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Sapo común

Sapo común
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Sapo.jpg
Clasificación Científica
Reino:Animalia
Filo:Chordata
Clase:Anfibia
Orden:Anura
Familia:Bufonidae

Sapo común. Es junto a la rana común, el anfibio más popular y conocido de los presentes en Cuba, y el de más amplia distribución, así como el más grande y robusto de todos, alcanzando a veces más de 20 cm. de longitud. Debido al aspecto poco agraciado, desde la antigüedad ha estado asociado a multitud de leyendas negras que no lo han beneficiado mucho. Especie poco exigente que coloniza los más diversos tipos de hábitat. Es una de las especies más abundante de anfibios.

Historia

Los Sapos Comunes tienen una distribución prácticamente global. Se ausentan de Madagascar, Australia (introducido), las islas del océano Pacífico y Antártica. En su mayoría, son de hábitos nocturnos.

Las especies en esta familia, más de 400, son terrestres y muchas de ellas excavadoras. Claro siempre hay sus excepciones, siendo al menos una especie trepadora y otra acuática. Se les encuentra desde el nivel del mar hasta los 5000 metros de elevación.

La especie más pequeña mide unos 2 cm., mientras que la más grande logra los 25 cm. Muchos, no todos, tienen la piel seca y de aspecto áspero. En un buen número de estos sapos las glándulas parótidas son bien desarrolladas; se les pueden distinguir detrás de los ojos, sobre los hombros. Algunas especies aun tienen otras glándulas tóxicas en las patas.

Durante el tiempo de cría se congregan en los depósitos de agua. Las madres ponen los huevos en forma de cordones y pueden ser más de diez mil huevos en una puesta. Algunas especies son vivíparas, otras ponen los huevos sueltos, en otras el padre cuida de los huevos, otras ponen los huevos en agua estancada en la vegetación y otras en arroyos de mucha corriente. Normalmente la fecundación es externa, pero hay sapos en esta familia con fecundación interna.

La gran mayoría se alimentan de artrópodos; insectos y otros invertebrados. Aunque algunas especies se comen ratones recién nacidos y hasta a las otras ranas. De acuerdo a la literatura de mascotas o coleccionistas, algunossapos pueden lograr los 20 años de edad en cautiverio. A los Sapos Comunes también se les llaman Bufónidos y Sapos Verdaderos. En inglés se les conoce por True Toads.

El sapo común es junto a la rana común, el anfibio más popular y conocido de los presentes en nuestro país, y también el de más amplia distribución. Igualmente es el más grande y robusto de todos, alcanzando a veces más de 20 cm. de longitud. Debido a su aspecto poco agraciado, desde la antigüedad ha estado asociado a multitud de leyendas negras que no lo han beneficiado mucho.

Unos requisitos especiales de hábitat; tales como aguas limpias, frescas y con cierta profundidad, han hecho que se encuentre en franco retroceso o incluso que desaparezca de muchos lugares donde anteriormente habitaba, tanto en nuestra provincia como en el resto de su área de distribución peninsular. Cada vez hace menos honor a su apellido de “común”. A pesar de todo, sigue siendo una de las especies más abundante de anfibios.

Descripción

La longitud media en los machos oscila entre 60 y 85mm, y de 70 a120 mm, en las hembras, aunque en ocasiones pueden observarse tallas que superan los 200 mm. En estas últimas. Los ejemplares meridionales tienen un tamaño algo mayor.

El aspecto general es el de un animal robusto, con una cabeza no muy grande en relación al tamaño del cuerpo, algo aplastada, ancha y con un desarrollado arco supraciliar o ceja. El hocico es corto y redondeado. Las glándulas parótidas son alargadas, muy desarrolladas, y los tímpanos, de la mitad de tamaño que las pupilas, son poco visibles. La pupila es horizontal, y el iris de un color rojizo, característica esta suficiente para diferenciarlo de otros anuros parecidos como el sapo corredor (Bufo calamita).

