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José Álvarez Conde

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José Álvarez Conde
Información sobre la plantilla
Alvarez23.jpg
NombreJosé Álvarez Conde
Nacimiento1910
Santa Clara, Villa Clara, Bandera de Cuba Cuba
TítuloDr. Pedagogía
CónyugeManuela Núñez Arias
HijosRudbeckia Álvarez Núñez

José Álvarez Conde. Fue un pedagogo cubano, devenido arqueólogo, naturalista e investigador, autor de una basta obra sobre la arqueología cubana en el siglo XX.

Síntesis biográfica

Nace el 23 de octubre de 1910 en Santa Clara, en la actual provincia de Villa Clara, ubicada en la región central de Cuba. Se graduó de perito y tasador de tierras en 1934 en el Instituto de Segunda Enseñanza de Santa Clara.

En el mismo año es nombrado profesor supernumerario de la cátedra de Historia Natural, Biología y Cosmología del Instituto Provincial de Santa Clara, donde llega a desarrollarse como profesor titular y jefe de la cátedra de Ciencias Naturales.

Estudia en la Universidad de La Habana, donde se gradúa de doctor en Pedagogía, especializándose más tarde en Ciencias Naturales.

Desempeñó importantes responsabilidades dentro de la sociedad arqueológica cubana de la época, como son Académico Correspondiente de la Academia de la Historia de Cuba, socio Titular de la Sociedad Cubana de Historia Natural Felipe Poey. Miembro fundador de la Sociedad Cubana de Botánica, Miembro Titular de la Junta Nacional de Arqueología y Etnología y Miembro de la Sociedad Espeleológica de Cuba.

En la década de 1940 cuando se conocen las primeras publicaciones referentes a la arqueología precolombina que realiza el profesor e incansable explorador

Docencia

Se dedicó a la docencia gran parte de la vida, impartiendo clases, conferencias y enriqueciendo los libros de textos para las escuelas de carácter didáctico con obras dedicadas a la biología, mineralogía, zoología, botánica y agricultura.

Investigador

Organizaba sistemáticamente excursiones de estudio a las regiones naturales del centro del país, especialmente en la antigua provincia de Las Villas y Matanzas. La pasión arquelogica lo llevó a desarrollar un sinnúmero de expediciones por casi todo el territorio nacional, desde la entonces provincia de Oriente, pasando por el sur de Camagüey, hasta Pinar del Río.

En esta peregrinar conoció a destacadas figuras de la arqueología cubana y los intelectuales más importantes del momento, como fueron Felipe Pichardo Moya (1892-1957), Carlos García Robiou (1900-1960), José María Chacón y Calvo (1892-1969), Carlos de la Torre y Huerta (1858-1950), Juan Tomás Roig (1877-1971), Salvador Massip (1891-1978), Agustín Acosta (1886-1976).

De muchos de ellos disfruto de una amistad muy cercana, compartió exploraciones e intercambió sus inquietudes. El acercamiento a la arqueología parece haber llegado del vínculo que estableció con la cátedra de Antropología de América de la Universidad de La Habana cuando era dirigida por el destacado arqueólogo Dr. Carlos García Robiou.

En muchas de las exploraciones precisamente estuvo acompañado de tan distinguido investigador. Las exploraciones que realizó en la Ciénaga de Zapata y la divulgación en la prensa nacional de sus hallazgos e interpretaciones llamaron la atención de otro de los arqueólogos más importantes de la primera mitad del siglo XX cubano, Felipe Pichardo Moya.

Resposabilidades

En 1958 es elegido presidente de la Co misión para Recopilar y Redactar la Historia Natural de Cuba, “historiador ilustre de las Ciencias Naturales en Cuba”, “infatigable investigador”

Este interés por la ciencia lo llevó a vincularse con varias asociaciones, entre las que resaltan la Sociedad de Historia Natural Felipe Poey, de la que fue socio titular y dirigió la sección de Extensión Cultural; la Sociedad Botánica de Cuba, la Sociedad Botánica de Francia, la American Geophysical Union de Washington, la Sociedad Espeleológica de Cuba y la Sociedad de Escritores y Artistas de América.

Además, fue miembro titular y tesorero de la Junta Nacional de Arqueología y Etnología, institución que reunió a las figuras más importantes de la arqueología cubana durante la primera mitad del siglo XX, hasta la desaparición en 1962.

También perteneció a la Academia de la Historia de Cuba y a la Comisión para la redacción de la Historia Natural de Cuba, cargo que ocupó el maestro Carlos de la Torre hasta la muerte.

