una alegoría de la música. Barrio Las Cadenas Barrio rival de El Rincón en las Fiestas Tradicionales de Mordazo. Debe su nombre a la existencia en aquella región de un espiritista que al consultar a hombres y mujeres les mandaba ponerse unas cadenas en los pies. Está simbolizado por unas cadenas y sus colores son el amarillo y el rojo. Sus primeros presidentes fueron Liugo Domínguez y el cascajalense Miguel López. La primera carroza que presentaron tenía el mapa de Cuba y seis jóvenes personificando las seis provincias que por aquel entonces constituían el país. La artesanía popular Es interesante revelar los momentos y circunstancias en que las personas del pueblo empezaron a concebir las cosas que salían de sus manos más allá del austero rasero utilitario y advirtieron posibilidades de formas. Los objetos que ocupan el espacio doméstico o que se llevan sobre la propia piel, los objetos del ritual o de uso cotidiano han recibido las insospechadas mutaciones de las manos asentando de una generación a otra la destreza e incluso maestría en esa búsqueda continuada del lucimiento formal, el acabado, el color. Las piezas confeccionadas por los artesanos son parte de la cultura autóctona. La artesanía no es una herencia que se lleve en la sangre, necesita para sobrevivir de la enseñanza y del ambiente apropiado. Se empezó relacionando las manifestaciones artesanales realizadas con el tejido de yarey o guano. Estas aparecieron durante el período colonial a mediados del siglo XVIII y en el XIX. Las causas que determinaron su fomento parecen ser muchas; pero cuéntese en primer lugar el autoabastecimiento de artículos que tenían que asumir los dominicanos: esteras, sombreros para cubrirse del sol, cubiertas para botijas, cestos, jabas. El taller familiar envolvía el trabajo de todos: niños, ancianos, hombres y mujeres. Manipulaban el guano directamente o empleaban una especie de estructura de alambre para darle forma al objeto dando lugar a una gran variedad de formas y tamaños. Las piezas terminadas eran vendidas a compradores ambulantes o cambiadas en las tiendas de víveres por mercancías. Algunas zonas como Cascajal y Mordazo comenzaban a perfilar su identidad sobre todo en la fabricación de esteras que luego servían para hacer sombreros. En la zona abundaba el guano jata o yuraguano, más suave y fino, por lo tanto, idóneo para la confección de estos sombreros que llegaron a exportarse al extranjero. Establecida la República el trabajo artesanal de estas comunidades, entró en el régimen intensivo del capitalismo. Una compañía norteamericana instaló aquí una oficina para reorganizar la producción en el sentido de las ganancias, ya que en aquella época estos objetos artesanales tejidos gozaban de una gran demanda en el mercado mundial. La oficina debía acopiar, por supuesto, las piezas producidas; pero también nombró a maestros artesanos que no solo recogerían los trabajos velando por su debida calidad sino que enseñarían a todas las personas que quisieran aprender el oficio. Dicho arreglo ofrece una idea de hasta qué punto se pretendía extender la producción artesanal de acuerdo con los réditos que de ello podía extraerse. Dentro de este grupo había artesanos que por su habilidad y destreza se especializaban en determinados objetos y cubrían la hechura de los trabajos más finos. Dominaban la confección de objetos de calidad: carteras de doble tapa, chinelas, costureros de corazón, cofres cuadrados, bomboneras, carteras para la escuela, y otros. Emplearon el tejido de costilla y el de punto. Sobresale el conocido Punto Santo Domingo, que caracteriza el estilo local de nuestra artesanía tejida, es apretado y muy fino. Durante la colonia se recurrió al guano teñido con añil; pero después esta costumbre decorativa cedió ante la valoración del color natural del material. 1. Artesanos destacados: Entre los artesanos artistas se encuentra Cira Cárdenas, desde la primera mitad del siglo XX y hasta la actualidad. Un conjunto de artesanos artistas que han recorrido toda Cuba con sus trabajos, entre ellos Esperanza González, Yolanda Mesa y su hija Sara Echeverría, las hermanas Milagros y Ángela Tosca, Ela Albert y Juan Díaz del Sol, que se distinguen por su habilidad y destreza, se especializan en determinados áreas artesanales y cubrían la hechura de los trabajos más finos entre otros muchos que en la actualidad trabajan y exponen sus obras. 2. Artesanía tejida: Sobresale el conocido Punto Santo Domingo, que caracteriza el estilo local de la artesanía tejida, es apretado y muy fino. El territorio dominicano tuvo en abundancia el guano cana; pero debido al desmonte indiscriminado casi se extinguió. En Santo Domingo se ha cimentado una tradición artesanal que identifica parte de su cultura. Literatura En la primera mitad del siglo XX y en el naciente siglo XXI las artes han tenido apertura con un gran movimiento. Personalidades en la literatura como Osvaldo Navarro, en la declamación Eduardo Franco, que fueron fuente de inspiración para una hornada impresionante de literatos que irrumpieron en el siglo XXI con variadas publicaciones, entre ellos Daniel Alemán, Idiel García, Félix Miguel García y Carlos Alberto Águila. Artes plásticas En las artes plásticas, José Ramón Ley, quien además organizó un fuerte colectivo de creadores, con el que obtuvo, incluso, premios internacionales. El maestro dio paso a las nuevas generaciones de creadores entre ellos, Carlos Javier Camacho, Rolando Quintero, Pedro Luis Ramírez y se unió a los creadores dominicanos como hijo adoptivo Noel Guzmán Boffil.

