Ribadeo

Ribadeo
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Superficie 
 • Total106 km² km²
Población (9972 hab. (2016)) 
 • Total10,010 habitantes  según INE (2 014) hab.
 • Densidad93,9 hab./km² hab/km²
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Ribadeo es un municipio español con 10.010 habitantes, según INE (2014) y una villa (6.792 habitantes, INE 2014) situado en el extremo nororiental de Galicia, en la provincia de Lugo, en el límite con el Principado de Asturias. Pertenece a la Comarca de la Mariña Oriental, de la cual es la capital.

Otros datos

  • Superficie: 106 km²
  • Tiempo: 18 °C, viento SO a 14 km/h, 75 % de humedad
  • Hoteles: Los hoteles de 3 estrellas tienen un precio medio de $60. Ver hoteles
  • Población: 9.972 (2016) Instituto Nacional de Estadística
  • Provincia: Provincia de Lugo

Antigüedad

del asentamiento de población en las tierras de Ribadeo. Así lo demuestra el yacimiento de Louselas (Vilaselán) donde se encontraron utensilios de piedra que datan del paleolítico. Entre los vestigios más relevantes destacan también los restos de las primeras aldeas ribadenses, representadas por los poblados castreños de Vilaselán, A Devesa, As Anzas o Arante.

  • Yacimientos donde apareció la famosa Diadema de Ribadeo, considerada como la la pieza más importante que se conoce de la orfebrería castreña en territorio gallego.

nacimiento de la villa y del ayuntamiento Las lagunas informativas, que impiden trazar con más detalle el devenir histórico del término en la antigüedad, desaparecen en buena medida a partir de la Edad Media, cuando ya se dispone de más información para reconstruir con fundamento algunos de sus capítulos más relevantes.

Hacia mediados del siglo XII la villa se asentaba en la ensenada de la Vilavella, pues el primitivo núcleo de Cabanela y Porcillán fue abandonado huyendo de los ataque de los piratas nórdicos en los siglos IX y X. Por entonces, en el 1128 Alfonso VII acometió un reordenamiento territorial en el que se ampliaron las tierras de realengo a costa de las del obispo de Mondoñedo. Por estas fechas, en el territorio que luego constituiría el extrarradio de Ribadeo se contabilizaban 21 parroquias con una densidad de población comparativamente elevada y una actividad económica en alza.

El rey Fernando II decidió, en 1183, elevar al rango de villa el núcleo ya existente otorgándole un foro con una serie de privilegios destinados a favorecer su crecimiento, entre ellos la posibilidad de celebrar un mercado. Del interés de la monarquía por favorecer la villa dan buena cuenta otras medidas posteriores, caso de la ampliación, en 1202, del extrarradio o zona rural sometida a la jurisdicción del núcleo urbano.

Así, Ribadeo fue adquiriendo los elementos propios del ámbito urbano, como los conventos de San Francisco o Santa Clara (siglos XIII-XIV) e incluso se trasladó allí, por un espacio corto de tiempo, la sede episcopal, que volvería a Mondoñedo definitivamente en 1233.

En 1369 el enfrentamiento entre Pedro I el Cruel y Enrique de Trastámara remató con la victoria de este último quien, en un acto de agradecimiento, le otorgó la villa de Ribadeo y su arrabal al caballero francés Pierre de Villaines, pasando así de encontrarse este espacio bajo protección real a convertirse, para todo lo que alcanzaba a su gobierno, en un condado. El beneficiario francés se lo vendió más tarde al condestable de Castilla, al que le fue confiscado en 1422 por Xoán II y este, poco después, se lo donaría a Don Rodrigo de Villandrando. Él y sus descendientes dieron origen a la Casa Condal de Ribadeo que, posteriormente, por vía de herencias y enlaces matrimoniales acabaría incorporándose al titulo ducal de Hijar incluso el siglo XIX.

