Marcelo García Rodríguez

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Marcelo García Rodríguez
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Marcelo García Rodríguez aguerrido ejército de educadores una vida consagrada al servicio de la educación es la del maestro: Marcelo García Rodríguez (1917 -2002) pedagogo, periodista, primer Director Provincial de Educación (Superintendente Provincial de Escuelas 1959), Representante del MINED en Camagüey de la Comisión Nacional de Alfabetización y Educación Fundamental.

Datos Biograficos

Marcelo viene al mundo en el año 1917 en el pueblecito villaclareño de Camajuaní y desde la adolescencia su vida se desarrolló en Camagüey. Desde 1936 comienza como maestro cívico rural, atiende la Misión No. 1 en Guáimaro Palo Seco; con 19 años trabaja como maestro en la Escuela Rural situada en la finca La Ceiba. Atiende después la misión No. 2 en Cascorro, en el Hogar Infantil de este lugar donde trabaja con mucho amor y consagración, es un verdadero misionero este maestro cívico rural; trabaja, estudia y se hace por encuentro Dr. en Pedagogía. Por su trabajo destacado es nombrado inspector pues visita 25 escuelas, esta labor la realiza en Guáimaro, Central Francisco, Santa Cruz, Camagüey, más tarde resulta Inspector general de la Misión de Camagüey.

Este tesorero maestro ha luchado desde los años 40 contra el analfabetismo, la subescolorización y a favor de la educación de obrero y campesino, tarea a la que consagró parte de su vida, tuvo un gran quehacer pedagógico, poseía una vasta experiencia, cultura y sólidas convicciones, era une estudioso de la figura de Martí y de las figuras que representaban los más avanzado de la pedagogía cubana, latinoamericana y universal, fue notable la labor en defensa de la unidad y demandas del sector magistral, estuvo siempre a favor de la Escuela Publica Nacional.

Su Vida

Este compañero que milita en las filas del magisterio cubano, como maestro cívico rural, como Inspector, como pedagogo, como Presidente del Colegio de Pedagogos, “es un maestro de acción”, sus armas son las manos, su voz llena de energía, forma valores, enseña, sus ojos están llenos de letras, números, sueños… han abierto toda las puertas a lo desconocido entre pizarrón y pupitre, su amplia sonrisa de bondad, es el complemento perfecto de su alta estructura.

Sobresalen también su amor al trabajo, su afán de superación, su espíritu de innovación y creación, constituye un ejemplo, es exigente, optimista, entusiasta, trabajador incansable, es un formador de hombres integrales, es el pionero de la educación comunitaria.

Sus ansias incontenibles de multiplicar la luz de la enseñanza para todos los campos de Camagüey, hace que este pedagogo y periodista funda en 1946 la Revista Superación Rural a un precio de 15 centavos, en aras del mejoramiento de la educación campesina, en ella se aboga por la alfabetización en los duros tiempos de la pseudorepública y por le triunfo de nuestra república.

Trayetoria

El 4 de enero de 1959, tres días después del rotundo triunfo de la verdad y la justicia el Dr. Fidel Castro pidió al Director de la revista la colaboración necesaria para llevar a la Sierra Maestra a gran cantidad de maestros honorarios, se cumplieron esos deseos que eran también del Dr. Armando Hart (designado esa misma mañana en el Aeropuerto de Camagüey, Ministro de Educación) y se envió a todas las televisoras, periódicos, radioemisoras la solicitud de maestros honorarios (por escalafón) para la abrupta región.

El 7 de enero es designado por la Dirección Provincial del movimiento 26 de Julio de Camagüey, Superintendente Provincial de Escuelas y ratificado posteriormente por el Dr. Armando Hart (Ministro de Educación).

Desarrolla la obra educacional en pleno proceso revolucionario y bajo su dirección, profesores y ciudadanos organizan una Embajada Artística-Cultural-Deportiva para visitar a Santiago de Cuba y estrechar los vínculos entre provincial bajo el lema de la Revista “El interior de la República también es Cuba”, con este evento se aspiraba a reafirmar las ideas del Apóstol que ansiaba tener una República “Con todos y para el bien de todos”.

Este Superintendente Provincial de Educación, tuvo sobre sus hombros la responsabilidad de la depuración del magisterio de elementos batistianos y la restructuración de las vacantes y creaciones que se llevaron a cabo.

Mediante las páginas del Periódico Adelante, donde él tenía su espacio, hacía el llamado al magisterio, a los inspectores, a los niños para que todos cooperaran con las obras revolucionarias, específicamente la Reforma Agraria. El 25 de marzo de 1959 la Comisión Nacional de Alfabetización y Educación Fundamental lo nomina como el representante del MINED en Camagüey; el 1ro de diciembre de 1960 lo nombran delegado enlace de la Comisión Nacional de Alfabetización.

El espíritu creador de Marcelo García le hace tener la iniciativa de organizar la primera Brigada experimental de alfabetizadores en el país, el exhorta a los estudiantes camagüeyanos a que se incorporen a la misma y les expresa: ¡La provincia Camagüey debe abrir brecha y ser pionera en la hermosa cruzada que se avecina! Jóvenes de diferentes centros se le acercaron y le pidieron ser parte del grupo organizador.


La Brigada de Cayo Coco fue la avanzada de la Alfabetización, fue la hermosa iniciativa del Cro. Marcelo que abrió brecha para llegar hasta hacer ondear la bandera del territorio libre de analfabetismo.

Este ejemplo de maestro cubano, hombre sencillo, de entradas pronunciadas en su ancha frente que siempre estaba inquieto, que nada más hablaba de enseñanza y alfabetización. Con su Brigada “Los Coquitos”, la luz llegó a los manglares”.

Marcelo es un maestro que no se olvida, sus alumnos supieron semejarse a él, sus sueños de abrir los caminos del saber los cumplió, aspiraba a una cultura integral, general para todos; su contribución a la Campaña de Alfabetización, acontecimiento sin precedentes en la historia de la humanidad está presente en la memoria de los camagüeyanos, está su imagen, su ejemplo en casa uno de sus Coquitos, en cada uno de sus alumnos del Hogar Infantil de Cascorro, en cada niñito y adulto campesino a quien le dedicara la Revista Superación Rural. Físicamente ha desaparecido en marzo del 2002 en La Habana, pero nos ha dejado su rica y extensa trayectoria laboral que es un legado a nuestro pueblo y al magisterio camagüeyano, ahí se manifiesta lo mejor de las tradiciones patrióticas, culturales y familiares que formaron parte de su vida, él convirtió en compromiso cada mérito recibido y se hizo acreedor de reconocimientos y distinciones por la obra del infinito amor que desarrolló. Cuando se hable de la Educación de Adultos y de seguimiento, también debemos mencionarlo, ahí dio sus valiosos y constantes aportes a esta enseñanza.

Resumiendo su vida, podemos decir que Marcelo fue el maestro que tocaba el fondo del alma humana, construía con sus manos la escuela, es un ejemplo de revolucionario, de educador, sus grandes aportes hacen que ocupen un lugar distinguido entre los pedagogos cubanos del siglo XX.

Fuente

  • Trabajo presentado en el evento de Pedagogía 2009 de la DPE, autora Lilian Suárez Moreno y otros.