Saltar a: navegación, buscar

Luis Melián Hernández

Luis Melián Hernández
Información sobre la plantilla
Luis Melian Hernandez.jpg
Nacimiento16 de julio de 1915
Buena Vista, El Cerro, La Habana, Bandera de Cuba Cuba
Fallecimiento4 de octubre de 1933
San Miguel del Padrón, La Habana, Bandera de Cuba Cuba
Causa de la muerteAsesinado
NacionalidadCubana
CiudadaníaCubana

Luis Melián Hernández. Combatiente revolucionario cubano.

Síntesis biográfica

El 16 de julio de 1915, nació del pueblo, de una familia obrera, un hombre, un joven puro de corazón, con espíritu revolucionario en las venas. Sus padres, Rosa Hernández Carvajal y Modesto Melián Pérez, tuvieron siete hijos, de los cuales fue Luis Melián Hernández el sexto. A pesar de su nacimiento en la barriada habanera de Buena Vista Cerro, fueron Luyanó y San Miguel del Padrón los que sirvieron de marco a su influencia y juventud. San Miguel acogió a esta humilde y pura familia en Juanelo, dos años más tarde del advenimiento del niño, donde creció, forjó su intelecto y conformó su recia personalidad.

Su educación primaria y secundaria

Su educación primaria y secundaria estuvieron a cargo de las escuelas del municipio, como: la Escuela # 45, la del “Precinto” –aledaña al Puente Alcoy – la “del Tejar” o Escuela # 48. Se afirma que cursó hasta el noveno grado y que estudió en la [[ Instituto Politécnico Fernando Aguado y Rico |Escuela de Artes y Oficios de La Habana]], estudios que no pudo concluir por la necesidad de trabajar. Durante su existencia se fue formando el carácter callado y serio de su estirpe, pero afable y muy responsable en las tareas emprendidas por él o a él encomendadas; su interés por la vida del proletariado lo vinculó estrechamente con su lucha, a la que se incorporó rápidamente. Era cariñoso, optimista, firme e independiente.

Trayectoria laboral y revolucionaria

Comenzó su vida laboral, desde muy joven, como conductor de guagua en las rutas 23, 24 y 25, donde se destacó por sus ideas progresistas y, en breve tiempo, se convirtió en un magnífico revolucionario. Fundó el Club Juvenil Obrero de Cultura y Deportes, que era utilizado como centro de reuniones y en las noches se entregó al ejercicio de dos actividades fundamentales: ser orientador y maestro. Se acercaba al obrero, al campesino, al negro desocupado, al joven; a todos les hablaba de un único camino de solución: la Revolución Social. Rechazaba al imperialismo disfrazado de presidente “cubano”; sus ideas y acciones estaban encaminadas a la lucha contra el machadato.

Su extraordinaria combatividad y su entrega total a la causa de la Revolución le hicieron integrar, desde su adolescencia, las más prestigiosas organizaciones de su época, en las que ocupó altos cargos. Su alto grado de conciencia le hizo participar activamente en la lucha que libraba nuestro pueblo contra la tiranía machadista, participación amplia que iba desde la recaudación de fondos, hasta pintar letreros contra el tirano, por lo que, en 1931, ingresó en la Liga Juvenil Comunista.

En Santa Clara, colaboró en la organización de la célula de la Liga, los sindicatos y las huelgas importantes de obreros azucareros de los centrales “Purio y Constancia”. Fue un valioso colaborador en el órgano de los sindicatos de la industria azucarera y del transporte, desempeñando una labor meritoria en el Comité Central de la LJC, y el secretariado de la Confederación Nacional de Obreros de Cuba.

Caída del mártir

Una vez caído el machadato, el 12 de agosto de 1933, gracias a la huelga general nacional, el 4 de septiembre, quedaba constituido el gobierno de los cien días y las distintas fuerzas volvieron a dividirse y algunas de ellas manifestaron la verdadera esencia de su ideología reaccionaria; tal fue el caso del ABC, un partido de corte fascista, del que devino un aglutinado de lo peor del oportunismo y del extremismo de la época, organización más reaccionaria de la burguesía, empeñada en desviar y entorpecer el camino de la Revolución. En la Carretera Central, reparto La Rosalía, aledaño a Juanelo, existía una cafetería que el pueblo bautizó con el nombre del Café de los Comunistas, porque allí se reunían los militantes de la barriada a discutir sobre temas políticos. La lucha estaba encaminada contra la política del ABC.
Tarja dedicada a Luis Melián Hernández

A finales de septiembre de 1933, Luis, fue enviado a Pinar del Río en misiones obreras. El día 4 de octubre ya estaba de regreso en Ciudad de La Habana y esa noche se dirigió, como era de costumbre, al Café El Recreo, sito en Calzada de Güines y Meireles, actual calle Pepe Prieto, donde esperaba contactar con diferentes compañeros y ponerse al tanto de las tareas obreras y partidistas.

