Acento prosódico

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Acento prosódico
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Concepto:Es el mayor sonido, realce o relieve fónico que posee una sílaba entre las demás de una palabra en una conversación normal

Acento prosódico. Acento de intensidad o arsis se denomina el mayor sonido, realce o relieve fónico que posee una sílaba entre las demás de una palabra en una conversación normal. Además también suele producirse un alargamiento de la cantidad de esta sílaba. En muchos casos el acento prosódico se indica en español con un signo llamado tilde o acento ortográfico.

La sílaba sobre la que recae el acento prosódico se denomina sílaba tónica o acentuada, y a la que carece de él, átona o inacentuada. Aunque en castellano el acento prosódico y el acento tonal coinciden, no son exactamente el mismo concepto.

Contenido

Tipos de acento prosódico

El acento prosódico en diversas lenguas

En latín

En latín el acento prosódico era predictible y recaía en la penúltima sílaba, pero solamente si ésta era larga (obviamente las palabras monosílabas lo llevaban en esta única sílaba que tenían, mientras que las bisílabas, en la primera); en caso contrario recaía en la antepenúltima. En latín, una sílaba podía ser larga por dos razones: era larga por naturaleza, si llevaba una vocal larga; y también era larga si llevaba una vocal breve, pero le seguían dos consonantes. Este tipo de acento podía interpretarse en temas de moras, siendo que las sílabas largas tenían dos moras y las otras una mora, así el acento recaía en la penúltima mora antes de la última vocal. Debido a esta predictibilidad del acento latino este no tenía valor fonológico distintivo.

En español

El acento del español, aunque heredado del latín presenta variación libre, es decir, puede caer en cualquiera de las cinco últimas sílabas de una palabra. En cambio, en latín el acento es predictible siempre cae en la penúltima mora anterior a la última vocal, y por esta razón en latín todas las palabras de más de dos sílabas son llanas o esdrújulas, excepto por un puñado de excepciones). La diferencia entre el latín y el español se debe a una serie de cambios fonéticos como las elisiones ya no es predictible y por tanto tiene valor fonológico, esto es particularmente importante en los verbos, donde la posición del acento permite distinguir animo (1ª presente) de animó (3ª pasado) de un sustantivo como ánimo. Aunque en castellano desapareció la cantidad vocálica (o silábica) en la pronunciación, el acento precisamente indica las huellas de la misma. Un buen ejemplo para ello son las palabras cóncavo y convexo. La lógica nos diría que son dos palabras gemelas; entonces ¿por qué la primera es esdrújula y la segunda llana? La explicación es que en la palabra CÓNCAVO la penúltima sílaba en latín era breve, porque lleva una consonante y una vocal (-CA-), pero en la segunda era larga, porque lleva dos consonantes en la pronunciación por la X /kon-BEK-so/ (aunque la X es una letra, fonológicamente representa dos distintos fonemas seguidos, los cuales en la pronunciación pertenecen a dos sílabas diferentes), de manera que para los latinos hubiera sido imposible pronunciar esta palabra como esdrújula, pues la X "atrae" el acento. En español también existen palabras agudas; o sea, las que llevan el acento prosódico en la última sílaba. Este rasgo también es heredado del latín: las palabras españolas que hoy son agudas, originalmente fueron llanas (o graves) en latín y en castellano medieval, pero luego perdieron la última sílaba, haciéndose agudas. Por ejemplo, la palabra castellana amor no viene del nominativo latino AMOR (que en latín era palabra llana pronunciándose /ámor/) sino del acusativo AMORE(M) /amóre/ (en latín vulgar no se pronunciaba la M final) que luego, perdiendo la E final, se convirtió en amor /amór/. También existen reglas para colocar el acento en las palabras esdrújulas, agudas y graves, las cuales son las siguientes: para colocar el acento en las palabras agudas, necesitas dividir las sílabas en última, penúltima y antepenúltima, comenzando de derecha a izquierda, si la palabra termina en "s", "n" o vocal, se coloca un acento en la última sílaba. Las palabras graves llevan el acento en la penúltima sílaba si es la sílaba tónica y la palabra termina en consonante que no sea "s" ni "n". En palabras esdrújulas el acento se coloca en la antepenúltima sílaba.

En inglés

En inglés el acento prosódico tiene valor fonológico. Eso significa que la posición del acento tiene un valor distintivo y permite diferenciar unas palabras de otras, en particular existen muchas parejas de verbo y substantivo que se diferencia por la posición del acento: áccess 'acceso' / accéss 'acceder', ímport 'bien importado' / impórt 'importar', etc.

En francés

En francés el acento no tiene valor fonológico distintivo y es fijo en la última sílaba de la palabra.

Fuente

Bibliografía

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