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Medardo Vitier

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Medardo Vitier Guanche
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NombreMedardo Vitier Guanche
Nacimiento8 de junio de 1886
Villa ClaraBandera de Cuba Cuba
Fallecimiento18 de marzo de 1960
OcupaciónPedagogo y Político cubano
TítuloDoctor Honoris Causa en Filosofía de La Universidad Central de Las Villas

Medardo Vitier Guanche.Gran teórico del ensayismo filosófico latinoamericano. Sus obras aportaron, en su momento, un alto nivel de elaboración conceptual y metodológica, sobre el modelo de hombre a formar. El ideal de la educación, y sus fines, y sobre el modelo de la escuela y el maestro. Representan en fin, un capítulo significativo en el desarrollo de un ideal cubano sobre los valores de la educación.


Breve reseña histórica

En la historiografía filosófica del Siglo XIX los aportes sistematizadores de Medardo Vitier Guanche son extraordinarios y aún no han sido superados, a pesar de valiosos intentos.

Un modo peculiar de enfoque - el sociocultural antropológico- revela sus análisis en el tratamiento de figuras y épocas. No se pierde el sentido totalizador ni la integración dialéctica en el movimiento de las ideas, pues en su concepción los” movimientos ideales aparecen concomitantes, cuando las realidades sociales y económicas en desequilibrio, suscitan la crisis.

Sus obras “Las ideas en cuba (L937), La Filosofía en Cuba (1948) y “Martí, estudio integral (L954), ponen de manifiesto estudios profundos sobre personalidades del pensamiento cubano, así como la evolución de nuestro pensamiento político, filosófico y literario en su movimiento de continuidad.

La filosofía de M. Vitier, con sólidos fundamentos ético-humanistas capta el ser esencial cubano en su movimiento histórico-cultural. Revela la esencia misma del proceso y destaca las múltiples dimensiones en que se despliega. No se queda en el pasado. Se dirige al presente con ímpetu de futuro. Valora en su recto sentido la existencia cubana como un proceso infinito de enriquecimiento humano.

Se apoya en Martí para cualificar lo sustancialmente humano que preside el desarrollo del hombre cubano y la sociedad que construye. Destaca el lugar de la educación en la formación humana. Una educación capaz de desarrollar la sensibilidad humana y con ello, la revelación de valores, como “propensiones superiores del hombre”.

Datos biográficos

Medardo Vitier (1886 – 1960) fue un gran maestro por vocación, oficio y misión. Se graduó de maestro de la enseñanza primaria, más tarde se titula de Dr. en Pedagogía en la Universidad de La Habana en 1918.

Realiza estudios de Literatura Española en la Universidad de Columbia 1928, Estados Unidos. Ejerce como docente en la Escuela Normal de Matanzas: Aquí su oficio y misión encuentran concreción como Maestro de Maestros que sabe sembrar semillas de cubanía y de humanidad.

En 1952 ocupa la cátedra de Historia de la Filosofía en la Universidad Central de Las Villas. En esta institución desplegó una fructífera labor magistral. Este centro de altos estudios le otorgó los títulos de profesor de Mérito y de Dr. Honoris Causa en Filosofía por su magna investigación sistemática sobre la cultura filosófica cubana.

En su magisterio se destaca como profesor de Cursos de Verano en la Universidad de [[La Habana, Nuevo México y Puerto Rico.

Miembro de Número de la Academia Nacional de Artes y Letras, del Ateneo de La Habana, de la Real Academia Española y de la Academia Nacional de Ciencias de México.

En su actividad intelectual su figura emerge con fuerza, colabora en revistas como El Fígaro, Cuba Contemporánea, Isla, Bimestre Cubana, Bohemia, Revista Cubana y otros.

Obras

Posee una vasta obra, entre las cuales sobresalen “La ruta del sembrador;motivos de Literatura y filosofía, 192l; Varona, Maestro de Juventudes, 1936, Enrique José Varona: su vida, su obra y su influencia (conjuntamente con Elías Entralgo y Roberto Agramonte), L937; Las ideas en Cuba, l938; La lección de Varona, L945; Del Ensayo Americano, l945; La filosofía en Cuba, l948; Martí estudio integral, l954; José de la Luz y Caballero como educador, L957; Kant, iniciación en su filosofía, L950; Valoraciones I y II, L960-1961.

