Saltar a: navegación, buscar

Testimonio

Testimonio
Información sobre la plantilla
Testimonio 1.jpg
Testimonio. Un testimonio es una aseveración de algo. El término proviene del latín testimonĭum y está vinculado a una prueba , justificación o comprobación de la verdad de algo. Es también el instrumento autorizado por un escribano o notario que permite dar fe sobre un hecho.

La etimología de la palabra testimonio

Siendo el testimonio un género literario a partir de la oralidad, necesita sustentarse a partir de ésta. Zumthor, para definir la oralidad (poética), incorpora dos términos: monumento y documento. El primero nos ayuda a definir el carácter literario del testimonio; el monumento es el texto y discurso marcado, valorado, no cotidiano y común, que tiene un nivel poético intencional, cuya estructura textual es particularmente modelada. El documento, al contrario, no tiene una estructura textual modal; es espontáneo. Y tanto el monumento como el documento tienen en común la presencia de estructuras primarias naturales (la voz) y estructuras primarias culturales (lengua en tanto que transmite una cosmovisión). Entonces, el testimonio literario se caracterizaría por tener un modelado no espontáneo, con un carácter poético modelado y valorado convencionalmente por una comunidad. Quien se encarga de este modelado es el testimoniante; tendrá que ser un buen narrador en la oralidad y poseer una óptima performance. Lo que va a decir no debe ser un mero documento, sino que debe alcanzar el nivel de monumento. El asunto está en encontrar un “buen” testimoniante que reúna las características mencionadas. Finalmente, para reforzar este carácter poético oral, tendrá un papel importante el testimonialista, que se encargará de la edición y que adecuará las huellas orales que se trasladan engorrosas y poco estéticas en la escritura.

Evolución histórica

Los antiguos romanos no realizaban el acto que hoy en día se hace antes de salir al estrado durante un juicio para hablar, ese acto de poner la mano derecha en la Biblia y jurar decir “toda la verdad, sólo la verdad y nada más que la verdad”. Los antiguos romanos hacían el mismo ritual pero de una forma mucho más original que la actual: se apretaban con la mano derecha los testículos para prometer no mentir durante su alegación. De esta manera –a mi parecer– aseguraban no mentir, porque consecuencia de ello sería un estrujón en los testículos, cosa que no agrada a ningún hombre sea cual sea la época en la que viva. Ahí es donde entra la conciencia del romano, a estar de acuerdo consigo mismo en que no iría a mentir sobre tal asunto porque si no tendría que estrujarse sus partes. De esta acción viene el término testificar. El testimonio es la prueba que sirve para justificar si algo es verdad. La palabra testimonio viene del latín testimonium. Este término –no conozco al completo su origen– puede venir de testis –testigo– y moneo, que significa recordar. El recuerdo del testigo, el testimonio. Puede ser su origen. El caso es que el término testificar viene de ese momento tan comprometido que le tocaba vivir al romano antes de hablar en el juicio. Es difícil pensar que un hombre se toque los huevos para prometer que va a decir la verdad, pero más difícil aún es pensar que él mismo vaya a cumplir con su deber si miente. Hay que estar loco para darse un apretón en semejante parte. Serían duros los romanos. Ya no sé qué hará más daño, si tocar una Biblia para jurar decir la verdad o tocarse la entrepierna amenazándose con apretar en caso de mentir. En tal caso, mejor que se quede el asunto como un dato curioso que no se vuelva a repetir, pues un libro más o menos sagrado no hace daño, pero un apretón más o menos fuerte en las partes nobles de un hombre sí que hace daño, y mucho.