Definición técnica de Localidad adoptada para el Censo de 2001

Una localidad se define como porción de la superficie de la tierra caracterizada por la forma, cantidad, tamaño y proximidad entre sí de ciertos objetos físicos artificiales fijos (edificios) y por ciertas modificaciones artificiales del suelo (calles), necesarias para conectar aquellos entre sí. Brevemente, una localidad se define como concentración espacial de edifícios conectados entre sí por calles. Es idea central de esta definición la proximidad entre edificios, estén o no destinados a vivienda: dentro de un área que responde a la definición sólo se admiten, además de cables, discontinuidades de edificación menores (tierras intersticiales no edificadas, corrientes estrechas de agua, espacios verdes, etc.) Esta área queda delimitada mediante una envolvente. A partir de la zona reconocidamente céntrica de una determinada localidad, la envolvente llega en cualquier dirección hasta donde la continuidad de edificación se interrumpe por largo trecho. Para delinear la envolvente es indiferente que la edificación se extienda en forma regular (sobre un trazado catastral amanzanado) o en forma caótica (viviendas precarias en terrenos invadidos, edificación salpicada sobre laderas montañosas o a lo largo de rutas, etc.). A través del tiempo, en la medida en que la población de una localidad crece la edificación no solamente se densifica sino que también se expande, a costa del campo abierto. Es de esperar, entonces, que entre censo y censo la envolvente cambie de forma y abarque una superficie mayor, por tener que encerrar también la nueva edificación periférica. La envolvente habrá de adaptarse en cada censo a la expansión espacial de la localidad. Más aún, debido a la expansión espacial, a menudo dos o más localidades vecinas indudablemente separadas al realizarse un censo están fusionadas en una única localidad al realizarse el siguiente.

Estos y otros procesos generados por la expansión obligan a extremar el cuidado en las comparaciones intercensales: ha de verificarse en cada caso qué área abarcaba la localidad en cada fecha. Es ésta, como ya lo había sido para el censo de 1970, la principal razón para distinguir entre localidades simples y localidades compuestas, es decir, aglomerados.

Una localidad compuesta, o aglomerado, aparece en la nómina discriminada en componentes, que corresponden a distintas provincias o departamentos (o partidos) o áreas de gobierno local, y que a menudo figuran, debida o indebidamente, como localidades separadas en uno o más censos anteriores. En los tabulados se suministran, para cada aglomerado, no solamente datos sobre el aglomerado sino, en renglones sucesivos, sobre cada uno de sus componentes. Solo una pequeña minoría de las localidades de todo el país son aglomerados en el sentido aquí definido. En publicaciones de los censos de 1970 y 1980, algunas direcciones provinciales de estadística usaron el término “aglomerado” en sentido más amplio, aplicable a cualquier localidad física, atraviese o no límites de provincias, departamentos (o partidos) o áreas de gobierno local.

