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Metadona


Metadona
Información sobre la plantilla
Presentación farmacéuticaTabletas,solucion oral,liquido inyectable.
Vía de administraciónVia Oral,inyectable
Grupo TerapéuticoNarcotico

Metadona. Es un opioide sintético desarrollado en Alemania en 1937. En la actualidad se comercializa mundialmente en forma de grageas o en forma líquida. En su corta historia ha transitado de fármaco indeseable a fármaco providencial gracias a las políticas gubernamentales y el apoyo de los terapeutas y compañías farmacéuticas que la producen.

Es un narcótico sintético es de uso legal en el tratamiento de la adicción a los narcóticos y como alivio a dolores fuertes, con frecuencia en casos de cáncer o enfermedades terminales. Si bien la metadona se viene comercializando legalmente en los Estados Unidos desde 1947, en tiempos recientes se ha convertido en droga de abuso. Esta tendencia puede deberse en parte a que es una droga de fácil acceso dado que se emplea cada vez más en el tratamiento de la adicción a los narcóticos y como analgésico para aliviar dolores crónicos.

Forma de presentación

La metadona se vende en forma de tableta, es una fármaco opiáceo usado para tratar el dolor por cáncer y puede darse por vía oral en forma líquida, en comprimido o en cápsula, por el recto como un supositorio o inyectado en la vena, el músculo o bajo la pie

Uso

La metadona se suministra principalmente por vía oral, aunque también puede ser inyectada endovenosa e intramuscularmente. Administrada oralmente, actúa entre los 30 y los 35 min después de su ingestión. Sus efectos principales duran entre 18 y 24 h, aunque algunos pueden durar hasta 36. Es un agonista con propiedades farmacológicas cualitativamente similares a las de la morfina. Cuando alcanza el cerebro ocupa básicamente los receptores mu y kapa provocando analgesia y deprimiendo la respiracion.

Efectos

Los efectos de la dependencia de la metadona son más severos que los de otras drogas. Los efectos a largo plazo incluyen sudoración excesiva y estreñimiento. Hombres y mujeres pueden experimentar problemas sexuales y las mujeres pueden ver interrumpido su ciclo menstrual. A dosis altas, el consumidor de metadona se siente fuertemente sedado, adormilado, incapaz de hablar y con tendencia a dormirse durante pocos minutos. En resumen, los efectos más comunes de la dependencia de la metadona son:

  • Sudoración excesiva, especialmente de noche
  • Estreñimiento.
  • Dolor en músculos y articulaciones. Algunos consumidores experimentan dolores similares a los del reumatismo.
  • Disminución de la libido debida al consumo de opiáceos, entre ellos la metadona.
  • Erupciones y picores cutáneos.
  • Sedación (por ejemplo, sensación de somnolencia, especialmente después de tomar una dosis de metadona).
  • Retención de fluidos que causa hinchazón en manos o pies.
  • Pérdida de apetito, nauseas y vómitos.
  • Dolores y calambres abdominales.
  • Caída de dientes. La metadona, como todos los opiáceos, reduce la producción de saliva, que contiene agentes antibacteriales que ayudan a prevenir el deterioro de los dientes y encías. Por otro lado, la dieta irregular o pobre que siguen algunos adictos a la metadona contribuye también a la caída de dientes.
  • Cambios en la menstruación. Muchas mujeres tienen ciclos menstruales irregulares con el consumo de metadona u otros opiáceos.

Síntomas

Hay algunos síntomas que indican la presencia de dependencia a la metadona:

  • Necesidad de incrementar progresivamente la dosis de metadona para conseguir los mismos efectos
  • Esfuerzos infructuosos por abandonar o controlar el consumo de metadona
  • Abandono progresivo de intereses o aficiones por el consumo de metadona
  • Engañar al medico para que prescriba una dosis de metadona mayor de la que se necesita
  • Consumir más metadona de la dosis recomendada
  • Consumir metadona junto a otras drogas, entre ellas el alcohol
  • Consumir metadona para “redondear” los efectos mientras se sigue consumiendo heroína
  • Experimentar síntomas de abstinencia. Una vez que se interrumpe el consumo de metadona, lo que puede ser muy difícil para un consumidor regular o crónico, se empieza a experimentar cansancio, pánico, imposibilidad de dormir, y en general alteraciones emocionales y físicas muy graves. Muchos antiguos consumidores de heroína manifiestan que el durísimo periodo de la abstinencia de la heroína es mucho menos doloroso y difícil que la abstinencia de la metadona.

Los síntomas de la abstinencia de la metadona incluyen, pero no se limitan a, estornudos, bostezos, ojos llorosos, moqueo, transpiración excesiva, fiebre, pupilas dilatadas, calambres abdominales, nauseas, dolores corporales, temblores, irritabilidad. Muchos consumidores crónicos conocen bien estos síntomas y consideran algunos de ellos insoportables, por lo que, para evitarlos y para aliviar la fatiga, son muy remisos a dejar el consumo de metadona

  • Consumir metadona para aliviar o evitar los síntomas de abstinencia
  • Volver a consumir metadona después de un periodo de abstinencia (decidir dejar de administrarse metadona y no ser capaz de hacerlo)

Cuidados epeciales

Sí, el abuso de la metadona es ilegal. La metadona es una sustancia que figura en la Lista II de la Ley de Sustancias Controladas. Las drogas de la Lista II, entre ellas la cocaína y la metanfetamina, tienen gran potencial de abuso, el cual puede conducir a una fuerte dependencia psicológica o física.

Fuentes

www.metadona.com

Medline www.nlm.nih.gov

www.vademecum.es

www.justice.gov