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Clorofluorocarbonos (CFC)

Clorofluorocarbonos (CFC)
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Concepto:Los CFC son una familia de gases que se emplean en múltiples aplicaciones, siendo las principales la industria de la refrigeración y de propelentes de aerosoles. Están también presentes en aislantes térmicos.
Los Clorofluorocarbonos (CFC). Poseen una capacidad de supervivencia en la atmósfera, de 50 a 100 años. Con el correr de los años alcanzan la estratosfera donde son disociados por la radiación ultravioleta, liberando el cloro de su composición y dando comienzo al proceso de destrucción del ozono.

Ubicación 

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Se encuentran en  los aparatos de aire acondicionado, neveras, aerosoles y utilizados también en diversos procesos industriales, los clorofluorocarbonos, conocidos internacionalmente por las siglas CFC, son el mayor culpable del agujero de la capa de ozono.
Esta capa de la estratosfera resulta esencial para la vida en la Tierra pues la protege de la radiación ultravioleta que, de no ser absorbida en gran parte por este gas, llegaría en una cantidad perjudicial para la vida.

Durante los últimos lustros, la capa de ozono ha disminuido de manera alarmante, de ahí que se haya reglamentado el uso de los CFC y buscado sustitutos con urgencia. Su problema es sencillo: contienen cloro, elemento muy activo, que al reaccionar con el ozono lo destruye.
El cloro de los CFC llega a la estratosfera – situada entre 15 y 20 kilómetros de altura -. La causa de ello es que la molécula de CFC actúa como protectora del cloro e impide que reaccione antes.

Características

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Los CFC son hidrocarburos en los cuales los átomos de hidrógeno han sido sustituidos, totalmente o en parte, por átomos de Cloro y de Flúor. Cada CFC posee un número característico de átomos de cloro y flúor, moléculas muy estables, por ello el cloro asciende hasta la estratosfera, protegido como parte de los CFC.
Pero al llegar a allí, donde la protección del ozono es menor, arriba una radiación ultravioleta de una longitud de onda que descompone el CFC.

Curiosamente, el propio ozono ha evitado que la radiación ultravioleta destruya antes los CFC y ha colaborado para que la molécula que le destruirá llegue hasta la estratosfera.
Allí, el CFC se descompone y se libera un átomo de cloro que a su vez reacciona con el Ozono y produce oxígeno y un óxido de cloro (ClO). Este último reacciona con varios átomos de Oxígeno, que vuelven a dejar un átomo de color suelto, y el ciclo se repite.

Asimismo, la destrucción de la molécula de CFC ha liberado también un compuesto con electrones libres, que, a su vez, buscan moléculas con las cuales reaccionar.
Como supondrá, el resultado es nefasto. Los átomos de cloro pueden llevar a cabo estas reacciones durante decenios y en ocasiones durante un siglo o más. Por esa razón, una cantidad de CFC, aunque se parezca modesta, resulta nociva.

Enlaces externos

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Fuentes