Carreta

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Carreta
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Primitivo vehículo de transporte que se desplaza sobre dos o más ruedas, movido por tracción animal.

Carreta . Tipo de carro (vehículo con dos, cuatro o más ruedas, armazón que sostiene la carga y varas que permiten enganchar el tiro). En el caso específico de las carretas, son carros estrechos y de gran longitud, más bajos que otros, que tienen un plano que se extiende hasta la lanza donde se realiza la sujeción del yugo. Las carretas son vehículos que se desplazan por tracción animal. Muchas veces el animal elegido para tirar de una carreta es un caballo, aunque también pueden utilizarse bueyes, mulos, asnos u otras especies. Durante muchos años, las carretas y otros tipos de carros fueron el principal medio de desplazamiento de los seres humanos. No solo permitían el traslado de personas, sino también de mercaderías y otros tipos de carga.

Historia

Al principio, los objetos pesados debían arrastrarse en trineos, impulsándolos por la fuerza bruta. Incluso cuando se utilizaron animales más fuertes que el hombre (los bueyes, por ejemplo), la marcha era lenta. El avance podía facilitarse colocando bajo los trineos toscos rodillos consistentes en troncos de madera. Estos rodaban en lugar de arrastrarse, y limitaban en medida considerable la fricción. Ello significaba menos trabajo, pero en realidad podía llevar más tiempo, pues los rodillos tenían que retirarse de la parte posterior y colocarse de nuevo en la anterior. Lo que se precisaba era, pues, un eje y unas ruedas. No sabemos en qué circunstancias se le ocurrió a alguien fijar rodillos en la trasera y en la delantera del trineo, de tal manera que giraran en el interior de las tiras en las que se sostenían, y se mantuvieran en todo momento fijados al trineo. En el extremo de cada rodillo se colocaron luego sendas ruedas macizas de madera que levantaban del suelo el trineo, y esas ruedas podían girar libremente. Un carro se traslada con más rapidez y con mucho menos esfuerzo que un trineo, aunque éste se disponga sobre rodillos, con lo que ese vehículo supuso una revolución en el transporte terrestre. Ante todo, facilitó el comercio. Los carros aparecieron en Sumeria hacía 3500 A.N.E. Las primeras carretas eran pesadas y macizas: las ruedas, que no tenían rayos, eran planchas redondas de madera, protegidas con cuero. El período comprendido entre el 2000 y el 1000 A.N.E. ve el inicio de la difusión del carro por todo el mundo entonces habitado; se le podía encontrar ya en cualquier lugar entre el valle del Indo y Egipto, traído por los Nyskos en el siglo XVII A.N.E. En contacto con civilizaciones tan diversas y, al mismo tiempo, paralelas, el carro no podía dejar de evolucionar a medida que transcurría el tiempo; en efecto, es precisamente en este período cuando adquiere sus líneas fundamentales. Con unas pocas variaciones importantes se le transforma en un medio de transporte relativamente cómodo para las personas, volviéndolo más ligero y alzando los bordes anteriores. Muy pronto comenzaron a comprenderse las extraordinarias ventajas derivadas de la adopción del carro como instrumento bélico; los flancos y los cubos de las ruedas se armaron con cuchillos afilados, y así el carro se transformó en una de las más temibles máquinas de guerra de la antigüedad prerromana.

Tipos de carretas en Roma

El de mayor capacidad de carga era la angaria, auténtico y verdadero tren de cuatro ruedas y altos flancos, que aproximadamente podía transportar 500 Kg. de equipo militar. Seguían, en orden decreciente en cuanto a capacidad, el carpentum o vehiculum (330 Kg.), utilizable para el transporte de pasajeros a largas distancias, el carrus (200 Kg.), de cuatro ruedas radiadas y amplia armazón, la vereda (100 Kg.), para dos pasajeros, y la ligerísima birota (65 Kg.) de dos ruedas.

Curiosidades

Generalmente, los carros de cuatro ruedas se reservaban para el transporte de grandes cantidades de mercancías; por ejemplo, alimentos, casi siempre con destino a la ciudad. En Roma tenían su sede grandes compañías que se dedicaban exclusivamente a los transportes, poseyendo asimismo algunas Sucursales en las localidades más importantes del vasto imperio. Efectuaban viajes regulares, establecidos según un horario bastante preciso.

La Carreta en América

Hasta comienzos del siglo XIX, las comunicaciones de los pueblos del interior con Buenos Aires y de aquellos pueblos entre sí reflejaban la relación de fuerzas y de equilibrios existentes en sus respectivas economías. Desde finales de esa centuria, la extensión de la red ferroviaria quiebra la antigua orienta-norte-sur y este-oeste de los intercambios regionales. Al hacerlo, consolida a Buenos Aires como centro de un sistema de comunicación hacia el cual convergen y desde el cual divergen los caminos. De ese modo, el esquema de comunicaciones que prevalece será el de un embudo, propio de las economías primarias. El sistema «parrilla» de países más desarrollados dotó a éstos de una mayor cohesión interna. Décadas después, y con especial intensidad a partir de la década de 1930, comenzará la pavimentación de rutas troncales nacionales que atenuarán los efectos de aquella concentración. Por último, sobre ambas circularán las líneas aéreas comerciales y del Estado. Pero, para llegar a ese dominio del espacio, fue necesario recorrer un largo trayecto que, iniciado durante la conquista, concluirá con la incorporación del ferrocarril. La extensión territorial de la Argentina, su escasez de población, los riesgos de las largas travesías y la precariedad de los medios de transporte, permanecieron con escasas variantes hasta fines del siglo XIX. Uno de los medios de transporte más importante que permitió iniciar el proceso de dominio de una parte del espacio fue, sin dudas, la carreta. Dentro del sistema de tracción a sangre, la carreta ocupa un lugar preponderante. Sobre ella se fueron tejiendo y anudando las relaciones comerciales en gran parte del actual territorio argentino. Con la irrupción del ferrocarril, su importancia se redujo pero no fue anulada ya que durante décadas, funcionó la articulación entre el tren y la carreta. Hasta la primera mitad del siglo XX, en varias provincias argentinas, y en Brasil, Paraguay y Uruguay, siguió prestando sus servicios. Es que la carreta no fue sólo un medio de transporte de pasajeros o cargas: fue, además, la primera casa rodante y el primer diseño móvil espontáneo capaz de reunir múltiples usos.

Características

La carreta está montada sobre dos grandes ruedas sin llantas, que pueden llegar a medir hasta tres metros de diámetro. Se las solía construir de lapacho con grampas de hierro envueltas en lonjas de cuero para reforzarlas. El eje frecuentemente era de naranjo”.

De acuerdo a las zonas las paredes eran de diferentes tipos de madera la quinchada de totora o junco con pasantes de caña tacuara. Podían haber carretas quinchadas o toldada, de acuerdo al tipo de techo que llevaban.

El timón, de forma característica, estaba constituido por una vara de considerable longitud que, partiendo de la base de la carrocería, presentaba una curva muy acentuada en la extremidad opuesta y terminaba en el yugo, cuya estabilidad se obtenía mediante una correa fijada al parapeto del carro. Los carros griegos de combate estaban revestidos en su parte externa de decoraciones metálicas que les conferían una singular belleza.

Ver También

Fuentes