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Judas Iscariote

Judas Iscariote
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Santo
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Religión o MitologíaCatólica
País o región de origenHebrón

Judas Iscariote. Su nombre se supone que puede venir del término hebreo "Ish Queriyot", que significa "varón de Queriyot", población situada a 19 Km. al sur de Hebrón. Es este un dato importante, ya que el resto de apóstoles eran de Galilea. Otros afirman, sin embargo, que procede del término "Sicarioth", referente a asesinos políticos que abundaban por Judea en tiempos de Jesús.

Historia

Judas Iscariote era el número doce de los apóstoles de Jesús de Nazaret, siguió a su maestro durante su predicación por Palestina y, según los Evangelios, fue el traidor que reveló a los miembros del Sanedrín el lugar donde podían prender a su Maestro sin que sus seguidores interfiriesen, tal como el propio Jesús había anunciado en la Santa Cena. Él mismo fue quien dirigió a los guardias que arrestaron a Jesús y les indicó quién era besándole. Según el relato bíblico, era hijo de Simón Iscariote (Jn 16, 71), dato que parece corroborar el origen de su apellido como gentilicio. Poco más se nos ofrece sobre su personalidad en las narraciones evangélicas, salvo claras alusiones a su carácter del tipo "el que entregó a su Señor", o "el que le traicionó" en referencia a Jesús. Incluso se le tacha de ladrón (Jn 12, 4-6). Según (Juan 12:6). Expone un antecedente importante de la traición de Judas: el apropiamiento indebido de dinero. Judas era el tesorero y robaba el dinero destinado a los pobres

Todos los evangelios canónicos plantean, Judas guió a los guardias que arrestaron a Jesús hasta el lugar donde lo encontraron y según los sinópticos, les indicó quién era besándole (Marcos 14:43-46).

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Por su traición fue recompensado con treinta siclos de plata (Mateo 26:15), pero al poco tiempo se arrepintió de sus actos, intentó devolver las monedas a los sacerdotes que se las habían dado, y al no aceptarlas éstos, las arrojó en el templo. Luego, desesperado ante la magnitud de su delación, se suicidó ahorcándose (Mateo 27:5) en un árbol (abril de 29–33). Según otra versión, Judas compró un campo con el dinero que obtuvo gracias a su traición, pero «cayendo de cabeza, se reventó por en medio, y todas sus entrañas se derramaron» (Hechos 1:18), por lo que «aquel campo fue llamado en su lengua Acéldama, que quiere decir Campo de Sangre». (Hechos 1:19)

Contradicciones respecto a la muerte de judas:

  • Mateo dice que judas se ahorcó...27:5
  • Pedro en hechos dice que judas compró un campo y cayendo de cabeza se reventó por la mitad y todas sus entrañas se derramaron

Cita

Mateo 27:3 Entonces Judas, el que le había entregado, viendo que era condenado, volvió arrepentido las treinta piezas de plata á los príncipes de los sacerdotes y á los ancianos, Mateo 27:4 Diciendo: Yo he pecado entregando la sangre inocente. Mas ellos dijeron: ¿Qué se nos da á nosotros? Vieras lo tú. Mateo 27:5 Y arrojando las piezas de plata en el templo, partiose; y fue, y se ahorcó. Mateo 27:6 Y los príncipes de los sacerdotes, tomando las piezas de plata, dijeron: No es lícito echarlas en el tesoro de los dones, porque es precio de sangre. Mateo 27:7 Más habido consejo, compraron con ellas el campo del alfarero, por sepultura para los extranjeros. Mateo 27:8 Por lo cual fue llamado aquel campo, Campo de sangre, hasta el día de hoy. Mateo 27:9 Entonces se cumplió lo que fue dicho por el profeta Jeremías, que dijo: Y tomaron las treinta piezas de plata, precio del apreciado, que fue apreciado por los hijos de Israel; Mateo 27:10 Y las dieron para el campo del alfarero, como me ordenó el Señor.

Después de esto Mateo 27:5 Y arrojando las piezas de plata en el templo, partiose; y fue, y se ahorcó. Colgado y ya muerto, cae del árbol hacia un precipicio, común en esos lugares, y acontece esto:

Cita

Varones hermanos, convino que se cumpliese la Escritura, la cual dijo antes el Espíritu Santo por la boca de David, de Judas, que fue guía de los que prendieron a Jesús;

  • El cuál era contado con nosotros, y tenía suerte en este ministerio.
  • Este, pues, adquirió un campo del salario de su iniquidad, y colgándose, reventó por medio, y todas sus entrañas se derramaron.
  • Y fue notorio a todos los moradores de Jerusalén; de tal manera que aquel campo es llamado en su propia lengua, Acéldama, que es, Campo de sangre.

