Diferencia entre revisiones de «Colegio Guadalaviar»

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'''Colegio Epullay'''. Se encuentra en Alvaro casanova 916, Peñalolén, [[Santiago de Chile]], [[Chile]].
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'''Colegio Guadalaviar'''. Se sitúa en la Avenida Blasco Ibañez nº 56 de la ciudad de[[ Valencia]], [[España]]. Fue construido en [[1958]]-[[1959]], con proyecto del arquitecto [[Fernando M. García-Ordóñez]].
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==Descripción==
 
==Descripción==
 
   
 
   
Ocupa un área de 5.070 m², 28 salas de clase, 24 baños, 11 bodegas, 43 estacionamientos interiores para profesores, 3 200 m² de pasto, atrio central interior para actos y eventos, gimnasio, camarines, cancha de pasto para futbolito, auditorio, sala de estudio de 200 m², casino, canal con recirculación de agua en pasillo central.
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La parcela ocupa el ángulo sudeste de la confluencia de las actuales avenidas de Blasco Ibáñez y de [[Aragón]]. Pero inicialmente la parcela daba frente sólo a la primera, constituyendo la segunda el campo de vías abandonado perteneciente al acceso ferroviario  de la antigua Estación de Aragón. Como espacio colindante a una estación de ferrocarril, la parcela presenta en ese momento como vecino, un área de cierta degradación urbana y formal. Posteriormente se construyen en él un gran pabellón provisional para albergar las oficinas de planeamiento del Ministerio de Obras Públicas en Valencia, provisionalidad que se perpetuará por espacio de más de veinte años. Es entonces cuando se ejecuta, por fin, la regeneración urbana que tiene por eje la actual avenida de Aragón, que se erige en vía natural de penetración a la ciudad desde el norte, en conexión con el llamado en aquellos años acceso norte.
 
Este proyecto corresponde a un colegio Montessori que se encuentra ubicado junto a la quebrada Nido de Aguila, en los faldeos precordilleranos de Peñalolén. Para el desarrollo del proyecto, se estudió el sistema educativo Montessori, el cual se basa en la individualidad y autonomía del niño, poniéndolo en el centro y utilizando materiales didácticos y elementos tangibles para enseñar en forma entretenida cada una de las distintas materias. Nuestro cliente esta vez eran los alumnos, y por tanto debíamos diseñar espacios con un orden y escala adecuada a ellos.
 
 
   
 
   
El colegio se plantea como una sucesión de cinco terrazas diferentes atravesadas por un eje central de recorrido, que va acompañado por un sistema de aguas. A un costado se ubican linealmente las oficinas y servicios, y al otro los cuerpos de salas de clases, dejando un parque continuo junto a la quebrada que constituye uno de sus bordes.
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El proyecto alberga un programa escolar que cumple con todo lujo de detalles, mediante diversos volúmenes conectados entre sí, que se adecuan al uso: diluyen la construcción en la parcela, espacio ampliamente ajardinado.
 
   
 
   
El proyecto se desarrolló utilizando una grilla base tridimensional de cubos de 3 x 3 metros, la que sirve de base tanto para los espacios llenos como para los vacíos.
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Un gran volumen, comparado con la menor escala de los demás, se sitúa en la esquina de la parcela, albergando en sus cuatro alturas la zona representativa: nivel de acceso liberado, planta de dirección y administración, planta de comedor y cocina y un último nivel con habitaciones. A este se anexa el volumen en planta primera con las aulas. Una tercera pieza conteniendo el salón de actos cierra el arco que se crea en torno al acceso principal recayente a la avenida Blasco Ibáñez.
 
   
 
   
Las salas de clases, son temáticas, por lo que se reconoce la individualidad de cada una. Más que masas de alumnos, el alumno individual; más que pabellones, salas. El proyecto parte de ese módulo individual y reconocible y se trabajan sus distintas combinaciones y desfases de forma de configurar un juego de positivo,  negativo y de lleno, vacío entre ellas. Todas las salas tienen una relación directa con el suelo, así como un espacio exterior adyacente, existiendo así una fluidez y continuidad espacial entre interior y exterior.
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Inicialmente disponía de cuatro pequeños pabellones con las aulas infantiles, y que en el transcurso del tiempo fueron derribados, dejando espacio para una postrera ampliación en los años ochenta. Conviene matizar que con esta intervención, la propia identidad del conjunto original se vio afectada y desvirtuada, con un lenguaje y una materialización diversa a las originales.
 
   
 
   
Se definen también diversos espacios exteriores, tales como patios, el atrio del colegio, distintas formas de rincones y espacios intermedios. En cuanto a la materialidad se trabajaron muros de pircas de piedras y de hormigón, ventanas de aluminio y estructuras metálicas en el atrio y las circulaciones.  
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La estructura se resuelve con perfiles metálicos que forman parte de la piel exterior y son absorbidos en el interior. La fachada es sincera mostrando la diversidad de materiales que la conforman, desde los perfiles metálicos hasta el ladrillo y los módulos de carpintería. Algunos elementos constructivos vuelan invadiendo el vacío y cerrando el conjunto a modo de marquesina.
 
