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Calle del Cristo

Calle del Cristo
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Calle de Cuba
EntidadCalle
 • PaísBandera de Cuba Cuba
 • ProvinciaCamagüey
Catedral metropolitana.JPG
Catedral Metropolitana, uno de los extremos de la Calle del Cristo

Calle del Cristo. Vieja calle camagüeyana del Santo Cristo, única de Cuba que nace y muere en sendas iglesias. Ha sido testigo de entrañables hechos, como el natalicio de Carlos J. Finlay y los recorridos fúnebres de importantes personalidades.

Historia

Orígenes

El urbanismo de la Villa de Puerto Príncipe desde el mismo Siglo XVI trajo consigo una red torcida de callejas y plazas que fueron dando un peculiar diseño al espacio emergente del poblado con su plaza central.

De esta manera, desde una de sus plazas históricas denominada San Francisco de Asís, debido a la presencia de uno de los primeros conjuntos arquitectónicos integrados por una ermita y su convento, debió partir una calle que se extendía más allá del nodo urbano para alcanzar las zonas de cultivo.

Dicha vía no debió tropezar en su recorrido, como sucede hoy día, con una casa tradicional esquinera que emergió a fines del Siglo XVII, la cual cedió su solar a otra construcción una centuria más tarde.

Precisamente, esta última es la que ha llegado hasta nuestros días y es la que corta ese eje histórico con la calle Mayor o Salvador Cisneros Betancourt, iniciando desde aquí la senda otra calleja que se conoce con el nombre de Cristo, nombre que tomara de la ermita levantada en su extremo bajo y límite de la Villa por el extremo oeste.

Curiosamente, dicha calle presenta dos iglesias en sus extremos: la Catedral Metropolitana, con su Cristo Rey en lo alto de su torre-campanario, cuerpo develado en diciembre de 1937; y el Templo del San Cristo, restaurado en 1847 pero construido hacia la cuarta década del Siglo XVIII. De manera que este eje urbano pronto se convirtió en una de las más importantes calles lugareñas.

Alcanzaba entonces una longitud de 975 metros en el Siglo XIX. Un regidor del Cabildo, Francisco Xavier Cervantes, el contador del Ayuntamiento, Francisco Escoto, un oidor de la Real Audiencia, Ildefonso José de Medina, también la poetisa Aurelia Castillo y del Castillo, por solo mencionar estos nombres, residieron en los primeros tramos de esta calle.

La calle y Finlay

En la casa señalada con el número 4 antiguo nació Carlos Juan Finlay de Barres, el 3 de diciembre de 1833. Por esta fecha el padre del recién nacido, el licenciado Eduardo Finlay, quien había acreditado su facultad de Cirujano Latino ante el Ayuntamiento de Puerto Príncipe, tenía fijada su habitación en la calle del Cristo, al lado de la habitación del señor oidor Ildefonso José de Medina.

La República neocolonial

A la llegada de la República neocolonial la histórica calle del Cristo vio modificar muchas de sus más antiguas casonas coloniales, mientras otras quedaron conservadas.

En lo adelante todo tipo de establecimientos comerciales inundó este eje urbano de la ciudad, bien con sus anuncios rotulados o empleando carteles salientes.

Establecimientos comerciales

La florería La Rosa Blanca, de muy ganada clientela, tenía colocada en la sala de la casa la figura de una fuente, pieza donde se mantenían frescas las rosas, gladiolos, príncipes negros y otras variedades de flores destinadas a los difuntos que yacían en el Cementerio General, al final de la calle y detrás de la Iglesia del Santo Cristo.

Igualmente en el zaguán, ya convertido en cochera por estos años, funcionaba el Baratillo de Quincalla en el año 1930. A su lado, en la casa número 3, se ubicó un establecimiento de cantina, precisamente en esta casona había nacido en la pasada centuria Aurelia Castillo y del Castillo, quien fuera amiga íntima del Mayor Ignacio Agramonte y Loynaz y poetisa de relieve del Camagüey.

También en este primer tramo de la calle radicó la Farmacia del Dr. Antonio Ibáñez, un puesto de frutas y viandas y un baratillo de ferretería.

Puede afirmarse que a todo lo largo de esta calle existieron alrededor de un centenar de establecimientos, los que abarcaron servicios de tintorería, alquiler de bicicletas, peleterías, heladerías, tiendas de tejidos y ropa hecha, bodegas, cantinas, cafeterías, carnicerías, mueblerías y alquilado de muebles, zapaterías y barbería y peluquería.

Recorridos fúnebres

En las décadas del Siglo XX, por esta vía realizaron sus recorridos las primeras carrozas fúnebres en dirección al cementerio, al igual que los primeros coches eléctricos del servicio de las funerarias Bueno y Varona-Gómez.

De esta manera, las más prominentes personalidades, en sus féretros, fueron paseadas por esta legendaria calle; entre otros, alcaldes, gobernadores y miembros del Cuerpo Territorial de Veteranos de la Independencia, siempre acompañadas por cientos de camagüeyanos y camagüeyanas, y sin que faltara la Banda Municipal de Camagüey.

Fuente