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Costa Rica

Este artículo trata sobre Costa Rica. Para otros usos de este término, véase Costa Rica (desambiguación).


Costa Rica
Información   sobre la plantilla
Nombre oficial: Costa Rica
Bandera Costa Rica.png
Bandera
Escudo-costa-rica.png
Escudo
Mapa de costa rica.jpeg
Mapa o ubicación de Costa Rica
Gobierno
Forma de gobierno:Democracia presidencialista
Capital:San José
Idioma oficial:Español, Inglés
Presidente:
Vicepresidenta:
Carlos Alvarado Quesada
Epsy Campbell Barr
Características Generales
Superficie:51 100 km² km²
Población
 • Densidad
4 872 166 (2013)[1] hab
95 habitantes/km² hab/km²
Moneda:colón
Gentilicio:costarricense; tico
Horario:UTC-6

La República de Costa Rica es un país de Centroamérica. Limita al norte con Nicaragua y al sureste con Panamá. Su territorio es bañado al este por el mar Caribe, en el cual tiene límites marítimos con Nicaragua, Colombia y Panamá y al oeste por el océano Pacífico. Su capital, centro político y económico es San José. El idioma oficial es el español.

Entre los países de América Latina, Costa Rica ocupa el primer lugar en la clasificación del índice de competitividad turística, y el lugar 42 a nivel mundial.[2] Su índice de desarrollo humano, es el sexto mejor de Latinoamérica.[3]

Historia

Época Precolombina

Cerámica chorotega, periodo Policromo Medio (800-1200). Los chorotegas, de cultura mesoamericana, ocuparon la provincia de Guanacaste en el norte del país.

Los primeros habitantes de lo que ahora es Costa Rica formaron parte del área intermedia ubicada entre las regiones culturales mayas, mesoamericana y sudaméricana. Algunos historiadores han incluído el área conformada actualmente por las zonas sur y atlántica del país como de influencia sudamericana, debido a la presencia de grupos que hablan lenguas chibchas. La evidencia más antigua de ocupaciones humanas en Costa Rica está asociada con la llegada de grupos de cazadores-recolectores entre el 10000 y el 7000 a. n. e., con evidencias arqueológicas (fabricación de herramientas de piedra) localizadas en el valle de Turrialba, con presencia de puntas de lanza tipo clovis (norteamericana) y cola de pez (sudamericana), lo cual abre la posibilidad de que en esta zona convergieran dos tradiciones diferentes de cazadores especializados.[4]

Entre el año 300 y 800 de nuestra era aparecen los primeros cacicazgos complejos, con presencia de aldeas grandes y obras de infraestructura (basamentos, calzadas y montículos funerarios). Se presenta la jerarquización de asentamientos, con aldeas principales y poblados secundarios, con linajes de poder hereditario y especialización de labores, con aparición de un cacique en la aldea principal y caciques secundarios en aldeas subordinadas.[5] El área conformada actualmente por las zonas sur y atlántica del país, han sido catalogadas por algunos historiadores como de influencia sudamericana, debido a la presencia de grupos que hablan lenguas chibchas. La actual provincia de Guanacaste se convirtió en la frontera sur de Mesoamérica con la llegada de los chorotegas para el período comprendido entre los años 900 al 1000 de nuestra era.[6]

Por lo general los asentamientos humanos en este territorio fueron escasos y no contaron con la magnificencia en edificaciones e infraestructura de las poblaciones aztecas, mayas o incas; sin embargo al servir de puente cultural entre el sur y el norte del continente, el desarrollo de la orfebrería y la artesanía policromada en barro tuvieron un amplio desarrollo y bellísimos resultados.

Colonia

Juan Vázquez de Coronado, considerado el verdadero conquistador de Costa Rica.

