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Morera blanca

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Morera (Morus alba)
Información sobre la plantilla
Moreraimg.jpg
Nombre Científico:'
Reino:Plantae
Orden:Urticales
Familia:Moraceae

La morera. Árbol o arbusto que tradicionalmente se utiliza para la alimentación del gusano de seda en diferentes países. Pertenece al orden de las Urticales, familia Moraceae y género Morus. Las especies más conocidas, Morus alba L. y Morus nigra L., parecen tener su origen al pie del Himalaya. Como forraje reúne excelentes características bromatológicas. Reporta contenidos de proteína cruda superiores al 20 % y de digestibilidad in vitro de la materia seca por encima de 80 %.

Nombre científico

Morus Alba L.

Nombres común

Morera, morera blanca, morera común.

Origen

Especie nativa de China.

Composición química

El contenido de MS de las hojas y de otros componentes del follaje de morera es elevado si se le compara con el de las gramíneas tradicionalmente utilizadas en la alimentación animal. En Costa Rica se reportan rangos entre 25 y 32 % de MS para las hojas; entre 23 y 29 % para los tallos tiernos y entre 24 y 45 % para el tallo leñoso. En plantaciones de tres variedades de morera sembradas a 0,40 m entre plantas y 1 m entre hileras (25 000 plantas/ha), en tres sitios ecológicamente diferentes de Costa Rica y con varios niveles de fertilización, se encontró que el contenido de MS de las hojas y de la fracción comestible del tallo fue mucho más afectado por las condiciones edafoclimáticas (sitio) que por los niveles de fertilización y no existieron diferencias sustanciales entre las variedades. En el tallo leñoso las diferencias entre los sitios fueron aun más notables y los valores variaron entre 27 y 48 % de MS. El poco efecto del nivel de fertilización en el contenido de MS también se reportó en una plantación en la que se aplicaron al suelo diferentes niveles de estiércol de cabra

Las hojas de morera se caracterizan por sus altos niveles de proteína cruda y de digestibilidad in vitro de la materia seca en comparación con los alimentos más utilizados en la alimentación de los rumiantes. En América Central se han hallado contenidos de PC entre 15 y 25 % y de DIVMS entre 75 y 90 %, lo cual indica una calidad igual o superior a la de los concentrados comerciales . El tallo no lignificado (tallo tierno) también presenta una buena calidad bromatológica, con valores de 7 y 14 % para la PC y de 56 y 70 % para la DIVMS .

Al igual que en el caso de la MS, el contenido de PC y la DIVMS son similares entre las variedades y no se afectan de manera sensible por el nivel de fertilización ni por la frecuencia de poda. Sin embargo, en los trabajos mencionados anteriormente se reporta un marcado efecto del sitio, dado por las diferentes condiciones edafo-climáticas de cada uno.

En Paquera, ubicada en la costa del Pacífico de Costa Rica, donde existe una alta luminosidad y elevadas temperaturas, la PC y la DIVMS de las hojas se reducen (15,1 y 71,5 %, respectivamente) en comparación con las de sitios más elevados que presentan más nubosidad y menor temperatura (24,8 y 74,9 %, respectivamente), como es el caso de Coronado y Puriscal situados en las zonas montañosas de Costa Rica.

En un trabajo de análisis proximal con la variedad Kanva-2 de M. alba se encontraron también altos contenidos de proteína (29,6 %), de ceniza (7,5 %) y de extracto libre de Nitrógeno (50,0 %). Asimismo, se reportan bajos niveles de fibra cruda (10,1 %). En el mismo trabajo se determinó el tipo y la cantidad de aminoácidos presentes en las hojas de morera

Respuesta animal

Al comparar el follaje de morera con el concentrado ofrecido como suplemento a vacas en pastoreo, obtuvo un nivel de producción de leche similar (13,2 y 13,6 kg/animal/día, respectivamente) a iguales niveles de consumo de MS (1 % del PV), el cual resultó superior al obtenido con pastoreo solamente (11,3 kg/animal/día). El uso de morera en la dieta no afectó el contenido de grasa, proteína ni sólidos totales de la leche, pero mejoró el beneficio neto en comparación con el concentrado (US $3,29 vs 2,84, respectivamente).

