Ataque a Manzanillo

Ataque a Manzanillo
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Ataque a esta ciudad por fuerzas de Calixto García.
Fecha:10 de noviembre de 1873


Ataque a Manzanillo. En la noche del 10 de noviembre de 1873 esta ciudad de la costa sudoccidental de Oriente fue atacada por fuerzas del Ejército Libertador, en número de 1 400 hombres de infantería bajo el mando superior del mayor general Calixto García.

Localización

La ciudad y puerto de Manzanillo se encuentra en la costa sudoccidental de Cuba, en el golfo de Guacanayabo. En esa época la ciudad pertenecía a la provincia de Oriente (hoy de Granma) y tenía gran importancia, pues su puerto era muy utilizado por el mando español para el arribo o embarque de tropas y pertrechos, así como para el comercio en general.

Contexto

En noviembre de 1873, al desaparecer el Departamento Provisional del Cauto, el mayor general Calixto García se convirtió en jefe de toda la provincia oriental (1er Cuerpo), pues se le subordinaron los distritos de Jiguaní, Bayamo, Manzanillo y Las Tunas. El 10 de ese mes penetró en la ciudad de Manzanillo, después de atacarla desde cuatro direcciones. Terminó 1873 con las acciones de Bueycito, Palmas Altas, Boquerón y Santa Rita.

Desarrollo

Para el ataque a Manzanillo los insurrectos, de acuerdo con el plan concebido por Calixto García, salieron del campamento del Purial a las 11:00 horas, formados en cuatro columnas de ataque bajo el mando respectivo del mayor general Manuel Calvar y los coroneles Leonardo Mármol, Antonio Maceo y Guillermo Moncada, quienes debían entrar en la plaza por diferentes lugares y cumplir misiones bien definidas. La reserva, 140 hombres bajo el mando del teniente coronel Silverio del Prado, tomaría posiciones en las afueras de la ciudad, en el camino del Congo.

La guarnición de la plaza tenía alrededor de 1 000 hombres, entre tropas de línea, voluntarios y bomberos. La ciudad contaba con dos fuertes: Gerona y Zaragoza, y nueve torreones en las entradas. En la bahía estaban anclados el crucero Conde de Venadito y los cañoneros Ericson y Ardid.

A las 14:00 horas, al llegar la columna cubana a la sabana de Garata, las fuerzas del coronel Mármol chocaron con una guerrilla que fue rápidamente dispersada, pero como los supervivientes lograron llegar a la ciudad y dar aviso, se frustró la sorpresa. García decidió realizar el ataque aun a sabiendas de que encontraría al enemigo preparado.

Al llegar a las afueras de la ciudad, la columna del coronel Mármol fue atacada por la caballería española y la rechazó. Las columnas avanzaron de acuerdo con el plan: las fuerzas de Maceo atacaron los torreones de las afueras. La defensa fue obstinada, pero al final el enemigo abandonó estas posiciones y retrocedió hasta la Plaza de Armas. Las fuerzas de Mármol, atacadas por la retaguardia, rechazaron al adversario y ocuparon la calle del Comercio. Calvar atacó el fuerte Zaragoza y tuvo que combatir contra la infantería de marina, que había desembarcado. El coronel Moncada llegó hasta el centro de la ciudad.

Las fuerzas de Maceo, cuya misión era la más difícil, sufrieron numerosas bajas en los combates de la Plaza de Armas, por lo que su jefe ordenó la suspensión del ataque. Los cubanos lograron saquear e incendiar numerosos establecimientos y edificios de las calles principales de la ciudad, pero no pudieron tomarla.

Casi al amanecer del día 11, el mayor general Calixto García ordenó la retirada después de incendiar una buena parte de la localidad. Las bajas enemigas se calcularon en unas 200, y las cubanas fueron 19 muertos y 59 heridos. Las pérdidas materiales causadas a los españoles se estimaron en más de un millón de pesos.

Fuentes

  • Arcadio Ríos. Hechos y personajes de la Historia de Cuba. Recopilación Bibliográfica. La Habana, 2015. 320 p.
  • Diccionario enciclopédico de Historia Militar de Cuba. Tomo II. Acciones combativas. Centro de Estudios Militares de las FAR, 2006.
  • Francisco Pérez Guzmán. La guerra de liberación, Máximo Gómez, La Habana, 1986. Pág. 12.
  • 89. Dirección Política de las FAR. Historia militar de Cuba. La Guerra de los Diez Años, La Habana. [Sin autor.] Pág. 93.
  • José Luciano Franco. Antonio Maceo. Apuntes para una historia de su vida, 3 t., La Habana, 1973. Tomo I. Pág. 74.
  • José Abreu Cardet y Elia Sintes Gómez. Calixto García. Pensamiento y acción militar, Holguín, 1990. Págs. 20-23.
  • Juan E. Casasús. Calixto García. El estratega, La Habana, 1962. Págs. 88-89.
  • Abelardo Padrón Valdés. Guillermón Moncada. Vida y hazañas de un general, La Habana, 1980. Págs. 37-39.