Saltar a: navegación, buscar

Museo de Arquitectura

Museo de Arquitectura
Información sobre la plantilla
Casa Sanchez.JPG
Información geográfica
PaísBandera de Cuba Cuba
CiudadTrinidad
Información general
Inauguración4 de noviembre de 1979
TipoMuseo de Arte
Director(a)Luda Gutiérrez Carrazana
Información visitantes
DirecciónCalle Ripalda # 83 e/ Cristo y Real del Jigüe, Plaza Mayor, Trinidad, Sancti Spiritus
Sitio webSitio Web del Museo de Arquitectura de Trinidad
Localización del Museo de Arquitectura de Trinidad.jpg
Vista aérea de la ubicación del museo.

Museo de Arquitectura. Se encuentra situado a un costado de la Plaza Mayor de la ciudad de Trinidad, en la central provincia de Sancti Spíritus, en la que antaño fuera la casa de la familia Sánchez Iznaga, conocida como la Casa Azul. Único de su tipo en el país, muestra el desarrollo de la casa vernácula y da la clave para la comprensión de la traza urbana de Trinidad en interrelación con los modos constructivos y el desarrollo económico vinculados a la explotación y comercio tabacalero primero y a la industria azucarera después, que dieron lugar a expresiones de vida y cultura reflejadas en la ciudad.

Historia

Casa de familia

Resistencia, funcionalidad y belleza definen al inmueble, desde que a finales del siglo XIX se unieron las familias Sánchez Iznaga y la Sánchez Cantero para fundar el tronco de los Sánchez Sánchez. Vivienda clásica, concebida por dos unidades independientes en un principio ha mantenido invariable el estilo constructivo del período colonial, datadas en 1738 una y 1785 la otra, se refunden en una sola alrededor de los años 80 del siglo XIX.

En virtud de esta remodelación la casa adquiere la fisonomía con que ha llegado a nuestros días. En la fachada de la esquina de la calle Real del Jigüe, la puerta de entrada se transforma en ventana, las gradas de acceso se convierten en un jardincillo de esquina y se le adosa un portal de similar factura al de la casa principal. Las rejas de barrotes de madera de ambas viviendas se sustituyen por las de hierro y se colocan barandas de este mismo material en el portal. La casa se pinta de azul.

Se añade una galería en horcones por el lado del patio a todo lo ancho de la nueva edificación y se construyen la cocina propiamente dicha al costado de éste. En el lado opuesto se fabrican cuartos para inodoro y un baño con ducha, novedades de fin de siglo en una de las primeras viviendas de la ciudad en contar con dichas comodidades. Se instala una planta de gas de carburo, por el cese del alumbrado público.

Patio del Museo

Expresión de algunas de las más hermosas obras de arte producidas por la mano del hombre. Precedida de un portal sustentado por horcones de madera, que se extiende a lo largo de toda su fachada ataviada por persianas que suavizan el calor; rejas y otros detalles de la forja, como búsqueda de respuestas a preguntas surgidas entre el espacio y la ternura cotidiana. Denota un valioso techo de cedro, con estructura de armadura de cuatro faldones en el que están presentes las molduras abilletadas, los dobles estribados, las alfardas ranuradas y lacerías talladas. Se completan los muros de mampuesto con la decoración pictórica de factura popular en zócalos y cenefas que alcanzan los dinteles de las puertas coronadas con falsos cortinajes. Cubren las habitaciones más importantes pavimentos de mármol de color gris y negro. Culmina en un patio interior, elemento de identificación en las casas decimonónicas, repleto de macetas centenarias que embriaga con el aroma de un agraciado jazmín.

Institución cultural

Los herederos de Saturnino Sánchez Iznaga y María Rosa de la Merced Sánchez Cantero venden el inmueble a la Dirección del Sectorial de Cultura y Arte del Poder Popular Municipal el 21 de noviembre de 1978; al año siguiente, se procede a su restauración bajo la dirección de Alicia García Santana, Terecita Angelbello y Víctor Echenagusía, quienes también atendieron el montaje del Museo, cuyo proyecto estuvo a cargo de Lorenzo Urbistondo, inaugurándose como Museo un 4 de noviembre de 1979 con un equipo de trabajo compuesto por Carlos Mata, Luís Banco, Blanca Rosa Corrales (fallecida), Teresa Días, Omaida Rodríguez y Claribel Palacios, entre otros compañeros.