En los bovinos se han obtenido ganancias de peso biológicamente atractivas al utilizar el follaje de morera como suplemento. En el trópico húmedo de Turrialba se suplementó con morera a vaquillas de reemplazo Jersey x Criollo en pastoreo, y aunque no se detectaron diferencias estadísticamente significativas, la ganancia de peso fue superior (550 g/animal/día) a la observada al suplementar con concentrado (410 g/animal/día).

En una evaluación que duró 3 años, en un módulo agroforestal con cabras alimen-tadas solo con cantidades similares de pasto king grass y morera (3,0 % del PV), se reportaron alrededor de 900 kg de leche/animal/lactancia de 300 días. Esto equivale a un promedio de producción de 3,0 kg/animal/día y a 4,1 kg/animal/día al inicio de la lactancia. La alimentación provenía de un área (1 100 m2) de morera y pasto asociados con poró (Erythrina poeppigiana), fertilizada con el estiércol de los animales, el follaje de poró asociado y los residuos de los comederos. Durante el tercer año la producción de leche del módulo fue de 5 kg/día, lo que equivale a 16 500 kg/ha/año. El estudio de flujo de caja para el análisis financiero mostró una relación beneficio/costo de 1,27; 1,39 y 1,45 para cada año, respectivamente.

Uno de los problemas más serios de la ganadería es la drástica disminución de la disponibilidad y la calidad del pasto durante la sequía. Entre las alternativas se encuentra el ensilaje de forraje elaborado durante las lluvias para utilizarlo en la sequía. Sin embargo, tradicionalmente los ensilajes se hacen con gramíneas tropicales que tienen un alto nivel de fibra y pocos carbohidratos solubles, lo que afecta la fermentación y origina un material de baja calidad. Debido a su poca fibra y alto nivel de carbohidratos, el follaje de morera puede ensilarse sin aditivos; este ensilaje muestra un patrón láctico de fermentación, pocas pérdidas en PC (entre 16 y 21 % de PC) y mantiene entre 66 y 71 % de DIVMS indicadores muy superiores a los de los ensilajes fabricados con forrajes tropicales.

Al utilizar ensilaje de planta entera de morera sin aditivos, como suplemento a toretes en confinamiento alimentados con una dieta basal de pasto elefante, se han obtenido ganancias de peso de 600 g/animal/día con un consumo de morera (base seca) de 1,1 % del PV. Por otra parte, las cabras que consumían ensilaje como dieta única mostraron un consumo en base seca del 5,0 % del PV y un rendimiento de 2,0 kg de leche/animal/día .
Debido a su alta capacidad de producción y a la elevada concentración de minerales en su biomasa, la morera extrae gran cantidad de nutrimentos del suelo.

Por ello, se ha enfatizado en la utilización de abonos orgánicos (estiércol y mulch) como fuente de nutrimentos. Al emplear una densidad de 25 000 plantas/ha se obtuvieron más de 35 t de MS total/ha/año utilizando estiércol de cabra como abono, lo que representa un 20 % más que la obtenida con la misma cantidad de nitrógeno proveniente del nitrato de amonio ; además, durante 3 años se observó un incremento del 10 % entre años en los rendimientos (Benavides et al., 1994). Por otra parte, bajo condiciones de trópico húmedo y con el empleo del follaje de poró como mulch en niveles equivalentes a 0, 160 y 300 kg de N/ha/año.

Poda

Existe información sobre el efecto de diferentes alturas de poda en la producción de materia seca, pero en unos casos es contradictoria y en otros demasiado preliminar. Debido a la influencia que parece tener la altura de poda sobre la proporción hoja/tallo, es importante corroborar este aspecto en nuevos trabajos y en situaciones ambientales diferentes.
En plantaciones destinadas a la producción de forraje para rumiantes, la frecuencia de poda solo ha sido evaluada en condiciones de trópico húmedo. Sin embargo, en el trópico seco es donde este factor puede tener mayor relevancia. Es posible que bajo estas condiciones las frecuencias dentro del año no necesariamente deban ser regulares, sino más bien determinadas por los patrones de precipitación que existan en cada sitio. En estos casos la altura de la planta puede constituirse en un criterio más objetivo para determinar el momento de la poda.

