Saltar a: navegación, buscar

Pedro de Heredia

Pedro de Heredia
Información sobre la plantilla
PedrodeHeredia.jpg
Conquistador español
NombrePedro de Heredia
NacimientoHacia 1520
Madrid, Bandera de España España
Fallecimiento1554
Océano Atlántico

Pedro de Heredia. Conquistador español que fundó la ciudad de Cartagena de Indias y exploró la costa y el interior de la actual Colombia hasta Antioquia.

Síntesis Biográfica

Nace en Madrid hacia 1520 de familia noble y amigo de juergas y pendencias. Tuvo que salir de la ciudad huyendo de la justicia, por haber dado muerte a tres hombres en una pendencia, y se fue para la Isla Española, estableciéndose en el asiento de Azúa, en donde habia heredado algunas haciendas. Viajó a Indias con su hermano Alonso y se estableció en la isla Española, donde llegó a poseer un ingenio azucarero y una estancia en Azúa.

Llegaron entonces las noticias de la muerte del gobernador de Santa Marta, Rodrigo de Bastidas, y la Audiencia decidió enviar a Pedro de Badillo como gobernador interino de dicha provincia y a Pedro de Heredia como su teniente. Pedro de Badillo ejerció algún tiempo como interino y volvió a Santo Domingo sin hacer el juicio de residencia, pero Heredia siguió en el cargo hasta 1528, adquiriendo una gran experiencia en las entradas contra los indios, así como un apreciable botín. Regresó entonces a Santo Domingo y embarcó hacia España.

Una vez en Madrid, se reintegró al hogar familiar e inició gestiones para obtener la conquista y gobernación de Cartagena, territorio que iba desde las bocas del río Magdalena hasta Darién y que había pertenecido a Ojeda. La capitulación se firmó en Medina del Campo el 5 de agosto de 1532, y otorgaba a Heredia toda una área desconocida que iba por el interior hasta la línea equinoccial; abarcaba prácticamente lo que hoy es Colombia y más de la mitad de Ecuador.

Trayectoria

Heredia se trasladó a Sevilla, alistó un galeón, una carabela y un patache y embarcó en ellos a ciento cincuenta hombres con los que en 1531 partió hacia su objetivo. Llegó a Puerto Rico, donde reforzó su hueste con, entre otros, Francisco César, a quien nombró su teniente. En 1526 pasó a la provincia de Santa Marta por teniente del Gobernador Pedro Vadillo, y dio allí las primeras muestras de su valor en diferentes acciones y reencuentros que tuvo con los Indios.

Vuelto a Castilla en 1532, pidio al Emperador Carlos V el gobierno y conquista de la provincia de Cartagena, que por estar poblada de Indios feroces y guerreros, aún no habia sido sojuzgada.

Concediósele esta merced con título de Adelantado, dándole por límites desde el rio grande de la Magdalena hasta el Badián, y tierra adentro hasta la línea equinoccial. Salió de España con un galeón y dos carabelas, con cien hombres, y pasando por Santo Domingo, se proveyó de bastimentos y embarcó alguna gente más, siguiendo su viaje hasta la costa de Tierra Firme. Aportó a un puerto parecido al de Cartagena de España, con una isla a la entrada, que llaman Codegó, y por aquella semejanza dio el nombre de Cartagena de Indias ala ciudad que allí fundó en 21 de enero de 1533, con los pocos españoles que llevaba.

Heredia preparó una segunda expedición de exploración hacia la Mar del Sur y llegó al Sinú o Cenú, donde encontró muchas sepulturas en las que se habían enterrado grandes ajuares de oro. Los españoles preguntaron de dónde venía el oro, ya que no hallaron minas de dicho metal, y los naturales les informaron que procedía de la región de Antioquia, más al sur. Suspendieron entonces el saqueo del Sinú y penetraron hacia Antioquia Zaragoza y Remedios, desde donde tuvieron que regresar, agotados, hasta Cartagena. Allí encontró Heredia a Fray Tomás de Toro, primer obispo de dicha ciudad enviado por el rey, y a su hermano Alonso, que había llegado de Guatemala. Heredia prescindió de Francisco César y nombró teniente a su hermano.

Pedro de Heredia emprendió en 1536 otra nueva exploración por el río Atrato sin ningún resultado. Sus irregularidades le valieron numerosas quejas, y la Corona envió entonces un visitador que murió en el viaje y fue sustituido por el oidor Juan de Badillo pariente de Pedro de Badillo, con quien estuvo Heredia en Santa Marta. Juan de Badillo fue nombrado por la Audiencia dominicana en 1536 para que averiguara los cargos formulados contra él y su hermano sobre el pago de la Real Hacienda y el maltrato a los indios.