Homenaje

En la década de 1990, miembros del Comité Espeleológico de Matanzas, de la Sociedad Espeleológica de Cuba, le hicieron un merecido homenaje a quien fuera uno de los miembros y entonces intentaron recuperar parte de la obra escrita por él.

Para esa ocasión la hija Rudbeckia, junto a la viuda habían sufrido ya la visita de personas que decían querer recuperar la memoria del arqueólogo, personaje anónimo que maliciosamente se llevó parte del legado para sumirlo en el olvido, aún más.

Condecoraciones

En 1942 es condecorado con la Oficial Orden Nacional de Mérito Carlos Manuel de Céspedes.

Primera Medalla de Oro de la ciudad de Santa Clara.. Medalla de Bronce en el año del Centenario de la Bandera.

Principales obras

Entre las principales publicaciones realizadas se citan

  • En 1945 La Laguna del Tesoro. Dos excursiones científicas a la Ciénaga de Zapata, costa sur de la Provincia de Las Villas. Folleto, 47 p., Imprenta Monte e Indio, La Habana, Cuba.
  • En 1946. El salto del Hanabanilla. Folleto, 19 p., Gobierno Provincial de las Villas, Dpto. de Cultura, Santa Clara, Las Villas; “Exploración arqueológica en la Ciénaga Oriental de Zapata”, Memorias de la Sociedad Cubana de Historia Natural "Felipe Poey", no. 2, vol. 18, pp. 189-192, Imprenta “El Siglo XX”, La Habana, Cuba, 24 de septiembre.
  • En 1948. Guamuahaya. Exploraciones en la región sur de la provincia de las Villas (Cienfuegos, Trinidad, Sancti Spíritus) . 103 p., Ed. Lex, La Habana, Cuba.
  • En 1949. Fomento: nuevo centro de hallazgos arqueológicos indígenas”, Trimestre , no. 2, vol. 3. pp. 1-20, La Habana, Cuba.
  • En 1951. Carlos de la Torre: su vida y su obra. 233 p., Ed. “El Siglo XX”, La Habana, Cuba, también piblica ese año, Los perezosos cubanos. Sus relaciones con el indio. 16 p., Imprenta La Milagrosa, La Habana, Cuba.
  • En 1952. Las cavernas funerarias de Cayo La Aguada. 34 p., Imprenta “El Siglo XX” Muñiz Hnos y Cía, La Habana, Cuba, así como Caibarién, centro pesquero de langostas y cangrejos moros”, Carteles 27 de enero, La Habana, Cuba.
  • En 1953. Exploraciones ecológicas por el Occidente de Cuba”, Memorias de la Sociedad Cubana de Historia Natural “Felipe Poey”, no. 2, vol. 21, pp. 195-210, Imprenta “El Siglo XX”, Universidad de la Habana, La Habana, Cuba.
  • En 1954. “Huesos marcados en la isla de Cuba”, Memorias de la Sociedad Cubana de Historia Natural “Felipe Poey”, no. 22, pp. 383-388, La Habana, Cuba.
  • En 1956. Arqueología indocubana, 329 p., Junta Nacional de Arqueología y Etnología, Imprenta "Ucar García s.a.”, La Habana, Cuba.
  • En 1957. Historia de la Geología, Mineralogía y Paleontología en Cuba, 248 p., Junta Nacional de Arqueología y Etnología, Ed. Lex, La Habana, Cuba.
  • En 1958. Historia de la Botánica en Cuba, 353 p., Junta Nacional de Arqueología y Etnología, Ed. Lex, La Habana, Cuba; también ese año publica, Historia de la Zoología en Cuba, 369 p., Junta Nacional de Arqueología y Etnología, La Habana, Cuba, Don Carlos: vida de un naturalista. / Prólogo: José María Chacón y Calvo. La Habana, Editorial Lex.
  • En 1960. “El arte precolombino en Cuba”, Revista de Arqueología y Etnología , no. 1, pp. 105-128, Junta Nacional de Arqueología y Etnología, La Habana, Cuba, cuarta época, junio.
  • En 1961. Felipe Pichardo Moya: Su vida y su obra”, Revista de Arqueología y Etnología , no. único, quinta época, pp. 83-93, Junta Nacional de Arqueología y Etnología, La Habana, Cuba, diciembre, así como Historia de la Geografía de Cuba, 574 p., Junta Nacional de Arqueología y Etnología, La Habana, Cuba, oytra obra de eso año es la Revisión Indoarqueológica de la provincia de Las Villas, 175 p., Ed. Roger A. Queralt, Artes Gráficas, Junta Nacional de Arqueología y Etnología, La Habana, Cuba.

Fuente