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Ovidio Torres Albuernes

Ovidio Torres Albuernes
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NombreOvidio Torres Albuernes
Nacimiento20 de octubre de 1934
Gibara, Holguín Bandera de Cuba Cuba
FallecimientoBandera de Cuba Cuba
Ovidio Torres Albuernes. Destacado revolucionario en la lucha clandestina. Integrante del Movimiento 26 de Julio. Muere torturado por la dictadura, sin lograr sacarle ninguna información.

Síntesis biográfica

Nació el 20 de octubre de 1934 en el reparto Pueblo Nuevo, municipio de Gibara en la provincia de Holguín.

Sólo cursó estudios hasta segundo grado, ya que sus familias estaban sometidas a una intensa pobreza. Después de inagotables esfuerzos encontró un humilde empleo como mandadero en un hogar de ancianos. Al continuar con una pésima situación económica se trasladó para Manatí donde consiguió trabajo en un bar restaurante propiedad de Manuel Feijoo. En el mismo se desempeñó como empleado de ayudante de cocina, y el pago que recibía era ropa limpia y comida. Allí se mantuvo hasta que le fue asignado un salario de $ 15; pero, por su cumplimiento, honradez e interés fue ascendido a cocinero con un salario de $ 60.

Privándose de los disfrutes propios de cada joven logró tener ahorros modestos y con los mismos compró un pequeño ventorrillo de vianda y frutas. Durante el tiempo en que vivió en Manatí se incorporó a una escuela privada, practicó pelota – su deporte favorito – y boxeo. En el deporte de los puños se le conoció por el seudónimo “El Acorazado de Bolsillo” porque a pesar de su baja estatura era fuerte, resistente y muy efectivo en sus golpes.

Actividades revolucionarias

Al producirse el Asalto al Cuartel Moncada estuvo listo para participar en la huelga que se había acordado, pero, al no concretarse la misma, se internó durante tres días en un bosque cercano a la localidad; luego volvió a su trabajo.

Durante su participación en la lucha clandestina se relacionó con el viejo revolucionario y comunista español Pascual Cid, quien fue su compañero y amigo hasta la muerte. Como combatiente clandestino estuvo bajo las órdenes de Manuel Morejón Velásquez, el cual pertenecía a la dirección del Movimiento en la localidad.

Una prueba de la firmeza de principios y de la suprema indignación revolucionaria del joven Ovidio era su valor para desafiar cara a cara a esbirros, chivatos y asesinos al servicio de régimen, a quienes les gritaba las verdades sobre su indigno proceder. Este carácter inclaudicable lo conservó hasta su muerte.

Muerte

Cuando fue apresado, las más salvajes y crueles torturas no lograron sacarle ni una sola palabra que pudiera comprometer a sus compañeros o dañar al movimiento revolucionario en que militaba. Sus torturadores, primero lo golpearon sin descanso, luego le sacaron las uñas; pero, como no cooperaba, entonces le sacaron los ojos y lo castraron. Al convencerse de que de él no obtendrían ninguna información ni aunque lo desmembraran poco a poco en pedazos, lo asesinaron junto a su amigo Pascual Cid y a Ramón Rueda (compañero de habitación de Pascual, de quien no se conoce que estuviera involucrado en la lucha clandestina).

Fuente

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