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Clotildo Rodríguez Mesa

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Clotildo Rodríguez Mesa.jpg
Destacado Pintor de Caibarién
NombreClotildo Rodríguez Mesa
Nacimiento4 de abril de 1915
Caibarién, Villa Clara, Cuba
Fallecimiento14 de julio de 1994
Caibarién, Villa Clara, Cuba
ResidenciaCubana
Obras destacadasPinturas “Pez Espada”
Clotildo Rodríguez Mesa. Pintor y maestro, hombre serio, de hablar pausado que pasaba horas tratando de trasmitir a sus alumnos todos sus conocimientos y pretendía que cada uno de sus muchachos descubriera los secretos de las líneas, los círculos, las pinturas y los pinceles.

Datos biográficos

Nació en Caibarién el 4 de abril de 1915, en el seno de una familia humilde. Su casa natal se ubica en la calle Narciso López entre las Avenidas Faife y Parrado.

Desde joven sintió inclinación por la pintura, pero la situación de esa época en el país y la posición económica de su familia no le permitió cursar estudios y antes de 1959, solo pudo asistir poco tiempo a la academia que funcionaba en Santa Clara y luego a la Escuela Interamericana en Ciudad de la Habana, por lo que su formación fue esencialmente autodidáctica.

“… Quienes lo conocieron, aseguran que la primera impresión que recibían al verlo, era la de una persona desagradable, una gente hosca, que no era capaz de tener relaciones y amistad con nadie”. Así lo recuerda Jorge Peña Jané, amigo personal que permaneció a su lado hasta el último momento.

“… Pero cuando lo tratabas te percatabas de que detrás de esa seriedad había un hombre lleno de humor y amor-asegura Peña- de humor por que era un humorista nato, de cualquier cosa te hacía un chiste; además, muy conocedor de Caibarién, su historia, costumbres y tradiciones.

Conocía cientos de anécdotas sobre los personajes y hechos de Caibarién, por ejemplo los del Chino Marejá, la Guagua de Palo, Juan Luis y su trombón. Y era un hombre lleno de amor hacia lo que hacía, amaba el arte y sobre todo las artes plásticas y a su familia”.

Jorge Peña, confirma que “después de tratar por un tiempo a Clotildo, te percatabas que era un cubano por excelencia y tenía la facultad de hacer una química perfecta con los jóvenes,a él le gustaba estar con los jóvenes…”

“Tan es así –recuerda- que la primera exposición que se hizo en Caibarién después del Triunfo de la Revolución, fue el20 de mayo de 1959, en el local de los Obreros del Comercio, ubicado en la avenida 7 entra las calles 6 y 8, los más viejos del grupo eran Clotildo y Luis Hernández, todos los demás éramos muchachos de 17 y 18 años que empezábamos hacer cosas que no sabíamos a donde íbamos a llegar, pero bueno… hacíamos cosas.

Esa exposición fue organizada por la Agrupación Artística de Caibarién, una organización de la cual Clotildo fue fundador y es el antecedente del Colectivo Plástico que luego fundó aquí en 1965.

Clotildo tenía una cualidad como profesor de pintura, era capaz de ver con anticipación si el niño o el joven tenían condiciones para pintor, cuando él veía algo, él decía a los padres…. señora o mire amigo, déjelo que siga, que él tiene, nada más le decía él tiene, cuando le veía aptitudes para la pintura a un muchacho.

Ahí están los casos de Flavvio Garciandía, de Paquito Lastra y otros muchos, no solo ese grupo sino los de más edad como Pablo Toscano, Lucio, Juan Vázquez, y yo, lo respetábamos y le decíamos profesor, siendo nosotros artistas ya”.

Sobre la etapa final de su vida laboral, Amalia Callejas, su compañera de trabajo durante 10 años en el taller de Artes Plásticas, recuerda a Clotildo como “el amigo que siempre estaba dispuesto ayudar a los demás… Era muy cariñoso con los muchachos y estos lo querían mucho. …. Amalia recuerda que Clotildo no permitía el despilfarro de los materiales de trabajo a pesar de ser una época, en los años 80, en que había de todo. Era un gran maestro fue una etapa muy linda y con muchos logros y premios por parte de los alumnos”.

Rememora Peña que Clotildo Rodríguez Mesa, fue un gran conocedor de Caibarién su historia y tradiciones, sobre esos temas escribió un libro con cuatro ejemplares que se llamó: Manantial Perenne, del cual según declaraciones de Jorge Peña, solo queda un ejemplar en casa de la viuda de Alfredo Nieto Dopico que estaba haciendo gestiones para publicarlo, pero no se logró, todas las ilustraciones que aparecen en ese libro las hizo el propio Clotilde, a mano, con la técnica de la plumilla, que es una técnica difícil.

En este libro Clotildo escribió las anécdotas de Juan Luis y su trombón, las del Chino Marejá, aparece Soly y su bicicleta, la guagua de palo, y otras cosas sobre Caibarién, sus tiendas, vendutas, calles, todo estaba dibujado a plumilla en los cuatro libros, es decir que hizo cuatro dibujos de cada cosa.

