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Ramón Solis

Ramón Solis
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Ramon Solis Fernández.JPG
NombreRamon Solis Fernández
Nacimiento1 de febrero de 1854
Sagua la Grande, Villa Clara, Bandera de Cuba Cuba
Fallecimiento10 de enero de 1891
Sagua la Grande, Villa Clara, Bandera de Cuba Cuba
NacionalidadCubana
CiudadaníaCubana
OcupaciónFlautista

Ramon Solis Fernández. Insigne sagüero. Iluminado de la flauta. Primer Premio con Medalla de Oro del Conservatorio de Madrid. Laureado en París. Condecorado con “La Rosa Blanca” del Brasil y con la “Orden del Cristo” de Portugal. Proclamado por la crítica de Europa y América como el mejor flautista del mundo en su época.

Síntesis Biográfica

Nace en Sagua la Grande, Villa Clara, el 1 de febrero de 1854 y muere el 10 de enero 1891.

Recibió los primeros rudimentos musicales en su ciudad natal, bajo la dirección del ilustre maestro Oriol Costa y cuando apenas contaba nueve años ejecutó, en el flautín, una pieza de gran complejidad, escrita sobre motivos de la opera Los Martyrs de Donizetti, en una fiesta que se celebró en la ciudad para inaugurar el Hospital de Caridad. Más tarde tomó parte –con extraordinario éxito-, en un concierto que ofreció en Sagua el celebre cantante italiano Romeo Dionesi - niño que después fue uno de los primeros divos de Italia- cuyo padre, músico de grandes prestigios, hizo formal promesa a los Solís de llevar éste a Europa y costearle los estudios.

Carrera artística

Tan de relieve puso el joven flautista sus extraordinarias facultades artísticas, que cifrando Sagua en él sus más caras ilusiones de gloria, lo envió al Real Conservatorio de Madrid. Fue después de una visita a Sagua del violinista cubano José White, quien, al acompañar al piano –en una obra suya de grandes dificultades técnicas- a Ramón Solís, levantó el espíritu del pueblo en pro de la idea de mandar al prodigioso niño a aquel alto centro musical donde obtuvo el Primer Premio con Medalla de Oro entre los veintisiete aspirantes que hicieron opción al mismo. La crítica española lo consagró, más tarde, como el Primer flautista del mundo.

Laureado en París, condecorado con “La Rosa Blanca” del Brasil y con la “Orden del Cristo” de Portugal, alcanzó resonantes triunfos en los Estados Unidos, siendo proclamado por la crítica de ese país como “El flautista sin segundo en América en confirmación del título de “Primer Flautista” que traía de Europa.

Uno de sus galardones predilectos fue la “Medalla de Plata” que, en gesto de admiración, le otorgara la cuidad de Cárdenas, medalla que llevaba siempre que tomaba parte en un concierto.

Ramón Solís puso su arte al servicio de la Revolución, cooperando con el Apóstol en la obra de arbitrar recursos para la causa cubana. Tomó parte en muchos conciertos para fondos de dicha causa y para auxiliar a los deportados de Cuba.

De regreso al lugar nativo fue objeto de las mayores muestras de simpatía y agasajos. Su primer concierto, celebrado en el teatro Uriarte, constituyó un éxito tan manifiesto que, tanto el público que llenaba el coliseo, como el que tuvo que situarse en la parte exterior del local, delirantemente tributó al preclaro sagüero la más calurosa ovación que artista alguno haya recibido en esa ciudad.

Poco tiempo después, y ya presa del mal que lo condujo a la tumba, dirigió la Sociedad Coral y la Sección Lírica del Casino de Artesanos, labor que dio oportunidad a sus coterráneos para admirarlo y aplaudirlo muchas veces.

Muerte

Ramón Solís muere el 10 de enero del 1891. Sagua la Grande ha enaltecido más de una vez la memoria del notable músico; primero, al colocar una lapida en el nicho del antiguo cementerio, donde descansaron sus restos; designando más tarde, con su nombre esclarecido, la antigua calle de Intendente Ramírez y por último, erigiendo sobre bella columna de mármol, el busto del artista, en el parque Independencia además de fijar una expresiva placa de mármol también, en el frontis de la casa número 89 de la citada calle; finca esa que fuera propiedad de sus padres y cuyo dominio espiritual sobre la misma parece perpetuarse, a través de los años, en una piedra imperecedera que dice: “Aquí nació, vivió y murió el genial Ramón Solís. Amo a su pueblo y supo honrarlo haciéndose proclamar y reconocer durante su carrera gloriosa como el PRIMER FLAUTISTA DEL MUNDO ”

Fuente