La administración municipal del territorio surgió por vez primera con la proclamación de la Constitución de 1812, que creó los ayuntamientos de Ribadeo y Cedofeita. Tras la posterior derogación de esta por parte de Fernando VII en 1823 y la consiguiente restauración del sistema feudal no se volvió a recuperar el municipalismo hasta 1835. Con todo, la composición definitiva del término ribadense, tal y como se conoce hoy, no quedó definitivamente determinada hasta 1843.

La llegada del siglo XIX marca un punto de inflexión decisivo entre lo Ribadeo antiguo y el moderno con la desaparición de la muralla y de otras construcciones que habían marcado la vida de la villa durante los siglos anteriores. Llegaron otras, muchas aun hoy visibles.

Porcillán y el auge económico ribadense

En otra orden de cosas, el devenir económico de Ribadeo estuvo siempre muy ligado a las diferentes etapas atravesadas ponerlo comercio portuario de Porcillán, ya que el puerto fue uno de los motores de la economía local.

Históricamente favorecido como principal puerto del noroeste gallego, Porcillán centró su actividad en el tráfico de madera con dirección, fundamentalmente, a Sevilla y Lisboa hasta bien entrado el siglo XVIII. A partir de ese momento la autorización de importaciones sin gravamen de lino procedente del norte de Europa hizo que el comercio de la madera perdiese relevancia en favor del textil, y, en menor medida, también del de sal y hierro.

El intenso tráfico de la época propició la instalación de una aduana en este puerto, así como el asentamiento en la villa de numerosos comerciantes, la mayor parte de ellos asturianos.

Después de 1820, cuando volvieron a gravarse las importaciones de lino y Galicia comenzó a recibir en masa los tejidos catalanes, el tráfico comercial se resintió notablemente y, con él, la economía de la comarca ribadense. Con todo, Porcillán consiguió sostenerse durante el XIX gracias a que en 1840 se le permitió el comercio con América y también debido a la diversificación de sus importaciones (cueros, abonos).

A principios del siglo XX fue clave para toda la Mariña Oriental la explotación de las minas de limonita de Vilaodriz, en A Pontenova, que se mantuvieron activas hasta 1965. La necesidad de transportar el mineral extraído desde el yacimiento hasta el puerto de Ribadeo propició la instalación de una línea de tren que fue empleada al mismo tiempo para el transporte de pasajeros y que, a pesar del cese de la actividad en las minas, mantuvo este uso hasta 1964.

El auge económico ribadense se reflejó en la arquitectura, en la apertura de jóvenes calles y en la creación de numerosas sociedades culturales y cabeceras periodísticas que proliferaron de manera especial a finales del XIX y XX.

Hacia el 1915 se construye la Torre de los Moreno, una de las obras arquitectónicas más características de Ribadeo, edificio modernista que contaba -ya entonces- con un ascensor y sistemas de recogida de la basura por medio de tuberías internas. Es la obra más reconocida de una arquitectura moderna y cosmopolita que dejó gran huella en este territorio.

De las sociedades que se crearon a principios del siglo XX aun existen dos: la Sociedad Filantrópico Dramática, propietaria del Cine Teatro (donde se organizaban unas fantásticas veladas con artistas ribadenses como el cantante de ópera Manolo Corés y compañías foráneas); y la Sociedad de Socorros Mutuos A Concordia, una organización de ayuda mutua y protección social.

La inauguración del Puente de los Santos en 1987 se convirtió en uno de los acontecimientos de mayor relevancia de los últimos tiempos, en tanto que sirvió como elemento dinamizador del sector terciario de Ribadeo, y de toda la comarca, al facilitar el acceso rápido a los ayuntamientos de la orilla asturiana del Eo.

