Saltar a: navegación, buscar

Taoísmo

Taoísmo
Información sobre la plantilla
Yin yang.svg.png
Doctrina o filosófica originaria de China
País(es) con mayor cantidad de fieles:China

El taoísmo El taoísmo es un sistema de filosofía de vida basado primordialmente en el Tao te ching (siglo II a. n. e.) que la tradición atribuye al filósofo chino Lao Tsé (siglo VI a. n. e.), a quien Confucio describía como «el dragón que cabalga los vientos y las nubes».

Sus enseñanzas parten del tao, un concepto de unidad absoluta y al mismo tiempo mutable, que conforma la realidad suprema y el principio cosmológico y ontológico de todas las cosas.

Se convirtió en un movimiento religioso organizado hacia el siglo II n. e.

Descripción

Su texto principal es el Tao te ching (el libro de la razón y la virtud) es uno de los libros más breves de todas las religiones con solo 5000 palabras. También son una referencia importante las escrituras sagradas de Chuang-tsu. Se estima que el taoísmo es practicado por aproximadamente 50 millones de seguidores, principalmente en China y otros países asiáticos.

Debido a la gran mística inherente a la tradición taoísta existen un alto número de sectas derivadas de sus diversas interpretaciones. El tao o “camino” nunca ha sido descrito con palabras, de esta forma, se deja a aquel que “busca” encontrarlo por sí mismo en su interior. Lao-tzu escribió “El tao que se puede describir no es el tao eterno”.

El taoísmo se centra en el nivel espiritual del ser. El Tao-te-ching compara al hombre “realizado” con el bambú; recto, simple y útil en el exterior y hueco en el interior. El espíritu del tao se basa en la vacuidad, pero no existen palabras para describir su espontaneidad y eterna novedad.

Los fieles de esta creencia, son adiestrados para buscar el tao en todas partes y todos los seres. Los templos taoístas son el hogar de seres divinos que guían la religión y bendicen y protegen a sus adoradores. Un concepto único al taoísmo es el wu-wei, la inacción. Esto no quiere decir la falta de acción, sino el no exceso de acción espontánea derivada de las necesidades según surgen, ni dejándose llevar por la acción calculada y no actuando de tal forma que se exceda el mínimo requerido para obtener resultados efectivos.

Si permanecemos quietos y callados, y escuchamos la llamada interna del tao, actuaremos sin esfuerzo, de manera eficiente, raramente reflexionando sobre las materias y las cosas. Seremos nosotros mismos tal y como somos.

Objetivos del taoísmo

El objetivo principal del taoísmo se puede describir como la intuición mística del tao, que es el camino, el significado primigenio, la unidad sin divisiones, la realidad ultima. El tao es el camino de todos los seres, es el principio sin nombre del Cielo, de la Tierra, y es la madre de todas las cosas.

Aquel que descubre el tao, destapa las capas de consciencia más profundas de tal forma que llega a la consciencia pura y, puede por tanto, apreciar la verdad interna de todas las cosas. Solo aquel que esté libre de deseo podrá acoger el tao, llevando por tanto una existencia de “actividad inactiva” No hay Dios personal en el taoísmo, y por lo tanto no existe una unión con él.

Camino de la “Iluminación”

Aquel que sigue el tao, sigue el orden natural de las cosas, no buscando la mejora de la naturaleza o legislando la virtud para terceros. El taoísta observa el wu-wei o la inacción de la misma forma que el agua busca y encuentra su nivel apropiado sin esfuerzo. Este camino incluye la purificación de uno mismo a través del control de los apetitos y las emociones, lo cual se logra parcialmente a través de la meditación, el control de la respiración y otras formas de autodisciplina, por lo general bajo la supervisión de un Maestro. No obstante, la forma básica de práctica es la “bondad” o naturalidad, así como el desarraigo de las “10.000 Cosas” del mundo.

Decálogo de creencias taoístas

La creencia de que lo eterno puede entenderse como el tao o “el camino” que incluye el orden moral y físico del universo, el camino de la virtud que el Cielo sigue por sí mismo, y en la máxima de que el tao que se pueda describir no es el tao eterno.

La creencia en la grandeza única del sabio Lao-tsu y su discípulo Chuang-tsu. La creencia en la autoridad final del Tao-te ching y el carácter sagrado de las escrituras de Chuang-tsu. La creencia de que el hombre se alinea con lo eterno cuando practica la humildad, la simpleza, el ceder sencillo, la serenidad y la acción sin esfuerzo.

La creencia en que tanto el objetivo como el camino de la vida son esencialmente el mismo, y que el tao solo puede ser conocido por seres escogidos que lo practican ellos mismos, no existe la ayuda del “mas allá”.

La creencia en la omnisciencia e impersonalidad del supremo como implacable, mas allá de la preocupación por el ser humano, pero que existen divinidades menores – de los altos dioses que perduran durante eones a los espíritus y demonios de la naturaleza.

La creencia en que toda accione crea una fuerza opuesta, y que por tanto, los sabios buscaran la acción a través de la inacción. La creencia de que el hombre es una de las manifestaciones de las “diez mil cosas”, es finito y pasara; solo el tao perdura por siempre.

La creencia en la unidad de la creación, en la espiritualidad de los dominios materiales y en la hermandad de todos los hombres.

Principios básicos de las disciplinas taoístas

  • El respeto y custodia de la gran naturaleza.
  • La no violencia como objetivo.
  • La serenidad y armonía como método.
  • El desarrollo interior y espiritual del hombre.
  • El desarrollo de una existencia con vitalidad y plenitud.

Fuentes