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Modelos educativos

Modelos educativos
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Enseñanza aprendizaje.JPG
Alumnos implicados en el proceso de enseñanza-aprendizaje y maestra orientadora.
Modelos educativos. La educación es una función social caracterizada, en primer lugar, por su esencia clasista. Cada sociedad se impone la formación de un modelo de hombre que asimila y reproduce al nivel individual las normas y patrones socialmente válidos, dispuestos por la clase dominante en un momento histórico concreto, pero que tiene su origen en las condiciones específicas del desarrollo económico-social alcanzado. La institución escolar, el sistema de instrucción socialmente organizado refleja este modelo educativo y lo traduce, de manera concreta, en el proceso pedagógico, en el trabajo de la escuela.

Definición

Un modelo educativo consiste en una recopilación o síntesis de distintas teorías y enfoques pedagógicos, que orientan a los docentes en la elaboración de los programas de estudios y en la sistematización del proceso de enseñanza-aprendizaje. Es un patrón conceptual a través del cual se esquematizan las partes y los elementos de un programa de estudio. Estos modelos varían de acuerdo al periodo histórico, ya que su vigencia y utilidad depende del contexto social.

Generalidades

La Pedagogía tradicional consideraba la escuela como una institución situada por encima de los conflictos sociales, desvinculada del entorno socio-político y, por lo tanto, ideológicamente neutral. Así, por ejemplo, se consideraba a la enseñanza pública gratuita como un logro de la sociedad moderna que permitía superar cualquier diferencia de clases y aseguraba la igualdad de oportunidades para todos los miembros de la sociedad.

Pero en realidad, ni la educación, ni la enseñanza o la escuela han sido jamás instituciones despolitizadas, sino todo lo contrario. La enseñanza gratuita no es resultado de la benevolencia de los sectores más favorecidos, ni del desarrollo del humanismo burgués, sino la respuesta a las necesidades de fuerza de trabajo calificada generadas por el propio régimen capitalista basado en la industrialización. Los representantes de la misma clase social que en un momento consideraba como peligrosa y perjudicial la instrucción de las grandes masas, se convirtieron, después de la Revolución Industrial, en los promotores de la escuela pública que asegurara, por una parte el relevo de los obreros capaces para el trabajo con las máquinas, y por otro, que atenuara las demandas de educación que ya realizaban estos sectores desfavorecidos, interesados en mejorar su situación social y económica.

En el terreno de la teoría de la Educación se ha manifestado una constante confrontación entre los promotores de unos u otros modelos que, a su modo de ver, cumplirían con mayor eficacia las funciones sociales conferidas a la educación en general y a la enseñanza en particular.

Presupuestos teóricos y metodológicos de los modelos educativos

La elaboración de los modelos educativos parte de una serie de presupuestos teóricos y metodológicos que pueden resumirse en:

  • Las concepciones o teorías filosóficas y sociológicas que les sirven de base general.
  • Las teorías psicológicas que les sirven para abordar el papel y funciones de los componentes personales en el proceso de enseñanza-aprendizaje.
  • Las teorías pedagógicas que les permiten estructurar las relaciones objetivos-contenido-métodos-medios-evaluación, de la enseñanza y el aprendizaje.

En cualquiera de los modelos educativos pueden encontrarse, con mayor o menor claridad, los fundamentos filosóficos, psicológicos y pedagógicos en que se sustentan, como también pueden realizarse generalizaciones donde se hace abstracción de las diferencias no esenciales entre unos y otros para agruparlos según sus aspectos más generales. En este último sentido es posible elaborar una caracterización de dichos modelos, que distinguiría dos grandes grupos: ubicados en la llamada concepción Tradicionalista o en la concepción Humanista. Dentro de cada uno de los grupos quedarán ubicadas las muy diversas variantes de modelos educativos y pedagógicos conocidos.