Territorio y clima

El Ayuntamiento de Ribadeo cuenta con una superficie de 112,3 km2. Está situado en el extremo nordeste de Galicia y de la provincia de Lugo, bañado por las aguas del mar Cantábrico en el norte y por las de la ría de Ribadeo en el este, que lo separan de la Comunidad Autónoma de Asturias. Al oeste hace frontera con el Ayuntamiento de Barreiros y, en el sur, con el de Trabada. En general, puede decirse que el relieve ribadense, de formas suaves y escasa altitud, conforma dos unidades morfológicas perfectamente definidas. Por el norte, y sobre el nivel del mar, discurre una planicie litoral que se corresponde con la denominada rasa cantábrica, que va de Asturias hasta Foz y que tiene en Ribadeo una anchura aproximada de 3 kilómetros.

En el resto del territorio (áreas central y meridional) se eleva progresivamente el terreno hasta alcanzar las mayores altitudes del municipio en el alto de Mondigo (el pico más alto con 570 metros) y en el sistema montañoso de Penalonga (509), que marca los lindes hacia el oeste con Barreiros.

Entre la alineación montañosa que forman estas cumbres y otra de menor altura situada más cerca del litoral discurren las aguas de los ríos que desaguan en el margen izquierdo del río Eo (el Lexoso, el Grande…), mientras que, por otro lado, en la ladera septentrional de esta última alineación, nacen otros cursos fluviales que vierten sus aguas directamente en el mar Cantábrico y que discurren en paralelo de sur a norte (regato de Xulián, Capilla, de Os Tacós, de Moreira), con la excepción del regato de Vilaselán, que transcurre con dirección sudoeste-nordeste.

En cuanto al litoral, la acción marina dio lugar a la formación de multitud de ensenadas que se intercalan con pequeños salientes, farallones, pequeñas islas y acantilados, constituyendo paisajes de gran belleza. Con todo, puede establecerse cierta diferencia entre el sector costero más oriental, que va desde la isla Pancha hasta la punta Corveira y que se muestra muy recortado, y el más occidental, que presenta una morfología más uniforme, casi rectilínea y con playas mucho más amplias.

La continuidad de la plataforma continental que se extiende a lo largo de toda esta línea costera se rompe en el leste por la presencia de la ría de Ribadeo. Esta última, que tiene su origen en un valle fluvial que se ha encajado en dicha plataforma, tiene una longitud de 10 kilómetros y una profundidad escasa. Esto es así por la presencia de grandes bancos de arena que afloran con la marea baja, hecho que ocasiona cambios espectaculares en su aspecto en función de las variaciones de la marea.

En cuanto a la composición del suelo, predominan los terrenos de esquistos formados por pizarrales uniformes, con niveles de cuarcitas y areniscas atravesados por filones de cuarzo y un esporádico afloramiento eruptivo en las proximidades de Rinlo.

Clima

Por lo que al clima respecta el de Ribadeo, que se encuentra dentro del dominio oceánico húmedo, presenta trazos similares a los del resto de A Mariña lucense, con temperaturas suaves (la media está entre los 13-14º C y la oscilación térmica anual ronda los 11º C) y precipitaciones moderadas (alrededor de los 1.000 milímetros anuales). Los inviernos suelen ser templados y los veranos frescos, aumentando las precipitaciones cuanto mayor es la proximidad a las zonas de montaña, donde se registra una notable influencia de los vientos cantábricos.

Espacios naturales

El territorio ribadense cuenta con hábitats naturales de notable diversidad. Entre los espacios que sobresalen por esta riqueza destaca el de la propia ría, incluida en Red Natura 2000 como Lugar de Importancia Comunitaria junto con el río Eo; declarada Zona de Especial Protección de Aves (ZEPA), desde 1989; y zona húmeda de importancia internacional inscrita en el convenio Ramsar, desde 1994. A todo esto hay que sumarle su reconocimiento como refugio nacional de caza desde 1983. La ría de Ribadeo constituye un lugar de gran importancia como área de paso o refugio invernal de numerosas especies anátidas y limícolas (cormorán grande, garceta común, garza real, ánade silbón, cerceta común, ánade real, ánade rabudo, focha común…), mientras que sus aguas tienen importantes poblaciones de salmón, lamprea, cangrejo de río o mejillón de río.

