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Santuario

Santuario
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Obra Arquitectónica
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Lugar en el que se venera una imagen o reliquia de un santo, profeta o personaje importante de una religión.
Descripción

Santuario. Es una iglesia (u otro lugar sagrado) al que por motivo de peculiar piedad a algún misterio del Señor, a la Virgen María, o a algún santo, a donde acuden en peregrinación muchos fieles.

Un lugar sagrado

Un santuario es un lugar sagrado en el que se venera una imagen o reliquia de un santo, profeta o personaje importante de una religión. Los santuarios suelen ser visitados por peregrinos que acuden a venerar a esa imagen o reliquia en especial. Un Santuario es una iglesia (u otro lugar sagrado) al que por motivo de peculiar piedad a algún misterio del Señor, a la Virgen María, o a algún santo, acuden en peregrinación muchos fieles. Deben tener la aprobación del obispo del lugar. En la tradición bíblica el santuario no es simplemente fruto de una obra humana, cargada de simbolismos cosmológicos o antropológicos, sino testimonio de la iniciativa de Dios en su comunicación a los hombres para sellar con ellos el pacto de la salvación.

Significado profundo de todo santuario

Es hacer memoria, en la fe, de la obra salvífica del Señor. El santuario asume, por consiguiente, el carácter de memoria viva del origen divino del pueblo de la alianza, elegido y amado. Es un recuerdo permanente de que no se nace como pueblo de Dios de la carne y de la sangre (cf. Jn 1,13), sino que la vida de fe brota de la iniciativa admirable del Dios que entró en la historia para unirnos a él y cambiar nuestro corazón y nuestra vida.

El santuario es la memoria eficaz de la obra de Dios, el signo visible que proclama a todas las generaciones cuán grande es Él en el amor, y testimonia que Él nos ha amado primero (cf. 1 Jn 4,19) y ha querido ser el Señor y Salvador de su pueblo. Como decía Gregorio de Nisa, refiriéndose a los Santos Lugares, en todo santuario se pueden reconocer «las huellas de la gran bondad del Señor para con nosotros», «los signos salvíficos del Dios que nos ha vivificado», «los recuerdos de la misericordia del Señor para con nosotros».

El santuario es el lugar de la actualización permanente del amor de Dios, que puso Su tienda entre nosotros (cf. Jn 1,14); por eso, como afirma san Agustín, en el lugar santo «no hay sucesión de días, como si cada día debiera llegar y luego pasar. El inicio del uno no marca el fin del otro, porque allí se hallan presentes todos al mismo tiempo. La vida a la que esos días pertenecen no conoce ocaso». Así, en el santuario resuena de modo siempre nuevo el anuncio gozoso según el cual «Dios nos ha amado primero y nos ha dado la capacidad de amarlo (...). Nos ha amado, no para dejarnos tan feos como estábamos, sino para cambiarnos y embellecernos (...). ¿Cómo seremos bellos? Amándolo a él, que es siempre bello. Cuanto más crezca en ti el amor, tanto más crecerá la belleza; la caridad es, precisamente, la belleza del alma». Por tanto, el santuario recuerda constantemente que la vida nueva no nace "de abajo", por una iniciativa puramente humana, y que la Iglesia no es simplemente fruto de carne y de sangre (cf. Jn 1,13), sino que la existencia redimida y la comunión eclesial en la que ella se manifiesta nacen "de lo alto" (cf. Jn 3,3), de la iniciativa gratuita y sorprendente del amor trinitario que precede al amor del hombre (cf. 1 Jn 4,9-10).

El santuario es el lugar del Espíritu, porque es el lugar en el cual la fidelidad de Dios nos llega y nos transforma. Al santuario se va ante todo para invocar y acoger al Espíritu Santo, y para llevar luego ese Espíritu a todas las acciones de la vida. En este sentido, el santuario se presenta como recuerdo constante de la presencia viva del Espíritu Santo en la Iglesia, que nos dio Cristo resucitado (cf. Jn 20,22), para gloria del Padre. El santuario es una invitación visible a acudir a la fuente invisible de agua viva (cf. Jn 4,14); invitación que se puede experimentar siempre de forma nueva para vivir en la fidelidad a la alianza con el Eterno en la Iglesia.

Santuarios en Cuba

Santuario de la Caridad del Cobre

Archivo:Misa en el cobre.jpg
Misa realizada en el Santuario de la Caridad del Cobre
El Santuario de la Virgen Caridad del Cobre, Patrona de Cuba, conocida también como la Basílica de la Caridad del Cobre se encuentra ubicada en la provincia de Santiago de Cuba, Carretera al Cobre - Palma Soriano km 27. El Cobre, es un hermoso edificio enclavado en las montañas, y que a cierta distancia, parece como caído del cielo o surgido del interior de la vegetación. La imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre, que se haya en esta iglesia tuvo su llegada a la Isla siglos atrás y se recuerda a modo de leyenda. Esta comenzó a gestarse en los inicios del siglo XVII y que con el tiempo fue modificándose. Tres hombres humildes del pueblo, perteneciente a las tres etnias o culturas que forjaron al pueblo cubano (blanco, negro y mulato), encontraron la imagen de la virgen flotando en las aguas de la bahía de Nipe, al noroeste de Santiago y las condujeron a las minas del Cobre donde le edificaron una ermita.

Cada año se celebran grandes ceremonias de culto y fe en este símbolo religioso, muy popular en Cuba, la Basílica del Cobre, que además de su belleza constructiva, es famosa por la cantidad de objetos personales depositados allí y dedicados a la Virgen por los fieles, entre ellos, la medalla de oro del Premio Nobel de Literatura Ernest Hemingway.

Santuario de San Lázaro

Santuario de San Lázaro
Santuario Nacional, se encuentra ubicado en El Rincón, pequeño pueblo localizado al oeste de La Habana, para manifestar su devoción al santo católico. La Festividad de San Lázaro Obispo es motivo de gran devoción popular en Cuba. Cada 17 de diciembre decenas de miles de cubanos procedentes de todas las regiones del país acuden a la cita en su. Algunos dan muestra de fuertes pruebas de sacrificio para cumplir una ofrenda prometida ante una gracia recibida por ellos mismos, o por algún amigo o familiar enfermo. La devoción a San Lázaro constituye también una manifestación del sincretismo presente en la fe de muchos cubanos.

El Lázaro pobre y lleno de llagas, único personaje nombrado por Jesús en sus parábolas evangélicas, encuentra gran acogida en los enfermos de lepra y otras enfermedades de las extremidades inferiores. El Santuario Nacional de San Lázaro, construido junto al hospital donde reciben atención médica personas enfermas de lepra y otras patologías dérmicas, fue visitado por el Papa Juan Pablo II durante su visita a Cuba en 1998. Cada año, el cardenal Jaime Ortega, arzobispo de La Habana, preside una de las numerosas misas que se celebran este día a San Lázaro obispo. En esta ocasión, el cardenal Ortega presidió la celebración eucarística que se inició a las 10:00 a.m., en compañía del padre Fernando Rivero, rector del Santuario, y ante numerosos fieles que abarrotaban el templo. Además de reflexionar sobre la figura del Lázaro obispo, amigo de Jesús, y del pobre Lázaro de la parábola, el arzobispo de La Habana leyó fragmentos del Mensaje de Navidad dirigido por los obispos a todos los cubanos.

Fuente