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Palacio Presidencial (La Habana)

Palacio Presidencial
Información sobre la plantilla
Obra Arquitectónica  |  (Palacio de gobierno)
Vista aérea del Palacio Presidencial.jpg
Palacio Presidencial (Vista aérea)
Descripción
Tipo:Palacio de gobierno
Estilo:Ecléctico
Localización:La Habana, Bandera de Cuba Cuba
Uso inicial:Palacio presidencial
Uso actual:Museo
Datos de su construcción
Inicio:1909
Término:1920
Otros datos
Arquitecto(s):Rodolfo Maruri
Paul Belau

Palacio Presidencial. El palacio presidencial cubano fue construido entre 1909 y 1920 para ser la sede del gobierno provincial de La Habana, pero el presidente Mario García Menocal lo escogió para ser la sede del Ejecutivo. En 1974 se convirtió en Museo y en 2010 fue declarado Monumento Nacional.

Historia

En 1909 el general Ernesto Asbert, entonces gobernador de La Habana, decidió construir una nueva sede que acogiera al Gobierno Provincial. El proyecto fue realizado por los arquitectos Rodolfo Maruri (cubano) y Paul Belau (belga), mientras que la fase constructiva fue asumida por la General Contracting Company.

La decoración interior estuvo bajo la responsabilidad de Tiffany Studios. El edificio, proyectado a partir de los cánones del Eclecticismo, consumió para su terminación un presupuesto que rebasó el millón y medio de pesos. Sus pisos y escaleras se revistieron con mármol de Carrara.

En 1917 la historia del inmueble tuvo un giro trascendente que marcó su destino posterior. A fines de ese año, visitó las obras la Primera Dama de la República, Mariana Seva, quien quedó cautivada por la magnificencia de la edificación y por lo privilegiado de su ubicación. Mario García Menocal, su esposo y presidente del país, echó mano a las argucias legales necesarias y desposeyó al Gobierno Provincial de la propiedad del palacio.

A inicios de 1918 todo estuvo arreglado para que el edificio se convirtiera en Palacio Presidencial de la República de Cuba. El 31 de enero de 1920 se inauguró oficialmente la mansión ejecutiva, aunque la obra, en todos sus detalles, no fue concluida hasta el día 12 de marzo de 1920.

El 12 de agosto de 1933, al caer la dictadura de Gerardo Machado y huir este del país, el pueblo enfurecido lo saqueó ante la mirada imperturbable de la guarnición[1] y el 13 de marzo de 1957, un comando del Directorio Revolucionario lo asaltó para tratar de ajusticiar al dictador Fulgencio Batista, quien se refugió en la última planta, sede de la guarnición y salió ileso. Luego de las acciones del 13 de marzo, Batista se trasladó a residir a Columbia y el Palacio no volvió a ser la residencia del ejecutivo hasta después del triunfo de la Revolución.

Desde el 1 de enero de 1959, y hasta 1965, radicaron en el Palacio la Presidencia y el Consejo de Ministros. El 4 de enero de 1974, el antiguo Palacio Presidencial se convirtió en sede permanente del Museo de la Revolución. Fue declarado Monumento Nacional con Resolución No. 01 el 13 de marzo del 2010.

Descripción

Primera planta

Consta de cuatro plantas y una cúpula. En la Planta Baja radican las cuatro entradas que dan acceso al interior, siendo la más hermosa la llamada de gala que se usó para las grandes recepciones palatinas y la presentación de credenciales. Conduce al gran vestíbulo de honor de donde arranca la escalera principal revestida con mármol blanco de Carrara en sus balaustres, zócalos y pasamanos y que se bifurca antes de encontrarse con el Salón de los Espejos.

Le seguía en importancia la entrada especial para el Ejecutivo y los Miembros del Gabinete a la que se llegaba en automóvil hasta el mismo ascensor oficial[2].

Existía una tercera entrada general destinada al público con audiencias concedidas, que era también utilizada por los congresistas y empleados de Palacio y en la que existía una guardia militar fija y por último una entrada dedicada a los periodistas acreditados para hacer las crónicas de Palacio diariamente.

Dentro del edificio esta planta presenta el patio central y las oficinas en la que radicaban el pagador de Palacio, Información y Publicidad y la Secretaría Particular del Presidente; además del Salón de Periodistas, dependencias militares, consultorios médico y dental, barbería, almacenes, escaleras y ascensores que permiten llegar a las otras plantas.

Segunda planta

En la segunda planta se puede decir que radicaba el Presidente de la República. En ella se encontraba su despacho oficial que se comunicaba con el Salón del Consejo de Ministros y el Salón de los Espejos. Este Salón recibe dicho nombre porque tiene como decoración destacada lunas viseladas de gran tamaño y además trabajos de finas maderas fileteadas de oro de altos quilates, su mobiliario era todo de estilo Luis XV.

También en esta planta se encontraban los Salones de Embajadores, también estilo Luis XV y el de los Diplomáticos en general, la Sala de Audiencias, el gran Comedor de Gala, la Capilla de Palacio y la Oficina Telegráfica especial. Muy importante era la gran Terraza Norte, lugar obligado desde donde el Ejecutivo presenciaba siempre los desfiles y demás ceremonias que tenían lugar frente a la Mansión Presidencial.

Tercera y cuarta planta

La tercera planta se encontraba dedicada a las habitaciones privadas del Presidente de la República y de su familia.

La cuarta planta, que no estaba en el diseño original se añadió como sede de la guarnición cuando se decidió que la edificación fuese sede del Ejecutivo. Ahí radicaban los ayudantes de campo del presidente, sus oficinas y cuartos, además radican en ella los comedores para el personal subalterno de Palacio y la Estación radiotelegráfica.

Cúpula y decoración

De la cuarta planta arranca la monumental cúpula de estructura de acero revestida interiormente con hormigón de cemento y exteriormente con piezas de cerámica vidriada, destacándose en su interior que da al Salón de los Espejos la hermosa alegoría de la Bandera Cubana, que hace juego con el adorno pictórico del mencionado Salón de Recepciones.

La cúpula, recubierta en su exterior no estaba incluida en el proyecto génesis, fue, en su momento, de las más altas de la ciudad. El palacio fue decorado con obras pictóricas y esculturas de artistas cubanos como Armando García Menocal, Antonio Rodríguez Morey, Leopoldo Romañach, Esteban Valderrama, Juan Emilio Hernández Giró, Teodoro Ramos, Fernando Boada, Jilma Madera y Esteban Betancourt.

Referencias

  1. Briones Montoto, Newton. Aquella decisión callada. Editorial de Ciencias Sociales. La Habana. 2005. ISBN 959-06-0796-9
  2. Por esta entrada situada al Sur, penetró parte del comando del Directorio Revolucionario que el 13 de marzo de 1957 asaltó el Palacio