Según estudiosos los dos relatos narran un mismo hecho, desde tiempos distintos, hechos al final, mateo en su principio. La muerte de judas fue por asfixia por ahorcamiento, luego su cuerpo cae en un barranco y se destripa.

  • Muchos musulmanes creen que Jesús escapó a la crucifixión y que Judas Iscariote (o Simón de Cirene) fue crucificado en su lugar.

Investigaciones

  • Judas era un idealista y no un traidor, según expertos
  • Dos investigadores canadienses afirman que nunca habría traicionado a Jesús.

Londres

Habrá que dar vuelta la figura de Judas Iscariote, y hasta todos los cuadros, que lo pintan de espaldas y como un traidor, en La última cena. Es que, una vez más, las investigaciones históricas avanzan sobre cuestiones bíblicas, replanteando antiguas creencias.

El asunto no puede ser más actual: mientras el boom del Código Da Vinci intenta sacar del olvido el papel de María Magdalena, ahora los historiadores han salido en rescate de la figura de Judas Iscariote, quien —afirman— nunca habría traicionado a Jesús, como se ha enseñado durante siglos.

Los investigadores canadienses William Klossen y Hyam Maccoby afirman que lejos de ser un "ladrón y mentiroso", como se afirma en el Evangelio de San Juan, la figura histórica de Judas "fue malinterpretada por los teólogos y aprendices de la Biblia durante siglos". Para Klossen, los datos documentados sobre Judas revelan que era una persona idealista con claros valores de justicia, muy desilusionado con las injusticias de su época". Y considera que el odio hacia él fue una construcción de la Iglesia cristiana primitiva, que exageró detalles sobre su supuesta traición "para presentarlo como el arquetípico judío traidor". Por su parte, Hyam Maccoby, autor del libro "Judas Iscariote y el mito del Demonio Judío", sostiene que la Iglesia medieval hizo de este discípulo el responsable de la muerte de Jesús, para incrementar a través de él el odio a los judíos, y hacer olvidar así que tanto Jesús como el resto de sus apóstoles eran —todos— judíos. Maccoby asegura, además, que la historia sobre Judas "no surgió de ningún hecho real", sino de una necesidad de estructura narrativa: hacía falta contar con la figura de un malvado demoníaco para darle más fuerza al mito del sacrificio que —asegura— repite ciertos esquemas narrativos ya utilizados en el Antiguo Testamento alrededor de la figura de José. Sin embargo, la idea del pago a Judas por su traición es para Maccoby una invención tardía: en San Marcos, el más antiguo de los Evangelios (el más cercano cronológicamente a los hechos), no se menciona ningún pago hecho a Iscariote. Y sólo en el último evangelio, Juan (escrito muchos años después de la muerte de Jesús), aparece como un pérfido y codicioso discípulo.

Maccoby fundamenta la idea de que es una construcción tardía, al señalar que San Pablo, Apóstol —ex sacerdote judío, convertido en ferviente cristiano— se explaya largamente contra los judíos utilizando argumentos donde ni una vez hace mención a la figura de Judas ni a los judíos como asesinos de Jesús.

A su vez, el eminente experto bíblico William Klossen investigó los antiguos manuscritos bíblicos hasta llegar a la conclusión de que los primeros traductores de los evangelios tradujeron el verbo griego "varadidomi", que significa entregar, como "traicionar", guiados justamente por una concepción ya prejuiciosa acerca de la figura de Judas Iscariote. Pero, según Klossen, es probable que Judas haya entregado a Jesús ante los sacerdotes de su propio pueblo sin imaginar que Jesús sería entregado a los romanos.

En el caso de que estas investigaciones resultaran ciertas, habrá que revisar desde la historia de la pintura y hasta la mismísima Divina Comedia de Dante —donde Iscariote es eternamente masticado por el demonio— sin ya buscar en él al chivo expiatorio a quien culpar por todos los males de este mundo.

Quizás, incluso, reconsiderarlo como un personaje de la comedia humana, encargado de ilustrar aspectos que todos llevamos dentro.

Fuentes