Particularidades de la concepción Tradicionalista

Para la concepción Tradicionalista, también llamada externalista, la personalidad es el resultado de la influencia de factores externos al sujeto: el maestro, la familia, el medio social, el grupo, entre otros. El sujeto tiene un papel pasivo, como asimilador y reproductor de esas influencias positivas o negativas, por lo que la enseñanza debe seleccionar aquellas de carácter beneficioso y organizar a todos los agentes socializadores para la acción sobre el sujeto, de lo que cabe esperar un resultado positivo, medible en cuanto al grado en que el sujeto reproduce las influencias recibidas.

Dentro de la concepción Tradicionalista o externalista se pueden ubicar todos los modelos educativos y pedagógicos que, partiendo de una base filosófica idealista asumen los métodos de la escolástica medieval. También pueden incluirse en este grupo las teorías pedagógicas conductistas, encaminadas a “formar al sujeto” según el deseo del maestro, o las derivadas del pragmatismo, preocupadas esencialmente del resultado final de la enseñanza como reproducción del conocimiento considerado valioso.

Particularidades de la concepción Humanista

Para la concepción Humanista, también llamada desarrolladora, el sujeto ocupa el primer plano dentro de todo el fenómeno educativo y del proceso pedagógico. Los factores internos de la personalidad se reconocen como elementos activos de la educación del sujeto, en particular sus motivaciones, a la vez que se admite la variedad de respuestas posibles ante las mismas influencias externas. Desde esta concepción el sujeto se autoeduca mediante la re-creación de la realidad, participa en ella y la transforma. Por esta razón la enseñanza-aprendizaje debe ponerse en función de las necesidades individuales y no puede aspirar a la reproducción de un modelo único de individuo, sino a la combinación de la socialización y la individualización del sujeto de la manera más plena posible.

En la concepción Humanista o desarrolladora pueden ubicarse varias propuestas pedagógicas de carácter renovador como el proyecto Reconstruccionalista, de José A. Huergo, denominado también Pedagogía de la Emancipación; la Pedagogía Insurgente, de Enrique Pérez Luna, así como la Pedagogía de la Liberación, de Paulo Freyre.

Diferencias

Concepción Tradicionalista:

  • Concepción de la enseñanza: absolutización del aspecto externo, estandarización, métodos directivos y autoritarios.
  • Concepción del papel del maestro: ejecutor de directivas preestablecidas, limitación de la individualidad y creatividad, autoritario, rígido y controlador.
  • Concepción del papel del alumno: sujeto pasivo, reproductor del conocimiento, poca iniciativa, inseguridad, escaso interés personal y no implicado en el proceso.

Concepción Humanista:

  • Concepción de la enseñanza: énfasis en los componentes personales, flexibilidad, métodos no directivos, dinámicos y participativos.
  • Concepción del papel del maestro: papel activo, creador, investigador, experimentador, estímulo a la individualidad, flexible, espontáneo y orientador.
  • Concepción del papel del alumno: sujeto activo, constructor del conocimiento, creatividad, reflexión, intereses cognoscitivos propios, implicación y compromiso.

La concepción Tradicionalista constituye la expresión de la Pedagogía del saber, que se preocupa por asegurar la repetición de las normas creadas, de los saberes acuñados por otros, de la enajenación del sujeto individual en función de supuestos intereses sociales o grupales que no siempre tienen igual significación para los individuos, porque no han sido elaborados por ellos.

En cambio, la concepción Humanista se identifica con la Pedagogía del ser, que tiene como objetivo la felicidad del hombre, su educación para la vida plena, su integración armónica al contexto social desde una perspectiva personal y creadora.

La educación contribuye a formar individuos capaces de razonar de manera independiente, únicamente si les proporciona los medios para que sus capacidades puedan desarrollarse en aptitudes intelectuales relacionadas al pensamiento crítico, analítico, que les permita la solución de los problemas de su entorno social.

Bibliografía

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