La piel es rugosa con abundantes verrugas distribuidas por todo el cuerpo. En la subespecie spinosus están muy desarrolladas y pueden mostrarse muy coriáceas dando la impresión en algunos casos de espinas. El diseño de la piel es muy variable, aunque dominan los tonos de fondo marrón o rojizo, salpicados de manchas irregulares más claras de color crema o amarillento. Dependiendo de las regiones pueden ser desde casi completamente negros a otros diseños pálidos, incluso verdosos. El vientre es blanquecino salpicado de manchas oscuras.

Las patas anteriores son cortas con cuatro dedos y dos tubérculos en las palmas. Las posteriores son más largas y tienen cinco dedos con membranas interdigitales poco desarrolladas. Habitualmente se desplaza andando, aunque tiene capacidad para el salto, una de las características que nos sirven para diferenciarlo del sapo corredor.

No existen muchas diferencias entre machos y hembras, y además de la presencia de dedos con un palmeado más extenso entre ellos en las patas traseras, los machos se caracterizan por ser ligeramente mayores y por la presencia de callosidades negruzcas en la garganta, vientre y sobre todo dedos delanteros durante la época de celo.

Hábitat

Es una especie poco exigente que coloniza los más diversos tipos de hábitaty esto explicaría, por lo que tiene una amplia área de distribución. Vive enjardines de ciudades, orillas de estanques, bosques caducifolios, etc, no legustan son los ambientes encharcados, lo cual lo diferencia de la rana,prefiere lugares donde haya humedad ambiental.

Distribución geográfica

Ocupa una amplia extensión, que abarcaría la zona paleártica, extendiéndose por toda Europa hasta el círculo Polar Ártico por el norte y hasta Asia y Japón por el este, aunque en estas zonas no está muy claro si se trata de la misma especie u otra diferente. También aparece en el noroeste de África.

En España continental se encuentra en todas las provincias, y tradicionalmente se han contabilizado tres subespecies:

  • Bufo bufo bufo: en el tercio norte occidental
  • Bufo bufo gredisicola: endemismo de la sierra de Gredos.
  • Bufo bufo spinosus: que ocuparía el resto de las regiones y alcanza el mayor tamaño de todos. Actualmente no está muy clara su separación en 3 subespecies, pues las diferencias genéticas existentes entre ellas no son muy significativas y se considera más bien que son sólo diferentes razas geográficas.

En Granada tiene un área de distribución muy amplia. Sus principales poblaciones se encuentran en Sierra Nevada, siendo también frecuente en otros sistemas montañosos, Tejeda, Almijara, Baza y sierras del noreste provincial. Cada vez es mas raro encontrarlo en los valles y zonas bajas como la Vega de Granada, la cuenca del Guadiana Menor, el límite con Almería y ciertas zonas de la comarca de los Montes, donde sufre una severa regresión.

Costumbres

Sapo activo en cuanto la temperatura ambiental es superior a los 10ºC, de lo contrario hiberna. Suele salir después de una fuerte lluvia o sino durante la noche que es cuando la temperatura ambiental es fresca y hay más humedad. No da grande saltos, de hecho realiza más bien caminatas y sólo salta si está en peligro siendo la prioridad buscar un refugio más que huir saltando.

Reproducción

Estos anuros recuerdan con gran precisión el lugar donde nacieron y son muchos los estudios que se han realizado para conocer cómo se lo montan. Parece ser que influirían las fases lunares e interacciones con el campo magnético terrestre.

El asunto es que año tras año todos los sapos realizan migraciones en masa hacia sus frezaderos que son precisamente las aguas donde años atrás nacieron ellos. Es curioso ver como se producen estas migraciones y penoso ver como son muchos los sapos que mueren en las carreteras atropellados por los coches en el transcurso de ellas.

De todos modos, se ha visto que si por el camino encuentran un frezadero que satisface sus necesidades también lo utilizan creando una nueva colonia. En este sentido, son unos animales nada exigentes y que pueden colonizar con bastante rapidez los frezaderos artificiales que colocan los aficionados a la herpetología.