Estilo

En todas partes su estilo transparenta su misión y oficio” (...) oscila entre las dos apetencias de su actividad literaria: el aporte didáctico y el vuelo ensayístico” es decir, a través de un discurso suscitador y pletórico de enseñanzas y aperturas. Todo esto sobre la base de una cultura amplia que denota maestría, profesionalidad y erudición.

“Las doctrinas -enfatiza Vitier- no generan la historia por sí solos, si bien acuden, a veces en razón a verificar las zonas superiores del espíritu humano. Por eso el llamado “Materialismo Histórico, tan en boga a virtud de las enseñanza de Carlos Marx, contiene mucho de cierto “

A pesar de que en la obra de M. Vitier, no es común encontrar el problema de la formación nacional cubana, incluyendo su proceso identitario, como tema especial, desde el punto de vista teórico-filosófico y pedagógico el asunto es recurrente.

En Medardo Vitier, lo cubano y toda la cultura engendrada por la actividad humana, en su totalidad aprehensiva define el ser esencial cubano. Ser esencial, que en tanto “(...) naturaleza humana es tan rica en cualidades y tan complicada, que necesita todos los cauces de la cultura para revelarse”

En 1948 sus preocupaciones humanistas toman cuerpo en su artículo: Notas sobre una formación humana, cuyas finalidades esenciales se dirigen a cultivar “bondad genuina en el individuo y el pensamiento crítico frente a hechos y doctrinas”.

Se trata de un programa de carácter sociocultural antropológico, capaz de orientar la formación del hombre cubano. Por eso, al reflexionar sobre el titulo: ¿formación cultural? ¿Formación intelectual?, se decide por formación humana, en tanto esto, lo humano, en su criterio, cualifica la esencia verdadera del hombre bueno, digno, solidario y honesto.

Lo humano en Vitier es síntesis de múltiples aprehensiones éticas, estéticas, políticas y culturales. Es el hombre en su plenitud humana cuyas acciones y comportamientos no hacen más que perfeccionar una sólida cultura de los sentimientos y la razón.

Lo cubano en su obra

Vitier no concibe la formación cubana, incluidos la conciencia y la memoria histórica, al margen de la persona humana. El hombre, su humanidad, encarnados en un sentido de la vida y apoyado en valores debe presidir el proceso de desarrollo nacional; y la tradición como pivote alimentador del presente y memoria histórica que lo actualiza y complementa se inserta al ser nacional para cualificarlo en dirección al porvenir. Amar la tradición –recalca Vitier- no implica adherirse sistemáticamente a las normas de períodos que tuvieron sus problemas, muy diferentes de los nuestros.

Significa sentir la continuidad de los altas aspiraciones humanas y reconocer que ya antes que nosotros hubo quienes se preocuparon por elevar la condición del país. Significa sentirnos ligados en el tiempo y en el propósito a una obra de salvación nacional, aunque con medios distintos, y significa en fin, un tributo moral a la virtud de los antepasados”.

En la comprensión de la existencia cubana, del ser y su proyección hacia la contemporaneidad, Vitier no separa la historia y la cultura. El devenir humano, social en esencia, lo realiza el hombre concreto en su mundo cotidiano y en sus aprehensiones teóricas y prácticas. La tradición media con fuerza el proceso mismo. “De la tradición derivó Martí gran parte de su fuerza apostólica y de su seguridad en el destino de Cuba

La tradición no es sólo recuerdo, es fuerza animadora de acción humana, pues sin ella, los pueblos son “colectividades anónimas de la historia” que están obligadas a un eterno comienzo. Y “Martí -señala Vitier- realizó una Revolución consciente, porque se apoyaba en los antecedentes de la mejor tradición cubana, tanto en lo cultural como en los intentos reformistas, y (tratándose del 68) en la voluntad de Independencia.

“El, a su vez -enfatiza Vitier- se ha convertido en tradición, la alta, la pura, la perenne, porque a más de los episodios de nueva temporalidad, contiene la lección escrita capaz de vivificar virtudes dormidas. Y contiene más: la vida misma del hombre, su sentido de la ciudadanía y de la misión humana en el mundo.