El territorio de la actual Costa Rica formó parte del Virreinato de Nueva España, y fue desde 1574 la dependencia más austral de la española Capitanía General de Guatemala, Intendencia del Virreinato Neo español, hasta la obtención de su independencia. La lejanía de los centros de poder de la capitanía general y la falta de riquezas agrícolas o mineras la dejó al abandono de las autoridades españolas, permitió que se desarrollara con más autonomía que sus hermanas centroamericanas.La economía agrícola de subsistencia fue la base inicial del desarrollo económico de la naciente colonia. En 1573, llega al país el gobernador Alonso Anguciana de Gambo a tras la repartición de indígenas en encomienda por Perafán de Ribera, con la premisa de dar fuerza a la colonización y consolidar el estatus de colonia de la región. La desaparición de Garabito (principal líder aborigen costarricense contra los europeos) permitió el control de gran parte del Valle Central Occidental. La llegada de nuevos colonos que se asentaron en Cartago y Espíritu Santo, sobre todo campesinos labradores y el fortalecimiento del comercio con Panamá a través del Pacífico permitieron un desarrollo incipiente durante las primeras décadas. Hasta la instauración del cargo de Gobernador el cabildo de Cartago mantuvo su jurisdicción. Además, se asentaron nuevos colonos en las ciudades de Cartago y Espíritu Santo (la antigua Aranjuez, refundada con este nombre por Anguciana de Gamboa en 1574, y luego llamada Esparza por el gobernador Diego de Artieda Chirinos), principalmente campesinos labradores, y se fortaleció el comercio por el Pacífico con Panamá a través del puerto de La Caldera en 1574. El cabildo colonial de Cartago mantuvo su jurisdicción hasta la instauración de la figura del Gobernador.

Geográficamente la Gobernación de Costa Rica se extendía al sureste desde la isla del Escudo de Veragua en Bocas del Toro y el río Chiriquí hasta el río Tempisque y la margen derecha del río San Juan de Nicaragua, al oeste y norte. La capital provincial se ubicaba en Cartago. Talamanca, algunas secciones del Pacífico sur y las llanuras del norte funcionaron como refugio para los indígenas por su difícil acceso o falta de interés de las autoridades en controlarlas. Hacia 1570 surgieron varias villas que se fundaron primeramente como pueblos de indios, a cargo de un corregidor y bajo el adoctrinamiento religioso de frailes franciscanos.

En las primeras décadas de existencia la provincia tuvo una economía de subsistencia basada en los tributos indígenas en especie (encomienda) y en el trabajo de labradores sin derecho a encomienda, que subsistían mediante la chacra(granja en idioma quechua), por lo menos hasta 1610.[7] Las rutas de comercio fueron construidas sobre los antiguos caminos prehispánicos que comunicaban el Valle Central con el Pacífico, conectando Cartago con Esparza y La Caldera, y luego, por el Caribe, Cartago con el puerto de Suerre en el Reventazón, el viaje se realizaba en mulas. La exportación de maíz, trigo, harina, bizcocho, sebo, cerdos y capones se daba principalmente hacia Panamá por la vía marítima, y en menor escala hacia Granada y León en Nicaragua por vía terrestre por medio de Nicoya.[7] La explotación del cacao a mediados del siglo XVII y hasta el siglo XVIII, dio paso un nuevo ciclo comercial, pero su mercado quedó restringido a comerciantes extranjeros ingleses y holandeses provenientes de Jamaica, la Mosquitia o Curazao, el cual se consideraba ilegal por las autoridades españolas.[8] Hasta finales del siglo XVIII los españoles no empezaron a interesarse por ciertos productos agrícolas, en especial el cultivo del tabaco como principal exportación. A partir de 1787, Costa Rica recibió el monopolio de este producto, que exportaba principalmente a Granada. El tabaco se cultivó principalmente en el Valle Central, lo que permitió que se consolidaran algunas poblaciones en lo que luego serían San José y Heredia.[7]

Monumento al indomable rey Garabito, el más importante caudillo de la resistencia huétar.

