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Ciguapa

Este artículo trata sobre la Siguapa o Ciguapa. Personaje mítico del folclor dominicano y cubano. Para otros usos de este término, véase Siguapa (desambiguación).
Ciguapa
Información sobre la plantilla
Raza de orígen mítico de la cultura dominicana y cubana en el Caribe
Ciguapa RD.jpg
Ciguapas a orillas del rio en luna llena
Creador (es):Forma parte del folclor popular campesino.
Características
Otros nombres:Siguapa, Ciguaya
Hábitat:Zonas rurales de República Dominicana y Cuba

Las "Ciguapas" (Siguapas o Ciguayas) son personajes míticos legendarios, seres de hábitos nocturnos con formas femeninas, de los que se dice habitan en lo profundo de las regiones montañosas de Republica Dominicana, aunque también se habla de ciguapas en Holguín, Cuba, parece que es un personaje típicamente dominicano y que habría sido llevado por los dominicanos que fueron a luchar por la Independencia cubana.

Descripción

Existen múltiples versiones sobre sus características. La más conocida la describe como una hermosa mujer que recibe el nombre de "La Ciguapa", que por las noches sale de los montes. De ella se dice que tiene largos cabellos y los pies dispuestos hacia atrás, también que es completamente inofensiva, sumamente tímida y que llega incluso a asustarse de la gente. Sobre esta base se han ido matizando las historias hasta llegar a descripciones que llegan a catalogar a la Ciguapa de verdadero espanto. Algunos creen que se trata de un ser sobrenatural y otros que solo se trata de una india con los pies al revés, incapaz de hablar, pues sólo emite un sonido gutural y que es dada al rapto de los hombres que le gustan. La alojan en cavernas montañosas, pero a veces se puede localizar en los charcos de los ríos en las noches de luna nueva, caminando por sus orillas. El hombre que responde al canto de la Ciguapa está perdido para siempre, afirman algunos. Según los campesinos y aun en la población metropolitana, la Ciguapa sólo puede ser capturada con la ayuda de un perro cinqueño (o sea con cinco dedos en sus patas), de color blanco moteado de negro y solo en noches de luna llena. Aunque puede ser atrapada, es tal la pena por su cautividad que acaba muriendo.

Otra descripción muy difundida plantea que las Ciguapas son extrañas mujeres salvajes, que habitan en las montañas y poseen poderes mágicos. Son de tez morena, de ojos negros y rasgados, de pelo suave y lustroso, tan largo que es la única vestimenta de su cuerpo. Son diminutas y de cuerpo desproporcionado. Otros las describen como mujeres que tienen las piernas largas y delgadas; algunos afirman que son velludas y unos pocos que están bellamente emplumadas. Al decir de otras leyendas las ciguapas tienen malas costumbres y salen de sus moradas a robar manteca y carne cruda y sal de las cocinas cuando no están sus dueñas, aunque también se afirma que les gusta y roban el maíz y otros granos de los que se siembran en los conucos. Nunca se ha oído hablar a las ciguapas; se afirma que emite aullidos e hipidos cuando corren por los campos y cuando saltan o duermen entre las ramas de los árboles. Cuentan que las ciguapas tienen un corazón cazador, que salen por las noches de las serranías en busca de algún caminante nocturno al que embruja, ama y luego mata sin que se vuelva a saber de ellos.

Origen de la leyenda

Esta malévola criatura es parte del folklore de la República Dominicana y de las regiones oriental y central de Cuba.
El origen de este personaje es desconocido, pero se ha podido precisar que no es muy antiguo. Aunque generalmente se le asocia con un origen taino no se ha encontrado evidencia que respalde esta teoría. Las ciguapas no aparecen entre los mitos y leyendas taínas narradas por Fray Ramón Pané ni por otros cronistas de Indias y tampoco aparecen representadas en la alfarería, los petroglifos o en otras muestras de arte aborígen. Estos hechos, junto con la tardía aparición escrita del personaje, apoyan la idea de que el mito no era parte de la tradición taína. También se ha propuesto la hipótesis de que tenga un origen africano, pero también se argumenta en contra el desarrollo tardío de la leyenda y su ausencia en otras poblaciones afroamericanas. La primera referencia escrita la brinda Francisco Javier Angulo Guridi, en 1866 escribió la novela "La Ciguapa", que recogía la tradición o leyenda con características bastante parecidas a las que hoy conocemos. No tienen noticias de donde obtuvo las referencias para dicha obra, si es creación suya o relata una historia escuchada de la tradición oral. Resulta interesante es que no describe que las ciguapas tengan los pies al revés por lo que se puede inferir que esta característica se le debe haber agregado con posterioridad. Hay que reconocer que en el decursar del tiempo se han producido transformaciones físicas y alteraciones interesantes en los hábitos y costumbres que se le atribuyen tradicionalmente a estos personajes, cambios no solo en el estilo de los escritores jóvenes que utilizan el singular personaje para sus tramas literarias, sino en los nuevos relatos recogido en las investigaciones en los campos dominicanos.