Importancia de estudiar su obra

La investigación en torno al pensamiento de Medardo Vitier y Guanche constituye, hoy día, una necesidad impostergable, dada la riqueza cultural que posee

Según criterio de Salvador Bueno, “(...) podríamos dividir su producción en tres temas principales: la preocupación hacia la vida intelectual cubana del siglo XIX, especialmente sobre la figura de Enrique José Varona; segundo, su atención a las letras hispanoamericanas, con preferencia hacia su novelística y su ensayo y; por último, su interés por temas filosóficos relacionados con la vida humana, su formación ética y sus índices de conducta”.

La obra de Medardo Vitier, con gran visión de futuro, encauza la identidad cultural cubana con sus profundos estudios. Se trata de un filósofo que sistematizó la historia de la filosofía cubana e impulsó el desarrollo de la filosofía en general en Cuba con sentido cultural y complejo.

Pensamiento filosófico

El pensamiento filosófico – humanista de Medardo Vitier y Guanche, profundiza en el basamento filosófico – humanista de su quehacer revolucionario y presta especial atención al cosmos humano. Sus preocupaciones humanistas toman cuerpo, entre otros trabajos, en su artículo: Notas sobre una formación humana, (1948), cuyos objetivos esenciales se dirigen a cultivar “la bondad genuina en el individuo y el pensamiento crítico frente a hechos y doctrinas”, y al sentido cultural de su filosofía.

Al respecto señala:”La naturaleza humana es tan rica en cualidades y tan complicada, que necesita todos los cauces de la cultura para revelarse. Su revelación en la Literatura es de las más profundas, con perdón de la Filosofía, donde se revela el ser más por ansiedad cognoscitiva que por vivencia total”.

Además, publica en 1951 el artículo Fines de la Educación, en el cual realiza un esbozo panorámico de la misma y aborda importantes conceptos, tales como: educación, la idea del progreso, cultura y otros.

La cultura para Medardo

Acerca de la cultura plantea:”Sus aplicaciones han sido intelectuales. No hemos manejado ese concepto con referencia ética. El idioma registra ese fenómeno. Leemos y oímos: cultura literaria, científica, jurídica, artística... Apenas se dice “cultura moral”.

Por eso, el Doctor Rigoberto Pupo Pupo afirma: “La cultura en Vitier integra las múltiples facetas de la existencia del hombre, no la identifica con el conocimiento, y sí con la sabiduría, cuando se entiende ésta como unión de saber y sentir, como unidad de sentimiento y razón, como actitud, en fin, como eticidad concreta, plena sensibilidad para encontrar y hacer transparente, bondad, verdad y belleza en el hombre.

En su concepción, una cultura moral en el hombre lo prepara para la vida y para la convivencia social.” Los textos antes mencionados: Notas sobre una formación humana y Fines de la educación, se inscriben justamente en esa tradición, como hitos del pensamiento cubano en el campo de la Filosofía, la Pedagogía y sus interacciones, ya que contribuyeron de manera consustancial a la conformación histórica de algunos importantes paradigmas de nuestra cultura.

Aportes de sus obras

Dichas obras aportaron, en su momento, un alto nivel de elaboración conceptual y metodológica, sobre el modelo de hombre a formar, sobre el ideal de la educación, y sus fines, sobre el modelo de la escuela y el maestro. Representan un capítulo significativo en el desarrollo de un ideal cubano sobre los valores de la educación.

La Filosofía de la Educación en Cuba se fertiliza con la creación de estos importantes trabajos, pues es en ellos está presente la necesidad de establecer un ámbito de reflexión específico, como parte de la Filosofía, que se ocupe de definir todo un sistema teórico conceptual que organice los datos que había ido acumulando la pedagogía experimental.

La relación entre Filosofía y Educación constituye prácticamente un rasgo distintivo de la cultura cubana, cuyas raíces se afirman en el Siglo XIX. Esta particularidad de nuestro pensamiento ha sido enfatizada y desarrollada por algunos estudiosos, como es el caso particular de Medardo Vitier.

