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Museo Municipal de Trinidad ¨Palacio Cantero¨

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Museo Municipal de Trinidad
Información sobre la plantilla
(Palacio Cantero)
Palacio cantero.jpg
Institución cultural
Información geográfica
PaísBandera de Cuba Cuba
CiudadSancti Spiritus
Información general
Inauguración8 de noviembre de 1980
TipoTipología General
Información visitantes
DirecciónCalle Simón Bolívar No. 423 e/ Gustavo Izquierdo y Rubén Martínez Villena. Trinidad

Museo Municipal de Trinidad, conocido popularmente como Palacio Cantero, por estar ubicado en el antiguo Palacio de Cantero. Es una institución cultural de tipo museográfica ubicada en Trinidad, Sancti Spíritus, Cuba. Su sede es uno de los edificios trinitarios que más ha llamado la atención a los visitantes tanto del siglo pasado como del presente. No puede considerarse como una manifestación representativa del conjunto arquitectónico de la ciudad, dista mucho de ello. Es un edificio totalmente ajeno a la tradición donde los gustos cosmopolitas del siglo XIX encontraron amplia expresión.

Edificación

La concepción espacial del edificio se ajusta a la distribución yuxtapuesta, característica de las construcciones trinitarias del siglo XIX. Consiste en un bloque de piedra asimétrico monumental.

La planta se desenvuelve con acceso por la puerta centrada a la sala comunicada por medio de tres áreas con la saleta y esta por una puerta por la galería. A cada lado de la sala y la saleta encontramos dependencias. Adosada a la derecha de esta estructura se halla un zaguán que desemboca en la galería y se comunica directamente por medio de puertas con las dependencias correspondientes a la primera y segunda crujías. En esta casa encontramos totalmente desarrollado un hermoso patio porticado por sus cuatro lados, de modelo renacentista y sumamente grande. El desarrollo alcanzado por este constituye el elemento diferenciador en el sentido de la evolución.

Para Cuba no fue difícil tomar de modelo los patios centrales renacentistas, ya que es como si dos vertientes estilísticas se dieran cita nuevamente en el siglo XIX cubano. El patio moro está inspirado en los greco–romanos al igual que los renacentistas y neoclásicos. Esta modalidad se conjuga bien con los gustos y preferencias de la arquitectura cubana.

El puntal de la casa es también extraordinario, comparable solamente con otros edificios de iguales pretensiones como la casa Iznaga. Es usual que de esta casa pueda contemplarse el mar pues está construida en un terreno elevado y acompañada por una majestuosa torre.

Historia

El Palacio fue construido por el hacendado azucarero José Mariano Borrell y Padrón para casa de vivienda en la primera mitad del siglo XIX, entre los años 1827 y 1830. Borrell y Padrón muere en 1830 dejando la casa totalmente terminada y amueblada; la hereda su hijo José Mariano Borrell y Lemus, quien en 1841 la vende a su prima Maria de Monserrate Fernández de Lara y Borrell, que adquiere así la propiedad del inmueble. Esta contrae matrimonio en 1842 con Justo Germán Cantero Owen Anderson quien pasa a ser el representante de sus bienes.

La casa, conocida desde entonces por el Palacio de Cantero, pasó sucesivamente a propiedad de distintos miembros de la familia hasta que en abril de 1920 es adquirida por la razón social “Antonio Mauri y hermanos”, quienes la dedicaron por largo tiempo a escogida y almacén de tabaco; en junio de 1947 pasa a nombre de la Asociación Pro-Trinidad que la dedicó durante mucho tiempo a Escuela de Artes y Oficios.

Museo Municipal de Trinidad Palacio Cantero

En 1960, con la nacionalización de las instituciones cívicas y su total disolución, pasó el inmueble al Estado Cubano, siendo asignado en 1965 al Consejo Nacional de Cultura, actualmente Ministerio de Cultura. En 1967 luego de constituida la Brigada de Restauración y Mantenimiento de Monumento de la Localidad, comenzó a recibir atenciones de restauración y el 8 de noviembre de 1980, en cumplimiento de la Ley # 23 de la Asamblea Nacional del Poder Popular, se inaugura el Museo Municipal de Trinidad.

La casa fue decorada con pinturas murales en dos ocasiones, la primera en 1839 por pintores artesanos populares de Trinidad, estas pinturas se conservan en las habitaciones de la izquierda de la casa y la torre mirador, y la segunda decoración mural se realizó en 1860 por un equipo de pintores italianos, conservándose en las dos habitaciones principales: sala y saleta y en el aposento recamara de la derecha de la casa.