Pero la inmensa mayoría de las localidades del país son simples. Una localidad simple aparece en los tabulados sin discriminar componentes, puesto que no la atraviesa ningún límite de provincia, ni de departamento o partido, ni de área de gobierno local.

En el cuadro 2.1 abundan las notas que aclaran dificultades toponímicas, causadas por nombres alternativos en una misma fecha censal, o nombres distintos en diversas fechas censales, aplicados a una misma localidad simple o a un mismo componente de aglomerado.

Problema distinto es aclarar cual es el área que abarcaba en la fecha del censo de 2001 determinada localidad simple o determinado componente de aglomerado. Dicha área puede diferir de la que abarcaba en la fecha del censo de 1991 o alguno anterior. Para aclarar con precisión cual es esa área se han empleado dos recursos.

Primero: designar la localidad mediante dos o más nombres separados por guiones. Este criterio se siguió cuando la localidad actual abarca dos o más porciones que en su origen eran localidades separadas: un ejemplo es Santa Rosa - Toay (provincia de La Pampa).

Sin embargo, para ciertos aglomerados de 100.000 o más habitantes se optó por un criterio distinto: designarlos mediante el nombre del componente principal precedido por la partícula “Gran”. Esta opción está de hecho ampliamente difundida en la vida diaria. Por ejemplo, para referirse al aglomerado del cual el componente principal es Buenos Aires, Mendoza o Resistencia, son usuales las expresiones “Gran Buenos Aires”, “Gran Mendoza” y “Gran Resistencia”, respectivamente.

La opción no se aplicó cuando, por tratarse de un caso donde es inusual, así fue solicitado por la correspondiente dirección provincial de estadística: un ejemplo es Santiago del Estero - La Banda.

Segundo: redactar notas aclaratorias donde se usan dos términos, “incluye” y “comprende”, cuyos significados no han de confundirse:

a) “Incluye” precede a nombres de barrios, villas o loteos, cuarteles, parques industriales, etc., de una localidad simple (o componente de aglomerado), consecuencia de la expansión espacial de ésta, por lo común periféricos, ya un tanto separados, ya sin solución de continuidad con el resto de la localidad simple (o componente del aglomerado).

b) “Comprende” precede a nombres de dos o más áreas que inicialmente fueron localidades separadas pero que, al expandirse una o más de ellas, de acuerdo con la definición de “localidad” adoptada llegaron a formar una localidad simple única (o componente único de aglomerado

Cobertura de la nómina de localidades

Para el censo de 1980 (y también para el de 1970) se publicaron cifras de población y vivienda solamente de las localidades que el día del censo tenían como mínimo 1000 habitantes. Para el censo de 1991 y 2001 este mínimo se ha reducido a 500 habitantes. Al haberse reducido ese mínimo para confeccionar la nómina del censo de 2001, el número de localidades es ahora mucho mayor. El esfuerzo requerido para reducir ese mínimo se justifica sobradamente, ya que posibilita apreciar de manera mucho más fina como se distribuye la población sobre el territorio argentino.

Tanto las cifras que se suministran del censo de 1991 como las de 2001 son definitivas, lo que permite facilitar una adecuada comparación. Para que la misma sea posible, la presentación se ha adecuado a la delimitación de las Iocalidades en 2001. Así, en localidades compuestas (o sea, aglomerados) los componentes distinguidos en 2001 pueden diferir de los distinguidos en 1991; mas aún, por haberse perfeccionado entre ambos censos la delimitación de localidades, alguno que otro componente de localidad compuesta en 2001 había sido considerado localidad simple en 1991.

Referencias

  1. INDEC