Diferencia entre revisiones de «La llorona»

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Revisión del 20:19 12 ene 2018

La Llorona es un espectro del folclore latinoamericano que, según la tradición oral, se presenta como el alma en pena de una mujer que asesinó o perdió a sus hijos, busca a estos en vano y asusta con su sobrecogedor llanto a quienes la ven u oyen. Si bien la leyenda cuenta con muchas variantes según cada país, los hechos medulares son los mismos.

Origen

La presencia de seres fantasmales que lloran en los ríos por motivos diversos es una característica recurrente de la mitología aborigen de los pueblos prehispánicos. Es así como pueden encontrarse rasgos de estos espectros en varias de las culturas precolombinas, que eventualmente, con la llegada de los conquistadores españoles, fueron asumiendo rasgos comunes debido a la expansión del dominio hispánico sobre el continente. La leyenda es una historia que posee referentes míticos en el universo prehispánico, pero que instaura su drama y su cortejo imaginario y angustiante en el orden colonial.

Imagen e historia

Entre los cafetales y los yarumos, en las noches de luna llena, se escucha el grito de la Llorona. De rostro cadavérico, cubierta de harapos pringados por la lluvia y el sol, la Llorona alguna vez fue una mujer hermosa de ojos audaces que enloquecía a los hombres de los pueblos con su cuerpo de acróbata del placer. Ahora, desprovista de esplendor, deambula sin sosiego por las veredas, atormentada por la culpa del crimen y los delirios de una madre que cree llevar entre los brazos a un niño imposible.

Plañidera, diosa de los tábanos y el desconsuelo, la Llorona; como algunas aves de la espesura, jamás cesa en su canto fúnebre, aunque, intente olvidarlo atraída por el silencio de las cañadas, por el tejido invisible de las mariposas en el aire de los ríos. Algunas noches, incluso lo intenta, rodando las ventanas de las aldeas. Allí se detiene, perdida en el dolor y la sombra, mientras escucha las guitarras, las voces que con aroma de aguardiente y tabaco ahuyentaban el alba.

Dama de hiel, vagabunda del alarido, la Llorona tiene cualidad de espejismo. Algunos, la han contemplado con el lamento infanticida, bella como antes del maleficio. Otros, con el rostro de calavera, los ojos ardientes, el pelo alborotado y el quejido que sacude la montaña.

Cualquiera que sea la aparición, nadie desea ver a la Llorona. Basta con reconocer el olor, el grito desesperado, para saber que algo terrible se esconde en la maleza.

En la televisión

La presencia de la Llorona, o mejor dicho, de una mujer sonámbula a la que confunden con aquel espectro es común en los programas de televisión de Roberto Gómez Bolaños, Chespirito. Así, en los cortos de El Chavo del 8 es común que el Chavo, Quico, la Popis o la Chilindrina confundan con la Llorona a Doña Florinda o Doña Clotilde durante episodios de sonambulismo de estas. En los cortos de Los Caquitos sucede lo mismo con el personaje de Doña Nachita. También en Los Chifladitos, Lucas Tañeda y Chaparrón Bonaparte confundieron una vez a su vecina sonámbula, personificada por Florinda Meza, con la Llorona.

En Costa Rica, con motivo de la instauración del 31 de octubre como el Día de las Mascaradas, una compañía de televisión de Costa Rica presentó una miniserie con las leyendas más conocidas de esa nación, en la cual se incluyó, por supuesto, a la Llorona.

En Venezuela, el canal RCTV produjo dos historias de Humberto Kico Olivieri acerca de la Llorona y la Sayona. Con toques de humor negro, estas relataban las aventuras de dos camioneros enamoradizos y parranderos que contactaban con los dos personajes de la leyenda, dos hermosas y misteriosas mujeres, al tiempo que se veían involucrados, sin saberlo, en una trama de tráfico de drogas. Las dos versiones planteaban los enfrentamientos entre la religión cristiana y una absurda religión popular cuyo personaje central era una entidad alucinante, un tal Chalu, al que un brujo borracho invocaba para acrecentar su popularidad entre los lugareños, frente a la del cura del pueblo.