Definición de Testimonios

El testimonio es un antiguo género que los periodistas están volviendo a utilizar cada vez más en América Latina, tal como lo vienen haciendo también los antropólogos o sociólogos. El testimonio, en cualquiera de sus formas (autobiografías, memorias, diarios, confesiones, agendas, cartas, conversaciones), fue conocido desde muy antiguo en la literatura que hoy llamamos de “no-ficción”, es decir, de hechos reales.Cualquier relato histórico edificado a base de las impresiones y visión personal del autor encaja dentro del género testimonial. Es un privilegio del testigo dar fe de lo vivido o visto y relatarlo a los demás. Pero este testimonio sólo adquiere formacuando el testigo inicia su narración diciente “estuve, vi, comprobé, hice, actué, soporté. Esta es la caracterización fundamental del testimonio: el uso activo y constante de la primera persona, y en todo caso de su plural de modestia (nos-nosotros). Es así que, Gargurevich define al testimonio como la “técnica de redactar hechos presenciados o vividos por el autor, exponiéndolos en primera persona para lograr mayor énfasis y/o dramatización de su calidad de testigo”. Según Erick Torrico, “el testimonio consistente en el relato que hace una persona (o varias) en su condición de protagonista o testigo, acerca de un hecho noticioso, con todos los detalles que considere pertinentes”. Cuando la intención del escritor es periodística, es decir, traslado de información aun público lector, el testimonio está restringido normalmente a un hecho de características de alto valor noticioso transcurrido en un espacio relativamente corto de tiempo.

Clases principales de testimonios

Muchas veces ocurre que no siempre es el periodista quien tiene la suerte de estar en el centro de los acontecimientos más importantes. Y también sucede que aquel “testigo” tan importante que fue atrapado por el hecho de una noticia, carece de la preparación necesaria para contar, redactar adecuadamente su historia. Entonces en este caso se deberá recurrir a la intermediación del profesional que a base de un tipo de entrevista logrará obtener la noticia. Gracias a estas consideraciones, Gargurevich plantea que el testimonio periodístico puede dividirse en dos grandes grupos.

Testimonio directo

Es aquel relato publicado directamente tal y como lo escribió y redactó el periodista o el testigo de la historia.

Testimonio indirecto

Es aquel en el que la persona o el testigo relata los hechos al redactor y que éste escribirá en primera persona como si hubiera sido redactados por el testigo. En este caso puede o no figurar el nombre del profesional.

Testimonios Y Ciencias Sociales

El testimonio a pesar de tratarse de una disciplina distinta al periodismo, ha llegado a lo largo de los años a refinar sus métodos de redacción y de recolección de información, hasta lograr gran confiabilidad en la veracidad del trabajo y llegar a ser parte de lo que hoy es el género periodístico. Los primeros testimonios directos redactados con intenciónperiodística fueron probablemente publicados en los Estados Unidos. Uno de los más conocidos fue el que escribió el periodista Henry Mortón Stanley en 1871 cuando viajó al África en busca del legendario doctor Levingstone y por encargo del diario “The New Cork Herald”. Luego de un arduo y fatigoso viaje relatado íntegramente en primera persona. Stanley encontró al médico y dejó testimonio de su encuentro con un artículo queresultó ser una noticia sensacionalista, a la vez que una obra maestra del género. Otro testimonio periodístico ya clásico es el que relató Jack London sobre el gran terremoto y posterior incendio en San Francisco (EE.UU.). A fines del siglo pasado, el periodismo norteamericano hacia ya uso común y activo de este tipo de relatos, considerándolos complementarios de noticias de gran envergadura, de vigencia periodística de varios días e incluso semanas. Las ciencias sociales, en cambio tienen una fecha muy definida para el nacimientode la utilización de la técnica testimonial en la aparición del famoso libro “El campesino Polaco en Europa y América” de W.I. Thomas en 1918. La técnica se popularizó rápidamente con el nombre de Historias de Vida (“Life Stories”) como la intención específica de que cada caso sea representativo de un grupo mayor. Historias de vida eran autobiografías completas, muy detalladas. Lo interesante es que aquellas historias de vida norteamericanas tenían porentonces un cargado acento de denuncia social inevitable al mostrar de modo directo, el drama de sectores sociales determinados identificados por personajes representativos y luego de la Primera Guerra Mundial fueron abandonadas para dar paso a otros métodos, especialmente estadísticos. En América Latina aparece la primera gran “Historia de vida” en el trabajo de Ricardo Pozas. “Juan Pérez Jolote-Biografía de un Tzotzil”, y comienza a mencionarse el género testimonio como técnica. Es el año 1952. Y más adelante Oscar Lewis consagra el género en su hoy célebre obra “Los hijos de Sánchez” proponiendo una nueva especie literaria de realismo social gracias a la grabadora de cinta, que permite que “Las personas sin preparación, sin educación y hasta analfabetas puedan hablar de sí mismas y referir susobservaciones y experiencias en una forma espontánea y natural”. En aquellos años 50, el testimonio periodístico recobra vigor en América Latina alcanzando su más alto nivel probablemente en el “Relato de un Naufrago”, relato indirecto, es decir contado por un sobreviviente de un naufragio a un redactor, que fue, en este caso García Márquez. La institución cultural cubana “Casa de las Américas” consagra definitivamente el testimonio cuando lo incluye, en 1969, en la lista de géneros a premiar. La primera obra “testimonial” premiada fue “La Guerrilla Tupamara” de la uruguaya María Esther Gilio, trabajo compuesto a base de reportajes y entrevistas que daban realmente “Testimonio de cómo y por qué y con qué objetivo fue creado aquel movimiento guerrillero cubano del Uruguay”.