La necesidad de exponer el desarrollo histórico y arquitectónico de la villa, como expresión del quehacer colectivo y anónimo de un artesanado criollo, se materializó con la creación de este Museo único de su tipo en el país.

Labor científica

Al referirnos a la labor científica de esta institución podemos señalar dos etapas. En la primera el Museo tuvo el privilegio de rectorar, a partir de estudios realizados, la restauración de la ciudad; así se pudo disfrutar con beneplácito el renacer del palacio Cantero, las casas Sánchez, Padrón y Ortiz, las calles de Santa Ana, San José, Amargura, La Rosa, las plazas del Jigüe, Segarte, Santa Ana.

Obras inauguradas en las celebraciones de las Semanas de la Cultura Trinitaria. En una segunda etapa el Museo asumió nuevas líneas de trabajo, se dedica entonces al estudio de sus colecciones, a proyectos socioculturales y en menor medida a los de corte tipológico. El mayor logro de estos años de trabajo ha sido el conocimiento adquirido y transmitido desde los fundadores hasta los que hoy laboran en él.

Entre los objetivos fundamentales de investigación está el perfeccionamiento de la labor didáctica con la comunidad y para ello se han realizado estudios socioculturales de asentamientos poblacionales como los de San Pedro de Palmarejo, Manaca Iznaga y el Barrio de las Tres Cruses, acompañados de proyectos comunitarios y las experiencias a partir de su aplicación. Otros trabajos se basan en estudios de comportamiento de público asistente a las diversas actividades que genera la institución.

De vital significación son las investigaciones de los rasgos arquitectónicos más distintivos de nuestra ciudad, como la tipología de aleros de los siglos XVIII y XIX; el estudio tipológico de la colección de puertas que se exhiben en una de las salas del museo; estudio de inmuebles de la ciudad a partir de la historia de piezas de valor "1" que forman parte de la colección.

Insertar el Museo en la comunidad es la premisa del trabajo de Animación Cultural de este centro, para ello la institución desarrollada un sistema de actividades didácticos culturales dirigidas a diferentes sectores poblacionales: niños, jóvenes y adultos que tienen como finalidad no solo difundir nuestra temática sino concientizar en los pobladores la necesidad de conservar el patrimonio local e intensificar la "sed" por su conocimiento.

Proyectos Comunitarios en zonas del Valle de los Ingenios y la ciudad, hoy rinden sus frutos: Manaca Iznaga y el Barrio de la Tres Cruces conocen del accionar del museo y han convertido en suya las propuestas realizadas en estos sitios, de ellos vale destacar la Noche en la Casa Azul que caracteriza al Museo de Arquitectura Colonial.

Colección y salas de exposición

La naturaleza de las piezas que atesora la institución permite que el visitante pueda distinguir los elementos que caracterizan la arquitectura local, aquellos que convirtieron a Trinidad en la Ciudad Museo del Caribe, entre ellos se destacan: molduras, tablillas de techo, herrajes, ladrillos aplantillados, fragmentos de tirantes y diferentes tipos de puertas que posibilitan distinguir la historia de los trinitarios contadas por sus casas.

El Museo expone de manera coherente valores, características y temáticas relacionadas con el desarrollo de la cultura arquitectónica local durante el período colonial. Muestra el quehacer artístico y anónimo del artesanado criollo y la relación que existe entre la historia de la ciudad y su desenvolvimiento arquitectónico.

En sus ocho salas de exposición permanente se exhiben objetos de valor excepcional donde encontramos desde un plafón tallado en madera policromada que imita un Sátiro; una fabulosa colección de puertas que incluye las de cuarterones, de tableros, las llamadas o conocidas a la española; un fragmento de pared de embarro, originario de un inmueble desaparecido en el pasado siglo; hasta una litografía realizada por el francés Eduardo Laplante que recrea una vista panorámica de la villa trinitaria.