En Estados Unidos, en el episodio piloto de la serie de televisión Supernatural, de WB Network, los hermanos Winchester se enfrentan a la Llorona, a quien identifican como «The White Lady» (la Dama de Blanco). Durante el episodio comentan que en muchos países existe el mismo personaje con una historia parecida: «Una mujer que llora y grita por haber matado a sus hijos».

En el noveno episodio de la segunda temporada de la serie Grimm, el detective Nick Burkhardt se enfrenta a la Llorona. Se presenta a este espectro como una mujer ataviada con un vestido blanco, de pelo negro y que llora en las riberas de los ríos, donde se la ve cuando va a secuestrar niños. En este caso La Llorona es una mujer que ahogó a sus tres hijos (dos niños y una niña de entre siete y diez años) como venganza porque su marido la abandonó por otra mujer. Así, desde entonces, cada noche de Halloween secuestra a tres niños cerca de los ríos y a medianoche los ahoga con el fin de intercambiarlos por sus hijos. Tras hacerlo, desaparece a medianoche para reaparecer el año siguiente.

En el cine

Hay numerosas películas inspiradas en el personaje. Entre ellas, las siguientes:

  • La Llorona (1933)
  • La herencia de la Llorona (1947)
  • La Llorona (1960)
  • La maldición de la Llorona (1961), titulada en inglés The Curse of the Crying Woman
  • La venganza de la Llorona (1974), también llamada El luchador, el pugilista y el fantasma
  • Las Lloronas (2004)
  • Kilómetro 31 (2005)
  • Haunted from Within (2005)
  • The Wailer (2006), su secuela The Wailer 2 (2007) y su precuela The Wailer 3 (2012)
  • J-ok'el (2007)
  • The Cry (2007)
  • La leyenda de la Llorona (2011)

El filme Kilómetro 31, de Rigoberto Castañeda, ofrece una versión moderna de la leyenda de la Llorona. Según la película, la Llorona era «una joven de belleza imponente» que vivía en un pueblo cercano a la Ciudad de México. Un militar español la enamoró y procreó con ella los hijos que la esposa de aquel (al parecer peninsular como él) no podía darle. La muchacha no lo sabía y, cuando se enteró, llena de despecho se lanzó al río Mixcoac junto con su hijo. Se ahogaron allí mismo. El cuerpo de la madre permaneció en el lugar. El del niño, en cambio, fue arrastrado por el río hasta llegar a una locación denominada «Desierto de los Leones», donde aún se aparece buscando a su madre y causa accidentes a mujeres jóvenes. La madre también lo busca, por lo que grita en las noches: «¿Dónde está mi hijo?». Pero en la película aparece acompañada de otras mujeres también catalogadas como Lloronas, principalmente madres ahogadas (como la madre de las protagonistas de la película, que se ahogó en una bañera).

En la música

  • En la música folclórica del estado de Oaxaca hay una canción llamada La Llorona. En la letra, que varía de intérprete a intérprete y de región a región, predominan las referencias a la melancolía y el amor, temas característicos de la leyenda.
  • Artistas y grupos musicales como El Trío Montalbán, Joan Baez, Eugenia León, Chavela Vargas, Lila Downs, Banda Bostik, Susana Harp, El Cuervo de Poe (Versión Metal), Voodoo Glow Skulls y Caifanes han cantado La Llorona.
  • La cantante mexicano-canadiense Lhasa de Sela grabó en 1998 un disco de música mexicana llamado La Llorona.
  • El grupo español Mägo de Oz incluyó una melodía instrumental llamada La leyenda de la Llorona en su álbum Gaia.
  • El cantante estadounidense Beirut escribió una canción en honor del espectro titulada La Llorona, que aparece en el álbum The Marche of the Zapotec (La marcha del zapoteca).
  • Caifanes, en su último disco, El nervio del volcán, presentan una canción titulada La Llorona.
  • Steampianist (con TSutauseries y MiMA) hizo una canción sobre La Llorona con los vocaloids Maika, Oliver y Gumi (Inglés). La canción tiene partes en inglés y otras en español. La canción se encuentra en el álbum Assorted Vocanuts

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Referencias