Las puestas son numerosas y no os engañamos si os decimos que pueden haber más de 1000 huevos. Éstos son muy característicos y se disponen en forma de dos cordones gelatinosos que quedan enganchados en alguna planta acuática.

El amplexo (cópula) tiene lugar en el frezadero mediante un abrazo del macho por las axilas de la hembra (amplexo axilar), pero no es infrecuente ver a hembras que se dirigen al frezadero con una serie de machos un poco subidos de tono se les enganchan sin esperar a llegar al lugar de la puesta.

El resultado tras la eclosión de los huevos es la aparición de unos pequeños renacuajos de color negro muy característicos e inconfundibles con ninguna otra especie de nuestra fauna anfíbica. Después de la metamorfosis, ingresan en tierra unos sapos juveniles que escasamente llegan a 1 o 2 cm. de longitud y los cuales tendrán que pasar varios años hasta llegar a la madurez sexual.

Alimentación

Se nutre de gran diversidad de invertebrados: grillos, limacos, polillas. Es muy glotón e ingerirá todo aquello que se mueva y le quepa en la boca.

Dimorfismo sexual

Las hembras tienen una talla muy superior a los machos, cosa que se aprecia claramente en la época de celo al al observar una pareja en amplexus o apareamiento. Las patas delanteras de los machos son más largas y durante el celo muestran unas callosidades oscuras en los tres primeros dedos de las manos y un tubérculo carpiano que le permiten agarrar fuertemente a la hembra durante el apareamiento.

Ecología de la especie

Se trata de una especie muy versátil, poco exigente a la hora de seleccionar el hábitat, por lo que podemos encontrarla en bosques, terrenos de labor, alta montaña y todos aquellos lugares que dispongan de aguas con corrientes lentas o aguas calmas de una profundidad por encima de los 50 cm. que necesita para reproducirse.

Incluso está presente en lugares en principio aparentemente poco aptos por su aridez y elevadas temperaturas, como las depresiones de Guadix, Baza y el extremo sur oriental de la provincia. Su distribución no parece estar influida por la altitud, ya que se encuentra desde el nivel del mar hasta las zonas más altas de montaña. En Sierra Nevada asciende hasta los 2600 m en la Loma del Mulhacén.

Son animales predominantemente crepusculares y nocturnos, si bien en tiempo lluvioso y con temperatura suave se les puede encontrar a plena luz del día. En ocasiones es posible observarlos en condiciones ambientales tan secas que ningún otro anfibio aceptaría salir de su refugio. Esto ocurre cuando tiene necesidad de humedecer su cuerpo en algún arroyo o masa de agua cercano. Durante el día permanecen ocultos bajo piedras, hojarasca o troncos.

Dadas las extremas condiciones climáticas de Granada, el sapo común suele estivar durante la época más calurosa del año, y también hiberna, sobre todo en hábitats situados a gran altitud. Busca para ello lugares con cierta humedad, como tocones, májanos, grutas o madrigueras. Tienen una actividad muy terrestre y se les puede encontrar bastante alejado del agua, a la que sólo acuden para reproducirse o para hidratarse. A mediados del invierno o bien entrada la primavera, dependiendo de la altitud, los sapos entran en celo. Esto ocurre cuando la temperatura media se sitúa en torno a los 12ºC (con temperaturas por debajo de 5ºC no salen de sus refugios). Son muy fieles con los puntos de agua que utilizan para reproducirse y cada año realizan auténticas migraciones, desde sus territorios de campeo hasta ellos.

En nuestra provincia prefieren las charcas profundas, albercas de riego, también abrevaderos de ganado si estos no están muy nitrificados, y arroyos de aguas tranquilas y limpias. En menor medida pueden utilizar también charcas temporales, o depósitos de riego situados a ras de suelo.

Los machos son los primeros en llegar y esperan en el agua a las hembras, que acuden unos días después. No tienen saco bucal, y el canto de reclamo es apagado, algo metálico. El número de machos es más elevado que el de hembras, por lo que se producen auténticas batallas campales para conseguir subirse encima de una de ellas.

