Estanco del Tabaco

Estanco del tabaco
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Concepto:El Estanco del Tabaco fue establecido por España para monopolizar su comercio, lo que iba en detrimento de los productores criollos.

Estanco del Tabaco. Disposición y sistema comercial establecidos por el régimen colonial español para monopolizar el comercio del tabaco, fijando los precios a su arbitrio, lo cual provocó numerosas revueltas en Cuba, entre ellas la llamada “Insurrección de los vegueros”, que constituyó el primer alzamiento armado criollo contra las autoridades.

Cultivo del Tabaco

El tabaco es una planta autóctona de Cuba y de otras regiones caribeñas de la que los indígenas fumaban las hojas secas y que además empleaban con fines rituales y medicinales.

Cuando Cristóbal Colón llegó Cuba en 1492, observó que los indígenas fumaban unas hojas enrolladas o valiéndose de una caña o tubo llamado tobago, de donde derivó después el nombre común de la planta de tabaco. A la planta en sí la llamaban cohíba.

Tras la colonización la creciente demanda del tabaco resultó un estímulo para el asentamiento de miles de inmigrantes, en especial procedentes de Islas Canarias, que, de paso, establecieron un nuevo sistema de pequeñas fincas o vegas en detrimento del latifundio, no sin ásperas luchas con los latifundistas.

El fomento de las vegas hizo factible la población de los rincones más recónditos del país y contribuyó a disolver el sistema de tenencia de tierras comunales y ejidos. Por ejidos se entendían las tierras de uso común situados generalmente en los lindes de la población. El cultivo del tabaco se caracterizó por ser, en general, trabajo de hombres libres, pequeños propietarios que prodigaban a la hoja los cuidados que no iban a tener con manos esclavas. El tabaco se exportaba en rama, o sea, en hojas secas, o en polvo o rapé, pues inicialmente se prefería aspirar el polvo de tabaco a fumarlo en puros o en pipas. Los cigarrillos fueron un invento muy posterior.

Impuestos y sus consecuencias

Desde sus inicios comerciales, el tabaco aparece en la historia de las disposiciones legales de la metrópoli por el monopolio mercantil que establecieron y las prohibiciones religiosas de que fue objeto, por lo que se instauró su comercio fundamentalmente por la vía de contrabando.

Con respecto comercio en general de importación y exportación, la metrópoli española estableció desde el siglo XVI hasta la primera mitad del siglo XVIII un sistema fiscal y de monopolio a las exportaciones de los productos agrícolas cubanos, que solo benefició a los comerciantes, al clero español en Cuba y a la Corona. Los principales impuestos, desde sus inicios, consistían en los siguientes:

  • El diezmo, que era la apropiación de la décima parte de los productos, que se repartían entre el rey, el clero y las autoridades municipales.
  • El quinto, o sea, el 20% de los productos de las minas, que pasaban en su totalidad a manos del rey.
  • El almojarifazgo, que era un impuesto sobre la entrada y salida de mercancías, y también pertenecía al rey. Se pagaba de un 75% a un 15% sobre el valor de las mercancías importadas, en dependencia de su tipo, y un 2,5% de los productos que se exportaban.

Sin embargo, de 1555 en adelante, se creó un verdadero rosario de impuestos que contribuyeron a agravar la situación de los escasos productores, especialmente vegueros, azucareros y ganaderos, y a desincentivar la producción.

Estanco del Tabaco

La política de exclusivismo comercial de España, que permitía a sus posesiones comerciar solamente con la metrópoli, se caracterizó por el establecimiento de las siguientes entidades: el Estanco del Tabaco, para monopolizar la compra y exportación del tabaco, fijando su precio a su arbitrio, y más tarde la Real Compañía de Comercio, que monopolizaba toda la exportación o importación, también estableciendo los precios a su gusto y beneficio.

El Estanco del Tabaco se inició en la propia España, para lo cual estableció en 1634 el monopolio de este producto para Castilla y León, régimen que en 1707 se amplió a todos los territorios de la Corona, acompañado de la prohibición de cultivar la planta en la península para facilitar el control aduanero.