La majestuosidad arquitectónica, que unida a la riqueza de las decoraciones murales le da al inmueble el porte de un señorial palacio, es lo que motiva que las cuatro primeras salas del Museo se encuentren ambientadas en forma similar a como lo estuvo la casa en el siglo pasado: un dormitorio del siglo XIX, en la primera sala de exposición transitoria, con un juego de muebles, que constituye una copia del estilo Luis XV y opalina francesa del siglo XIX. Las habitaciones principales sala y saleta con muebles estilo imperio cubano y artes decorativas traídas principalmente desde Francia, Italia y Estados Unidos. En el aposento y recámara de la izquierda un despacho que muestra el mobiliario típico de la época y los retratos de los dueños de la casa y artes decorativas para la ambientación de la sala.

Las siguientes salas, a partir de la segunda sala de exposiciones transitorias, mostraban el desarrollo de la historia de la localidad desde la fundación de la villa por Diego Velásquez en 1514 en las riberas del Río Arimao, en las cercanías del Puerto Jagua en la provincia de Cienfuegos, y su posterior traslado en el propio año 1514 por el colonizador español para el cacicazgo de Guamuhaya. Esta sala se encuentra en estos momentos en proceso de restauración.

La sala de armas muestra cómo el trinitario, ante los sistemáticos ataques de corsarios y piratas, se vio en la necesidad de fortificar el puerto y artillarlo con cañones de fabricación inglesa, construir un fuerte de observación en las alturas detrás de la villa para avisar a las autoridades españolas de la presencia de barcos piratas en las cercanías de las costas.

La sala dedicada a la industria azucarera muestra cómo esta fue la base económica fundamental de la localidad a partir de la libre contratación de esclavos en 1789.

En el Valle de San Louis o Valle de los Ingenios, como también se le conoce, llegaron a existir hacia 1795 cuarenta y cuatro ingenios. Este imperio azucarero representó el sufrimiento y muerte de miles de esclavos que con grilletes, cadenas, látigos y cepo unido a los barracones conocieron los horrores de la peor etapa que ha vivido la humanidad.

Los más de ochenta ingenios que entre los siglos XVIII y XIX existieron en el valle, dieron lugar al surgimiento de una clase burguesa criolla en Trinidad que trajo como consecuencia el crecimiento y desarrollo de la villa: construcción de instituciones socioculturales, plazas como la de Carrillo en 1839 que es hoy el parque central de la ciudad y señoriales palacetes que se mantienen altivos en el centro histórico, son aspectos escogidos en otra de las salas del Museo.

Un bosquejo general de las luchas por la independencia encabezada en Trinidad por destacadas figuras como Juan Bautista Spotorno, los generales Lino Pérez y Muñoz, Federico Fernández Cavada y Juan Bravo y Pérez en las guerras de 1868 y 1895; la intervención de los Estados Unidos y las vicisitudes y miserias de la república mediatizada en la que fuera floreciente villa trinitaria en la primera mitad del siglo XIX, unido a la última Guerra de Liberación y Toma de Trinidad por el Directorio Revolucionario “13 de Marzo” en diciembre de 1958 cierran la exposición permanente de las salas del Museo.

La cocina, con su gran fogón y sus hornos para el asado de carnes y pescados, junto con la torre - mirador desde donde se observa toda la ciudad, la montaña y el mar en un bello contraste producto de los caprichos de la naturaleza, completan el atrayente de los visitantes tanto nacionales como extranjeros.

La campana de la familia Iznaga, utilizada en la época para la comunicación con los esclavos en las grandes extensiones de tierra y un zaguán que muestra un quitrín del siglo XIX, perteneciente a la familia Cantero y utilizado por esta para trasladarse de la ciudad al valle.

La actividad del Museo no sólo se basa en mostrar, a grandes rasgos, la trayectoria de la rica historia de la Villa Trinitaria y atender el turismo nacional e internacional, sino que además mantiene una estrecha vinculación con la comunidad y la población en general mediante las diferentes actividades de animación cultural desarrollada en escuelas, centros de trabajo, sitios históricos, zonas rurales y del Plan Turquino, en Comité de Defensa de la Revolución (CDR), delegaciones de la Federación de Mujeres Cubanas(FMC) con la cooperación y participación de las masas.

Función didáctica y fuente de conocimientos representa para nosotros, estudiantes e investigadores que encuentran en sus salas material complementario para los programas que imparten y un arsenal documental valioso en el centro de documentación.

Ver además

Fuente

  • Archivo Histórico del Museo de Historia de Trinidad.