El mito en Cuba

Dentro de la mitología cubana la ciguapa es quizás el personaje más misterioso; este producto del imaginario popular es una entidad dual de la cual ni siquiera nuestros estudiosos más reconocidos alcanzaron a dar una detallada caracterización física y psicológica. Antropólogos de la talla de Fernando Ortiz, Samuel Feijoo, Antonio Bachiller y Morales entre muchos otros, solo se refirieron referirse muy escuetamente en sus estudios a este personaje de leyendas, citándolo vagamente como parte de la mitología cubana, aludiendo además a la misteriosa personalidad de este ser. Fernando Ortiz les atribuye antecedentes precolombinos con su paralelo más cercano en la tradición oral de Republica Dominicana, donde este personaje aún se mantiene vivo y ronda en el imaginario de este pueblo. Muchos estudios realizados en ese hermano país reconocen su existencia en Cuba, aludiendo que este producto de la imaginación llego a la mayor de las Antillas junto con los internacionalistas que lucharon en las guerras por la independencia contra la colonia. Aunque se han comprobado muchas coincidencias con las Ciguapas dominicanas, se pueden identificar algunos elementos distintivos. El imaginario popular de los holguineros le atribuye a estos seres fantásticos forma de mujer con la cabeza de un ave de la familia de las lechuzas que también lleva el nombre de ciguapa. Según nuestros campesinos estas criaturas acostumbraban a asediar de los hombres, con el objetivo de procrear. Es un hecho relevante que casi todos los registros antropológicos encontrados de la ciguapa en Cuba, corresponden al territorio holguinero, convirtiéndolo en una especie mitológica endémica de la provincia por así decirlo. Otros estudios en el país la citan como la “bruja ciguapa” describiendo su comportamiento. En el libro Mitología Cubana de Samuel Feijoo se recogen varias leyendas donde aparece vinculada al jigüe, nuestro personaje más recio y completo, con una relación conyugal entre ellos. Aunque su existencia en el imaginario popular es casi exigua y las más jóvenes generaciones no conocen prácticamente nada al respecto de la ciguapa, aún vive este personaje en lo intrincado de los montes holguineros, habitando en la conciencia de los que ya peinan canas. La ciguapa sufre de los males de la post-modernidad, pero sin duda alguna es uno de los aportes más sustanciales de la tradición oral holguinera al igual que en tierras dominicanas.

Su presencia en las Artes

En las Artes Plásticas

La Ciguapa' en el arte.
Se conoce que el artista dominicano Jaime Colsón realizó en París una obra que tituló “Ciguapal” y que con posterioridad pintó el lienzo “Baquini y la Ciguapa del Camu”. Otros pintores han tratado el tema de la mujer de pies invertidos, tal es el caso de Eligio Pichardo (“Sin título”, 1957), Cándido Bidó y posteriormente se destaca Ureña Rib con la tela “Aquella huida de la Ciguapa“.

En el año 1985 el artista Ramón Oviedo inaugura la exposición “Mito de la Ciguapa”, posteriormente Said Musa realiza su obra “Entre la Ciguapa y el Centauro” y el escultor Jhonny Bonelly también describe su musa de alambre con raíces en el mito. En el año 2004 Domingo Alberto Guaba Rodríguez exhibe el cuadro “La gran Ciguapa”.

En la Música

En la música el tema de José Duluc “la Ciguapa” que fué popularizado por Chichi Peralta, difunde el nombre de la entidad y pone de relieve sus cualidades amatorias aunque no explota la riqueza folclórica del mito. El tema fue todo un fenómeno musical.

En la Literatura

El primer ejemplo de la presencia de la leyenda local en las letras dominicanas viene con el ya mencionado Javier Angulo Guridi (1816-1884), el que introduce la corriente indígenista con su novela “La Ciguapa”, escrita en (1866), su drama “Iguaniona” (1867) y su romance “Escenas Aborígenes”. En 1935 el escritor de cuentos Juan Bosch publica la obra “Indios” en el periódico dominicano La Nación un artículo donde analiza la figura de la ciguapa como una diminuta mujer india, Ángel Antonio Estrada Torres publicó en 1946 en el Boletín No. 1 de Folclore Dominicano un artículo titulado “La Ciguapa”.












Fuentes

* Se busca: La ciguapa holguinera
  • Ciguapa en Wikipedia en Español.
  • La Ciguapa En Mitos, Leyendas y Personajes folclóricos