Por un tiempo antes de 1959, Clotildo se vio obligado a trabajar la pintura comercial y publicitaria, para el sustento de su familia. Él pintó los carros de la Coca Cola, un carro del Liceo, los carros de la H. Hupman, y el último que hizo, fue un carro que le entregaron a la cooperativa de pesca en los primeros años de la Revolución, después de 1959, que le pintó un Pez Espada que cuando se veía parecía que era de verdad y no un dibujo.

El carro que pintó del Liceo tenía un kake a ambos la lados y te daba el deseo de pasarle el dedo para comer el merengue.

Clotildo fue muy trabajador, siempre fue así. Y todo el que quería hacer algo de calidad lo mandaba a buscar. En Caibarién era el único que sabía trabajar el letrero con láminas de oro, nadie lo hacía como él.

Inclinación hacia la Pintura

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Desde pequeño sintió inclinación por la pintura, ya en los años 1928 y 1930, siendo aun muy joven, era alumno de la escuela 5 “Juan Vega Farinas”, recibió el primer premio en dibujos en el concurso convocado por la Logia San Juan y auspiciado por el Doctor Antonio Arias García.

Más tarde, entre 1933 a 1948, expuso sus obras junto a otros artistas locales en las vidrieras de la red de comercio local.

Obras Destacadas

  • Obra: Rincón de Bahía, expuesta en el XXVI Salón de Bellas Artes de La Habana en Febrero de 1944.
  • Obra: Punta Brava, expuesta en el XXVII Salón de Bellas Artes de La Habana.
  • Cuadro San Juan Bosco 31 de julio de 1949, en esta ocasión el Diploma lo otorgaba la Unión 12 de los Caballeros Católicos de Cuba por la calificación de sobresaliente.
  • Cuadro Habéis llegado, divino tesoro.
  • Cuadro "El Che tenía tanto que hacer en América como Bolívar". Fue pintado posterior a la muerte del Che.

Premios y Reconocimientos otorgados

  • Mención Honorífica en 1964 en el 44 Salón Anual del Círculo de Bellas Artes de Ciudad de La Habana

Géneros cultivados

Clotildo cultivó todos los géneros, fue escenógrafo, rotulista, pintor al óleo, y dominó la técnica de la plumilla, además, como ya hemos mencionado, fue escritor.

Pero su técnica preferida era el óleo, y sus temáticas eran el paisaje y las marinas, sabía trabajar con el creyón y con la plumilla. Cada pintor lleva su color y estilo dentro.

Siempre fue muy minucioso en sus trabajos, era muy capaz, con mucha técnica, a pesar de no ser académico, Clotildo era un artista capaz de hacer una cenefa en una pared, una escenografía para teatro u otro espectáculo, lo mismo que pintar un cuadro, era muy capaz.

Clotildo Rodríguez Mesa, tuvo la oportunidad de conocer personalmente a Leopoldo Romanach, esto ocurrió allá en Cayo Francés, sobre ese encuentro Clotildo decía que había sido como una catarsis, que fue una revelación para él y definitorio en su profesión y futuro como pintor; cuando Clotildo recordaba aquel día, siempre decía que con sus obras él reverenciaba a Romanach con sus paisajes y marinas.

Clotildo también conocía al pintor español Gabriel García Moroto que vino en la comitiva de Federico García Lorca, cuando el poeta visitó a Caibarién y participó en exposiciones que organizó el pintor español en Remedios.

Anécdotas

"Yo sabía que Clotildo tenía una enfermedad terminal, y en cualquier momento podía fallecer, recuerda con dolor, Jorge Peña… El Día de los Padres del año 1994, lo fui a ver y le llevé unos regalos, ese día ya estaba muy mal de salud.

Poco tiempo después, un día mi señora me llama al hospital donde yo trabajaba, y me dijo….Jorge te están mandando a buscar de casa de Clotildo, el viejo está mal. Cuando llegué a su casa, ahí estaba Amalia Callejas que fue compañera de él en la Galería de Arte y su señora Chacha. Cuando yo llegué ocurrió, algo de lo real maravilloso, me senté a su lado y le dije: … viejo,… él me miró y me dijo… ¿y qué Peñita…? él me decía siempre así, Peñita, y en ese momento cerró los ojos para siempre; por eso te digo que es algo de lo real maravilloso. Eso fue 14 de julio de 1994.

El hijo me había dicho: ocúpate del viejo, y estuve a su lado hasta el último momento".

"En nuestros días ya son hombres y mujeres, muchos son médicos, ingenieros, maestros, y otros pintores", así recuerda Amalia Callejas a aquellos muchachos que fueron alumnos de Clotildo Rodríguez Mesa, y cuando los encuentro siempre recordamos al viejo Clotildo, un pintor y maestro que legó una gran obra a la cultura de Caibarién en esos que fueron sus alumnos y aún lo recuerdan.

Fuentes

  • Testimonio de Jorge Peña Jané, amigo personal de Clotildo Rodríguez Mesa.
  • Testimonio de Amalia Callejas, compañera de trabajo de Clotildo Rodríguez Mesa.
  • Documentos y fotos del fondo del Museo Municipal Maria Escobar Laredo de Caibarién.

Vínculos Externos