Medardo y pensamiento cubano del siglo XIX

Medardo Vitier continúa la excelsa tradición del pensamiento cubano del siglo XIX. No se puede olvidar su nivel cultural. Es un hombre de pensamiento ilustrado, de vasta cultura. Su aprendizaje de lenguas clásicas le aportó fuertes soportes culturales, pues dominaba inglés, francés, alemán, latín y griego. Esto le permitió investigar profundamente a un conjunto de destacadas figuras como Caballero, Varela, Varona, Luz, Martí, entre otros, así como mantenerse al día de las corrientes universales de pensamiento. Poseía un estilo rico en cogitaciones, profundas ideas y alta sensibilidad. También hizo filosofía desde la pedagogía y viceversa. Su obra es interdisciplinaria en esencia, avalada en gran medida en su vasta cultura.

Es válido señalar además, que Medardo Vitier logró sistematizar de modo creador la historia de la filosofía cubana, realizando un enfoque de conjunto que no soslaya todo el sistema de contradicciones en que se desenvolvió. Posiblemente en ningún país de Hispanoamérica logre el investigador discriminar con tanta claridad y seguridad, como lo hizo en Cuba el destacado filósofo Medardo Vitier, las doctrinas europeas en sus influencias, superación y aplicaciones. Por eso historiadores de la Filosofía como es el caso de Larroyo, destaca el valor de la obra histórico- filosófica de Medardo Vitier.

Esta labor cristalizó en un grupo de obras que contienen las más acabadas elaboraciones teóricas que se realizaron en aquel momento sobre cuestiones generales de la educación y la pedagogía como ciencia.

Entre otras muchas se publicaron las obras “Filosofía y nuevas orientaciones de la educación” (1932), del destacado pedagogo cubano Alfredo M. Aguayo (1866-1948); “Introducción a la filosofía de la educación” y “Filosofía de la educación” (1947), de otro importante pedagogo, Diego González. Estos libros constituyeron los textos fundamentales para los estudiantes de esa asignatura en la Universidad de la Habana y otros centros superiores del país. También por esos años se publicaron una serie de artículos de gran profundidad y agudeza teórica, como son los titulados “Notas sobre la formación humana” (1948) y “Fines de la educación” (1952), del filósofo y ensayista Medardo Vitier (1886-1960).

Medardo Vitier y la Obra martiana

Medardo Vitier conocedor de la obra martiana, de ese hombre, que echó su suerte con los pobres de la tierra e iluminó con su pensamiento reafirma sus palabras cuando dice: “Por educación se ha venido entendiendo la mera instrucción, y por propagación de la cultura la imperfecta y morosa enseñanza de modos de leer y de escribir. Un concepto más completo de la educación pondría acaso rieles a esta máquina encendida y humeante que ya viene rugiendo por la selva, como que trae en sus entrañas los dolores reales innecesarios e injustos de millones de hombres...”.

Y ese rugir de la masa humana encontrará en la educación y en la cultura de Medardo Vitier, los instrumentos para la verdadera integración en América Latina, es decir el alimento para hacer crecer la convicción de que un mundo mejor es posible. Obligatoriamente el mundo y el Hombre tendrán que cambiar.

En "Fines de la educación" Vitier escribió: "Una Escuela con voluntad iluminada par fines certeros salvará la nación. [20] Esta sentencia resume lo que ya dijimos acerca de la fe en la educación (y en general, en la cultura) característica de los mejores La obra d Medardo Vitier constituye una continuación enriquecedora de la cultura cubana del Siglo XIX.

Su pensamiento evolucionó paulatinamente ante situaciones nuevas, e incluso, en muchos casos, se adelantó. Corrobora esto último, sus proyectos sobre educación, titulado: Fines de la Educación y Notas sobre una formación humana. Ambos constituyen paradigmas del pensamiento cubano en el campo de la Filosofía y la Pedagogía. Señalan el valor de la educación: la vía más idónea para resolver los males de la sociedad, y en particular, los de Cuba, y cómo a través de ella, se formarán las nuevas generaciones, capaces de ejercer gobiernos inteligentes sobre sus destinos, alcanzar la prosperidad y alejarse de la violencia.

• Hace de la Filosofía, la Literatura y la Pedagogía una unidad inseparable, en función de cultivar las semillas dormidas que todo hombre lleva dentro, para bien de sí mismo y de la sociedad.