   
 
   
==Otras imágenes==
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Ese esmero, cuidado de los detalles y acabados, se lee en las soluciones adoptadas en obra, verdaderos ingenios de artesano. El edificio posee un control sobre la luz y la temperatura mediante soluciones como dobles techos para conseguir una ventilación cruzada en las aulas o elementos precisos para evitar el retorno del aire viciado. Detalles que concede un alto grado de ejecución, conocimiento y dominio de la buena construcción.
 
   
 
   
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Con todo ello, aparece este proyecto como un ejemplo refinado de arquitectura vinculada al verde, al espacio libre interior, ejemplo de arquitectura como relación interior-exterior, y acierto en la escala de todas sus partes entre sí, lo que le hace digno merecedor de ocupar una referencia como apuesta innovadora en una mirada de conjunto de la arquitectura valenciana del siglo.
Archivo: Colegio.epullay002.jpg
 
Archivo: Colegio.epullay007.jpg
 
Archivo: Colegio.epullay010.jpg
 
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==Fuente==
 
==Fuente==
 
   
 
   
*Artículo [http://www.urbipedia.org/index.php/Colegio_Epullay_Montessori Colegio Epullay Montessori]. Disponible en “www.urbipedia.org”. Consultado el 29 de agosto de 2011.
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*Artículo [http://www.urbipedia.org/index.php/Colegio_Guadalaviar Colegio Guadalaviar]. Disponible en “www.urbipedia.org”. Consultado el 29 de agosto de 2011.
 
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[[Category:Arquitectura]] [[Category:Patrimonio_arquitectónico]]
 
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Revisión del 17:53 1 sep 2011

Colegio Guadalaviar.
Información sobre la plantilla
Obra Arquitectónica  |  (Edificio)
Descripción
Tipo:Edificio
Localización:Avenida Blasco Ibañez nº 56 de la ciudad de Valencia, Bandera de España España.
Datos de su construcción
Inicio:1958
Término:1959
Otros datos
Arquitecto(s):Fernando M. García-Ordóñez.

Colegio Guadalaviar. Se sitúa en la Avenida Blasco Ibañez nº 56 de la ciudad deValencia, España. Fue construido en 1958-1959, con proyecto del arquitecto Fernando M. García-Ordóñez.


Descripción

La parcela ocupa el ángulo sudeste de la confluencia de las actuales avenidas de Blasco Ibáñez y de Aragón. Pero inicialmente la parcela daba frente sólo a la primera, constituyendo la segunda el campo de vías abandonado perteneciente al acceso ferroviario de la antigua Estación de Aragón. Como espacio colindante a una estación de ferrocarril, la parcela presenta en ese momento como vecino, un área de cierta degradación urbana y formal. Posteriormente se construyen en él un gran pabellón provisional para albergar las oficinas de planeamiento del Ministerio de Obras Públicas en Valencia, provisionalidad que se perpetuará por espacio de más de veinte años. Es entonces cuando se ejecuta, por fin, la regeneración urbana que tiene por eje la actual avenida de Aragón, que se erige en vía natural de penetración a la ciudad desde el norte, en conexión con el llamado en aquellos años acceso norte.

El proyecto alberga un programa escolar que cumple con todo lujo de detalles, mediante diversos volúmenes conectados entre sí, que se adecuan al uso: diluyen la construcción en la parcela, espacio ampliamente ajardinado.

Un gran volumen, comparado con la menor escala de los demás, se sitúa en la esquina de la parcela, albergando en sus cuatro alturas la zona representativa: nivel de acceso liberado, planta de dirección y administración, planta de comedor y cocina y un último nivel con habitaciones. A este se anexa el volumen en planta primera con las aulas. Una tercera pieza conteniendo el salón de actos cierra el arco que se crea en torno al acceso principal recayente a la avenida Blasco Ibáñez.

Inicialmente disponía de cuatro pequeños pabellones con las aulas infantiles, y que en el transcurso del tiempo fueron derribados, dejando espacio para una postrera ampliación en los años ochenta. Conviene matizar que con esta intervención, la propia identidad del conjunto original se vio afectada y desvirtuada, con un lenguaje y una materialización diversa a las originales.

La estructura se resuelve con perfiles metálicos que forman parte de la piel exterior y son absorbidos en el interior. La fachada es sincera mostrando la diversidad de materiales que la conforman, desde los perfiles metálicos hasta el ladrillo y los módulos de carpintería. Algunos elementos constructivos vuelan invadiendo el vacío y cerrando el conjunto a modo de marquesina.

Ese esmero, cuidado de los detalles y acabados, se lee en las soluciones adoptadas en obra, verdaderos ingenios de artesano. El edificio posee un control sobre la luz y la temperatura mediante soluciones como dobles techos para conseguir una ventilación cruzada en las aulas o elementos precisos para evitar el retorno del aire viciado. Detalles que concede un alto grado de ejecución, conocimiento y dominio de la buena construcción.

Con todo ello, aparece este proyecto como un ejemplo refinado de arquitectura vinculada al verde, al espacio libre interior, ejemplo de arquitectura como relación interior-exterior, y acierto en la escala de todas sus partes entre sí, lo que le hace digno merecedor de ocupar una referencia como apuesta innovadora en una mirada de conjunto de la arquitectura valenciana del siglo.

Fuente

  • Artículo Colegio Guadalaviar. Disponible en “www.urbipedia.org”. Consultado el 29 de agosto de 2011.