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Jainismo

Jainismo
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Concepto:Religión surgida en la India como oposición al brahmanismo; expresó los intereses de las capas más progresistas de la sociedad india

El jainismo o yainismo es una religión surgida en India durante el siglo VI a. n. e. simultaneamente con el budismo, como oposición al brahmanismo, consagrador del régimen de castas. La religión yaina expresó los intereses de las capas progresistas de la sociedad esclavista hindú. Los seguidores del yainismo rinden culto a 24 profetas, el último de los cuales se dice que fue el legendario fundador Majavira (599-527 a. n. e.).[1]

Origen

El término «yaina» procede de la palabra sánscrita yina (‘victoriosa’), que describe a la persona que ha superado el apego a este mundo y ha ganado la victoria del conocimiento y la iluminación.

El yainismo es una religión y filosofía autóctona de la India (concretamente de la cuenca del río Ganges, al nordeste del país). Su fundador fue Majavira (599-527 a. n. e.), aunque su primer mentor fue posiblemente Parsva, personaje del que apenas se tienen datos.

El yainismo surgió como reacción contra el elitismo del sistema de castas hinduista y la práctica de sacrificar animales. El yainismo guarda cierta similitud con las doctrinas budistas.

Los yainas consideran que la salvación consiste en conquistar la existencia material a través de la adhesión a una disciplina ascética estricta, liberando así al alma de la obra del karma para una bendición eterna que lo conoce todo. La liberación exige la separación de la existencia mundana, de la que una parte esencial es la ahimsa, no herir a los seres vivos.

Como uno de los dogmas centrales del yainismo, esta política se desarrolló a partir de la creencia de que, puesto que en la reencarnación una persona podía volver a la vida en forma de animal o insecto, ninguna criatura viviente debe ser herida. Para evitar el daño accidental a las criaturas, los yainas deben llevar mascarillas en la nariz para evitar la inhalación de insectos y barrer bien el suelo que van a pisar. Su dieta es estrictamente vegetariana.

El ideal ascético es fundamental tanto para el yainismo monástico como para el laico, aunque la renuncia definitiva sólo es factible en el primero.

Los votos de la "no violencia" y "no causar daño" son fundamentales en el yainismo. En 1975, los yainas (yainíes) decidieron adoptar el símbolo de la palma de la mano extendida como signo de paz.

Existen seis profesiones que son tradicionalmente aceptadas por los yainas: trabajos en la administración pública, escritores, trabajos relacionados con las artes en general, granjeros, comerciantes y artesanos.

Esta religión se dividió en dos sectas: digambaras, que renuncian a todo lo terrenal, lo que lleva a creer que los hombres (las mujeres quedan excluidas) deben renunciar a vestirse, y shvetambaras, que creen que los monjes y las monjas deben vestir siempre ropas blancas.

Código de conducta

El código de conducta yaina está hecho de cinco votos:

  • Ajimsa: no violencia, no hacer daño a ninguna forma de vida,
  • Satia (verdad): decir siempre la verdad,
  • Asteia (no robar),
  • Aparigraha (no apegarse): desapego a lo material, y
  • Brahmacharia (caminar con la verdad): abstinencia sexual.

La religión yainista pone mucha atención en la aparigraha, desapego a las cosas materiales a través del control de uno mismo, penitencia, abstención de la indulgencia, limitación voluntaria de las necesidades y consecuente dainismo.

Vegetarianismo

El vegetarianismo es un modo de vida para un yainista, teniendo su origen en el concepto de jiva daya (compasión por los seres vivos). La práctica del vegetarianismo es vista como un instrumento para la práctica de la no violencia y la coexistencia pacífica y cooperativa. Los yainistas son vegetarianos estrictos que consumen solamente seres sin sentidos, principalmente del reino vegetal. Si bien la dieta yainista por supuesto implica daño a las plantas, esto se ve como la forma de sobrevivir que causa el mínimo de violencia hacia los seres vivos (muchas formas vegetales incluyendo raíces y ciertas frutas también están excluidas de la dieta yainista, debido al gran numero de seres vivos que contienen por el ambiente en que crecen).

Ritos

Los yainas no creen en un único dios ni rezan a los dioses para que les ayuden. En su lugar, confían en guías espirituales o jinas, que les entrenan en los principios básicos de la doctrina: ascetismo, meditación y autodisciplina.

Un concepto esencial en esta religión es el de karma (que es es distinto del de los hinduistas y budistas). Para los yainas se compone de finas partículas que se adhieren al alma, modelándola de manera gradual y aportándole un peso que la ata a la tierra. Todas las acciones, sean buenas o no, producen cierta materia kármica que se adhiere al alma, pero las malas acciones producen un karma más pesado, del que es más difícil liberarse. La liberación de la rueda de renacimientos tiene lugar en dos planos.

Al abandonar la acción, es posible prevenir la aparición de un nuevo karma, y mediante la penitencia, centrada en la vida de austeridad, es posible alejar el karma ya adquirido. Por eso, la no violencia absoluta y la muerte voluntaria de hambre eran rasgos de la vida del fundador Majavira y de otros santos yainas.

Cosmología

La tradición yaina es atea, no existe el concepto de la creación del universo por Dios. Se considera que el cosmos es eterno e indestructible, y en él existen componentes "vivientes" y "materiales" en flujo continuo. Majavira y otros tirthankaras descubrieron la naturaleza del universo, que en sánscrito recibe el nombre de loka. En el universo (loka) existen varios cielos y varios infiernos.

En lo más alto del universo viven los tirthankaras y otras almas liberadas, y son superiores a los dioses que viven en los cielos debajo de ellos. En la parte central del universo, bajo los cielos, viven los hombres (sujetos a procesos de progreso y declive similares a los de otras religiones indias), los animales y otros seres vivientes, sujetos a la ley del renacimiento y el karma. Cuando las almas son liberadas, ascienden del centro a la cumbre del universo, donde moran eternamente en bienaventuranza. Debajo de la parte central del universo hay varios infiernos.

A partir de la Edad Media, el loka se representa con una figura humana, en cuyo interior aparecen todas las zonas. Estas imágenes sirven como objetos de culto y recuerdan a los yainas la importancia de realizar acciones que faciliten el renacimiento humano.

Templos

Existen evidencias de devoción y culto que debieron desarrollarse a partir del siglo II a. n. e., cuyo centro de culto serían las imágenes de los tirthankaras o maestros, halladas en unas excavaciones en Mathura, al noroeste de la India.

Los templos son similares a los hindúes, pero tienen un santuario interior donde se encuentra una imagen de cualquiera de los 24 tirthankaras que preside la estancia desde un plano superior.

Fuentes

Enlaces externos

  • Jainismo, artículo en el sitio web Viaje por India.