Las características de la museografía de la exposición producen un efecto de transparencia que permite la apreciación directa del inmueble como máximo elemento arquitectónico dentro de la colección, posibilitando al visitante el disfrute del espacio interior de la vivienda, con sus decoraciones murales, la originalidad de su techo, sus pisos, sus muros y su carpintería.

Cuenta además con una sala dedicada a exponer de manera transitoria la labor que desde sus inicios desarrollara en función de la salvaguardia y protección del patrimonio inmueble local. Así se ha podido disfrutar de excelentes muestras expositivas donde se ha dado a conocer el trabajo de investigadores, restauradores, dibujantes, albañiles, carpinteros, en fin de todas aquellas labores u oficios que dejan su impronta en un edificio, una plaza, un parque o una calle que recibe la acción restauradora de estas personas.

Sirve este espacio además para poner al disfrute de la comunidad las colecciones que atesora el museo dentro de sus fondos Museables, el resultado de las investigaciones del colectivo técnico, el quehacer de artistas y artesanos de la ciudad, ha servido también como área de exposición para los graduados de la Academia de Artes Plásticas de la ciudad y la Escuela de Oficios de Restauración de la Oficina del Conservador de la Ciudad de Trinidad y el Valle de los Ingenios.

Servicios

El Museo de Arquitectura Colonial de la ciudad de Trinidad brinda múltiples prestaciones dirigidas a la comunidad y a la enseñanza, dentro de ellos se encuentra:

Visitas espontáneas: recorrido que realiza el visitante a través de las salas de exhibición, y que no requiere de un guía. Es uno de los servicios más consumidos por el visitante ya que resulta económico y satisface en buena medida el interés de cualquier tipo de público, dado por el lenguaje utilizado en el discurso museológico de la exposición.

Visitas dirigidas: recorrido por las salas del museo con la presencia de un técnico o especialista y que consisten preferentemente en explicar, a través de los exponentes y los diferentes elementos de apoyo, el desenvolvimiento arquitectónico de la ciudad desde su fundación hasta el siglo XIX, visto desde la perspectiva histórica y social en que se desarrollaron.

Visitas dirigidas a la ciudad: recorrido por diferentes calles de la ciudad que tienen en cuenta la historia de la arquitectura vista en contacto directo con sus casas, calles, plazas y plazuelas. Estos eventos incluyen también la explicación de la historia de La Santísima Trinidad desde el orden económico, político y social. Se caracteriza por no ser un recorrido único, sino que puede variar según los intereses de los visitantes y por las posibilidades que brinda la propia ciudad como museo en si.

Visitas dirigidas al Valle de los Ingenios. Recorrido por los asentamientos rurales que fueron testigo de las antiguas fábricas de azúcar, que dieron a la añeja villa de Trinidad, su riqueza, poderío y su inserción en la historia.

Asesoramiento técnico: Actividad científica que se realiza a través de la puesta a disposición del interesado del fondo documental que posee el museo, así como la oportuna opinión de su equipo técnico. Acotamos que no es pródiga la literatura que se posee, pero si es especializada en la temática que aborda el museo y tenemos la posibilidad de orientar hacia otras fuentes de información existentes en la ciudad, donde también se atesoran originales valiosos.

Fuentes

  • Weiss, Joaquín E. La arquitectura colonial cubana. Instituto Cubano del Libro, La Habana, 1996.
  • García Santana, Alicia. Trinidad de Cuba, ciudad, plazas y valle. Ciudad de La Habana: Editorial Consejo Nacional de Patrimonio Cultural; 2004.
  • Díaz Álvarez, Yianela. Harneruelo: Un pasado que se vuelve futuro. Pag.4. Museo de Arquitectura Colonial; 2008.
  • Fondos del Archivo del Museo de Arquitectura Colonial.