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Orlando Nodarse

Orlando Nodarse Verde
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Orlando Nodarse Verbe.png
NombreJulio Clemente Orlando Nodarse Verde
Nacimiento23 de noviembre de 1936
Guanajay, Pinar del RíoBandera de Cuba
Fallecimiento28 de enero de 1958
CónyugeÁngela Alonso González (Lila)

Orlando Nodarse Verde. Combatiente revolucionario cubano. Presidió la Asociación de Estudiantes del Instituto de Segunda Enseñanza de Artemisa y fue miembro del Movimiento 26 de Julio siendo el Jefe de Acción en la provincia de Pinar del Río.


Datos biográficos

Nació en la calle Cisneros en Guanajay provincia de Pinar del Río, el 23 de noviembre de 1936 en el seno de una familia humilde. Comenzó su labor política a los 15 años cuando cursaba sus estudios de bachillerato y se produce el artero golpe de estado del 10 de marzo por el dictador Fulgencio Batista. Fue detenido en tres ocasiones sufriendo en carne propia los horrores de las más terribles torturas que puede soportar un ser humano en los calabozos de las estaciones de la policía batistiana, sin que de sus labios pudieran sacar palabra alguna sus captores.

Primeros años

Sus padres Armando y Felicia fueron modestos trabajadores. A la temprana edad de 4 años lo matricularon en una escuela particular cercana a su residencia. A los 9 años pasó a cursar estudios en la escuela pública y tres años más tarde fue trasladado a la Academia Minerva de donde salió suficientemente preparado para ingresar en el Instituto de Segunda Enseñanza que funcionaba en Artemisa.Tenía 15 años cuando cursó el primer año de bachillerato, con magníficas notas en las distintas asignaturas. Al producirse el cuartelazo del 10 de marzo de 1952 presidía la Asociación de Estudiantes del Instituto de Segunda Enseñanza, posición en la que se consolidó su prestigio y capacidad de dirigente.

Etapa de lucha clandestina

Comenzó su labor política contra la dictadura militar a los 15 años cuando tuvo conocimiento de la vertical posición del estudiantado a raíz de la toma del Instituto de Segunda Enseñanza por estos. Pronto tuvo que abandonar sus estudios y sumarse a la clandestinidad para evitar su delación. Producto a su activa actividad clandestina fue objeto de varias detenciones.

  • Primera detención

Se produjo por primera vez en Agosto de 1956, ocupándosele materiales para la construcción de granadas por lo que fue llevado al cuartel, cuya Jefatura estaba en manos del entonces capitán Pantoja, ahí fue bárbaramente golpeado y torturado con aplicaciones de corriente eléctrica que sino lograron la más mínima confesión si comenzó a afectarlo en su capacidad física y mental.

  • Segunda detención

Ocurrió en el camino de Viñales a Pinar del Río, en los primeros días de junio de 1957 ocasión en que también fue detenido con armas en su poder. Al regreso a la calle, continuó sin descanso la lucha no obstante los continuos dolores de cabeza y desfallecimientos que sufría a menudo por lo que iba a ser operado en el Hospital Calixto García.

  • Tercera detención

Transcurre la mañana del 20 de enero de 1958 y Lila le pide a Orlando almorzar juntos en su casa e invitar a Agustín Navarrete y su esposa, Virginia Amador, antes de que estos fueran con él a recoger algunos pertrechos que iban a enviar a la Sierra Maestra (pistolas, medicinas, ropas, botas, etc.).

No se habían dado cuenta que Orlando había sido objeto de una delación y en instantes la policía batistiana rodearía la casa de Lila, sita en la calle O’Farril #213.
Así narra Navarrete el desenlace fatal: "Sentimos un toque mesurado casi familiar, entonces Lila le dice a su niña Elenita que abra la puerta, y cuando la niña abrió resultaron ser los esbirros que venían por Orlando y gritaron ¡date preso Nodarse!, yo traté de sacar mi pistola y él me dijo en tono bajo que no y después se dirigió al jefe de los esbirros (más tarde supe que era el asesino coronel Carratalá) que nosotros (mi esposa y yo) éramos vecinos y que no teníamos nada que ver con aquello, y lo dijo tan sereno que los matones aquellos se lo creyeron, luego sacó suavemente su pistola y la puso sobre la mesa.

