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Susa

Susa
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Mapa de la Ciudad de Susa
Mapa de la Ciudad de Susa
EntidadCiudad de la Edad Antigua
 • PaísBandera de Irán Irán
 • Fundación4000 a. C.
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Ciudad de Susa' o(Shushan)

Susa: Susa (o Shushan) era una antigua ciudad de los imperios Elamita, Persa y Parto, situada a unos 240 km al este del río Tigris, en el sudoeste del actual Irán.

Hoy en día, de la antigua ciudad sólo queda un gran campo de ruinas, pero en la actualidad existe una ciudad en las cercanías que deriva su nombre de ella (Shush).

La antigua ciudad iraní de Susa data de aproximadamente 8.000 años aC. Susa hoy se conoce como "Shush" siendo el unico lugar donde se encontro la representación del Código de Hammurabi.

Historia

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Shushan

La ilustre ciudad capital de los elamitas, y más tarde una de las capitales del Imperio Persa (Est. 1:1-3). Los griegos la llamaron Susa y los hebreos Susán.Esta ciudad tuvo una larga historia, ya que en los registros de Mesopotamia, del 3er milenio a.C., existen referencias a ella.

Estaba ubicada sobre el río Ulai, a unos 160 km al norte del Golfo Pérsico. La tomó Asurbanipal 645 a.C., quien llevó a algunos de sus habitantes a Samaria algunos eruditos creen ver en este pasaje una mención a los primitivos habitantes de Susa.

Durante el apogeo del Imperio Neobabilónico, Susa estuvo en manos de los reyes caldeos. Más tarde la tomó Ciro, fundador del Imperio Persa y vencedor de Babilonia. Darío I inició grandes construcciones en Susa y edificó un hermoso palacio y una gran apadana (sala para fiestas). Esta ciudad compartió el honor de ser capital del imperio junto con Babilonia y Ecbatana (Acmeta).

Susa fue el lugar donde ocurrieron los acontecimientos que figuran en el libro de Ester en la época del rey Asuero (Jerjes). Nehemías sirvió en esa ciudad como copero de Artajerjes I . Cuando Alejandro Magno llegó a Susa en el 331 a.C., cayeron en sus manos los vastos tesoros acumulados por generaciones de reyes persas. El lugar está ahora completamente abandonado, y en él se encuentran enormes montículos que abarcan muchos kilómetros cuadrados.

La ciudad moderna, ubicada al pie 1121 de esos montículos, lleva el nombre de Shush. Loftus comenzó las excavaciones en ellos en 1851, y desde 1884 varias expediciones francesas las han llevado a cabo intermitentemente con resultados muy buenos. En el palacio del período persa se encontraron mayólicas hermosamente coloreadas, que se exhiben actualmente en el museo del Louvre, en París.

Los descubrimientos hechos en ese edificio y en la apadana ponen de manifiesto que sólo un hombre intimamente relacionado con esos lugares pudo haber escrito el libro de Ester. Uno de los grandes descubrimientos hechos allí fue el Código de Hammurabi, que apareció entre 1901 y 1902. Había sido llevado a Susa antiguamente desde Babilonia como botín de guerra por un rey elamita

Palacio de Susa

El Palacio de Susa en Irán fue creado en la época aqueménida. La ciudad de Susa fue tomada por Ciro el Grande en 538 a. C. Bajo el hijo de Ciro, Cambises II, la capital del imperio de trasladó de Pasargadas a Susa.

Realizado por Darío I cuando traslada la capital a esta ciudad, será completado por Artajerjes I, durante cuyo reinado sufrió un incendio y fue reconstruido por Artajerjes II.

Tiene todas las características de los palacios persas: plataforma alta, parque, patio, muralla, apadana,... y los muros están decorado con relieves de cerámica vidriada . Las influencia babilónica empieza a ser más patente.

Friso de los arqueros de Susa

Friso de los arqueros adornaba el famoso palacio mandado construir por orden de Darío I (522-486 a.C), que trasladó la residencia real y la administración del Imperio, desde Pasargadas hasta Susa, la nueve sede.

Muy poco ha llegado de su riqueza constructiva y decorativa, que debió ser inmensa. Pero se conservan en el Musée du Louvre abundantes fragmentos de los frisos que decoraban la residencia real y que datan del siglo V a.C. Algunos, realizados en relieves esmaltados sobre ladrillos, muestran a animales en procesión, unos reales y otros fantásticos, inspirados sin duda en la famosa Puerta de Isthar de Babilonia.

Sin embargo, entre todos ellos hay que destacar el friso que representa los arqueros. Los arqueros reales conformaban el cuerpo más poderoso del ejército persa, que se integraba con diez mil soldados. Equipados de arcos, flechas y lanzas, hasta finales del Imperio constituyeron el núcleo mejor entrenado de todo el potencial bélico aqueménida. Este temible grupo de soldados componentes de la guardia real eran también llamados los "Inmortales", porque las bajas que se producían en las batallas eran inmediatamente cubiertas por otros hombres de gran valía, preparados y adiestrados para tal propósito.

En el Friso de Susa se les representa en hileras que se aproximan al metro y medio de altitud. Ricamente ataviados, portan sobre el hombro el armamento con el que eran conocidos, el arco y el carcaj, mientras que con sus dos manos presentan las altas lanzas en gesto de saludo.


Véase También

Fuentes