El amplexo es axilar y resulta curioso observar en ocasiones a varios machos abrazados a una misma hembra, a ejemplares de otras especies, individuos muertos o incluso a objetos inertes. Este fragor produce a veces la muerte de la hembra por ahogamiento o asfixia.

Los machos permanecen más tiempo en las charcas, a la espera de aparearse con varias hembras. Estas no permanecen más que el tiempo necesario para aparearse y poner los huevos. La puesta es la mas numerosa entre nuestros anuros (algunos autores han contabilizado por encima de los 12.000 huevos). Los cordones de puesta miden varios metros de longitud, y tienen varias filas de huevos de color negro. Conforme la hembra los va depositando en el agua, el macho lo fecunda y son enrollados sobre las plantas y ramas sumergidas o directamente en el lecho.

Mamíferos carnívoros, como turones, ginetas y tejones. Su principal mecanismo de defensa es la huida, ayudados por una piel abundantemente cubierta de mucosidad y por su excelente capacidad para saltar.

La eclosión de las larvas se produce a los 5-15 días, dependiendo de la temperatura del agua. Los pequeños renacuajos, de unos 4mm, se dispersan por la charca y suelen situarse en las orillas cerca de la superficie, con el fin de acelerar su desarrollo al estar estas zonas mas expuestas a la radiación solar.

Son detritívoras y se alimentan de algas, materia vegetal sumergida, detritus, fitoplancton, etc. Tanto las larvas como los huevos contienen varias toxinas, por lo que no son poco apetecibles para sus depredadores. Aun así ditiscos, larvas de libélulas, escorpiones acuáticos, peces, gallipatos y larvas de salamandra dan buena cuenta de ellas.

El desarrollo larvario dura de 2 a 4 meses, en función de la temperatura del agua y la disponibilidad de alimento. Al finalizar la metamorfosis los pequeños sapillos de apenas 1,5 cms. de longitud, abandonan el agua y permanecen en los alrededores de la charca alimentándose de pequeños invertebrados. En años óptimos los juveniles tapizan el suelo que rodea a las charcas de puesta, escondidos entre la vegetación y bajo las piedras. La insolación y los depredadores diezmarán a estos pequeños sapitos.

Durante el primer año de vida tienen un crecimiento muy rápido, llegando al tercer año al estado adulto, y pudiendo vivir más de diez años, hasta treinta en ejemplares cautivos. Conforme van creciendo van ampliando su espectro alimentario, que incluye multitud de invertebrados e incluso otros anfibios, pequeños reptiles, mamíferos y aves.

Entre sus enemigos se encuentran las culebras viperina y de collar, las víboras, rapaces nocturnas y diurnas y diversos mustélidos. Destacar también que una especie de mosca (Bufolucilia bufonivora) deposita sus huevos sobre el cuerpo de los sapos, posteriormente las larvas se introducen en el cuerpo y literalmente los devoran vivos, hasta causarles su muerte.

Las toxinas presentes en la piel son potentes y algunos mamíferos que intentan comérselos pueden sufrir graves secuelas. La nutria y otros mustélidos se cuidan mucho de despellejar al sapo antes de su ingestión. Aparte de la toxicidad de la piel, y de la secreción venenosa de color amarillento que segregan por las glándulas parótidas, poseen otro mecanismo de defensa muy curioso, que consiste en hincharse de aire, levantar las patas traseras y agachar la cabeza, consiguiendo de este modo un notable aumento de volumen y dificultando su ingestión, sobre todo por parte de las culebras.

Estado de conservación

Como ocurre con el resto de anfibios granadinos, este tenaz animalillo se encuentra en continua regresión, sobre todo en las zonas más secas de la provincia, por la transformación y destrucción de los escasos puntos acuáticos que tradicionalmente utilizaba para reproducirse. Igualmente, la progresiva intensificación de la agricultura, supone un grave problema, por la destrucción de hábitats, la contaminación con pesticidas y la sobreexplotación de arroyos y acuíferos.