Las enfermedades traídas de Europa por los conquistadores, unido a las guerras de conquista, diezmaron la ya escasa población aborigen de Costa Rica. Los pocos indígenas que quedaron en la provincia en ese entonces, debieron realizar servicios personales a los peninsulares,[9] cuidando del ganado, el cultivo del maíz y del trigo y los oficios domésticos. Debido a esto hubo varias rebeliones indígenas: en 1610, la ciudad de Santiago de Talamanca,[10] fundada en 1605 por Juan de Ocón y Trillo, fue incendiada por los pueblos ateo, viceita, térraba y cabécar al mando del rey Guaycorá, señor del Caribe sur, lo que inició una época muy violenta en la región, que se extendió hasta 1620.[10] Producto de las continuas rebeliones la Audiencia de Guatemala prohibió el uso de indígenas en las plantaciones de cacao, trayendo entonces mano de obra africana para realizar este trabajo entre 1680 y 1690.[10] uno de los pueblos creados por estas poblaciones africanas, el conocido como Puebla de los Pardos, fue el lugar donde se encontró la imagen de una virgen negra y de talla rústica, la Virgen de los Ángeles, la cual permitió satisfacer las necesidades espirituales de las masas campesinas mestizas, mulatas y españolas, permitiendo de alguna manera una mayor integración de estos grupos sociales.[11]

Iglesia colonial de Orosi (1743), declarada monumento nacional.

Como todo el Caribe durante el siglo XVII y el XVIII, el país fue azotado por invasiones de piratas provenientes del Reino de la Mosquitia, una especie de protectorado británico radicado en el litoral atlántico de Honduras y Nicaragua. La primera invasión registrada ocurrió en 1666, a cargo de Eduard Mansvelt y Henry Morgan, quienes saquearon la villa de Matina. Los estragos causados por los piratas,sobre todo al destrucción de las plantaciones de cacao, ocasionaba serios trastornos en la economía colonial.[12] Matina sufriría nuevos ataques en 1676, 1681 y 1687. Los esfuerzos españoles por proteger la región no dieron mucho resultado, en 1742 construyeron el fuerte San Fernando, en Matina, el cual no tendría una larga vida debido a una incursión pirata en 1747, por lo que la costa caribeña siguió desguarnecida. La costa pacífica también fue objeto del azote de piratas, en 1681, John Cook, luego de una acción de saqueo en Perú, arribó a las costas de Guanacaste, donde saqueó villas como Chomes y Diriá e incluso incendió la ciudad colonial de Nicoya.

El primer censo se realizó en 1778, se realizó el censo borbónico, que permitió conocer la composición étnica de la población: 12 % indígenas; 18 % negros y mulatos; 60 % mestizos "claros" (según consta en el documento), y 10 % españoles.[13] Socioculturalmente, era un mundo de campesinos y comerciantes donde se imponía una cultura criolla-mestiza que incorporaba elementos africanos e indígenas. Costa Rica, contaba apenas con 50 000 habitantes hacia 1800,[13] no tenía suficiente población para colonizar todo el territorio nacional. Las enfermedades tropicales, de pantanos, y la falta de tierras fértiles, la escasez de mano de obra por ser tierras poco aptas para la poblaciones densas, los limitados recursos mineros, y lo accidentado del terreno que conforma la mayoría del Valle Central (el área fértil del país, donde finalmente se pudieron realizar asentamientos y ciudades) dieron lugar a que la colonización española fuera muy lenta y se enfrentara a serias limitaciones económicas para poder llevarse a cabo.Al término del periodo colonial, coexistían en Costa Rica dos sociedades: la de origen hispánico, implantada en el Valle Central y con prolongaciones hacia el Caribe central y Pacífico seco, central y sur; y la sociedad indígena que no pudo ser sometida en Talamanca, las llanuras de los guatusos y parte del Pacífico sur.