• Aflora en todo su discurso, bien sea desde el ángulo filosófico, político, literario, etc. la ética humana, que constituye un elemento inmanente a su obra fundadora.

• Su magna obra transida de humanidad y aliento innovador, con un fuerte soporte ético – filosófico y cultural, de gran vocación pedagógica, está dirigida a influir en el hombre para el mejoramiento humano. Por eso, con Martí, cree en la utilidad de la virtud.

• La obra de Medardo Vitier se destaca por el espíritu y el carácter cultural que tiene su discurso. Un discurso apegado a las raíces, sin olvidar el legado universal, desde luego, para incorporarlo a la herencia cultural cubana.

• Su mayor aporte a la filosofía de la cultura radica En los elementos conceptuales, sobre los cuales se apoya Medardo Vitier, para asumir la cultura. En él, la cultura es cultivo de sentimientos, es sensibilidad humana, es conocimiento, praxis, comunicación, en fin, toda la producción material y espiritual creada por el hombre.

•Medardo Vitier aportó su visión y sus esfuerzos intelectuales a la cultura y a la tradición del pensamiento progresista de la sociedad cubana, convirtiéndose al igual que otros en paradigma de lo cubano, en protagonista y edificador de su propia historia, la del pueblo de Cuba.

•Toda su obra constituye un excelente capítulo del libro de la Cultura cubana de todos los tiempos. Una obra, especialmente histórico- filosófica, con fuertes fundamentos culturales, aún no superada, a pesar de las valiosas aportaciones hechas por investigadores cubanos.

•En la obra de Vitier existen grandes aportaciones a la filosofía cubana y otras disciplinas, particularmente la historia, la educación y la literatura, pero en función de la concreción

La sistematización creadora de la Filosofía en Cuba, siglo XIX. Esto en sí mismo consagra a cualquier pensador.

El sentido histórico- cultural de su quehacer teórico- filosófico, capaz de situar los pensadores analizados en su contexto real, vinculando estrechamente la filosofía con la educación, la historia y la literatura, entre otras.

Carácter interdisciplinario y transdisciplinario de sus estudios filosóficos.

Sus aportaciones como gran teórico del ensayismo filosófico latinoamericano, reconocido como pionero por las autoridades que se dedican a este oficio en la actualidad, particularmente los mexicanos. Del Ensayo Hispanoamericano y Apuntes literarios son obras suyas clásicas, de obligatoria referencia para los estudiosos actuales de este género.

Bibliografía

• Alba Buffill, Elio. Un paralelo entre dos fundadores: Varela y Varona. Kingsborough College, CUNY

• Mejías, María Luz.El análisis de Medardo Vitier en torno al pensamiento filosófico de José de la Luz y Caballero. En publicacion: Revista Cubana de Filosofía no. 7. Instituto de Filosofía, Universidad de La Habana: Cuba. Sep-Dic. 2006 1817-0137.Acceso al texto completo:

• Miranda Hernández, Olga L.La filosofía de la educación en Cuba:

• Núñez López, Eloína. El pensamiento filosófico – humanista de Medardo Vitier. Tesis en opción al grado científico de Dra. en Ciencias Filosóficas.Acceso al texto completo:

• Pupo Pupo, Rigoberto. La filosofía de José Martí según Medardo Vitier.

• Vitier, Cintio. Martí, Bolívar y la educación cubana. Conferencia Magistral de Cintio Vitier, en el Aula Magna de la Universidad de La Habana,27 de diciembre de 2006

• Vitier, Medardo. Lo fundamental; ideas sobre educación, Matanzas, 1926

Observaciones sobre algunos problemas de Cuba, Matanzas, 1933

• Enrique José Varona, La Habana, 1935.

Las ideas en Cuba. Proceso del pensamiento político, filosófico y crítico en Cuba, principalmente durante el siglo XX, La Habana, 1938

 • Las ideas en Cuba. La filosofía en Cuba. Editorial de Ciencias Sociales, Habana, 2002.

• Advertencia, en La Filosofía en Cuba. Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2002

Fines de la educación .Valoraciones I, Universidad Central de Las Villas, Dpto. de Relaciones Culturales, 1960.

Enlaces Externos