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Edificio Bacardí (Ciudad de la Habana)

Para otros usos de este término, véase Bacardí (desambiguación).
Edificio Bacardí (Ciudad de La Habana)
Información sobre la plantilla
Obra Arquitectónica
Edificio-Bacardi.jpg
Edificio estilo Art decó, joya de la arquitectura mundial de la época
Descripción
Estilo:Art Déco
Localización:Municipio Habana Vieja, Ciudad de La Habana, Bandera de Cuba Cuba
Uso inicial:Fue erigido con el fin de alojar en él las oficinas de la compañía Bacardí, una de las más importantes marcas de licores del mundo.
Datos de su construcción
Inicio:Enero de 1930
Término:Diciembre de 1930
Otros datos
Arquitecto(s):Esteban Rodríguez Castells
Rafael Fernández Ruenes
José Menéndez

Edificio Bacardí (Ciudad de La Habana). Excelente muestra de las artes decorativas. Primer edificio estilo Art Déco construido en La Habana. Joya arquitectónica de la época. Se terminó de construir en diciembre de 1930. En ese entonces era el edificio más alto de Cuba. Según suministradores contiene mármol de casi todas las naciones de Europa.

Historia

Fue erigido con el fin de alojar en él las oficinas de la compañía Bacardí en La Habana, se ubicó en la esquina de la calle Montserrate y San Juan de Dios en un solar de 1 320 metros cuadrados, en el reparto de Las Murallas.

El proyecto fue producto de un concurso al cual la compañía convocó a un limitado número de arquitectos, ofreciendo la suma de 1 000 pesos al ganador. El primer premio correspondió al presentado por el arquitecto Esteban Rodríguez Castells, con Rafael Fernández Ruenes y José Menéndez Menéndez, este último arquitecto e ingeniero. El proyectó lo seleccionó un jurado formado por Henri Schueg Chassin, presidente de la compañía Bacardí, y los arquitectos Leonardo Morales, Enrique Gil, Emilio de Soto y Pedro Martínez Inclán.

Se terminó de construir en diciembre de 1930, en el más legítimo estilo art decó.

Características arquitectónicas

Edificio Bacardí, 1930

En esa época era el edificio más alto de Cuba. El 6 de enero de 1930 se comenzó el replanteo de la obra y la compañía pidió que el cronograma de la edificación se ciñera a 300 días, el cual se cumplió a pesar de la malas condiciones del terreno, lo que exigió que en la cimentación se utilizaran pilotes en número de 500 de madera dura (jiquí y júcaro negro). El hormigón empleado en la obra fue de una alta calidad y resistencia.

La construcción consta de 12 plantas en total, cinco de ellas dedicadas a oficinas para alquilar, con un área rentable de 558 metros cuadrados. La superficie total cubierta del edificio es de 7 031 metros cuadrados. La fachada está recubierta de granito rojo de Baviera. En su punta tiene un murciélago, símbolo de la compañía Bacardí. Su diseño, en forma de pirámide escalonada o zigurat, asume el azulejo como elemento decorativo proveniente del modernismo catalán y que le da al edificio un efecto cromático único. Para su ejecución se convocó a subasta, la cual se le adjudicó a la firma Arellano y Mendoza por una suma de 499 675 pesos, a la cual se le adicionó 121 325 por el equipamiento, ascensores, herrajes, turbinas, etcétera.

El primer piso tiene un área de 1 075 metros cuadrados y 7,25 metros de puntal, con el pórtico, paredes, piso y techo revestido con granito rosado de Baviera. Los dos vestíbulos se cubrieron con mármol natural hasta el techo de color verde suave usado por primera vez en Cuba.

Los trabajos de construcción se ejecutaron por la compañía Grasyma de Wansiedel, Baviera de Alemania, la cual tomó gran esmero en la excelencia de la obra y el ajuste al cronograma establecido.

Según opinión de los suministradores: «El Edificio Bacardí puede decirse que tiene mármol y granito de casi todas la naciones de Europa, pues contiene material procedente de Alemania, Suecia, Noruega, Italia, Francia, Bélgica y Hungría».

El inmueble posee una cisterna con capacidad para 8 700 galones de agua, que se bombea a un tanque colocado dentro de la torre con capacidad para 4 800 galones.

Además, consta de cuatro elevadores para diferentes usos: dos de pasajeros para 10 personas cada uno, con una velocidad de 350 pies por minuto; otro de carga para la transportación de muebles, con una capacidad de 4 000 libras, y el cuarto que hace el trayecto entre el sótano y el primer piso para transportar mercancías.

Actualidad

En la actualidad está ocupado por oficinas de firmas nacionales y extranjeras, luego de que, tras el triunfo de la Revolución Cubana, la compañía Bacardí se marchara de Cuba. En el mezanine se encuentra un bar restaurante abierto al público.

En 2001, el edificio fue restaurado gracias a la cooperación de una firma italiana. En su interior conserva toda la decoración original en muy buen estado, así como el exterior del edificio.

Fuente