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Catalina de Güines

Catalina de Güines
Información sobre la plantilla
Localidad de Cuba
EntidadLocalidad
 • PaísBandera de Cuba Cuba
 • ProvinciaMayabeque
 • MunicipioGüines
 • Fundación1805
Población 
 • Total5000 hab.
Catalina de Guines.png
Catalina de Güines

Catalina de Güines (Güines). Localidad del municipio Güines, en provincia Mayabeque, Cuba.

Orígenes

Los primeros habitantes de la localidad provienen de Islas Canarias, Guanabacoa, Santa María del Rosario y La Habana. El pueblo surgió en 1805 en lo que en la actualidad se conoce como Ojo de Agua. Ese año se funda la primera Iglesia católica bajo la advocación de Santa Catalina de Alejandría, ya que el corral donde se estableció se llamaba "La Catalina", el cual pertenecía al terrateniente José Manuel Zaldívar, Conde de Casa de Zaldívar.

A diferencia de otros pueblos vecinos, en Catalina no hubo acta constitutiva, autoridades civiles y religiosas. La construcciónn inicial fue una Iglesia con autorización del obispo Espada quien canalizó las gestiones con las autoridades coloniales.

Traslado

En 1812 como consecuencia de una inundación, el pueblo tuvo que ser trasladado a su ubicación actual en Corral Nuevo, donde se construyó una nueva iglesia y alrededor de la misma se nucleó el asentamiento poblacional. No todos los catalineros quisieron mudarse al nuevo pueblo y esto probablemente dio pie a la leyenda que cuenta del regreso de la virgen al Ojo de Agua en una inundación posterior.

Economía y tradiciones

La prosperidad catalinera dependía en esta época de las feraces tierras que siempre han caracterizado a la región con el cultivo de caña que abastecía a 13 ingenios, tabaco, café y viandas para el consumo. Entre 1805 y 1811 habitaban unas 250 personas en Catalina de Güines.

Las tradiciones culturales en Catalina se vinculaban a la música campesina, los guateques y bailes que se realizaban semanalmente. Según investigaciones, el cura protestaba por la frecuencia con que se hacían las fiestas que se celebraban en la misma casa donde radicaba la Iglesia.

Catalina tuvo desde sus primeros momentos su propia identidad como pueblo desde el punto de vista económico–sociocultural.

El 20 de abril de 1858 llega el Ferrocarril como medio de comunicación a través del tramo Güines-Empalme. Esta constituía, conjuntamente con el camino real que atravesaba la Isla, las dos arterias de comunicaciones más importantes.

Guerras independentistas

Las guerras independentistas del Siglo XIX no fueron ajenas a los catalineros. En la Guerra del 68, Juan Gómez Trimiño con 14 años de edad tomó el camino de la manigua. En la Gesta del 95, se ha comprobado que al menos 18 mambises sirvieron en el Ejército Libertador, además de un gran número de colaboradores de la causa independentista.

El 19 de febrero de 1896, después del memorable Combate de Moralitos, la tropa invasora de Gómez y Maceo atacó el pueblo, que se salvó milagrosamente de ser incendiado tal y como ordenaba Gómez. Un día después, Maceo cobraba desquite en el combate de Loma del Gato. Otras acciones se libraron en el contexto del pueblo hasta el fin de la guerra. La Reconcentración afectó la población catalinera que disminuyó en más de un 50% como resultado del hambre y la enfermedad.

En los inicios de Siglo XX el corresponsal de guerra Frederick Summerford "El Americano" y el lugareño Juan González lograron un aguacate que hizo historia en Cuba y en el mundo, "El Aguacate de Catalina" o González.

Transformaciones en el ámbito sociopolítico y cultural

En esta etapa se crea el Liceo Artístico y Literario de Catalina quien durante toda la República fue centro cultural del poblado, posteriormente esta se convirtió en Unión Club o Sociedad, (actualmente Círculo Social. En esta etapa existió gran interés por recuperar la categoría de municipio perdida durante la ocupación mediante un movimiento que se extendió por años. Estas aspiraciones tuvieron continuidad incluso hasta después del triunfo revolucionario.

En el año 1929 se fundó en el pueblo el Partido Comunista que desde condiciones difíciles enfrentó la situación política, económica y social imperante en la etapa neocolonial.

Las butifarras del Congo

En los años 30 otro suceso lanzó a Catalina de Güines a planos internacionales. El Septeto Nacional de Ignacio Piñeiro compuso una canción en honor a Las Butifarras del Congo, las más sabrosas del mundo al compás de "¡échale salsita!".

Precisamente por estas fechas se inauguraba la Carretera Central, que atravesaba a Catalina exactamente en su kilómetro 52, el punto exacto entre la capital y ciudad Matanzas.

Por estos años se desarrolló notablemente el deporte nacional con equipos como "El Liceo" y "Estrellas de Catalina". Muchos jugadores que sin ser naturales jugaron con "El Liceo" después se desempeñaron en las primeras Series Nacionales.

En los años de la Guerra Civil española un catalinero, Pedro Pérez se consagró como el primer mártir nacido en esta localidad en las gestas internacionalistas cubanas.

En los años 50 el compositor Leopoldo Ulloa Pérez creó boleros de trascendencia universal que rebasaron las fronteras de Cuba perpetuándose en la historia. Por esta época el compositor Raúl Martínez también se destacó en este género.

En estos años varios de los futuros moncadistas entrenaron en Catalina de Güines. El catalinero Arsenio García participó en la epopeya del Yate Granma. Durante la lucha insurreccional el Movimiento 26 de Julio en Catalina se desarrollaron importantes actividades bajo la dirección de Eumelio Torres Jacobino. Algunos catalineros participaron en la lucha en la Sierra Maestra.

Al Triunfo de la Revolución Cubana el pueblo catalinero tributó una apoteósica acogida a la Caravana de la Libertad.

Logros de la Revolución

Los catalineros participaron activamente en las diversas tareas revolucionarias. La alfabetización, la Reforma Agraria, la lucha en Playa Girón donde dos catalineros: Juan de Dios Fraga y Nelson Fernández (el caído más joven de esta batalla con solo 14 años) murieron en la defensa de la patria. En la LCB y las misiones internacionalistas los catalineros también supieron decir presente.

La Revolución significó la oportunidad de desarrollo en diversas esferas. En el deporte un catalinero Urbano González Lasanta se consagró como el pelotero No.1 en Cuba que menos se ha ponchado y el número tres del mundo. Otro deportista, el ciclista Aldo Arencibia "El Búfalo" mostró excepcionales condiciones en el ciclismo, legado que se transmitió a otros catalineros como José Antonio Hernández Arencibia "Tatica".

La Revolución ha significado para Catalina la posibilidad de crear jardines de la infancia, escuelas secundarias, escuelas de educación especial, de oficios y Facultad Obrero Campesina. En cultura se liquidó la injusta segregación racial y se creó una Casa de Cultura.

En materia de salud existe un moderno policlínico, una sala de rehabilitación y una red de consultorios del médico de la familia.

La info rmática llegó con la construcción de un moderno Joven Club de Computación y Electrónica.

Fuente

  • Licenciado Maikel Mederos Fiallo. Instructor de Joven Club de Computación y Electrónica Güines IV.