De acuerdo con la literatura, el número de ramas principales que se mantengan en la poda ejerce un efecto importante en la producción de biomasa. Sin embargo, los trabajos conocidos en este sentido se refieren a la producción de hojas para alimentar el gusano de seda y no existe información sobre su aplicación en plantaciones con el fin de producir forraje para los rumiantes.
Uno de los principales problemas de la ganadería en el trópico es la alimentación en la época de sequía. En tal sentido, es recomendable realizar estudios acerca del efecto de las podas al final de las lluvias en la producción de biomasa durante el período seco, lo cual permitiría disponer de forraje de buena calidad.
Otro de los problemas que pueden limitar el uso de esta especie en sistemas a gran escala es la ausencia de técnicas para mecanizar su cosecha.

El corte de forraje no parece presentar problemas en sistemas de producción con pocos animales, basados en la utilización de mano de obra familiar. Sin embargo, en explotaciones de mayor tamaño deben estudiarse las formas de cosecha. Asimismo, es necesario visualizar los problemas relacionados con el uso mecanizado de abonos orgánicos, que pueden implicar un mayor costo de producción en tales sistemas.

Siembra

Los aspectos relacionados con la época de siembra también son más relevantes en las condiciones de trópico seco que en climas con buena precipitación. Esto ha sido poco estudiado y posiblemente tenga un efecto importante en el vigor del establecimiento (enraizamiento) y la sobrevivencia de la semilla utilizada.
La influencia de la distancia de siembra ha sido estudiada en condiciones de precipitación bimodal en Guatemala, donde se ha observado una mayor producción con siembras más densas. Sin embargo, este tipo de trabajo debe ser continuado para conocer el efecto que puede existir sobre la sostenibilidad de la producción.

Lógicamente, el distanciamiento también depende de si se trata de un monocultivo o de una plantación asociada.
De acuerdo con las observaciones de campo es posible suponer que la estaca de morera, al igual que lo reportado en algunas especies de árboles leguminosos, pueda sembrarse acostada y a poca profundidad para aprovechar una mayor cantidad de puntos de crecimiento, ahorrar trabajo y utilizar menos semilla.

El desarrollo de métodos de siembra en laderas es de gran importancia, ya que constituye una alternativa que permite un uso racional del suelo y contribuye a prevenir o disminuir los problemas de erosión que cada día son más serios en la región.
Una de las mayores dificultades en las fincas pequeñas y medianas al tratar de introducir áreas forrajeras, es la de convencer a los productores que sustituyan las tierras que dedican a cultivos por áreas para forraje. En este caso es muy recomendable la evaluación de asociaciones de morera con los cultivos más comunes en la finca, que permitan una mayor productividad por unidad de área y no produzcan efectos importantes en el cultivo tradicional.

Fertilización

Indudablemente el factor más limitante en la producción de morera es su elevada dependencia de los nutrientes del suelo. Por ello, en el presente trabajo se enfatizó en los aspectos relacionados con la fertilización. Sin embargo, aún quedan muchas alternativas por evaluar, tales como el uso de otros tipos de abono orgánico y la asociación con plantas fijadoras de Nitrógeno.

Aunque se pueden esperar elevadas producciones con el uso de abonos químicos, su aplicación estará restringida por el precio y el efecto ambiental que puedan ocasionar. La asociación con leguminosas arbóreas o herbáceas para utilizar el follaje como abono verde es una alternativa interesante que debe ser evaluada, especialmente en el caso de los árboles por su papel en la circulación de nutrientes y en la retención del suelo.

Evaluación de especies y variedades

En América Central existen varias especies o variedades de morera sembradas en diferentes sitios. Sin embargo, aún no se ha realizado ningún estudio comparativo sobre las ventajas y desventajas de cada una, que permita hacer recomendaciones para cada condición de clima y tipo de suelo. Los trabajos de mejoramiento y selección en la morera parecen ser muy necesarios, debido tanto a su potencial forrajero como a la existencia de un gran número de especies y variedades.

Evaluación económica

Aunque existe alguna información de tipo económico para las condiciones de trópico húmedo, es necesario que los trabajos de investigación que se desarrollen con la morera contemplen la evaluación económica como un elemento decisivo en el momento de definir las recomendaciones para su utilización.

Fuentes

  • Rodríguez Nodals, Adolfo A. Especies de frutales cultivadas en Cuba en la agricultura urbana y suburbana, Biblioteca ACTAF - ANAP

Archivos de la Estación Experimental "Indio Hatuey".