En 1716 Vicente Rojas fue enviado a Cuba como nuevo Gobernador con el objetivo fundamental de promover la extensión del cultivo, establecer el monopolio (estanco) del tabaco y eliminar a los intermediarios. En vista en que el tabaco de Cuba tenía gran aceptación en Europa, se ideó que el gobierno se hiciera cargo de comprar en Cuba y vender fuera de ella el tabaco de la Isla, eliminando al sector privado que se beneficiaba con ese lucrativo negocio.

Después de ensayar el sistema proyectado mediante la compra de varias grandes partidas de tabaco que no cubrieron la demanda, en 1716 se dicto la Real Célula ordenando el estanco del tabaco en la Capitanía General de Cuba, o sea la prohibición de venta libremente. Por esa disposición el gobierno se reservaba el derecho de comprar el tabaco que ella quiciera, con sujeción a una tarifa dictada por el mismo. Para realizar las operaciones de compra y embarque del tabaco cubano, se creó una oficina en La Habana conocida popularmente como la Factoría, la cual poseía sucursales en Santiago de Cuba, Trinidad y Bayamo.

Entre los vegueros y negociantes del ramo, el anuncio del estanco del tabaco causó general disgusto; y cuando se ordenó llevar el tabaco en existencia a los lugares donde habrían de recibirles los funcionarios de la Factoría, muy pocos vegueros cumplieron esa disposición, por el contrario, decidieron obtener la delegación del estanco. Todo esto trajo consigo que el Rey de España nombrase a Gregorio Guazo y Calderón como nuevo Gobernador y Capitán General de Cuba en 1717, llegando a La Habana el 23 de junio de 1718 con el encargo de restablecer el estanco del tabaco con mano dura, para lo cual trajo consigo a un millar de soldados provenientes de la Península. Su primera acción fue arrestar y deportar a regidores del cabildo de La Habana bajo la acusación de promover las revueltas.

El estanco del tabaco y la Real Factoría que lo administraba fueron restablecidos por Guazo, pero rechazo hacia ese monopolio fue creciente hasta que en 1720 se produjo un segundo motín que fue disuelto debido a que el gobernador parlamentó personalmente con los vegueros amotinados. La inquietud de los vegueros continuó y en febrero de 1723, unos 800 vegueros habaneros decidieron hacer uso de la fuerza y destruyeron las estancias, vegas y fincas de los estanqueros -en las cuales los vegueros vendían según los precios que habían sido establecidos por la Factoría-. Tras esto, los vegueros amotinados se reunieron en Santiago de las Vegas para dirigirse juntos hacia La Habana portando armas viejas y gritando contra las medidas impuestas, también destruyeron las siembras de los vegueros que no secundaban el movimiento.

Cuando Guazo se enteró del motín, envió al lugar unos 200 soldados de infantería y caballería que atacaron por sorpresa a los vegueros. Uno de ellos fue asesinado por los militares y algunos más fueron heridos, ocho de los cuales fallecieron al día siguiente. Tras esto, Guazo y Calderón dio la orden del ahorcamiento de doce de los alzados, que tenían presos, lo cual fue ejecutado al día siguiente, cerca del camino de Jesús del Monte, el camino más conocido que llevaba hacia la capital, con el fin de que esto sirviera para escarmentar a los demás vegueros que se habían sublevado. Fue el primer levantamiento campesino de la Historia de Cuba y las primeras muertes de criollos en protesta por el dominio arbitrario de la metrópoli.

Fin del Estanco

Las revueltas, la oposición popular, el cada vez más floreciente contrabando y la presión de los comerciantes criollos, hizo que en 1735, España cediera el monopolio del tabaco y su explotación a la Compañía de La Habana, después llamada Real Compañía de Comercio. En 1817 Fernando VII accedió a eliminar el Estanco del Tabaco, decretando los llamados asientos, también una especie de monopolio, pero esta vez en manos particulares. En 1818 el gobierno español estableció la libertad de comercio.

Fuentes

  • Arcadio Ríos. La Agricultura en Cuba. Apuntes históricos. Instituto de Investigaciones de Ingeniería Agrícola. Editorial INFOIIMA, La Habana, 2012.
  • Arcadio Ríos. Hechos y personajes de la Historia de Cuba. Recopilación Bibliográfica. La Habana, 2015. 320 p.
  • Colectivo de autores. Artículo sobre Gregorio Guazo Calderón publicado en la Enciclopedia de Historia Militar de Cuba (1510-1868). Centro de Información para la Defensa, MINFAR.