En cuanto a su vegetación, especies de repoblación como el eucalipto o el pino marítimo ocupan amplias áreas en el interior del territorio, donde fueron sustituyendo progresivamente a otras especies autóctonas. Ya en el litoral, encontramos diversidad de hábitats costeros (estuarios, suelos lodosos intermareales, acantilados con vegetación de las costas atlánticas y bálticas...) y abundante vegetación halófila (pasteros salinos atlánticos, pasteros salinos mediterráneos, matorrales halófilos termoatlánticos y mediterráneos...). Las superficies rocosas están cubiertas fundamentalmente por brezos y matorrales propios de zonas templadas y por flora común de la costa atlántica.

Economía

La situación geográfica de Ribadeo, en el litoral de A Mariña lucense, su condición de nudo distribuidor de comunicaciones por carretera con Asturias y la riqueza de sus ecosistemas marinos y terrestres convierten a este ayuntamiento en uno de los más prósperos de su provincia. Analizamos aquí los datos que nos informan sobre su situación socioeconómica actual. En consonancia histórica con el carácter comercial de Ribadeo y de su puerto, y reforzado por el crecimiento experimentado por los servicios en las últimas décadas, el sector terciario se mantiene hoy como el principal motor de la economía local, con un 59,3% de los ocupados. El comercio, desde el que es al por menor como las grandes transacciones que tienen lugar en el puerto comercial, y los servicios vinculados a la administración, profesiones liberales, ocio, turismo... son los causantes de que Ribadeo ejerza una fuerte atracción económica sobre muchos de sus ayuntamientos próximos, tanto sobre los de su comarca como sobre los de la franja occidental

El puerto de Mirasol fue y sigue siendo hoy el gran motor comercial de Ribadeo y, desde 2004, gracias a que le fue concedido un punto de inspección fronteriza, es el único de la costa de Lugo autorizado para el comercio con países externos a la UE. Allí, se descargan principalmente maíz, sal y pulpa de remolacha mientras que las mercancías que salen fuera son, sobre todo, arena de mina, magnesita, aglomerado y celulosa.

El segundo sector en peso ocupacional es el secundario, que da trabajo al 24,7% de los ocupados. Con una distribución prácticamente equitativa, el 12,4% de sus empleados se dedica a actividades industriales, mientras que el 12,3% restante trabaja en el subsector de la construcción. El sector industrial está centrado en la transformación agropecuaria (donde destaca la Sociedad Cooperativa Irmandiños), en la madera y en la elaboración de prefabricados de hormigón, mientras que por lo que respecta a la construcción se puede destacar que esta actividad se sustenta, principalmente, en la demanda de segundas residencias por motivo del auge turístico de la Mariña luncense.

El sector primario, con el 16% de los ocupados, tiene poco peso en el conjunto de la economía local. Entre las características fundamentales de la agricultura en Ribadeo, cabe destacar el incremento del nivel de mecanización a partir de los años 70, y el posterior proceso de concentración parcelaria en alguna zona, favoreciendo el incremento de la productividad. En la actualidad la actividad agrícola-gandera permanece en las parroquias de Arante, Couxela, Vilausende, Cedofeita y Covelas.

El sector primario tiene en la ganadería, sobre todo en la de vacuno de aprovechamiento lácteo, y en la producción forestal su principal sustento, ya que la pesca, con el 2,2% de los ocupados, tiene poca relevancia. Con respecto a esta última actividad, centralizada en los puertos de Porcillán y Rinlo, es necesario destacar que entre las especies de mayor captura se encuentran el pulpo, la sardina, la robaliza, el rape, la merluza, el percebe o el erizo de mar, aún que en los últimos años han ganado también protagonismo la exportación de algas y la cría de ostras.

Buena parte de la superficie cultivada en el ayuntamiento está dedicada a prados y pastos permanentes. Esto se explica por una progresiva reorientación de la agricultura de cara a atender la demanda creciente de forrajes para el ganado.