El jefe de los sicarios le puso una mano sobre los hombros y le dice: Ya tú sabes lo que te espera, y él con una sonrisa serena que a mi me puso los pelos de punta, (pues ya habíamos conversado sobre su próxima captura y su decisión) le responde: Eso te crees tú".
Asombra la entereza con que Orlando decidió poner fin a su vida antes de rendirse a los sicarios del régimen dictatorial. Delante de sus captores y de forma tranquila sacó las pastillas del bolsillo de su jaket y le dijo a los esbirros en forma pausada que dejaran a su compañera Lila que le alcanzara un vaso de agua para tomarse unas pastillas para el dolor de cabeza, pues le dolía un poco, cuenta ella "que se le pusieron los pelos de punta y las piernas le temblaron, pero él con tono suave pero enérgico a la vez le dijo: Es una orden Lila, no me falles".
 

Testimonios de compañeros de la lucha clandestina

Francisco Vega (Paquito)

Amigo y compañero de lucha en entrevista realizada después del Triunfo de la Revolución a la revista Bohemia: "Los más cercanos a él vimos que su ansiedad de lucha tomó cauce después del asalto al Cuartel Moncada, cuando decía que Fidel era el hombre que iba a liberar a Cuba y que las armas eran la única vía por la que se iba a sacar a Batista. Tenía una frase que a nosotros nos provocaba algunas veces un poco de risa por la forma en que lo decía: A tiro limpio contra el tirano, cuando se fundó el Movimiento 26 de Julio el fue uno de los primeros en enrolarse".

Agustín Navarrete

Miembro de la dirección del 26 de Julio en Santiago de Cuba expresa lo siguiente: "Cuando fuimos a ver al encargado de conseguir las armas que se iban a mandar para la Sierra Maestra desde La Habana, nos preocupamos un poco, al ver lo joven que era para esa responsabilidad, pero después nos tranquilizamos al ver su madurez y responsabilidad para el trabajo, sus ideales tan puros, que pronto sentimos no sólo identificación con él, sino hasta respeto y cariño".

Ángela Alonso González (Lila)

Compañera de lucha y sentimental, narra después de los primeros meses de 1959 los últimos momentos en la vida de este abnegado hombre: "Después de envenenar las raciones de carne que iban con destino a la finca Ku-quine, propiedad de Batista, y a otros lugares comerciales con pastillas toxicas, él agarró varias de estas pastillas y las guardó en el bolsillo de su jaket y me dijo: Lila, estas son para mi, ningún esbirro me va a volver a poner las manos encima y mucho menos va a intentar hacerme hablar".

Fallecimiento

Después de ser detenido por tercera vez el 20 de enero de 1958 fue llevado al Hospital de la Policía Nacional e internado en los sótanos del mismo, donde fue nuevamente torturado durante tres días, al cabo de los cuales fue trasladado al segundo piso, tras gestiones de sus profesores del Instituto, quienes consiguieron ya moribundo su traslado a una clínica particular, en la misma falleció el mismo día 28 de enero de 1958, a las 9:00 pm, dejando un hondo vacío en las filas del Movimiento 26 de julio y gran dolor en el corazón de sus compañeros a quienes dirigía como Jefe de Acción de la provincia pinareña, que conoció de su valentía, hazañas, que casi siempre acompañaba a sus compañeros en las acciones a realizar.

Fuente

  • Calderón Roríguez, Mirta: Mucho más que una historia de amor, en Granma, 11 de febrero de 1988, p. 3 y en Semillas de fuego. Compilación sobre la lucha clandestina en la capital, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1989, t. I, pp. 128- 132.
  • Guerrillero