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Combate de Pino del Agua II

Combate de Pino del Agua II
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Parte de Guerra de Liberación Nacional de Cuba
Combate Pino del Agua.jpg
Fecha 16 de febrero de 1958
Lugar Pino del Agua, Sierra Maestra, Bandera de Cuba Cuba
Consecuencias Victoria del Ejército Rebelde en este sector, que contendría por un tiempo los planes de la ofensiva enemiga.
Beligerantes
Ejército Rebelde Ejército de Cuba
Comandantes
Fidel Castro -
Fuerzas en combate
- -
Bajas
- 18 a 25 muertos[1]
Combate de Pino del Agua II, también denominado Segundo Combate de Pino de Agua. Con el combate del Uvero la guerrilla encabezada por Fidel Castro alcanzó la mayoría de edad, la batalla de Pino del Agua II (16 de febrero de 1958), sería el fin de la etapa nómada del Ejército Rebelde. Después de este combate Fidel organizó las fuerzas revolucionarias con el objetivo de crear nuevos frentes rebeldes y extender la lucha a otras regiones del país.

Ubicación

Pino del Agua era un pueblo pequeño, edificado alrededor de un aserrío en el mismo firme de la Sierra Maestra, había sido atacado por las fuerzas revolucionarias el 10 de septiembre de 1957.

Este territorio estaba ocupado por el ejército del dictador Fulgencio Batista , la guerrilla debía dar grandes rodeos por lo peligroso del tráfico en esa zona.

Estrategia

Fidel Castro Ruz, ordenó echar a los "guardias" del lugar y con ello perseguía otro objetivo: la victoria de la guerrilla allí sería un acontecimiento de trascendencia nacional, en una época en que se había levantado temporalmente la censura de prensa.

Los rebeldes hicieron un fuerte trabajo de "inteligencia" en el cual tomaron parte, fundamentalmente, los vecinos del aserrío, sobre todo Roberto Ruiz y Félix Tamayo.

Se puso a prueba una "nueva arma", el Sputnik, pequeña bomba de hojalata arrojada por una especie de "catapulta" confeccionada con ligas de un fusil de caza submarina.

Según Ernesto Che Guevara, "esas bombitas hacían mucho ruido" y más que su efecto de guerra sobre la "fuerza viva", el daño sobre el enemigo era psicológico, como pasó en Pino del Agua II.

El plan estratégico era simple: existía una compañía bien armada al mando del capitán batistiano Guerra, y Fidel Castro Ruz, impuesto de esta situación, no cometió el error táctico de cercar una fuerza superior con una inferior.

Organización

El Comandante en Jefe de las fuerzas rebeldes tendió un "cerco elástico", de manera tal que se pudieran liquidar las postas del ejército batistiano, hostigar la fuerza acantonada y dedicarse luego a aniquilar eventuales refuerzos en apoyo a los sitiados.

Parte activa jugaron en la batalla de Pino del Agua II, guerrilleros de la Columna 4 al mando de Camilo Cienfuegos Gorriarán, los cuales debían reducir las postas, mientras otros grupos tenían la misión de abatir los refuerzos que accedieran por las distintas vías.

Estas últimas fuerzas las dirigían los capitanes Raúl Castro Mercader, Guillermo García (para muchos el de mejor puntería de la Sierra Maestra) y el guerrillero de más combates (350) en la lucha insurreccional, el teniente Vilo Acuña (muerto en Bolivia, 1967) y Lalo Sardiñas.

El combate

En la madrugada del 16 de febrero de 1958 comenzó el ataque fulminante de Camilo Cienfuegos Gorriarán, quien arrolló a los guardias de las postas, tomó 11 armas, entre ellas dos fusiles ametralladoras, capturó tres prisioneros e infligió ocho bajas.

Pero sucedió algo inesperado: los soldados retrocedieron y lograron organizar la resistencia, así como aumentaron su poder de fuego, por lo cual comenzaron a caer los rebeldes que avanzaban sin cesar.

La primera baja de los atacantes lo fue un guerrillero de apellido Guevara. Al tratar de rescatar una ametralladora dejada por un combatiente, Camilo Cienfuegos es herido en un muslo y posteriormente en el abdomen. Perecieron en el avance los tenientes Noda y Capote y el guerrillero Raimundo Lien.

Mientras, algunos rebeldes bombardearon las posiciones batistianas con Sputniks, y sembraron el desconcierto y la desesperación en éstas.

Las predicciones de Fidel Castro Ruz comenzaron a cumplirse: la vanguardia del capitán batistiano Sierra, enviada de refuerzo, cayó en la emboscada que les tendieron los tenientes Félix Duque y Paco Cabrera (primer jefe de la escolta de Fidel, muerto en 1959 en República Bolivariana de Venezuela bajo la hélice de un avión).

Estos guerrilleros le hicieron al enemigo 26 bajas, de estas 11 mortales y cinco heridos, capturaron a un oficial (el teniente Evelio Laferté, quien luego se pasó a las fuerzas revolucionarias) y ocuparon un botín de 12 fusiles.

Por la zona que emboscaban las fuerzas del entonces capitán Raúl Castro Ruz pasaron dos guardias que, al ir con ropas de campesinos, no fueron detenidos y avisaron a las tropas de la tiranía que debían pasar por ahí.

En esta acción, las fuerzas de Raúl Castro debieron resistir un fuego muy nutrido y desde las alturas montañosas en posición de desventaja total, por lo que se retiraron perdiendo un hombre: Florentino Quesada.

Fidel Castro -según el relato del Ernesto Che Guevara volvió a arriesgarse más de lo debido, lo cual provocó una carta redactada y firmada por todos los guerrilleros, después de la batalla, en la que se le pedía precaución.

La aviación de Fulgencio Batista comenzó a atacar a los rebeldes, quienes se retiraron a sus trincheras inexpugnables de las montañas.

Como represalia, el coronel batistiano Sosa Blanco asesinó a decenas de pacíficos habitantes del poblado de Oro de Guisa. En 1959, después de juicio público y condena, fue ajusticiado por sus trapacerías.

Tiempo después de la batalla, Pino del Agua fue desalojado por Batista y se completó la liberación de la zona occidental de la Sierra Maestra.

Repercusión

Juan Almeida Bosque en Pino del Agua
La combate de Pino del Agua fue la última ocasión en que participaron en un mismo hecho bélico los jefes fundadores del Ejército Rebelde : Fidel Castro Ruz, Ernesto Che Guevara, Camilo Cienfuegos Gorriarán, Raúl Castro Ruz, Juan Almeida Bosque, Ramiro Valdés Menéndez, Guillermo García y Efigenio Ameijeiras.

Fidel Castro demostró con esta victoria algo que se convertiría en axioma de la Revolución Cubana: "se puede hacer mucho con muy poco".

Fuente