Badillo encontró culpables a los hermanos Heredia y los recluyó en una cárcel, tomando para sí el gobierno interino de Cartagena. Pedro de Heredia logró que se le permitiera ir a España; allí se celebró su juicio, del que salió absuelto. Badillo, mientras tanto, había abandonado Cartagena para penetrar en Antioquia, donde encontró las tropas de Sebastián de Benalcázar mandadas por Jorge Robledo,verdadero descubridor de dicho territorio y fundador de Cartago y de Santa Fe de Antioquia. Por entonces 1539 Alonso de Heredia fundaba Mompox, a orillas del río Magdalena.

Restituido en sus títulos, Pedro de Heredia regresó a Cartagena. Viajó a Mompox para someter unos rebeldes y, tras hacer justicia, volvió a Cartagena y emprendió una expedición por el río Atrato en busca del tesoro del Dabaiba o Dabaibe, otro reflejo del mito de El Dorado. Tras muchos meses de búsqueda inútil, regresó a San Sebastián de Urabá. Desde allí mandó preso a España a Robledo, a quien había capturado por el supuesto delito de usurpar su jurisdicción con sus conquistas, y emprendió el camino a Antioquia, dispuesto a anexionarlo a Cartagena.

En Santa Fe de Antioquia, las autoridades se negaron a reconocerle como gobernador. Heredia se apoderó del gobierno por la fuerza, y luego emprendió el viaje para encontrarse con Benalcázar. Éste acababa de regresar a Popayán y mandó a recuperar Antioquia al capitán Cabrera. Pedro de Heredia fue hecho prisionero y conducido a Cali, donde Benalcázar ordenó enviarle a Panamá, para que su Audiencia decidiera en el asunto de la jurisdicción antioqueña. La Audiencia no se atrevió a mediar en un asunto tan difícil y puso en libertad a Heredia, que regresó inmediatamente a Cartagena. Llegó en mal momento 1544, pues el corsario Roberto Val o Baal se había apoderado de la plaza. Logró escapar de sus manos, y el corsario abandonó la ciudad después de saquearla. El adelantado volvió entonces, preparó tropas, y fue nuevamente a Antioquia, donde se dedicó a repartir encomiendas.

En Antioquia recibió orden de presentarse en Cartagena para responder de su juicio de residencia. Dejó en el territorio disputado al licenciado Juan Gallegos y regresó a la ciudad costera. Poco después la Corona decidió incorporar Antioquia a la gobernación de Popayán, segregándola de Cartagena. En cuanto a Pedro de Heredia, fue sometido a juicio de residencia por el nuevo visitador Miguel Diez de Armendáriz en 1544, y le encontró culpable de varios cargos. Heredia siguió gobernando, pese a todo, hasta que en 1554 se le formularon nuevas acusaciones, aceptadas por el fiscal de la Audiencia de Santa Fe, Juan Maldonado.

Muerte

Realizó operaciones gloriosas en las conquistas de Cenú, Tolú y otras provincias, pero no le faltaron enemigos que dieron quejas de él al Rey, quien mandó para residenciarle al Oidor de la Española Juan de Vadillo. Este, que habia sido su amigo en tiempos anteriores y muy favorecido de él, le prendió y mandó a Castilla, dando el gobierno de la provincia al Portugués Francisco Rodriguez de Sonoa, Comendador de la Orden de Cristo. El Consejo de Indias,visto el proceso, desaprobó las actuaciones y mandó que volviera a su destino.

En 1555 le formó el Oidor Juan de Maldonado otra causa, que le obligó a pasar a España en su seguimiento. Embarcó en el navío que mandaba Cosme Buitron, de la armada que mandaba el General Cosme Rodriguez Farfan, y se ahogó en Arenas Gordas, donde se sumergió toda aquella armada, de la cual sólo se salvó la nave que montaba el Capitan Álvaro de Mendoza, marido de Doña Francisca de Heredia, sobrina del Adelantado, el cual fue después, por espacio de cuarenta años, conquistador y Maestre de Campo de aquella provincia.

El gobernador decidió ir a España para defender su causa y embarcó con los oidores Góngora y Galarza, que se enviaban a la Península en calidad de presos. Falleció junto a ellos en la nave que los transportaba, perteneciente a la flota de Cosme Farfán. Era ya anciano, y había gobernado más de veinte años en Cartagena.

Fuentes