Saltar a: navegación, buscar

Tumba Francesa de Guantánamo

Tumba Francesa de Guantánamo
Información sobre la plantilla
Institución con sede en Cuba Bandera de Cuba
Tumba francesa guantánamo.gif
Máximo exponente de la transculturación del folklore de la vecina isla antillana de Haití
Fundación:Finales del siglo XVIII
País:Cuba Bandera de Cuba
Dirección:Guantánamo

Tumba francesa. Primera Obra Maestra Cubana del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad y una de las expresiones músico danzarías más antiguas e importantes de la cultura cubana, que ha influido directa o indirectamente sobre otras manifestaciones artísticas surgidas con posterioridad, como las congas y comparsas. Su presencia en Cuba data de finales del siglo XVII. La sede de la Sociedad Pompadour-Santa Catalina de Ricci, radica en el barrio de la Loma del Chivo en Guantánamo.

Orígenes

Las [tumbas francesas] son el resultado de la obligada emigración de los colonos franceses y sus dotaciones de esclavos ante la pujante Revolución haitiana encabezada por Toussan Louverture a finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX. Localizadas fundamentalmente en Santiago de Cuba y Guantánamo, son el máximo exponente de la transculturación del folklore de la vecina isla antillana.

La [emigración] no sólo benefició desde el punto de vista económico sino también cultural. Las familias ricas de Santo Domingo habían reproducido las danzas de la corte de Versalles, y por no ser menos, los blancos y mulatos pobres de Haití se empeñaban en imitar estos bailes, al tiempo que los esclavos remedaban los refinamientos de sus amos en los toques de sus [tambores].

Al llegar a Cuba, los emigrados continuaron desarrollando tales prácticas. Los esclavos asumieron el “francés” y no el español como lengua de comunicación y adquirieron de sus amos comportamientos sociales y culturales que nada tenían que ver con España ni con lo que ocurría en la isla en esa época. Sus patrones o modelos de vestir, comer, apreciar las artes e incluso en las formas de relacionarse entre sí, evidenciaron siempre su origen galo.

La [Tumba Francesa] se bailó por primera vez en los cafetales fomentados por los colonos en el extremo oriental de la isla. Mientras el composé narraba en legítimo creole los hechos ocurridos en sus tierras, el resto de los participantes tocaban y bailaban al estilo de baile de salón desarrollados por sus amos.

En los siglos XIX y XX, ésta salió de los cafetales orientales para trascender en sociedades. En la actualidad, se mantiene la tradición muy fiel a su origen. Cuando suenan las tumbas o sea, los tambores catá, bulá y el premier salen las parejas de baile, las mujeres vestidas muy elegantes, entre ellas se destaca la Mayora de Plaza (primera bailarina), y en la medida que aumenta el ritmo, comienzan a escucharse a las cantadoras, las herederas de los cantos en francés, creole y español.

Las Sociedades de Tumba Francesa constituyen una fuente constante de elementos culturales del folclor cuya interacción conformó los primeros rasgos de la cultura cubana.

Fundamentalmente la música y la danza que caracterizan a ese sector, han llegado a constituir no sólo un elemento peculiar de la cultura cubana sino además han influido de forma directa e indirecta en otras manifestaciones artísticas. Estas fiestas, sin perder su esencia “francesa”, adoptaron rasgos peculiares del medio sociocultural donde se desenvolvían, hasta convertirse en elementos de un folclor netamente cubano.

Se constituyeron como sociedades de recreo y ayuda mutua por negros y mestizos francohatianos autodenominados “franceses” a los que se sumaron negros esclavos y libertos cubanos. Este no es solo un fenómeno musical, sino también social. En toda la zona de [Guantánamo] se crearon más de doce de estas sociedades de las cuales perdura la Santa Catalina de Riccis o Pompadour.

Sociedad Santa Catalina de Riccis o Pompadour

La [Tumba Francesa Pompadour Santa Catalina de Riccis] radica, en la actualidad, en la Loma de Chivo, situada en la parte Este de la ciudad. Desafiando el tiempo y las adversidades, sigue constituyendo la gran reliquia del folclor guantanamero; a pesar de que son pocas las improvisaciones que realiza el composé, sus cantos han quedado grabados como parte del singular movimiento danzario, además reflejan el proceso de transculturación donde los haitianos residentes en Cuba señalan en sus manifestaciones artísticas elementos de nuestra historia.

Es una de las que mayor pureza ha guardado hasta el presente y constituye un punto de contacto obligado para los que necesiten por razones de estudio o por puro gusto, observar esta casi extinguida manifestación folklórica.

Es una danza de salón en la cual los bailadores intentan imitar el Minuet, el Rigodón y otros bailes de la corte francesa con instrumentos de origen africano. El baile consiste en tres partes diferenciadas notablemente una de otra: el masón, el yubá o babul y el frenté.

Instrumentos

Los instrumentos musicales que se utilizan son cinco: el catá, el premier o redublé, que es el tambor más grande, el bulá y el second que son las llamadas "tumbas", la tamborita y el chachás.

