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Santa Inés

Santa Inés
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Santo
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Religión o MitologíaCatolicismo
Venerado enIglesia Católica Romana Iglesia Católica Ortodoxa

Santa Inés Mártir Su nombre latino es Agnes, asociado a "agnus" (cordero). En torno a ella surgió la costumbre de los corderos blancos de cuya lana se hacen palios para dignatarios eclesiásticos.

Reseña

Los pocos datos que se tienen de ella dieron lugar a varias leyendas piadosas en torno a su martirio. Según la más difundida, ella era una joven hermosa y rica, pretendida en matrimonio por muchos nobles romanos. Por no aceptar a ninguno, aduciendo que estaba ya comprometida con Cristo, fue acusada de ser cristiana.

Testimonios dejados por escritores

Escritores antiguos, como el Papa Dámaso, Ambrosio de Milán y el poeta Aurelio Prudencio, dejaron testimonios sobre santa Inés.

Patrona de las jóvenes, de la pureza, de las novias y prometidas en matrimonio y de los jardineros, ya que la virginidad era simbolizada con un jardín cerrado.

Celebración

Debido a la raíz de su nombre (Agnus, "cordero" en latín), el 21 de Enero, día de su fiesta, se bendicen los corderos con cuya lana se tejerán los palios de los arzobispos. El palio es un ornamento de lana blanca con seis cruces negras, que se pone sobre los hombros y tiene dos bandas que caen sobre el pecho y la espalda. Lo llevan el Papa y los arzobispos metropolitanos. Es un símbolo que manifiesta la estrecha unión con el romano pontífice y la misión del pastoreo, razón por la cual se confeccionan de la lana de los corderos. Los nuevos arzobispos reciben el palio el 29 de junio, solemnidad de los Santos Pedro y Pablo.

Iconografía

Niña o señorita orando, con diadema sobre la cabeza y una especie de estola sobre hombros (alusión al palio). Como atributos: un cordero (a sus pies o en sus brazos), evocación de su nombre latino; una pira, espada, palma y lirios, en alusión a su pureza y martirio. Su nombre entró al canon o plegaria eucarística primera.

Oficio de Lectura en su día

No tenía aún edad de ser condenada, pero estaba ya madura para la victoria"

Muerte

Fue juzgada y sentenciada a vivir en un prostíbulo, donde, según cuenta la tradición, milagrosamente permaneció virgen. Según las Actas de su martirio, aunque fue expuesta desnuda, los cabellos le crecían de manera que tapaban su cuerpo. Según la misma tradición, el único hombre que intentó desflorarla quedó ciego, pero Inés lo curó a través de sus plegarias. Más tarde fue condenada a muerte, y, cuando iba a ser decapitada, el verdugo intentó que abjurase, a lo que ella respondió: «Injuria sería para mi esposo que yo pretendiera agradar a otro. Me entregaré solo a aquel que primero me eligió. ¿Qué esperas, verdugo? Perezca este cuerpo que puede ser amado por ojos que detesto».

Fue sepultada en la Vía Nomentana. Pocos días después de su muerte se encontró a su mejor amiga y hermana de leche, una chica de su edad llamada Emerenciana, rezando junto a la tumba; cuando una furiosa Emerenciana increpó a los romanos por matar a su amiga, fue muerta a pedradas por la turba.

La veracidad de las fuentes históricas que narran los detalles del martirio es puesta en duda por los historiadores cristianos. Se encuentran menciones a esta mártir en otros escritos del tiempo, como por ejemplo, la Depositio Martirum (del año 354) y los Epigramas del papa Dámaso.

El poeta Prudencio se hizo eco de la leyenda áurea en su recopilación de actas (que fue atribuida erróneamente por mucho tiempo a Ambrosio de Milán).

Fuentes