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Actinomyces

Actinomyces (Microbiología veterinaria)
Información  sobre la plantilla
Actinomyces1.jpg
Clasificación Científica
Reino:Bacteria
Filo:Actinobacteria
Orden:Actinomycetales
Familia:Actinomycetaceae
Género:Actinomyces
Los Actinomyces son microorganismos unicelulares formados por micelios no tabicados, los cuales se observan como filamentos ramificados que pueden fragmentarse y originar segmentos en forma de cocos y bastones. De interés para la medicina veterinaria se tienen las especies patógenas como el Actinimyces bovis y el Actinomyces pyogenes.

Características

Los Actinomyces son los agentes causales de la enfermedad conocida como actinomycosi, la cual se caracteriza por presentar lesiones granulomatosas purulentas o nódulos o abscesos que se asientan en los tejidos de las vísceras como pulmón, riñón, peritoneo, mamas, etc., también se alojan en el sistema linfático y huesos. Estas lesiones generalmente tienen un carácter crónico, el exudado de estas contienen unos gránulos, drusas o granos activos los cuales cubren a los elementos microbianos.

Descubrimiento de algunos Actinomyces

En 1977 fue descubierto el Actinomyces bovis por C. Maez el cual propuso este nombre al observar la forma de hongo radial en una muestra infectada de un bovino; y el Actinomyces pyogenes fue observado por primera vez en 1890 por Kett a partir de una neumonía en cerdo.

El Actinomyces bovis es patógeno para los bovinos, ovinos, porcinos, equinos, caninos y felinos, incluso puede afectar al ser humano, y el Actinomyces pyogenes es patógeno para cerdos, bovinos y con menos frecuencia puede afectar a ovinos, caprino, equinos y aves.

Difusión en el ambiente y transmisión

Estos tipos de microorganismos pueden hallarse de forma saprofitas sobre el organismo animal, así se observa que el Actinomyces bovis se encuentre en las regiones altas de las vías respiratorias y el sistema digestivo, y se aísla a partir del sarro dentario y de restos de alimentos en las encías.

De forma general los actinomyces se encuentran difundidos en la naturaleza, fundamentalmente en el suelo, plantas e incluso en el organismo animal, donde puede estar de forma saprofita o parásita.

La infección por estos microorganismos se debe a su carácter oportunista, ellos aprovechan cualquier situación ajena que les proporciona condiciones óptimas para desencadenar la patogenia del proceso.

Se puede observar que el caso de Actinomyces bovis la puerta de entrada está dada por las lesiones mecánicas (heridas) que pueden producir las aristas de algunos alimentos sobre la mucosa bucal, donde se forma una necrosis primaria que proporciona condiciones de anaerobiosis, factor principal para el desarrollo de la actinomycosis, enfermedad considerada no contagiosa.

Sin embargo el Actinomyces pyogenes además de ser oportunista parece ser que tiene importancia en el caso de las neumonías agudas en el cerdo, la cual se puede transmitir por contacto de un animal a otro.

Morfología y fisiología

El Actnomyces bovis presenta una forma ramificada y alargada, tiene un crecimiento lento por lo que es necesario para su estimulación un 10% de CO2, este germen es grampositivo y anaerobio, por lo que para su aislamiento a partir de la lesión fundamental hay que crearles un medio de anaerobiosis; uno de los cultivos favorables para su desarrollo es el agar base con 1% de glicerina, más 1% de suero sanguíneo y 1% de glucosa con un pH de 7,3-7,6.

La temperatura óptima de crecimiento es de 35-37 0C. Después de que ocurre este proceso se observan numerosas colonias por debajo de la superficie del agar.

Por otro lado se encuentra el Actinomyces pyogenes los cuales son bacilos pequeños en forma de masa o clava, con un extremo más ancho que el otro, este de observa en empalizadas generalmente, aunque se pueden observar algunas aisladas, también se pueden presentar en forma de cocoide por lo que se consideran pleomorfos, son inmóviles, aerobios y microaerófilos.

Clasificación serológica

Se plantea que el Actinomyces bovis pertenece antegénicamente al serogrupo B y el Actinomyces israelí al serogrupo O con variantes serológicas cuya identificación se realiza a través de de anticuerpos fluorescentes; no forman exotoxinas a diferencia del Actinomyces pyogenes que produce una exotoxina mortal para el conejo y ratón capaz de producir la lisis de los glóbulos rojos, por lo que los animales infectados por este germen pueden presentar una antitoxina en su suero.

Resistencia y tratamiento

El Actinomyces bovis es sensible a compuestos mercuriales que actúan como desinfectante, como el bicloruro de mercurio al 1/1000 el cual elimina al germen en 5 minutos de exposición a la solución, también son destruidos a temperaturas de 60 0C durante 10 minutos. De manera general podemos decir que las formas granulares son más resistentes a la desecación y desinfección que las formas filamentosas; sin embargo, el Actinomyces pyogenes es muy sensible a la penicilina y uno de los mejores desinfectantes que se pueden utilizar es el yodo.

Fuente

  • Colectivo de autores, Microbiología Veterinaria, Ed. Pueblo y Educación, Ave. 3ra A. No. 4605, entre 46 y 60, playa, Ciudad de La Habana 1992.
  • Beer, Joachim: Enfermedades víricas infecciosas de los animales domésticos. Enfermedades producidas por bacterias y hongos e intoxicaciones, Ed. Acribia, t. II, Zaragoza, 1981.
  • Carter, G. R.: Diagnostic Procedures in veterinary bacteriology and mycology, Ed. Thomas, 3ra. Ed., Michigan, 1979.

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