Patrimonio

El esplendor económico de Ribadeo en el pasado o la proliferación de construciones indianas son algunas de las razones que explican la riqueza de su patrimonio cultural y la declaración de su núcleo antiguo como BIC en 2004. Aquí tienes un pequeño resumen de sus manifestaciones más relevantes y la posibilidad de emplear un buscador para ampliar información. Comezando por el patrimonio arqueológico, en el municipio se han identificado ocho localizaciones relacionadas con la cultura de los castros (VI aC-IV dC), tanto en la costa como en el interior, aunque no fueron ocupadas de manera simultánea. Entre ellas destaca el castro de As Grobas, que está cerca de Insua, en la parroquia de Vilaselán. Mucho más antiguo es el yacimiento paleolítico de Louselas, que es posiblemente el depósito más antiguo de la cornisa cantábrica, puesto que se le estima una antiguedad de 300.000 años. Los útiles encontrados (más de 200 por ahora) son sobre todo bifaces, raspas y otras herramientas elaboradas con cantos rodados de la Ría.

Uno de los vestigios más importantes de los encontrados en esta comarca es la diadema de Ribadeo, que se considera como uno de los restos más importantes de la orfebrería peninsular propia de la época de los castros.

Cronológicamente, el edificio religioso más antiguo de los conservados en el ayuntamiento de Ribadeo es la capilla de Atalaia ya que, a pesar de las alteraciones de las que fue objeto con motivo de su reconstrucción a principios del sigo XX, data del siglo XII. Otros de los edificios emblemáticos del patrimonio religioso ribadense son el santuario e las Virtudes (Arante) y el convento de Santa Clara (Ribadeo). El primero, que pertenece al siglo XIV, conserva bastantes elementos medievales y un magnífico conjunto de pinturas murales que reflejan episodios de la vida de María. El segundo, conserva como partes más antiguas de su iglesia de nave única, del XV, un hermoso claustro del XVIII.

Los pazos conforman el conjunto más relevante y numeroso del patrimonio civil ribadense, la mayor parte de ellos concentrados en su villa. Uno de los más antiguos es el de Cedofeita, fundado por Lope García de Cedofeita entre finales del siglo XV y comienzos del XVI y rodeado por un recindo amurallado. Ya en el siglo XVIII fue construido en el centro de la villa, cerca de la antigua fortaleza señorial, el pazo de Ibáñez, hoy sede de la casa consistorial ribadense. Destaca también el de Quinta Longa, en Santalla de Vilausende.

Fue a comienzos del siglo XX cuando se levantó lo que hoy es el edificio más representativo de Ribadeo, construido en 1905 por dos hermanos emigrantes y bautizado como la Torre de los Moreno, por ser este el elemento que más destaca de su construcción.

En lo que a patrimonio militar se refiere el castillo de San Damián, construido a comienzos del siglo XVII a pocos metros del mirador de O Cargadoiro por el marqués de Cerralbo, es el mejor ejemplo de esta arquitectura en el ayuntamiento.

Parroquias

El Ayuntamiento de Ribadeo está integrado por una docena de parroquias con notables diferencias en lo que respecta a su paisaje, densidad de población, actividades económicas predominantes.

Todas ellas tienen un espacio propio en esta web, donde podrás conocer cual es su situación geográfica y los lugares y/o accidentes naturales con los que linda, así como su extensión, densidad y núcleos de población, datos históricos más relevantes, etc.

Al mismo tiempo, tienes la posibilidad de conocer cuáles son sus fiestas y podrás obtener información sobre las playas, patrimonio artístico y natural, y alojamientos y restaurantes que hay en cada una de ellas.

Con la excepción de aquellos equipamientos que se encuentran en Ribadeo, parroquia que alberga la capital del municipio y de la que encontrarás amplia información en Servicios Municipales, puedes consultar también los principales equipamientos públicos de los que disponen las parroquias ribadenses.

La ampliación y mejora de estos últimos es uno de los objetivos principales marcados por el gobierno local para la mejora de las condiciones de vida en el rural ribadense.


Fuentes