Saltar a: navegación, buscar

Arthur Stanley Eddington

Arthur Stanley Eddington
Información sobre la plantilla
Arthur Stanley Eddington.jpg
Arthur Stanley Eddington, físico y astrofísico inglés
Fecha de nacimiento1882
Lugar de nacimientoKendal, Westmorland, Cumbria, Bandera de Inglaterra Inglaterra
Fecha de fallecimiento1944
Lugar de fallecimientoCambridge, Bandera de Inglaterra Inglaterra
ResidenciaBandera de Inglaterra Inglaterra
NacionalidadInglés
CampoFísica
Astrofísica
InstitucionesObservatorio de Cambridge
Alma máterUniversidad de Manchester
Influenciado porKant de Russell

Arthur Stanley Eddington. Físico y astrofísico inglés, popularizador de la ciencia; como filósofo, fue un notable representante del «idealismo físico» contemporáneo. Se ocupó, sobre todo de las cuestiones relativas al movimiento y a la composición de las estrellas, a la teoría de la relatividad y a la cosmología. Denominó sus concepciones filosóficas, formadas bajo el influjo de Kant de Russell y del positivismo lógico, «subjetivismo selectivo» o «estructuralismo». Creía que las leyes y las constantes de la física pueden deducirse de consideraciones gnoseológicas apriorístícas sin recurrir a la experiencia y ello le condujo, de hecho, al misticismo pitagórico de los números (Pitagóricos).[1]

Síntesis biográfica

Nace en Kendal, antigua ciudad y una parroquia civil en la zona de Westmorland, en el sur del condado de Cumbria, en Inglaterra; en el año 1882.

Trayectoria

Después de cursar estudios de Física y Astronomía en la Universidad de Manchester y en el Trinity College de Cambridge (y tras pasar un breve período en el Cavendish Laboratory), fue nombrado asistente en el Observatorio de Greenwich; posteriormente (1913) llegó a ser director del Observatorio de Cambridge, cargo en el que permanecería durante toda su vida. Cuáquero y muy reservado (vivió siempre con su madre o con su hermana), dedicó gran parte de su carrera a la divulgación de la astrofísica, a través de conferencias y libros de gran éxito. Fue uno de los primeros físicos que defendió la hipótesis del big-bang, la gran explosión que dio origen al Universo.

Trabajos representativos

Entre sus trabajos más importantes destacan los relacionados con el movimiento, la estructura interna y la evolución de las estrellas, descritos en su obra titulada La constitución interna de las estrellas (1916).

Mostró por primera vez la importancia del efecto de la presión de radiación en el equilibrio interno de una estrella, en el cual las fuerzas de atracción gravitatorias debían estar compensadas con las de repulsión ejercidas por la presión de los gases y de la propia presión de radiación.

Enunció la relación entre masa estelar y luminosidad, lo que hizo posible calcular la masa de las estrellas. Eddington fue de los primeros en comprender el alcance de la relatividad y en difundirla entre la gente de habla inglesa.

En 1919 organizó una expedición a la isla Príncipe, en el Golfo de Guinea, para medir, aprovechando el eclipse total de Sol del 29 de mayo, si la luz procedente de las estrellas próximas a la corona solar era ligeramente desviada por el campo gravitatorio del sol, de acuerdo con las predicciones de Einstein, y así verificar si el valor de la propia desviación era el previsto por la mecánica relativista. Ya en 1914 había propuesto que la Galaxia era sólo una pequeña parte de todo el Universo y.

En 1927, identificó, en el desplazamiento de las bandas espectrales hacia el rojo y en el espectro de nebulosas extragalácticas, un efecto Doppler debido a la expansión del Universo.

Muerte

Falleció en Cambridge, Inglaterra; en el año 1944.

Obras

También intentó llevar a cabo la unificación de algunas teorías cuánticas con la de la relatividad (Fundamental theory, 1940).

Entre sus libros de divulgación, se recuerdan:

  • Stars and atoms (1927).
  • El universo en expansión (The expanding universe, 1933).
  • Space, time and gravitation (1920),
  • Nuevos senderos de la ciencia.

Referencias

  1. Rosental M. y P. Iudin. Diccionario Filosófico. Ediciones Universo, Argentina, 1973, p. 131.

Fuentes