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Museo Fragua Martiana

La Fragua Martiana
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Ubicación Geográfica:La Habana, Cuba
Museo Fragua Martiana. Lugar de encuentro con la historia y símbolo, situada en la intersección de las calles Hospital y Vapor en el municipio Centro Habana, en cuyo sitio se encontraban las horrendas Canteras de San Lázaro, donde el régimen colonial enviaba a todos aquellos cubanos acusados de infidencia, es el sitio donde José Martí Pérez fue testigo presencial de toda la crueldad de un régimen colonial que le viste con el infame traje de presidiario. Allí en medio del dolor del presidio, "el más rudo, el más devastador de los dolores", se fraguó el espíritu invencible del organizador e ideólogo de la guerra de independencia de Cuba.

Historia

La Historia de la Fragua Martiana, se remonta al año 1938 cuando Gonzalo de Quesada y Miranda, hijo del ilustre discípulo martiano, Gonzalo de Quesada y Aróstegui, y el Dr. Federico Castañeda apoyados por Emilio de Roig comenzaron las investigaciones sobre el lugar exacto donde se hallaban las Canteras de San Lázaro, sitio donde el joven Martí había sufrido los rigores del presidio, en 1870. De esta forma el 30 de enero de 1938, los citados investigadores fijaron exactamente el lugar de ubicación de las Canteras de San Lázaro, conocidas a través de la obra martiana El presidio político en Cuba. Ya en 1944 por iniciativa de Gonzalo de Quesada y Miranda se creaba en las canteras, un rincón martiano.

Aproximadamente un año después, investigadores y martianos de forma general comienzan a plantearse la urgente necesidad de contar con un local apropiado para desarrollar eficazmente el trabajo de los grupos martianos que laboraban en la isla, desde 1929. Es este el momento en que por iniciativa de Gonzalo de Quesada se concibe la idea de crear la Fragua Martiana. Los trabajos comienzan por la organización de la Comisión Pro-Fragua Martiana y más tarde la Hora Radial Fragua Martiana por la emisora CMZ del Ministerio de Educación.

El 28 de enero de 1946 Carlos Prío Socarrás, por entonces Primer Ministro del gobierno de Ramón Grau San Martín, manifiesta su interés por el proyecto y le trasmite a Gonzalo de Quesada y Miranda que ya podía anunciar en la tradicional fiesta de homenaje al Apóstol que habrá Fragua Martiana.

Al año siguiente comienzan a aparecer los primeros indicios oficiales de la campaña Pro-Fragua Martiana, dirigida por Gonzalo de Quesada y Miranda. Sus primeros aportes provienen de una función especial ofrecida en la RHC-Cadena Azul el 23 de noviembre de 1947 y el 7 de mayo de 1948 en la recaudación por el Día de la Fragua Martiana, de otros donativos y de la venta del Anecdotario Martiano de Gonzalo de Quesada.

En el mes de febrero de 1950, el Periódico Patria publicó la noticia de la culminación de la campaña Pro-Fragua. La publicación agradeció por “su entusiasmo patriótico, alta comprensión martiana y dinamismo constructivo” al ingeniero Manuel Febles Valdés, Ministro de Obras Públicas del gobierno de Prío, “que ha dispuesto la expropiación de los terrenos correspondientes y ha prometido levantar la Fragua Martiana”. Esta decisión había estado precedida por la airada protesta de Gonzalo, Borrell y otros martianos que impidió llevar a la práctica la idea de construir en el lugar un edificio de apartamentos.

Generación del Centenario

Pasan cien años, y a raíz del golpe de estado de Fulgencio Batista, vuelven los estudiantes a la Fragua para enterrar la ultrajada Constitución de 1940. Allí sellan con la Marcha de las Antorchas su promesa de liberación al Maestro de la Generación del Centenario que encabeza Fidel Castro Ruz. Y allí se inician los niños en un camino de amor a la nación.

Desde su fundación, el 28 de enero de 1952, la Fragua ha estado directamente vinculada al quehacer martiano de la universidad, apoyada y alentada por profesores de la altura de Raimundo Lazo o Juan Marinello.

Actualidad

Museo, centro comunitario, tribuna, la Fragua Martiana materializa en la acción cotidiana su labor de extensión universitaria, y su aporte permanente a la sedimentación de valores patrióticos y morales en las nuevas generaciones.

Fue declarada Monumento Nacional el 8 de mayo de 1996, con Resolución No. 127.

Fuentes