Acropaquía
| ||||||
Hipócrates fue, con toda probabilidad, el primero en documentar este signo clínico. Como consecuencia de esto, este fenómeno es a veces conocido como Dedos Hipocráticos.
La acropaquia puede ser hereditaria o idiopática, o adquirida y concomitante de una gran cantidad de alteraciones, todas ellas presentando un elemento en común: hipoxia y cianosis. Las personas con acropaquia presentan los mismos cambios histológicos independientemente de las causas. Se ha relacionado mucho la acropaquia con las broncopatías crónicas, especialmente la EPOC. Sin embargo, la acropaquia no es un signo de EPOC y su aparición debe alertar al clínico a emprender una búsqueda de sus causas. En las poblaciones de pacientes con EPOC, tanto el cáncer pulmonar, principalmente, y las bronquiectasias y neumopatías intersticiales se consideran como las causas más aceptables. Además se describe en relación a cardiopatías congénitas y a hepatopatías. La acropaquia también se puede presentar en los pacientes con Enfermedad de Graves.
Fuente
- Reilly, Silverman, Shapiro (2005). «Neumopatía obstructiva crónica». Harrison: Principios de Medicina Interna. Kasper, Braunwald, Fauci, Hauser, Longo, Jameson (editores).

