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Torre Vigía del ingenio Dolores

Torre Vigía del ingenio Dolores
Información sobre la plantilla
Institución con sede en Cuba
País:Cuba
Dirección:Caibarien, Villa Clara, Cuba.

La Torre Vigía Es una torre que se encuentra en el ingenio Dolores

Caracteristícas

La Torre Vigía no es la única de su tipo en Cuba, existen otras, y sin dudas, la más alta resulta la de Manacas Iznaga, en el Valle de los Ingenios, en Trinidad, esta del poblado de dolores constituye la segunda en altura de la región central. Al igual que la casa vivienda que la acompaña se construyó en el año 1872

Función

Su función principal fue vigilar los movimientos de los esclavos y algunos grupos insurrectos que se habían alzado en armas en la zona. Conformada por cuatro niveles, la torre aun exhibe en su parte inferior las aspilleras, pequeños orificios abiertos en los muros para disparar y proteger la casa de asaltos y sublevaciones. La construcción sirvió además, para el desarrollo de las comunicaciones entre el poblado y la ciudad de Caibarién. Valiéndose de un heliograma, que actualmente se conserva en el Museo Municipal de La Villa Blanca, desde la Torre Vigía se emitían señales de luz que eran recibidas en lo alto de la iglesia principal del municipio. Varios cuentos populares aseguran que existía un túnel hecho de ladrillos rojos, que pasaba por debajo de la casa hasta un cuartel próximo al lugar, donde eran conducidos esclavos y prisioneros de guerra. Todavía hoy, varios pobladores aseguran que conocen esta ruta que también lleva al río y asombrados narran el esplendor de esa construcción.

Otras Historias

Otras historias alrededor de este sitio cuentan que eran tantas las palmas pertenecientes a este ingenio que para poder caminarla había que cortar las pequeñas, sobre esto, los más ancianos de Dolores recuerdan una anécdota. Dicen que en la década del 10 del siglo pasado José Miguel Gómez, quien fuera entonces presidente de la República, se interesó en la compra de la finca, su propietario, un descendiente de Don Juan González Abreu, contrató con este un precio muy bajo por cada palma, cuando todavía no llegaban ni a la mitad, el presidente José Miguel Gómez, arrepentido, dijo que no podía comprarla. Posterior a estos años este lugar tuvo sucesivos dueños y los hierros del ingenio fueron enmoheciéndose hasta que un traficante los adquirió y los vendió a Japón, que entonces usaba metal para su industria bélica. Luego de las ultimas dos décadas, la casa vivienda se ha utilizado con múltiples fines, se perdió la espiral de la escalera, se ennegrecieron por el orín las balaustradas de sus balcones, pero el campanario siguió erguido, desafiando el tiempo.

Fuente

  • Periódico Manantial, noviembre 2010