Pelayo Cusidó Torres

Pelayo Cusidó Torres
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Pelayo Cusido Torres (1910-1956).jpg
Combatiente revolucionario cubano
NombrePelayo Cusidó Torres
Nacimiento26 de abril de 1910
ciudad de Las Tunas,
provincia de Las Tunas,
República de Cuba Bandera de Cuba
Fallecimiento25 de diciembre de 1956 (46 años) 
cerca de Yariguá,
municipio Las Tunas,
provincia de Las Tunas,
República de Cuba Bandera de Cuba
ResidenciaLas Tunas
Nacionalidadcubana
Ciudadaníacubana
Partido políticoPartido Auténtico


Pelayo Cusidó Torres. Considerado un patriota de honor del municipio Las Tunas, y a pesar de no haber sido un hombre de ideas muy radicales, sí tuvo un momento que lo consagró para siempre en la historia de su pueblo, al prestar ayuda y colaboración al movimiento 26 de julio.

Infancia

Nació en la ciudad de Las Tunas, el 26 de abril de 1910. No pudo hacer estudios superiores a la enseñanza primaria debido a que tuvo que emplearse desde temprana edad como dependiente de tiendas de comercio, víveres, ferreterías y carnicerías, pero como era emprendedor logró superarse con el andar de la vida lo cual le permitió realizar otras actividades. Pelayo siempre estuvo presto a brindarle ayuda a quienes se acercaban a él.

Labor revolucionaria

De filiación auténtica cooperó notablemente con el Movimiento 26 de Julio. Cuando el artero golpe militar de Fulgencio Batista, Cusidó se encontraba al frente de la Zona Fiscal de Las Tunas y era candidato a la alcaldía municipal.

Lo despojaron de su trabajo al negarse a firmar los estatutos y, a partir de aquel momento, tuvo que emplearse en un camión, desde donde mostró su oposición al régimen tiránico, contactando on los conspiradores.

Su muerte

Con el objetivo de aplacar la lucha revolucionaria y para dar un escarmiento se incluyó a la población de este territorio en los macabros planes de las Pascuas Sangrientas, por tal razón Pelayo Cusidó fue detenido por los esbirros, sacado de su casa en la noche del 25 de diciembre de 1956, conducido fuera de la ciudad, vilmente torturado y ahorcado en un lugar muy cercano al poblado de Yariguá en Las Tunas, pero nunca se escuchó de su parte una delación hacia sus compañeros de lucha.

Los funerales de este revolucionario provocaron un estallido de rebeldía y protesta de miles de vecinos de la ciudad y sus alrededores.

El sepelio de Pelayo fue una verdadera manifestación y el pueblo iba entonando el Himno Nacional y la Marcha del 26 de Julio. A intervalo coreaban consignas contra la tiranía. Al llegar el cortejo al cementerio, decenas de esbirros rodearon a la muchedumbre. Personalmente el chacal Fermín Cowley Gallegos se encontraba al frente de los militares, que escenificaron un intenso tiroteo para disolver la manifestación.

Un herido de bala y otros a patadas y culatazos fue el saldo de la dispersión en la misma puerta del cementerio. El féretro y las coronas fueron ultrajados por Cowley y sus esbirros, quienes después recorrieron las calles de la ciudad disparando sus armas para amedrentar a la población.

Homenaje

En el sitio donde fue asesinado Pelayo Cusidó Torres, un lugar muy intrincado, existe un pino muy alto. Allí el pueblo construyó un monumento que constituye un símbolo para este municipio de Las Tunas, un lugar donde periódicamente los pioneros de la escuelita primaria del poblado de Domínguez (está aproximadamente a 3 km de Las Tunas por la carretera central cuando se viaja de Guáimaro hacia Las Tunas) se trasladan para realizar limpiezas del obelisco y otras actividades patrióticas, todos cariñosamente llaman al lugar «la tumba de Pelayo».

Fuentes