Los atropellos que sufren cuando se desplazan a sus lugares de reproducción, la contaminación de arroyos y la introducción de fauna alóctona incompatible, completan el listado de amenazas directamente causadas por el hombre.

Otros factores recientemente detectados, son las mortandades de larvas debida a unas radiaciones solares excesivas, al disminuir la capa de ozono y las infecciones producidas por un hongo, que produce mortandades masivas. Para los interesados en conocer un poco más sobre esta grave enfermedad que está afectado a multitud de especies de anfibios a nivel mundial, les recomendamos que visiten la página Web www.sosanfibios.org.

Si a todos los factores anteriores añadimos el que en nuestra opinión es el mayor problema, que es la mala fama y la falta de información que tiene la población sobre esta y otras especies de anfibios y reptiles, nos encontramos ante un futuro poco halagüeño para la especie.

El sapo común representa un elemento más de los ricos ecosistemas que aún nos rodean, y es una pena, que a causa de una serie de leyendas sin fundamento, y una “incultura” occidental que se ceba sobre la mayoría de nuestras especies de anfibios y reptiles, muchos ejemplares mueran bajo la bota o el azadón. Debemos intentar entre todos, cambiar la imagen negativa que acompaña a esta especie.

El conocimiento de la naturaleza y sus elementos es la base fundamental para su conservación. Si alguna vez tenemos la suerte de tropezarnos con un sapo, el único problema que puede causarnos, es un olor un tanto desagradable a ajos que nos queda en las manos si lo cogemos. Debemos lavarlas con agua abundante y no tocarnos los ojos, la boca u otras mucosas.

Ni el sapo nos escupe, ni nos quedamos calvos, ni nada de eso. Simplemente lleva a cabo su existencia sin molestar a nadie, y cargando a sus espaldas el sambenito de magia, demonismo y brujería que a su pesar, le hemos colocado.

Propuestas de conservación

Desde nuestra asociación sugerimos una serie de medidas de conservación similares a las propuestas para otros anfibios:

  • Creación de micro reservas.
  • Restauración de lugares de puestas deteriorados.
  • Sanciones eficaces a las introducciones de peces o de cangrejos alóctonos.
  • Estudio y seguimientos de las poblaciones.
  • Creación de nuevos puntos de cría cercanos a los ya desaparecidos.
  • Instalación de barreras en las cunetas de las carreteras y pasos para anfibios en aquellos puntos negros donde se producen gran número de atropellos.
  • Establecimiento de un nuevo reglamento en la construcción de aljibes o contenedores de riego en zonas agrícolas, que impida que estas construcciones se conviertan en trampas mortales para la fauna.
  • Persecución de pozos y extracciones ilegales de agua.
  • Apoyo a grupos de estudio y conservación de anfibios por parte de las diferentes administraciones para una buena puesta en marcha de las anteriores propuestas.
  • Establecimiento de programas de educación ambiental sobre esta y otras especies, con el objetivo de contrarrestar las falsas leyendas y mitos relacionados con los sapos.

El sapo común en la Sierra de Baza

Se trata de una especie bien distribuida por el Parque Natural, siendo más común en las zonas altas de la mitad oriental. Utiliza para reproducirse los diversos arroyos que recorren el parque, así como los prados encharcados, situados a gran altitud en la zona limítrofe con la provincia de Almería. Las poblaciones situadas al pie de la sierra, y las de las vegas de Baza y Caniles, si han sufrido un gran retroceso en los últimos años.

Se trata de ejemplares muy interesantes, pues a lo largo de los siglos se han adaptado a unas condiciones poco propicias para los anfibios, dada la elevada aridez de la zona, por lo que su desaparición supone una grave perdida. Sería necesario intensificar los muestreos para determinar con mayor precisión la distribución de la especie en toda la zona norte de Granada. Al igual que con el resto de especies, animamos a los lectores del boletín a que nos comuniquen datos de presencia del sapo común en las comarcas de Baza, Guadix y Huéscar.

Fuentes