Entre las nueve y las diez de la noche se encontraba hablando con su compañero Julián Palacio, que también fue herido, en el portal del establecimiento; cuando de un auto dispararon repetidamente sus armas, dando uno de los proyectiles en el pecho de Luis; este fue llevado por Julián en una ruta 10 hasta la Casa de Socorro, cercana al lugar, llegando muerto. Otro hombre murió y varios resultaron heridos a causa de la acción de estos vulgares hampones pagados por la reacción. En su casa se le rindió guardia de honor por sus compañeros. Fue velado por el pueblo, que cubrió su paso hasta el Cementerio de Guanabacoa. Su sepelio se pretendió reprimir por la fuerza pública, pero el pueblo lo impidió, al convertirlo en una manifestación de lucha, entonando enardecidamente las notas de La Internacional, hecho sin precedente en nuestro país.

Conmemoración del 50 aniversario de su asesinato

En la conmemoración del 50 aniversario del asesinato de Luis Melián Hernández, efectuado en el municipio de San Miguel del Padrón, Jesús Orta Ruiz interviene con la brillantez de su palabra.

El reparto Juanelo era entonces un caserío enclavado entre calles pantanosas envenenadas de mosquitos. Vivían allí, en humildes casas, familias de vendedores ambulantes con canastas o carritos de dos ruedas, cambiadores de pirulíes por botellas vacías; cocedores de alambre viejo de cama; cientos de hombres desocupados y mendigos, muchos obreros de la fábrica de latas, del crematorio El Lucero y de los mataderos de Guanabacoa y Luyanó. Al fondo del reparto, en las fincas colindantes, querían como agarrarse al último jirón de campiña, por los pequeños agricultores que la ola de desalojos, el terror y la miseria empujaban hacia el desprecio y el desamparo de la capital. Los guayabales de San Miguel del Padrón, los mangos, tumbados a pedradas por los rapaces de la finca Los Zapotes y San Pedro, así como otras estancias, no dejaron de ser un alivio del hambre infantil, en las primaveras de la década del 30.

En aquel hervidero de obreros explotados, de campesinos en el último suspiro de tierra verde, numerosos desocupados, así como vendedores ambulantes roncos de pregonar sus pobres mercancías, enfermos y mendigos, no podía faltar la fermentación de la idea revolucionaria. De ahí, en los alrededores de ese reparto entre el marabú, en medio de la maloja, hicieron reuniones del Partido, esquivando el terror machadista. Y Juanelo fue, desde entonces, trinchera de comunistas filocomunistas y compañeros de viaje, como dijera V. I. Lenin.

Poema de la muerte útil [1]
(En memoria del combatiente Luis Melián, mártir de San Miguel del Padrón)


¡Oh, Melián ! ¡Oh, Melián! Como roja campana
con badajos de pueblo, tu erguido nombre suena,
donde la sangre vertiste, brotará una azucena
y verán los humildes el índice de grana.

Que dice la ancha senda que conduce a mañana
punto de exterminio de la última cadena.


Aguarda entre la sombra, con la frente serena,
aguilucho de Lenin, crisálida martiana.
Aguarda ese momento triunfal de redención,
en que sobran los viles que, aunque muerto el pichón,
cuando el sol desplegaba sus alas de virtud,
tenemos el secreto de una nueva incubación
y pondremos en marcha la nueva juventud
bajo el arco de púrpura de la Revolución.
                                                      Jesús Orta Ruiz

Referencias

  1. Orta Ruiz, Jesús: Intervención en el acto de conmemoración del 50 aniversario del asesinato de Luis Melián Hernández. Material mimeografiado del museo municipal de San Miguel del Padrón. La Habana, 1983, p.1.

Fuentes

  • González Companioni, Aranelis y María del Carmen Pérez Cernuda: Historia de San Miguel del Padrón. Soporte magnético. La Habana, 2003.
  • Orta Ruiz, Jesús: Intervención en el acto de conmemoración del 50 aniversario del asesinato de Luis Melián. Material mimeografiado del museo municipal de San Miguel del Padrón. La Habana, 1983.
  • Tellería, Evelio: Luis Melián: un prometedor dirigente obrero comunista que asesinó la reacción. Periódico Granma, 6 de octubre 1978.
  • Vizcaíno, Lilian: Luis Melián Hernández: ejemplo de joven comunista. Periódico Juventud Rebelde, 30 de octubre de 1986.