Vestuario

Las bailadoras llevan amplias y largas batas, pañuelos de colores anudados en la cabeza, collares, portan abanicos y otros accesorios sonando los chachás en sus manos. Los hombres usan pantalones y camisas blancas.

Los cantos como hecho comunicacional

TumbaFrancesaGtmo.jpeg
La tumba Francesa constituye una de las esferas de la cultura cubana que opera, en la actualidad, de forma oral. La ejecución de sus cantos, que a pesar de tener un fin, en su mayoría festivo, trasmite aspectos correspondientes al acontecer histórico y cultural, dígase no sólo de la comunidad donde se encuentra enclavado sino también del ámbito nacional.

Sus cantos tienen diversos orígenes y matices: los hay humorísticos, patrióticos, rememoradores de hazañas épicas y de grandes hombres, de santos, entre otros, casi todos con intenciones políticas, mordaces y algunas sentimentales. Según la opinión de Elisa Tamames, los cantos y su contenido son los que provocan la atención del público y la música sólo es la compañía de la poesía que transmite el composé.

El composé

El composé es un personaje central en la fiesta; es el cantante solista, crea e improvisa los textos y dirige el canto del coro formado por las tumberas. El baile es dirigido por el mayor o mayora de plaza, quienes tienen la función de disponer todo lo relativo al orden o sucesión de los momentos o pasos de la fiesta.

Escogen qué pareja debe bailar tomando a la bailadora de la mano derecha y entregándola al bailador, después de dar varias vueltas y hacer reverencias de cortesía.

Entre los cantos recopilados se pueden mencionar:

Los patrióticos:

  • ¿A quién damos gracias? (español)
  • América no hay remedio (español y creole)
  • Mèsi Fidel (creole)
  • Amerikenl (creole)

Humorísticos:

  • Sixto dice (español y creole)
  • Chanpyon Oriente (creole)

Sentimentales :

Los patrióticos versan en torno a los acontecimientos actuales de la América que se levanta frente al hegemónico país del Norte. El composé agradece a Fidel Castro por lo que ha hecho por los cubanos y la América en general.

Existe otro canto, Cuba y Venezuela, donde explicitan la situación de de ambos países como naciones libres.

Por su parte, los cantos humorísticos, como su nombre lo indica, refleja temas burlones e irónicos hacia miembros de la Tumba o de la Comunidad en la que se desenvuelven. En contraposición a estos, se encuentran los cantos sentimentales como Clara Terry, donde hablan de una miembro de la Sociedad que acaba de fallecer.

Otro de los cantos que no aparece en el listado antes mencionado  es An nou ranmase kafe (Vamos a recoger café). Este hace un llamado a los vasallos (término utilizado en la Sociedad por la diferenciación de rangos) para recoger café. En este se hace alusión a tres lugares productores de este grano en la provincia de Guantánamo: San Fernando, Baracoa y Caimanera.

Actualidad

En la actualidad, a los jóvenes que se incorporan a la Sociedad les resulta muy difícil entender algunos de los cantos a pesar de existir, en ocasiones, mezclas entre el español y el patois.

La reina, Justina Ofelia Jarrosay, expresa que se hace necesario la enseñanza y la transmisión del creole. Esta lengua se ha convertido en una lengua muerta que sólo se utiliza en el momento de las fiestas. Por la inconsistencia de su poder de comunicación, debido a la pérdida de muchos de sus vocablos, y por su no actualización con la terminología contemporánea, recurre cada vez más y más al español, mezclándose indiscriminadamente con el de los textos de sus cantos.

Para su rescate, se han realizado varios talleres por parte de la directiva de la Sociedad y la UNESCO por su parte implementó el Taller Nacional de Tumbas Francesas. Sin embargo, en el desarrollo de las fiestas, la utilización del creole no constituye un impedimento en el desarrollo de la comunicación.

Reconocimientos

Dentro de los reconocimientos obtenidos podemos señalar:

  • Ostenta la Orden por la Cultura Nacional.
  • Reconocimiento por su activa y destacada participación en la atención al grupo FAM de la agencia ORSA de viajes y turismo de Venezuela (Cadena de turismo Islazul, División Guantánamo).
  • Reconocimiento por su destacada labor en el apoyo a las actividades culturales durante el año 2000 y la promoción y disfrute de los más auténticos valores cubanos y universales (Dirección Municipal de Cultura, Guantánamo/2000)
  • Reconocimiento por su labor de animación sociocultural y revitalizaron de las tradiciones artísticas y culturales, año/2000, Casa de Cultura "Rubén López Sabariego".
  • Obtuvo el Premio Provincial de Patrimonio Cultural / 2001.
  • Alcanzó el Premio Provincial y Nacional de la Cultura comunitaria / 2001.
  • Premio "Memoria Viva" que otorga el Centro de Investigación y Desarrollo de la Cultura Cubana "Juan Marinello" 2000. En la categoría preservación de tradiciones.
  • Obra maestra del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO/2003

Fuentes