El Testimonio en Radio

La charla es un formato bastante usual en la radiofonía, y aunque en todas sus variantes ofrece algún tipo de información, su presentación más próxima a lo periodístico es la testimonial. La charla es un discurso o monólogo, generalmente breve. Al menos, si queremos respetar mínimamente las exigencias del medio; deberá serlo: la conferencia o disertación no es salvo casos muy excepcionales, un formato potable en radio. Se estima que una charla, para ser oída con atención, no debe exceder de cinco minutos10. Dentro de este formato podemos distinguir tres variantes.

La charla expositiva

Es la más corriente; alguien que “habla por radio” con el fin de explicar algo, divulgar conocimientos, dar consejos, etc. Es la forma más sencilla y económica de emplear la radio y por eso la más usual; pero también la menos radiofónica.

La charla creativa

Una charla eminentemente universal. Debe establecer con el oyente una comunicación humana y suscitar en él una respuesta personal. Por su contenido y por su forma, no se propone comunicar una información sino transmitir una vivencia despertando en el oyente su sentido de participación y de responsabilidad.

La charla testimonial

Otro género válido y eficaz; alguien que habla en primera persona y comunica su propia experiencia directa: “Yo estuve ahí”… “A mi me sucedió tal cosa”… “Yo estoy viviendo este problema”… Llega por auténtica, por vivida, por real. A veces no es un libreto escrito sino la expresiónespontánea, el relato de alguien que vivió o está viviendo una situación, la cuenta y reflexiona sobre ella. Su presentación es la más próxima a lo periodístico. El periodista de radio, en este caso, se limita a efectuar la presentación y el cierre del testimonio, contextualizando el tema, identificando al charlista, cediéndole la palabra y agradeciéndole, al final, por su participación. El radio periodista no hace ninguna evaluación ni comentario. El lenguaje de la charla testimonial debe ser claro y empático. Cuidando la claridad en fondo y forma, procurando un lenguaje sencillo y concreto, la brevedadserá condición fundamental para mantener el interés del oyente.

Bibliografía

1. Juan Gargurevich “Los Géneros Periodísticos” Quito, Belén, 1982 Pág. 151, 168

2. Gabriel García Márquez “Relato de un Naufrago” Bogotá, Oveja Negra 1970

3. Erick Torrico “Periodismo, apuntes teóricos técnicos”La Paz, “Andina”, 1989 Pág.

Fuentes