Independencia

Juan Mora Fernández

Costa Rica obtiene su independencia junto a las demás repúblicas centroamericanas que formaban parte de la Capitanía General de Guatemala. El "Acta de los Nublados", estipulaba la independencia del gobierno español y la continuidad de las autoridades,[14]el ayuntamiento de Cartago emitió el acta del 29 de octubre, declarando su independencia, y, el 1 de diciembre, una Junta de Legados promulgó el Pacto Social Fundamental Interino o Pacto de Concordia, el cual es considerado la primera Constitución de la nación porque estableció el derecho absoluto de la provincia de constituir su propia forma de gobierno, reconociendo además los derechos civiles de los habitantes, proclamando la libertad de comercio y se estableció que el gobierno quedase a cargo de una Junta Superior Gubernativa.[15] El 3 de marzo de 1823, se forma el primer Congreso de Costa Rica con diputados de las cuatro ciudades principales del Valle Central, profundamente localistas y fuertemente fragmentadas entre sí.

La independencia trajo aparejada un enfrentamiento entre las ciudades de Cartago y Heredia, que abogaron por unirse al Imperio Mexicano de Agustín de Iturbide, y las ciudades liberales de San José y Alajuela que querían ser independientes. Producto de este enfrentamiento el 5 de abril de 1823 se libró una batalla en el Alto de Ochomogo, con victoria para los republicanos, dirigidos por Gregorio José Ramírez. Tras esta batalla, la ciudad de Cartago dejó de ser capital de Costa Rica, la cual pasa a la ciudad de San José.[16] Al finalizar la batalla y luego de la rendición se nombró una nueva Junta Gubernativa que gobernó hasta 1824, año en que fue nombrado el primer Jefe de Estado, Juan Mora Fernández (1824-1833), político liberal con basta experiencia administrativa, que fue promotor del uso de la imprenta y bajo su gobierno se estableció la primera casa de moneda y se reorganizó la Casa de Enseñanza de Santo Tomás, considerada la primera universidad de Costa Rica. También bajo su gobierno fue promulgada una nueva constitución en 1825, llamada Ley Fundamental del Estado Libre de Costa Rica, así como la Ley Aprilia, que separaba temporalmente a Costa Rica de la República Federal.La Virgen de los Ángeles fue declarada patrona de la nación durante su gobierno.[17]

Costa Rica fue la última provincia en sumarse a la República Federal en 1824, debido sobre todo a la creencia de que los males políticos y socio económicos que padecía el país se debían al abandono de las autoridades asentadas en Guatemala. Hacia 1825 Costa Rica contaba ya con su propia corte Suprema de Justicia, Asamblea Legislativa, Jefe de estado y moneda propia. En el período comprendido entre 1825 y 1833, el país vivió una etapa de relativa calma política. En 1833 asume la presidencia José Rafael de Gallegos, quien aprobó una serie de políticas un tanto desacertadas, entre las que destacó la Ley de la Ambulancia, la cual establecía una rotación de la capital entre las principales ciudades del Valle Central: San José, Alajuela, Heredia y Cartago. El otrora diputado federal Braulio Carrillo Colina asumiría la presidencia del país tras la renuncia forzosa de Gallegos.

Braulio Carrillo Colina, considerado el Arquitecto del Estado de Costa Rica.

Braulio Carrillo puso toda su experiencia como comerciante, abogado, presidente de la Asamblea Legislativa y fiscal de la Corte Suprema para organizar el país, tanto es así que es considerado como el arquitecto del estado costarricense. Carrillo se encargó del fortalecimiento de las instituciones públicas, creando el cobro de impuestos. Incentivó el cultivo del café y promulgó la Ley Contra la Vagancia y el respeto a las autoridades. La derogación bajo su gobierno de la Ley de la Ambulancia provocó una segunda guerra Civil en Costa Rica que concluyó con la Guerra de la Liga y mantuvo la hegemonía de la ciudad de San José.[18]

Carrillo fue derrotado en las elecciones de 1837 por Manuel Aguilar Chacón, político partidario de estrechar nexos con la federación. En 1838 Aguilar es derrocado por un golpe de estado militar que colocó en el poder nuevamente a Carrillo. En este segundo mandato Braulio derogó la constitución y promulgó una nueva en la cual se nombraba jefe vitalcio del estado.[19] Durante este nuevo período estableció una serie de códigos en materia penal, civil y de procedimientos.

En 1836 la República de Nueva Granada